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martes, 27 de febrero de 2018

Retropost #2028 (27 de febrero de 2008): Sintonizando con USA



¡... con lo difícil que era antes, oyendo en Biescas en onda corta The Voice of America, o (ya en Zaragoza) la emisora de la base aérea americana, antes de que la quitaran! Bueno, luego hacia 1990 llegaron las parabólicas y la CNN, y ahora con Internet sintonizamos mucho más a gusto lo que nos apetezca escuchar de allí. Por ejemplo, hoy, este discurso de Chomsky en Democracy Now sobre los USA y la guerra de Irak... que ahí también están en campaña. Hay audio, vídeo, y transcripción. Excelente ocasión de ver y oír al lingüista que no tiene pelos en la lengua.
 
La sustancia del asunto: que habría que juzgar a quienes decidieron emprender las guerras de Afganistán e Irak. Pero que es muy improbable que eso suceda, visto el carácter de ley del embudo que tiene la ley internacional. Y que en esas circunstancias no es extraño que se acuse a Occidente de no ver ciertas vigas oculares.

Y, otras cosas que se dicen en USA con las que sintonizo: también con vídeo y sonido, discusiones narratológicas en lo que es (¡por fin!) el primer blog temático y especializado y montado en serio sobre teoría de la narración que encuentro, el Project Narrative Weblog, de la Universidad de Ohio.




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viernes, 30 de diciembre de 2016

Retropost #1290 (30 de diciembre de 2006): Ejecutando a Saddam

Ya está ejecutado Saddam, caso atípico entre los tiranos y dictadores, que con más frecuencia suelen acabar en dorados retiros en el exilio, viviendo de las cuentas de sus bancos suizos. No creo que altere significativamente la estadística. Quizá desde Mussolini (que de hecho no tuvo un juicio como el de Saddam) no se recuerda un tirano tan influyente que haya acabado de esta manera. Eso lo convierte en un caso ejemplar, y quien más quien menos nos dedicamos a juzgar a Saddam, y a indultarlo o condenarlo. Hasta yo, esta noche de insomnio, he estado un buen rato pensando en Saddam, en cómo eran seguramente sus últimos minutos de vida, en cómo estaría yendo en esos mismos momentos a la horca. Dar por buena la ejecución de Saddam es en cierto modo, con las limitaciones de a bordo, erigirse en un tribunalillo particular que lo envía a la horca. Aunque en realidad aquí no se estaba juzgando a Saddam; son más bien pocos los que tienen dudas sobre los crímenes de Saddam y el hecho de que merecen el máximo castigo. Lo que se juzga en cada tribunalillo de columna periodística, de blog o de discusión de café, es la legitimidad de la pena de muerte. No será sorprendente que en Estados Unidos, donde la mayoría de la población es partidaria de la pena de muerte, se considere justa esta sentencia. Tampoco será sorprendente que Europa lamente casi unánimemente la ejecución de Saddam, bueno, lo que digo más bien, "cualquier ejecución", y en concreto la de Saddam. Europa no lo condena a muerte, o bien lo indulta una vez condenado. Nos sale barato el indulto, y nos sale barata la condena. Claro que Saddam ha alterado relativamente poco nuestras vidas (a mí un poco de insomnio me ha dado). A los iraquíes sí se las ha alterado, y han hecho con él dos cosas. Primero lo han encumbrado por encima del bien y del mal. Luego lo han colgado de la horca. Un destino ejemplar y excepcional, oigan todos. Aunque la lección se vaya a perder, y quede viciada. Porque el otro gran responsable de la guerra de Irak no va a ser jamás juzgado, ni colgado. Por muchos blogs y columnillas que levanten acta de acusación.


