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lunes, 16 de enero de 2023
miércoles, 12 de junio de 2019
miércoles, 6 de marzo de 2019
Ivo cumple 20
Este chavalín de enmedio, mi segundo hijo, ya tiene hoy veinte años:
Mis chavales me conmueven beyond words. Es una alegría y una pena a la vez que crezcan. Por suerte lo están haciendo muy bien y parecen felices. No sé si un paraguas-katana comprado en La Ruta de la Seda va a contribuir algo la felicidad de Ivo; es posible que no mucho—pero es el regalo que le llevo hoy. No le avisen, por favor.
Mis chavales me conmueven beyond words. Es una alegría y una pena a la vez que crezcan. Por suerte lo están haciendo muy bien y parecen felices. No sé si un paraguas-katana comprado en La Ruta de la Seda va a contribuir algo la felicidad de Ivo; es posible que no mucho—pero es el regalo que le llevo hoy. No le avisen, por favor.
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jueves, 9 de agosto de 2018
Retropost (9 de agosto de 2008): Fourteenager
Catorce cumpleaños de Álvaro—ya. Yo me acuerdo que de crío mirando un folleto de la reforma de la educación, allá hacia el 1970, veía planificados los años académicos 1974-75, y pensaba: uf, entonces tendré catorce años ya—un vejestorio, mi vida estará por detrás de mí. No parece que sea una sensación muy extendida por lo que me han dicho.
Nos vamos a comer al mesón Boa Vista, y le escribimos una tarjeta entre todos. De regalos le han caído una suscripción al Muy Interesante y libros—ya ha empezado Los Pilares de la Tierra, que lo eligió él, y le encanta. Pibo ha aprovechado la ola de regalos para hacerse con su primera memoria USB, que la lleva al cuello como si fuese una medalla.
Luego una buena tarde de playa en Area (aunque los niños querían ir a Xilloi: Area representa la realidad, Xilloi el sueño). Y al final vamos a ver La Momia III: La tumba del Emperador Dragón, que naturalmente les encanta. Por lo que se ve Rachel Weisz estaba como yo hasta el gorro de momias, así que había una nueva mami para el hijo del protagonista—y crisis de los cincuenta para su padre (había una escena alusiva al respecto, supuestamente comparando armas de fuego).
Volvemos a casa a ver estrellas fugaces, con Otas repitiéndonos escenas de la película y haciendo variaciones fumadas sobre ellas.
Y otra cosa: así de paso hemos visto hoy un piso sobre la ensenada, que quizá lo compremos y quizá no. Nos ha hecho muy buena impresión. Pero cómo saber lo que conviene invertir en un futuro determinado. Es como darle un empujón demasiado fuerte a ese sobre otros que están esperando en las incubadoras del tiempo. Y de hecho ninguno gusta. Gimme the present, any day.
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viernes, 1 de junio de 2018
sábado, 27 de agosto de 2016
Retropost #1119 (27 de agosto de 2006): A Ribadeo
(Domingo 27 de agosto de 2006)
A Ribadeo
Publicado en Personales. com. José Ángel García Landa
Oscar es un niño agradecido: se lee sus libros, juega con sus bolos, da sus besitos, recita la lista de regalos a quienes lo llaman por teléfono para felicitarlo. Luego nos vamos de excursión a Ribadeo, y le ponemos las velitas en un trozo de tarta Contessa en un restaurante de carretera, de camino a Ribadeo. Bajamos a la Playa de las Catedrales, y nos lo pasamos en grande saltando olas, sobre todo la sección femenina, que no había quien la sacase del mar. Luego, habiendo comido como boas, se nos hacen cuesta arriba las cuestas abajo de Ribadeo. Los mejores caserones antiguos están en ruinas, sobre todo los del barrio que baja a la ría, los clásicos... sigue en pie, arriba, el del marqués de Sargadelos, el que fusilaron por afrancesado hace doscientos años. ("Seguro que fueron los del barrio de abajo los que lo denunciarion—que les pudría la envidia que ya no tenían el dinero, pero tenían la sociedad agarrada y bien agarrada"). Luego hacemos una excursión al faro (o "to the lighthouse", los hombres no tienen muy bien papel, mentes cuadradas y obsesivas frente a la poética mentalidad femenina en las excursiones a los faros). Y de vuelta, vuelta a saltar olas, al ponerse el sol, en la playa de Reinantes, bien grande, y que la teníamos para