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lunes, 9 de octubre de 2017

Otro TopTencillo



Dear Jose Angel Garcia Landa:

Your paper, "13 MOONS, TWELVE NIGHTS: CALENDARS, CYCLES, TIME OUT OF TIME AND GENDER DIFFERENCE (A NOTE ON 'TWELFTH NIGHT')", was recently listed on SSRN's Top Ten download list for: Gender, Arts, Literature & Music eJournal.

As of 09 October 2017, your paper has been downloaded 75 times. You may view the abstract and download statistics at: https://ssrn.com/abstract=1032190.

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Y aquí está el Top Ten en cuestión: que esta vez soy además Top One:


 Top 1 del Top 10

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miércoles, 4 de enero de 2017

Retropost #1296 (4 de enero de 2007): Calendario en el horizonte



Ayer hicimos una excursión con Abo, Otas, Ivo y un tal Iván hasta la torraza de Lárrede. Había estado yo hace unos años, pero ahora está restaurada. Lástima no haber podido subir arriba, porque tiene una buena panorámica de todo el campo de biescas. Ahora que, para panorámica, la que nos describían en una conferencia de la asociación cultural Erata a la que fuimos por la tarde.
Presentaban el número dos de la revista Erata, dedicada a la tierra de Biescas, en el que sale entre otras cosas un artículo de Ricardo Mur, cura de Biescas, sobre "El fenómeno de San Benito de Orante". La asociación está restaurando ahora la pequeña ermita de San Benito, en la cima de Erata, centro de una zona bastante inhóspita y ahora prácticamente deshabitada. Es una capilla benedictina desde la que puede divisarse al oeste otra capilla de San Benito, la de Orante (entre Jaca y Sabiñánigo). Y, en línea recta más al oeste, está San Juan de la Peña, santuario del Grial. Siguiendo esa recta visual se pone el sol durante el solsticio de invierno.
Pues bien, ese santuario del oeste, San Benito de Orante, se levanta en un cerro con una vista amplísima: 40 pueblos se ven desde ahí, y, en concreto (de eso iba la conferencia, y el "fenómeno"), cuatro santuarios benedictinos dispuestos en X, siendo Orante el centro de la X. Erata al noroeste, Sta. María de Ballarán al suroeste, San Juan de la Peña al sureste, y el más lejano, Leyre, al noreste.
Según Ricardo Mur, "si nos situamos en la ermita de San Benito de Orante el día del solsticio de verano observamos que el Sol sale por San Benito de Erata y se pone por San Salvador de Leyre. Si lo hacemos el día del solsticio de invierno, observamos que el sol sale por Santa María de Ballarán y se pone por San Juan de la Peña". Podría ser casualidad, pero Mur se inclina por interpretarlo como un calendario geográfico ligado a antiquísimos cultos solares, cristianizados luego por la Iglesia.
Aparte de esta curiosa marca del solsticio, existe la tradición de una romería a San Benito de Orante en el día del equinoccio de primavera, el 21 de marzo, antigua fiesta de San Benito.
No hay que olvidar que la Iglesia era la dueña del calendario, heredera de las tradiciones romanas, y que a ella le correspondía armonizar el calendario solar y el lunar, marcando el principio del año y el ciclo de las festividades. Así pues, en época de pocas comunicaciones, era importante tener presentes los puntos de referencia que permitiesen ordenar los ciclos del tiempo. Y también existe un elemento ritual en esta ordenación del espacio con referencia al tiempo cósmico.


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sábado, 24 de diciembre de 2016

Retropost #1281 (24 de diciembre de 2006): 13 lunas, 12 noches


13 lunas, doce noches

Publicado en Curiosidades. com. José Ángel García Landa

20061224123237-sunmoon.jpgCuriosidades tiene el calendario. Tenemos un sistema complicado, que junta varios ciclos: días (un ciclo solar), semanas (un ciclo lunar), años (ciclo solar otra vez). Y luego están los meses, que ni se sabe qué son, son el resultado del conflicto entre ciclos lunares y solares. Un mes es una cosa cuya definición es complicadísima desde el punto de vista astronómico, así que en la práctica se han quedado petrificados en su forma actual por una conjunción de costumbres y circunstancias históricas. Supongo que el calendario que tenemos es resultado de nuestra historia, y de cómo distintos tipos de ciclo temporal se han acumulado unos sobre otros, a medida que avanzaba el conocimiento astronómico. Ciclos más largos salieron luego, y ya no hablo de siglos etc., cosa meramente numérica, sino de las correcciones periódicas que se han de introducir al calendario para que no se descompense: los años bisiestos, y las ciclos aún mayores de ajuste del calendario gregoriano: así, si un año bisiesto cae en 00, no será bisiesto... pero sin embargo el 2000 fue bisiesto, por un pequeño ajuste de ciclo todavía más largo.