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jueves, 8 de septiembre de 2016

Retropost #1134 (9 de septiembre de 2006): Masters of War



Masters of War

Publicado en Terrorismo. com. José Ángel García Landa

Se ha publicado más evidencia de que el Gobierno Norteamericano amañó deliberadamente la información para montar la guerra de Iraq. En este artículo de The Nation sale a la luz que aquella Valerie Plame, agente de la CIA que fue "desenmascarada" por el gobierno para perjudicarla no era una mandada castigada por el gobierno para vengarse de su marido, que había puesto en evidencia manipulaciones, sino que era ella en persona la jefa de operaciones de la CIA encargada de buscar datos para justificar la invasión, y se la castigó cuando no proporcionó los datos que requería el gobierno Bush. Vía MakingLight, donde hay un buen comentario del caso. Saddam era un criminal, pero también lo son los masters of war norteamericanos. Tenían la invasión planificada, y el 11-S les vino de perilla como excusa; menuda manipulación criminal del terrorismo.

Profanó la razón, y disfamóla,
mecánica codicia diligente,
pues al robo de Oriente destinada,
y al despojo precioso de Occidente..
. está.

Esto lo decía Quevedo.  

¡Oh corvas almas, oh facinorosos
espíritus furiosos!
¡Oh varios pensamientos insolentes,
deseos delincuentes,
cargados sí, mas nunca satisfechos;
alguna vez cansados,
ninguna arrepentidos,
en la copia crecidos,
y en la necesidad desesperados!
De vuestra vanidad, de vuestro vuelo,
¿qué abismo está ignorado?
Todos los senos que la tierra calla,
las llanuras que borra el Oceano
y los retiramientos de la noche,
de que no ha dado el sol noticia al día,
los sabe la codicia del tirano.

Si es que se merecen, además de un pleito, el Sermón Estoico de Censura Moral. Ójala acaben todos en los tribunales: por una nimiedad comparado con esto casi ahorcan a Nixon. Claro que la justicia de los USA tiene muchas varas de medir, y un arte especial para desviar la atención de las vigas fijándose en las pajas. Como las de Clinton, por ejemplo.

¿Qué hace la justicia norteamericana ante esta manipulación interesada de los recursos, vidas y dignidad de la nación? El mejor comentario a esto lo pone Shakespeare, cuando denuncia la ceguera culpable y cobardía de todos ante las manipulaciones de la realidad que hace el tirano Ricardo III:

¿Quién es tan torpe que no ve esta obvia artimaña?
¿Y quién sin embargo tan osado no dice que no la ve?
Mal va el mundo, y mal han de acabar todos 
Cuando sólo con pensamientos se ven trampas semejantes.







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jueves, 26 de mayo de 2016

Retropost #948 (26 de mayo de 2006): Culpable defensa


Casos (seguramente más frecuentes de lo admitido, todo tiene su parte de cortina de humo) de soldados americanos que van matando civiles indiscriminadamente en Irak (como sus colegas de los misiles, vamos). Ya va llegando la cosa a juicio y a admisión pública; lo cuenta el New York Times. Muchos lo han contado antes, cómo a veces le disparaban a cualquiera que se moviese. Por moro, supongo.

Bueno, pues hoy Bush y Blair se reúnen de nuevo (sin Aznar, pastor de burros) a decir que hicieron bien en emprender la guerra de agresión ilegalmente, a pesar de algunos pequeños fallos (Abu Ghraib, Guantánamo  ay, no, que Guantánamo no está entre los defectillos; aunque hoy estrenan aquí la película de Michael Winterbottom, igual la debía ver Bush).

Y es que claro, la intención era buena, las órdenes eran las correctas, lo que pasa es que a nuestros hombres a veces se les va la mano, ya sabe usted... 

