Poco antes del célebre hundimiento del Costa Concordia, tan alegórico como el del Titanic o más, resulta que Jean-Luc Godard había hecho una película sobre esa dimensión significativa del barco—no sobre el hundimiento, claro, sino sobre la vacuidad del crucero entendido como una alegoría de la sociedad postmoderna.
En el mismo Costa Concordia, digo, filmó su película de 2010 Film Socialisme.
Con escenas entre incomunicativas y curiosas, como la que muestra a
Alain Badiou dando una conferencia sobre Husserl a una sala vacía, en
un auditorio de a bordo. Anunciaron realmente la conferencia, dice
Godard, y nadie fue, previsiblemente. Tampoco nadie hace caso al aviso
de "Abandon Ship, Abandon Ship" que suena por los altavoces en la película. Resulta que este mighty ship of state tenía
sus cubiertas, plazas y salones nombrados todos con los países y
ciudades de la Unión Europea, y saquen sus conclusiones. Sea como sea,
la combinación de Godard y Costa Concordia es demasiado explosiva como
para no fijarse en ella. Puede leerse un comentario sobre la película en el blog de David Bordwell, a cargo de Kristin Thompson, y otro de Andréa Picard en CinemaScope.
La película de Godard, claro, merecería una secuela, visto lo
visto—aunque igual la debía filmar Mister Bean, no sé, para encontrar
el punto de alegoría adecuado.


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