A cuenta de las fiestas de navidad, y del Twelfth Night de Shakespeare, me leía el otro día esta bonita página un tanto New Age, Time out of Time, donde habla de los ciclos del calendario y de los doce días excepcionales que van del solsticio de invierno al comienzo del año. Es normal que, habiendo doce meses, haya habido una tendencia a atribuir una relación simbólica entre estos doce días y los doce meses del año, con lo cual se crea un pequeño año fuera del año, una mise en abyme del año, que a la vez es recapitulación del año anterior y preparación del siguiente. Es un período de fiesta en el que (siendo la fiesta un tiempo especial) se suspende el tiempo normal, y las costumbres normales, y se hacen cosas extrañas: se reúne la familia, se regalan cosas, se deja de trabajar, se trata la gente en pie de igualdad, se aparcan las diferencias irreconciliables por un tiempo, se desdibujan los papeles atribuidos a los sexos... Es como si se desestructurase la sociedad para volver a reinventarse. Elementos de estas tradiciones se reconocen en Twelfth Night de Shakespeare, y aun hoy en día, en algunos buenos propósitos convencionales...

Si el solsticio de invierno es la muerte simbólica del año, el inicio de un nuevo ciclo solar sugiere estas ideas de renovación y repetición a la vez. Los accidentes de nuestra tradición pagana y cristiana han venido a dar en dos figuras simbólicas que vienen a representar al año viejo y al año nuevo, proyectándolos analógicamente a los ciclos de la vida humana: Santa Claus, como figura un tanto carnavalesca del invierno, y el Niño Jesús, como símbolo del renacer perpetuo y de la esperanza, que a la vez (por una inversión de papeles casi lógica en estas fechas) representa el lado más oficial de la navidad.

Quizá el origen de este tiempo fuera del tiempo, estos días en suspenso del año, se deba al desfase necesario entre dos celebraciones: la muerte de un año, y el nacimiento de otro. En culturas antiquísimas, prehistóricas, sin un sistema de calendario perfeccionado, el acortamiento de los días y la muerte del sol llevaba a un fin ritual de las actividades; días más tarde, cuando se hacía sensible de nuevo, siquiera mínimamente, el alargamiento de los días, seguía otra fiesta para retomar el ritmo normal de vida y poner en marcha el año de nuevo. Por otra parte, el calendario más medible para los pueblos primitivos no era el solar, sino el lunar, y había y hay un desfase inevitable e imposible de calcular entre los ciclos solares y lunares. Es posible que antes del desarrollo de la escritura y de la astronomía (dos cosas que van bastante unidas), fuese la costumbre iniciar el recuento del nuevo año mediante el procedimiento más simple: empezaría el año con la primera luna nueva después del solsticio de invierno. De ahí unos desfases y dudas a la hora de fijar el principio del año que todavía dejan huella: el año empieza, supuestamente, el uno de enero, pero la pascua militar, la vuelta al cole y otras cosas son después de Reyes, y es entonces cuando el año va arrancando realmente.

La simbología del tiempo parado puede reconocerse en los ritos germánicos mencionados en Time out of Time: la obligación de no hilar (detener las ruecas) o de no hacer girar las ruedas. El tiempo, asociado al ciclo, al movimiento circular y repetido de los astros, vuelve a rodar sólo cuando termina este tiempo especial, tiempo que no cuenta, para poder contar el resto del tiempo.

La muerte cíclica de la luna después de la muerte cíclica del sol sería el final y principio más natural del año para una cultura rural, agrícola y sin escritura. En esa fecha el calendario natural empleado, lunar y solar a la vez, se volvía a coordinar (de modo convencional), y el año nuevo empezaba en lo que (para nosotros, con nuestro calendario escrito y calculado astronómicamente) sería un día distinto cada año, moviéndose a lo largo de un tiempo de... más o menos doce días. O trece: de Navidad a Reyes, ambos inclusive, son trece días. Número molesto. Añadamos la nochebuena, que además tiene la ventaja de ser la fiesta extraoficial, y la fiesta extraoficial, ya se sabe, tiende a convertirse en la fiesta, porque el principio de la fiesta mantiene esta relación ambigua con la oficialidad.