Este razonamiento lo describía muy bien Shakespeare, cuando muestra a su rey trepa e imperialista eficaz, Enrique Quinto, amedrentando a los franceses de Harfleur, ciudad a la que tiene sitiada tras haber emprendido una guerra ilegal de agresión contra ese país. Enrique, por cierto, también está "restaurando la legitimidad" del gobierno de un pueblo al que "ama":

REY ENRIQUE: ¿Que decide el Gobernador de la ciudad?
Esta es la última vez que parlamentamos.
Así que entregaos a nuestra mejor merced,
O como hombres orgullosos de la destrucción
Desafiadnos a lo peor. Porque como soldado que soy,
Nombre que a mi entender es el que mejor me cuadra,
Si empiezo el asalto una vez más
No dejaré a Harfleur a medio conquistar
Hasta que yazca enterrada en sus cenizas.
Las puertas de la piedad se cerrarán del todo,
Y el recio soldado, áspero y duro de corazón,
Con mano libre y sangrienta irá suelto
Con su conciencia amplia como el infierno, segando como hierba
A vuestras tiernas vírgenes hermosas y a la flor de vuestra infancia.
¿Qué más me da a mí si la guerra impía
Ataviada de llamas como el príncipe del mal
Hace, con el rostro tiznado, todas las acciones inhumanas
Que en cadena traen la desolación y la devastación?
¿Y a mí qué más me da, puesto que vosotros mismos sois la causa,
Si vuestras puras doncellas caen en mano
De violación ardiente y forzadora?
¿Qué rienda puede sujetar a la maldad desmandada
Cuando emprende una feroz carrera cuesta abajo?
Igual de inútil sería malgastar nuestras vanas órdenes
En los soldados fuera de sí con el botín
Como darle instrucciones al leviatán
De que viniera a la orilla. Así que, hombres de Harfleur,
Apiadaos de vuestra ciudad y de vuestras gentes
Mientras mis soldados aún están bajo mis órdenes,
Mientras la brisa fresca y templada de la misericordia
Puede alejar las nubes sucias y pestilentes,
La borrachera de asesinatos, saqueos y villanías.
Si no - pues, en un momento, esperad ver
Al ciego soldado cubierto de sangre, con mano inmunda
Mancillar la cabellara de vuestras hijas que chillan,
Ver cómo a vuestros padres, agarrados por sus barbas plateadas,
Les rompen las reverendas cabezas de golpe contra los muros,
Ver a vuestros niños desnudos ensartados en picas,
Mientras las madres enloquecidas con sus aullidos desconcertados
Rompen las nubes, como las esposas de los judíos
Ante los matarifes de Herodes que venían a la caza sangrienta.
¿Qué decís? ¿Queréis rendiros, y evitar esto?
¿O, con culpable defensa, ser destruidos así?

            (Henry V, III.3)



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lunes, 4 de abril de 2016

Retropost #811 (13 de marzo de 2006): Asesinatos de profesores universitarios en Iraq



Me llega a través de una circular esta noticia, y la información de esta página web del Tribunal de Bruselas, en la cual puede leerse más sobre los numerosos asesinatos de profesores universitarios y otros intelectuales en Iraq. Aunque en muchos casos no se sabe quién realiza los asesinatos, y en otros sin duda se deben a grupos de fanáticos o a venganzas, es significativo que muchas veces estos asesinatos se realizan ante la indiferencia de las fuerzas de ocupación, cuando no son ellas mimas quienes los perpetran. A ello se suman las numerosas desapariciones, palizas, secuestros y amedrentamientos que están llevando a muchos profesores a huir del país o de sus puestos de trabajo. Las universidades se saquean, y las autoridades de ocupación no invierten, por supuesto, en educación. Los crímenes no se investigan, muchas veces alegando que las víctimas habían sido miembros del partido Baas. Noam Chomsky encabeza la lista de firmantes contra estos hechos; también se encuentran entre ellos Harold Pinter o J. M. Coetzee.