nosotros solos; esta vez se animan hasta los pequeños a enfrentarse a los tsunamis y las brutas de animal. Las olas daban bofetadas imponentes, y Oscar, a pesar de sus flamantes seis años, acaba revolcado por los suelos y escarmentado como un pollo escaldao. Se bate en retirada, y nos mira prudente desde la orilla. Y yo, para redondear el día, piso una faneca. Otra faneca, vamos. Pero cuando se pasa el dolor de la picadura se nota un calorcillo agradable en el pie. Y rematamos el día en una pizzería con pizzero italiano y todo, donde nos cuentan toda la historia de la familia de la pizzera, y sus emigraciones y sus adopciones y la novia rusa del chico, una lagarta sin duda según la suegra... Álvaro se está leyendo Sapiens de Eudald Carbonell et al., y nos informa sobre la dieta de parántropos que gastaban los de Atapuerca. (Ivo: - "¿Qué es un Boisei?" - "Pues hombre, esos que imitabas tú tan bien... Siempre me acordaré de Pibo haciendo su imitación del Australopithecus Boisei"). Oscar redondea el día con un volantito volador que le sale en el helado; y se va a la cama satisfecho de haber cumplido años como es debido ("Con todo el dinero que tengo, me podría comprar una burra"). Por la noche, los sueños soñados incluyen un atentado de la extrema derecha contra Letizia, una casa-barco inestable y semiflotante, y una vuelta a matricularme en la Universidad, en Hispánicas, donde me aprobaban un examen por evaluación continua; menuda sensación de back in school again... y es que ya quedan pocas vacaciones.
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Retropost #1118 (25 de agosto de 2006): Cosas antiguas
Mañana es el cumpleaños de Oscar, y ya se las promete muy felices: tener seis años, está convencido, lo va a encumbrar a una categoría social muy superior a la de cinco años. Y además están los regalos...
Oscar- Mami, vamos a comprar los regalos.
Mami- Ah, no. Los regalos ya están comprados.
Ivo- ¿Qué dice?
Oscar- Que ya me ha comprado la escopeta.
Mami- Yo no he dicho eso. Yo he dicho los regalos.
Ivo- Quiero ver los paquetes. Espero que no sean cosas antiguas, porque las cosas antiguas a Oscar no le gustan nada.
Oscar- No, antiguas no.
Yo- Oscar es un tío moderno.
Oscar- Eso.
Ivo- Por ejemplo, aparece Alfredo dibujado en un dibujo antiguo: "Hola-Oscar. Hola-Oscar." Paam. Puñetazo. Se cae al suelo, y es plano. Sigue diciendo, "Hola-Oscar"...
Las modernidades que no aprendan estos críos en los dibujos animados, creo que ya no las aprenderán. Mira que le pegan al cráneo. Me acuerdo Álvaro, que a los tres años, iba en triciclo y lo veo chocar contra un árbol, queriendo, y dice: "Un accidente de tráfico". Y se tira al suelo con los ojos cerrados, yo escuchando. Y hacía como convulsiones repentinas, murmurando: "...me pasan por encima los coches..."
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miércoles, 1 de junio de 2016
Aquí cumpliendo
Retropost #966 (1 de junio de 2006): Uno día de junio de 2006
Me
llaman por teléfono, me organizan una cena de cumpleaños, me mandan
mailes y postales electrónicas… (Mariajico: ¡felicidades, bloguero! – y
hasta Rosa C. me llama). A Woman with a Sorrowful Name me regala unas
sandalias (para llevar con calcetines si es preciso), un polo . . . Escribo
mi
post sobre transexualas y hermafroditos, hoy no corrijo ni un
trabajo, llevo retraso. Paseo con mi padre por la feria del libro… Proceso
a un maestro republicano.
"Bueno, por lo menos a éste
lo procesaron". Compro la Misión lingüística en el Alto
Aragón
de Jean-Joseph Saroïhandy. ("Mira, igual hasta conoció a tu padre,
tanto ir preguntando por los pueblos del Pirineo… igual que tú con
Corominas. ¿Sabes que hace poco celebraban el centenario de Corominas?"
– "Pues estuvo en casa varias veces Corominas. En La Rambla se alojaba.
Y hablábamos mucho, lo acompañaba a preguntar por esos topónimos que no
figuran en las partidas . . . ’Espelunciecha’, ’Traconeras’, etc. – Era
altísimo, enorme, casi me daba vergüenza ir a su lado… Estaba de
sabático, de la Universidad de Chicago." – "Gente como ésta hizo un
trabajo admirable. No por lo que les pagaban, por supuesto. Se podían
haber ahorrado muchos paseos de los que hacían por pura vocación").
