domingo, 12 de noviembre de 2023
jueves, 2 de abril de 2020
lunes, 15 de mayo de 2017
miércoles, 10 de agosto de 2016
sábado, 14 de mayo de 2016
sábado, 9 de abril de 2016
Iñigo Ongay: Del oso de las cavernas al Estado Islámico: una breve historia de Dios y la Religión
Excelente conferencia, y sin embargo:
Entra sólo en determinados aspectos de la religión (por ejemplo no trata para nada su papel de organizador de la moral y de la vida social, su papel político, etc.). Una seria limitación de perspectiva, naturalmente. A la que acompañan otras carencias de perspectiva. Por ejemplo, arguye que con el dios terciario no se puede uno hablar ni comunicarse con el. Pero esto es sólo verdad a medias, pues con ese dios se puede hablar en la modalidad de 'amigo imaginario' o 'amigo invisible', que es una experiencia importante para muchos creyentes. Y es precisamente su invisibilidad (o su inexistencia real) la que le permite la ubicuidad, la plasticidad, etc. que le hace tan útil como maniobra psicológica (de autoengaño, si se quiere) para estos creyentes. Es otra dimensión en la que habría que entrar, aunque no exijo yo que se haga en una conferencia de menos de una hora.
viernes, 22 de mayo de 2015
sábado, 22 de noviembre de 2014
Iñigo Ongay sobre la libertad de expresión
"El fuero interno viene del fuero externo, y no cabe entenderlo de otra manera." Cierto hasta cierto punto—y sin embargo los discursos e instituciones sociales, que vienen "de fuera", se combinan "dentro" a veces de maneras imprevisibles e incalculables, en un sujeto situado en una encrucijada particular de situaciones, instituciones y discursos. Lo cual es, en sentido débil si se quiere, una generación interna de contenidos. Y por allí se puede justificar esta idea metafísica como "no metafísica", y puede matizarse la tesis un tanto maximalista de esta conferencia—tan maximalista a su manera como la posición que pretende refutar. Y conste que la he disfrutado mucho, si me sirve de eximente por la crítica.
Con la conclusión estoy más de acuerdo, lo cual viene a querer decir (para mí) que la conclusión no se sigue mucho del énfasis en esa crítica a la interioridad. Más bien se sigue de que el propio teorizador está situado en un mundo social formado y limitado por fuerzas en tensión, y reconoce esa situación—aunque no se haga de modo explícito ese reconocimiento formulando su relación con la crítica a la noción de libertad de expresión.
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