Sea o no una campaña orquestada sistemáticamente contra los intelectuales, en especial contra los que protestan públicamente contra la ocupación por fuerzas extranjeras, el hecho es que la fuga de cerebros está dañando gravemente a la sociedad iraquí, y la destrucción de la clase media educada parece abocar al país a más dosis de extremismo y de sectarismo. Son muchísimas también las intelectuales y académicas iraquíes que han sido expulsadas de su puesto o han tenido que huir por amenazas terroristas, dañándose así un polo de influencia importantísimo para la promoción social de las mujeres en el mundo árabe.

Pongo la noticia por puro corporativismo; por supuesto; aunque haya cientos de víctimas entre los intelectuales, hay muchos miles de víctimas inocentes que ni son intelectuales ni han tenido posturas políticas -- o sí las han tenido, y qué.

En estas fechas de conmemoraciones no está de más recordar que la guerra de Iraq se inició como un ataque unilateral y a sangre fría liderado por los EE.UU., llevado por intereses inconfesables y apoyado en informaciones falsas, tergiversaciones y manipulaciones de la opinión a escala mundial. Seguido del terrorismo organizado, de alta tecnología y a gran escala que se despliega en un ataque de esas características. Aquí en España se subió a ese vergonzoso carro, con gran entusiasmo, nuestro antiguo presidente Aznar, y tras él todo el Partido Popular. A fecha de hoy, este partido no se ha retractado de su apoyo a la agresión norteamericana, que ha costado y sigue costando miles de vidas. Un 11-M cada cuatro días. O varias ETAs todas de vez, que eso es lo que significa emprender una guerra. Poquita autocrítica se ve por ese lado, y mucha, muchísima ley del embudo.

De esos miles de muertos seguramente sí que había muchas personas asociadas al régimen de Saddam (como los hubiera habido asociados al de Franco si hubiesen bombardeado España en los años sesenta). Y otra cosa es innegable -- serán profesores, o profesoras, o intelectuales, o paseantes, o víctimas inocentes, o lo que se quiera, pero son todos moros, ¿no?




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jueves, 24 de diciembre de 2015

Retropost #477 (1 de septiembre de 2015): Salvaciones imaginarias, matanzas reales




Cerca de mil muertos y ochocientos heridos en la estampida del puente de Aima, en una peregrinación de chiitas interrumpida por amenaza de bomba.

Pues qué quieren que les diga, que tal como está la cosa en Bagdad no parece muy aconsejable ir a hacinamientos humanos, y menos si son ideológicamente monocolores, y de un bando frecuentemente atacado por el terrorismo. Lo siento por todos, que no se lo buscaron aunque fueron con muy mal criterio a esa peregrinación.... pero más lo siento por los críos a los que llevaron allí quienes eran responsables de cuidarlos y mantenerlos fuera de peligro. En cuanto a los terroristas, ya que creen en el infierno, ójala se pudran en él por efecto placebo.

Y se añade un capítulo más en el enfrentamiento entre comunidades en Iraq. Un capítulo que trae otros en retahíla, porque cada muerto tiene parientes y crea más resentimientos. ¿Tenía previstas Bush escenas como ésta? Seguro que no. Pues ha demostrado desconocer mucho las consecuencias de montar una guerra con premeditación y alevosía. En Iraq la nueva constitución no va a solucionar nada, por mucho que sea mejor sobre el papel que lo que había antes, y eso puede verlo cualquiera sin un equipo de asesores. Por lo mismo que aquí no sirvió nada la de Pepe Botella, y eso que fue la primera constitución que tuvimos. Vivan las caenas, y todo ese rollo patético e inevitable. Y es que nadie, o muy pocos, quieren ser liberados a bombazos.Pero en cambio sí que hay bastantes dispuestos a liberar a los demás a bombazos. La guerra civil se cuece, sólo queda por determinar si es a fuego lento o a fuego rápido





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domingo, 25 de octubre de 2015

Recuerdos de la Guerra contra Iraq


Esto casi es otro retropost.
Resultó que teníamos razón quienes protestábamos contra la guerra de agresión contra Iraq, y resulta que Bush, Blair y Aznar, o se equivocaban, o mentían sobre las razones que les movieron a emprenderla. Pero los muertos, al hoyo, y las quejas, al maestro armero. Sale más caro aparcar mal que montar una guerra.