Hablamos de gente de Biescas: de Maxi, de Miguel Santolaria (con
ocasión de los libros en aragonés). De Miguel Cajal, nuestro vecino,
que ha muerto hoy, poco después de su hermana Consuelo. Y allí termina
su casa. Transformaciones de todo, el fin de las casas y los pueblos .
. . Biescas, una urbanización proliferante. La globalización.
De la ciencia, cómo hace cuestionar los planteamientos mismos de la
filosofía y la religión . . . "La filosofía dice: hay que dudar, el
buen filósofo es el que duda. La religión dice: hay que creer, sin
comprender, es la fe. La ciencia dice: Vamos a resolver problemas, a
encontrar leyes cada vez más generales. La manzana se cae. ¿Por qué?
Porque las cosas se caen hacia abajo. Vale, pero entonces por qué no se
cae la luna? Y seguir. Y nos lleva así a la conclusión de que las cosas
son ciertas . . . según y cómo y según y dónde. En una determinada
frecuencia o longitud de onda. Fuera de eso, no hay siquiera
existencia. Uno y uno son dos . . . bueno, quizá. Quizá en el centro
del sol no tenga sentido esa pregunta." Son las meditaciones de mi
padre: "Ponte un blog",
le digo. Nos comemos una buena tarta y un flan que me ha bajado mi
madre de Biescas: el Arquetipo, que diría Borges. Acarreo personal
familiar de acá para allá, los nenes al cole, los padres al dentista.
Álvaro, Ivo y Oscar también reciben libros: del Jabato, de Kika
Superbruja y Dani, y de Sito Kesito contra los Buitres Bestiales de
Venus. ("Eh, y su robot gigantesco te falta. Bueno, pero da igual").
Oscar nos hace demostraciones de Fliporamas. Hemos descubierto que se
parece, vestido de rojo, a los nuevos duendes de la campaña
publicitaria de la ONCE. Llevo a Amayita a su casa de Delicias en moto;
al dejarla veo que volaba una cigüeña por encima (¡qué tienno! ¡qué
apropiado!). Y cómo está la circulación, como para tener un tráfico
accidente; un negrito precioso que va con su mamá me mira la moto
boquiabierto. Nací a las seis de la mañana, me informan: más de cuatro
kilos. Don Alfredo Sahagún, el médico que me ayudó a venir al mundo;
hubo de abandonar su partida de cartas después, por sustos que se
llevaban mis padres conmigo. El primero, de once.
No
fue un parto especialmente fácil por eso, aunque tampoco hubo
complicaciones. "Con la sexta hija, luego, la gente ya le daba a tu
madre el pésame más que la enhorabuena". Pero mi madre lo sobrellevó,
los años de criar hijos, ahora nietos; y aún jugaba al futbito; ahora
sólo nada —y pinta. ¡A ver si me pinta un cuadro! Vemos los cuadros que
me regaló mi maestra Antonia Fatás (igual mañana vamos a ver a sus
sobrinos, y antiguos vecinos nuestros, Marisol y Adrián. Vaya, también
me llama Marisol). Y hablamos de Luis y sus bicis y su Quebrantahuesos,
y de mi sobrino David, que este año se coloca de maestro en Rubielos de
Mora, cerca de Mora de Rubielos. También les enseñamos a los padres los
últimos libros que han salido con cosas nuestras. "¡Mira que os da
tiempo a hacer cosas!" – "Bueno, esa es siempre la impresión que
producen los demás, porque no sacaríamos tiempo para hacer lo que hacen
ellos" – "¿Y tú, qué? ¿Ubicado en Zaragoza?" – "Pues . . . en ningún
otro sitio estoy más ubicado". Como no sea en el no-sitio de la Web, a
ratos. Ya se han ido. El abuelo José se ha alegrado de las visitas; "Y
¿cuántos caen entonces?" pregunta - "Ni la mitad
que usted". Y medita mirando a su hija, "Pues
pronto llega el siguiente. Me recuerdo yo, me dijeron el día que cumplí
cincuenta años, en qué fase de la vida estaba. Y contesté, pues hoy
paso de la madurez a la vejez. Bueno, las cosas eran así entonces.