Ahora nos sale Tony Blair pidiendo perdón a la Historia por haber emprendido la guerra de Iraq. Con la boca pequeña, diciendo que "la información que recibimos de los servicios secretos estaba equivocada"—Mi comentario a la noticia en el twitter de El Mundo es: "¿Perdón? Que se autoinculpe ante un tribunal, aportando documentación." Tranquilos, que eso no pasará. 

Y hace unos años también Aznar, del trío de las Azores, movió algo el bigote murmurando algo en ese sentido, sobre errores cometidos y sobre información insuficiente o errónea.   Fue vergonzoso el comportamiento seguidista de estos dos individuos, comprometiendo a su país por seguir la política agresiva y falsaria de Bush, cuya manipulación de las pruebas era tan evidente que lucía hasta aquí a pie de suelo. Colin Powell mismo no se creía las pruebas de la CIA que presentó ante la comunidad internacional, y se le notaba que estaba mintiendo, y que sabía que se le notaba. Pero fue un ejercicio de "ahí va una pantalla para que la gente tenga una excusa, y me los meto en la bolsa y me los llevo a todos, que protestan pocos." 

El PP, que suponiendo que tuviese una neurona activa, también se oponía a la guerra, calló y se dejó llevar. Ya había decidido yo años atrás no volverlos a votar, y más que me reafirmé en ello. Un comportamiento ovejuno, excepto el de un diputado aragonés del PP que renunció a su escaño ante la evidente e inmoral manipulación a que se les sometía. El PSOE por lo menos se opuso, y luego ya se sabe el rédito electoral que le sacó al tema de la guerra de Iraq, un filón de opinión pública contraria que no podía dejarse de explotar.

En fin, cayó Saddam (bien caído, eso sí), se armó la de Dios es Cristo y se sumó el país en el caos. De las armas de destrucción masiva, ni se supo ni se sabrá. Fue una guerra montada a conciencia, con pruebas falsas y engaño masivo al país y al mundo. Por menos cosas, por aparcar mal, pongamos, le ponen a uno una multa de tráfico. Pero Bush jamás fue llamado a capítulo por esto. Ganó Obama y, ateniéndose a lo que hubiese pactado en las trastiendas de los lobbys, declaró que "Bush era una persona honorable" —y ahí quedó la cosa. (Igual quería decir molt honorable).

Yo me dediqué a colgar carteles contra la guerra, modalidad de expresión que usaba cuando no tenía blog (era el año anterior a abrírmelo)—y a enviar correos contra la guerra. Este que sigue envié a la Asociación Española de Estudios Anglo-Norteamericanos (AEDEAN), intentando que se pronunciase en contra del inaudito y pernicioso triángulo Español-Anglo-Norteamericano que se había manifestado en las Azores, con la intención declarada de invadir Iraq. Pensé que (dado que hay tanto anglista dedicado a la crítica cultural e ideológica y política e histórica y victimaria) entraba dentro de las competencias o intereses de la Asociación el formarse una opinión sobre este asunto y dedicarle cinco minutos. Pero la Asociación prefirió atenerse a lo más académico y mantener absoluta neutralidad política.  ¿Lo correcto? Es la eterna pregunta, to be or not to be.

Este es el mensaje que envíe a la lista de correo de AEDEAN, recuperado de un rincón de mis archivos:



Message-Id:
Mime-Version: 1.0
Content-Type: text/plain
Date: Tue, 11 Feb 2003 12:46:54 +0100
To: Aedean list
From: Jose Angel Garcia Landa
Subject: [aedean] Guerra preventiva NO.
X-Virus-Scanned: TAMIZ + Sophos en unizar.es
Content-Transfer-Encoding: 8bit
X-MIME-Autoconverted: from quoted-printable to 8bit by correo.uvigo.es id h1BBj2UB011604
Sender: admon-aedean@uvigo.es
Precedence: bulk

Estimados compañeros,
Es una especie de costumbre que tengo, desde hace años, la de estimular a
nuestra Asociación a tomar una postura cada vez que los Estados Unidos
emprenden un ataque preventivo contra alguna nación del tercer mundo. No
soy ningún radical, más bien conservador como funcionario medio, y por eso
creo que la costumbre de no emprender ni apoyar guerras preventivas es una
buena costumbre que merece conservarse. En esta ocasión creo que no
desentona mucho mi propuesta, vista la opinión de la mayoría de la sociedad
española. Espero por eso que no me tengáis demasiado en cuenta usar para
esto una lista de correo cuya finalidad primordial ya sé bien que es otra.
Sugiero, por tanto, que quien desee que la Asociación se manifieste en
contra de la guerra preventiva envíe un mensaje ya sea a esta lista ya sea
al correo personal del administrador de la lista, Javier Pérez Guerra
(sorry here, Dr. Pérez Guerra, espero que me disculpe), y que el
administrador, que sabrá si el número de correos recibidos son cifras
suficientemente representativas, se ponga en contacto con la Presidenta de
la asociación para determinar si procede enviar una nota a la embajada de
los Estados Unidos y Gran Bretaña, o a la prensa, o a quien proceda,
haciendo saber cuál es la postura mayoritaria de los miembros de esta
asociación. Si es que los datos permiten determinar que existe una postura.
Mi mensaje ya está enviado: guerra preventiva NO.

Jose Angel García Landa


Bastantes decenas de socios apoyaron este mensaje, pero no la mayoría matemática. Y la dirección de AEDEAN interpretó que no era procedente o representativo discutir la cuestión, ni por supuesto enviar ninguna ninguna nota de protesta por esta guerra manipulada que tan funestas consecuencias trajo y sigue trayendo.

Y peor aún es la manipulación que se sigue produciendo allí, donde los intereses cruzados de rusos, americanos, turcos, sirios, iraníes, saudíes y europeos, están llevando a machacar una vez más a los kurdos, mientras el Estado Islámico campa a sus anchas de la manera más obscena, cruel y ofensiva. Aunque vista la historia de las intervenciones pasadas y presentes, donde la prioridad parece ser vender armas y chafarlas en la cabeza de un tercero, cualquiera se anima a pedir una intervención en nada. Algo huele a podrido en Dinamarca, y en diez mil kilómetros a la redonda.






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Recuerdos de la guerra contra Iraq - en Ibercampus.

domingo, 14 de noviembre de 2010

Fair Game (Caza a la espía)


Bastante recomendable es esta película, sobre el montaje de la guerra de Irak. Es película histórica sobre el caso de la espía Valerie Plame, y su marido Joe Wilson, que se vieron envueltos en las maniobras de la administración Bush para montar pruebas falsas que justificasen la guerra, y las denunciaron. La película, siendo estrictamente histórica, presenta los hechos la perspectiva de Plame y su marido, pues está basada en sus libros respectivos, escritos tras el caso, que fue muy sonado. Muy a cuento viene verla ahora que nos cuenta Bush junior en su autobiografía que él no estaba a favor de la guerra pero que sus colaboradores sí. Parece claro que en gran medida Bush se dejaba llevar, desde luego dejando los detalles a sus asociados. Claro que también dice cómo le cuenta a su papá que ha invadido Irak. Menuda cura para el Edipo. 