Nunca pensé en llegar a donde he llegado. Así que bueno, no estoy tan
mal, digo yo, cuando tan bien me sabe la comida y lo bien que duermo .
. ."
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viernes, 1 de abril de 2016
Retropost #797 (6 de marzo de 2006): Felicidades, Pibo
Hoy adquiere uso de razón (es un decir).
Conversación entre Pibo y Tía Berta:
- ¡Felicidades, Ivo! ¿Cuántos años cumples?
- Sí. Un tren eléctrico.
- Ah. ¿Que te han regalado un tren eléctrico?
- Siete.
(Siete años, claro. Esta noche ha soñado que su tren nos atropellaba a todos: "A mí, y a Álvaro, y a Oscar, y también a papá y a mamá, y hasta a Álvaro, todos atropellados").
Y aquí está su autorretrato con el bueno de Cuttlas.
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Conversación entre Pibo y Tía Berta:
- ¡Felicidades, Ivo! ¿Cuántos años cumples?
- Sí. Un tren eléctrico.
- Ah. ¿Que te han regalado un tren eléctrico?
- Siete.
(Siete años, claro. Esta noche ha soñado que su tren nos atropellaba a todos: "A mí, y a Álvaro, y a Oscar, y también a papá y a mamá, y hasta a Álvaro, todos atropellados").
Y aquí está su autorretrato con el bueno de Cuttlas.
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martes, 27 de octubre de 2015
Retropost #271 (1 de junio de 2005): Nel Golden Mezzo
Este día está todavía in medias res, y me resisto a contarlo todo ab ovo gemino, porque no me pasa por ahí. Casi prefiero la estructura de un cuento de Donald Barthelme, es decir, una colección de observaciones y viñetas inconexas que reflejan con desencanto e ironía lo que es nuestra vida postpóstuma. Por ejemplo, hoy se me podía ver, e incluso fotografiar, dándole un mordisco a una máquina de Rayos X, y después leyendo un cartel: "No abandone esta sala: vendremos a por Vd." Al fondo de un pasillo se ve una mano con un paquetito amarillo que pone "Felicidades" (El focalizador es Pibo. El regalo no es mío, la mano sí). Dos sres. bajitos conversan: "Ivo eres un gusano" - "Ahora te voy a hicnotizar". Recibo un mensaje de correo electrónico de la Agencia Tributaria: me llama cuatrero, y me da un algo de pronto. Otro mensaje electrónico me felicita parodiando a Marilyn felicitando a Kennedy. Discuto con una alumna las condicionantes biográficas y psicológicas del cuento "Observaciones secretas de la chica-cabra": ¿por qué la observadora se identifica con la chica-cabra? ¿Por qué nosotros nos identificamos con ella? (¿Y por qué no se deduce que nos identificamos con la chica-cabra?). También entran en la discusión los hábitos financieros de Oliver Goldsmith, que era un gastador. Yo por mi parte me he autorregalado una colección de 21 discos de Juliette Gréco. Decía Ritzer que el shopping mall es el centro espiritual de la sociedad macdonaldizada, pero la McDonaldización ya está superada, la sociedad va camino de su Amazonización. Goldsmith habría chafado allí su Visa Gold, de tenerla. Juliette no tiene veinte años, pero en los 20+1 discos de su carrera desde los años 40 a los dos miles aparece forever young. Ajusto los cuatro retrovisores de la moto para que mirando sin enfocar la vista ofrezcan una imagen continua- "en retrovisión", pienso, "en retrovisión". Carefree highway, let me slip away on you. Pego carteles con furia por el campus, por acabar pronto, convocando a la manifestación de esta tarde; anuncio su fracaso anticipado por la World Wide Web. También hago octavillas, con vagas acusaciones y quejas contra diversas instancias académicas. — "Dónde está la guillotina?" — "¡Que no te sirve, que no caben cabezas!" Un gusano... "un gusano maligno acaba de infectar su ordenador" — pero no es Ivo. Sí me ha desafiando Ivo la guitarra: pero la afino, y trun trun trun, canto "Faut faire avec", del difunto Bécaud, extraída en unos segundos de la red como un pececillo. En una hoja de papel de la Escuela Graduada de Biescas, que esperó años en blanco en el baúl de los recuerdos, ha aparecido una figura extraña. "¿Qué es esto? ¿un paramecio?" - "Sí. Papá, tenemos un legalo." - "Lo he hecho yo". - "Y yo le he puesto la pegatina." (El regalo es un libro de Gino Galuppini, Acorazados de todo el mundo. Elegimos el Indomptable, el