Traduzco a continuación la reseña de Roger Ebert, del Chicago Sun-Times, que me parece reveladora de cómo se ve esta película en Estados Unidos:

Parece reducirse a esto la cuestión: la administración Bush había decidido ir a la guerra en Iraq. Buscando a toda prisa razones que justificasen la guerra, dio con unos informes de que una nación africana, Niger, le había vendido uranio a Iraq. Se envió a Joseph Wilson, antiguo embajador en Niger, a buscar pruebas. No encontró ninguna. De hecho, encontró que tales ventas habrían sido físicamente imposibles.
Su informe se ignoró. Fuimos a la guerra. Se citaron las inexistentes ventas de uranio. Wilson escribió un articulo en el New York Times dando cuenta de lo que había hallado, o no hallado, en Niger. En un intento de desacreditarlo, alguien de la administración le filtró al columnista del Chicago Sun-Times Robert Novak que la esposa de Wilson, Valerie Plame, era agente de la CIA.

El asesor de Cheney, Scooter Libby, fue juzgado y condenado por obstrucción a la justicia y perjurio, se le impuso pena de cárcel, y su pena fue rápidamente conmutada por Bush. Cheney se indignó porque no lo indultasen directamente. En la película vemos que Plame, utilizando una serie de alias, llevaba redes secretas de informantes en Bagdad y otras ciudades de Oriente Medio. Cuando la administración le levantó la identidad secreta, varios de sus informantes fueron asesinados, algunos informes dicen que 70. Entonces los apagafuegos de Bush filtraron la historia de que sólo era una "secretaria" de la CIA.

Aún se siguen apagando fuegos. Fair Game (Caza a la espía), de Doug Liman, basada en libros de Valerie Plame y Joseph Wilson, y protagonizada por Sean Penn y Naomi Watts, es extraordinariamente atrevida para ser una ficcionalización basada en hechos reales. Usando nombres auténticos y muchos hechos factuales, sostiene que (1) Saddam Hussein no tenía armas de destrucción masiva; (2) que la CIA lo sabía; (3) que la Casa Blanca lo sabía (4) que los planes de Cheney y sus neocons de la Casa Blanca exigían una invasión de Iraq a cualquier precio, y (5) que, por tanto, se ignoraron los hechos y fuimos a la guerra con razones falseadas.

Bien. Eso es lo que dice la película. Sin duda habrá disensión. A poca gente le gusta que los retraten como mentirosos y falsificadores. Lo que me pasma es que Fair Game no juegue al juego de usar nombres ficticios. Están todos ahí delante, incluyendo a Cheney ordenando personalmente que falsifiquen los informes secretos.

Naomi Watts se parece increíblemente a la auténtica Plame, pero eso es cuestión menor; lo que me resultó atractivo fue el tono serio y competente de su interpretación de Plame, que no se ve a sí misma como una heroína sino como una especialista cualificada. Tiene escenas en las que deja derrumbados a otros personajes diciéndoles lo que sabe de ellos y cómo puede usar esa información. Sean Penn interpreta al embajador Wilson, más combativo que su esposa, despechado por  la manera en que los filtradores del gobierno intentan destruirlos. La película es realista sobre las maneras en que casi de deshizo el matrimonio Plame-Wilson.

Lo que funciona bien es lo directa y factual que es Fair Game. No es una película panfletaria, un ataque airado. Wilson y Plame aparecen los dos como leales empleados del gobierno, no especialmente politizados hasta que descubren la información que no debían. Se sugiere que si el gobierno Bush no hubiese suprimido su información y no los hubiese ensuciado, podría no haber habido guerra de Irak, y millares sin cuento de vidas se habrían salvado.

Este tema ha estado tan envenenado por la desinformación que parece casi imposible una discusión racional. Supongo que la pregunta pasa a ser, ¿cómo de bien funciona Fair Game como película? Sospecho que funcionará mejor cuanto más entres a la sala estando de acuerdo con ella. El retrato que hace del matrimonio Wilson-Plame es muy personal, basado en personalidades en conflicto sometidas a presión. Penn interpreta a Wilson como un idealista calenturiento, movido por la indignación. Watts hace de Plame una espía ideal: guarda secretos, se esconde, va por debajo del radar. Quizá preferiría que su marido hubiese sido "buen soldado" y se hubiese tragado lo que pensaba. Se ven rodeados por la atención de la prensa, y se encuentran ella con su trabajo en la CIA denigrado por los apagafuegos de Bush, y con sus contactos en el extranjero arrojados a la basura. Obviamente, Joe no impidió la guerra. Si se hubiese callado, el trabajo de ella en la CIA no se habría destruido.

Un elemento interesante de la versión que da la película es la desorientación total de George W. Bush. En esta versión, es posible que no se diese cuenta de lo defectosa que era su información sobre Niger. El que mueve los hilos es Cheney. Esa es la narración colectiva que se desprende de una serie de películas, como Nothing but the Truth de Rod Lurie y W. de Oliver Stone. Se deduce que quiso que indultasen a Scooter porque Scooter actuaba siguiendo órdenes suyas. Es improbable que Scooter hubiese actuado por cuenta propia.


De las que he visto últimamente sobre la guerra de Irak, también recomiendo Green Zone, de Paul Greengrass—película de acción mucho más convencional, y más ficcionalizada, pero que a su manera sí denuncia también de manera adecuada el colosal (y a la vez transparente) montaje que rodeó la guerra de Irak. Eso fue lo más curioso: una falsificación a la vez tan trabajada y tan visible, para quien quisiera verla, claro. Algunos de los momentos más memorables de la película tienen que ver con Joe defendiendo su postura (idealismo intransigente, podríamos decir) frente a la actitud más acomodaticia de Valerie, que está dispuesta a dejar que el gobierno alegue pruebas falsas sin salirse ella de su papel—para ella es más importante la seguridad de sus contactos, y mantener su trabajo ordenado, antes que el asunto global de si va a engañarse al país para embarcarlo en una guerra. Es lo que se entiende por una buena funcionaria. Por suerte hay por ahí algunos bocazas irresponsables como su marido, que defienden los valores subyacentes de la república americana. Citaba Joe a Benjamin Franklin que le preguntaba una señora, ¿qué tipo de gobierno es el que nos dejan, señor Franklin? —"Una república, señora, si saben cuidarla".

Que ya hace falta cara dura, mover  insinuaciones de nepotismo contra Plame, para hacerle el juego a un presidente de los USA que era hijo de otro presidente de los USA.

Quizá requiera algo de explicación el título, que es un juego de palabras ignorado en su traducción a la española. Fair game se refiere por una parte (con un toquecillo machista) a que Valerie Plame está buena, y que se puede ir a por ella (la secretaria entre ejecutivos, vamos). Por otra parte, se refiere a que "se abre la veda" para atacarla, que se le pueden echar los perros (y de eso va toda la segunda mitad de la película), o entregarla a la prensa: su pesadilla era verse en la portada de Vanity Fair. Y por último también se refiere a juego limpio, el que intenta practicar aquí sobre todo Joe Wilson, y el que no caracteriza precisamente a la administración Bush y a todos los que están interesados en seguirles el juego y dispuestos a sacrificar la verdad en favor de los intereses de la guerra y de ni se sabe quién.

Quizá a algunos ofenda en América, y quizá también aquí—desde luego en mi fila se levantó y se fue la mitad del público, no sé si porque estaban a favor de la guerra de Irak o porque se mareaban con la cámara, muy movida a veces. Se mezclan con habilidad muchos estilos de filmación—documental (con imágenes auténticas a veces, de los medios), película de acción y thriller político, con un resultado muy eficaz.

Fair Game. Dir. Doug Liman. Screenplay by Jez Butterworth and John-Henry Butterworth, based on the books The Politics of Truth by Joseph Wilson and Fair Game by Valerie Plame. Cast: Naomi Watts (Valerie Plame), Sean Penn (Joe Wilson). Music by John Powell. USA: Summit Entertainment, 2010.


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