Jaureguiberry y el West Virginia). Vuelvo a la guitarra: "Country Roads". Seis chinos rodean una borla de alfileres, imposible saber la escala a la que esto está representado. Tampoco es fácil saber quién no paga nunca en la frase: "pero es que no paga nunca, de verdad. Es una cosa de cabeza". Aquí falta información. En todo caso, después de mucho hablar sobre el tema, me levanto y pago yo, "bueno, pago yo esta vez, no vaya a ser una indirecta la conversación que llevábamos". Otros dicen que pago demasiado, como Goldsmith, o Asem, the Man-Hater: este caso sugiere que a veces los efectos son contraproducentes, que es mejor seguir el golden mean (el tacaño de oro); pero siempre y en cualquier caso somos nuestra primera inversión, aunque a veces por caminos inescrutables. "Otro legalito". "Es que es tu cumpleaños, por eso te damos legalos". "Oh, genial, lo compré yo hace años. Viaje al Centro de la Tierra. No tiene nada que ver con Julio Verne" - "Felitz... felicidad. A que son bonitos tus legalos. A que te gustan." - "Por qué no nos enseñas tu esqueleto, papá." Por carta me han felicitado el director de El Corte Inglés y una amiga de Agen que telefonea a unas 200 personas cada día (luego me escribe). Ah, mi maestra de la Escuela Graduada de Biescas ha pintado un cuadro con una vista de Alquézar, y me lo ha regalado. Recuerdo cuando subía yo hacia Alquézar desde el Vero, qué añicos... a este paso no sé si termino de escalar la cumbre de este día.
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miércoles, 15 de julio de 2015
Retropost #68: 23 de diciembre de 2004
23 de diciembre
Me reprende Pilindrín por no incluir todos los cumpleaños en el blog, cierto... pero es que no actúo coherentemente en materia de cumpleaños, porque con mi familia hace falta un programa informático de gestión de cumpleaños. En tiempos tuve uno, pero lo perdí en un fallo de sistema. Así que corregido y reprendido recuerdo que el día 19 cumplieron años mi mami y mi hermana Wertypez, glups, amén de varios familiares más (todo en un día, vamos). Felicidades con retraso! No quiero ni pensar cuántos habrán cumplido años desde entonces. Pero bueno, lo del abuelo de Madrid sigue siendo un récord, me comprometo a felicitar a todos los que cumplan 90 años, aunque como nos pongamos así voy a tener que subir el listón a cien años, y a ver quien es el listón entonces!
Que qué es un blog, asks plndrn? Pues ser, ser, no es que sea nada en concreto, pero la palabra me sugiere a mí una cosa así sin forma, donde se puede empantanar uno, algo así entre un bog y un blandiblú, una especie de páramo lleno de telarañas y con un tronco flotando en el barro... La mente, rodando en vacío, brings to mind dos referencias bibliográficas:
Miller, David C. Dark Eden: The Swamp in Nineteenth-Century American Culture. (Cambridge Studies in American Literature and Culture, 43). Cambridge: Cambridge UP, 1989.
Moore, Alan. Saga of the Swamp Thing. Comic book. Art by Stephen Bissette and John Tottleben. DC Comics, 1983, 1984, 1987.
- También la mente tiene oscuros habitantes. Tengo que hacer un dibujo de Man-Thing o de Swamp Thing escribiendo un blog en un ordenata, pero... dicho y hecho.
-
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lunes, 31 de mayo de 2010
No tan out of time
—de momento, porque si no me equivoco mañana cumplo 49. ¡Me han felicitado! Y no sólo el Corte Inglés. Así que gracias, y sí que disfrutaré de mi último año de los años cuarenta, que nadie nos asegura llegar a los cincuenta. Ayer oí a un chaval en la calle que hablando de mí le decía a otro, "Mira ese viejo..." —Es la primera vez que oigo que me llaman viejo, y es cierto que van pasando los años cada vez más deprisa mientras nos quedamos quietos y nada cambia mucho ya.
Le decía yo a mi último suegro, cuando suspiraba por sus noventa años, que no hay viejo que no pueda vivir un año más, ni joven que no pueda morirse mañana mismo. Para colmo, nada queda nunca atado y bien atado—a veces ni las cosas que más nos importan—que la vida acaba siempre un poco como el final de Lost, cuando estabas pensando
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