El trece famoso. Trece apóstoles, etc. Pero astronómicamente, el asunto molesto del trece es que el año tiene trece meses lunares. O al menos doce y un trocito del decimotercero (—tiene aproximadamente 13,37 meses siderales, con respecto a las estrellas fijas, y  12, 37 meses sinódicos, con respecto a las fases lunares). Sin embargo, la mayoría de los principales calendarios (excepto el hindú, al parecer) tienen doce meses, no trece. Trece son también las menstruaciones de una mujer en un año por término medio, y la casi coincidencia del ciclo lunar y el menstrual ha llevado a toda una mitología de la cual están hechas las relaciones entre los sexos. ¿Podría verse en el rechazo al trece una especie de negativa a dejarse guiar por el calendario lunar, y por extensión, una especie de rechazo al orden femenino del cosmos? El año solar (año agrícola por excelencia, aunque también sea importante para los cazadores-recolectores) es el año masculino. El hecho de dejar la última luna fuera del tiempo, sin contar, ha llevado quizá a los curiosos desfases entre los meses y las lunas, para que sean doce los meses del año, y no trece. El mes número trece (o sus días sueltos) es el que no cuenta—al igual que no cuenta el signo del zodíaco número trece, el Serpentario). Es el mes que se reparte a días sueltos entre los demás, el que queda a la espera desde el fin del año solar hasta que comienza la nueva luna, otra vez puesta en sincronía con el sol. Todo un orden imaginario, claro, una manera simbólica de organizar el tiempo y la jerarquía de los sexos. En realidad, los solsticios, y las fases de la luna, y las menstruaciones, van cada cual a su aire. Y los hombres y las mujeres se ponen en sintonía sólo cuando Dios les da a entender, y no según el calendario. Aunque cierto es que el tema éste del doce y el trece no ayuda.






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martes, 18 de agosto de 2015

Retropost #135: 28 de febrero de 2005: Cierta incoherencia


28 de febrero

Último día de febrero, una suerte. ¿Por qué?

- Porque febrero tiene un día menos.

- Porque no hay elecciones americanas.

- Porque no hay Juegos Olímpicos.

Y, ¿por qué el 2000 fue bisiesto? ¿eh? ¿Porque hubo elecciones americanas y juegos olímpicos? ¿Porque el 1996 había sido bisiesto? Pues no. Los años terminados en dos ceros no son bisiestos. Pero bueno, ¡si este sí que lo fue! Es que la regla es más complicada: porque cada 500 años se incumple. Un lío. Pero el año pasado por fin fue bisiesto sin complicaciones (aunque sí, ay, con elecciones americanas y juegos olímpicos), y éste es, albricias, no bisiesto.

Enhorabuena a los que han terminado los exámenes de Febrero, o el Febrero de los exámenes, sobre todo si han aprobado algo... put a feather in your cap!

Y una noticia triste: sin esperar a marzo se ha ido a morir el padre de mi macintosh.

Hoy hemos tenido consejo de Departamento. Había que elegir dos tribunales para dos concursos de plazas de profesorado funcionario, las primeras oposiciones que se harán por la nueva ley (LOU). Una de las plazas ya había salido por el viejo sistema, pero se dejó sin cubrir en una actuación memorable del tribunal, actuación notablemente injusta que llevó a denuncias, recursos, protestas, bajas laborales, gritos, cierres de filas, correcciones de actas, peticiones de apertura de expediente, vergüenzas ajenas y propias, grabaciones de reuniones, y un empeoramiento generalizado del ambiente en nuestro centro. Ahora, una vez está fuera del camino de la plaza el candidato inconveniente a quien no se quiso aprobar (a pesar de que tenía méritos sobrados para ello), vuelve a salir la plaza a concurso: así se cumple la voluntad del tribunal que la dejó vacante alegando insuficiencia del candidato. Esperarían otro mejor. Se va cumpliendo así el trayecto de la plaza, hasta que vaya a parar a donde tiene que ir, y no a donde parecía que iba a ir si alguien no intervenía decisivamente. Se consiguió, pero todo tiene un precio.

Yo fui uno de los denunciantes del caso, pero mis denuncias fueron enviadas por el Rectorado al archivo de la papelera: no soy parte implicada, así que mis detalladas argumentaciones de por qué el tribunal había actuado incorrectamente se consideraron impertinentes. Sí se me investigó a instancias de la presidenta del tribunal, que consideraba que mis denuncias la difamaban y pidió que me abrieran un expediente. De momento no me han abierto ninguno; a ella tampoco. El recurso presentado por el propio candidato también se desestimó porque el Rectorado en estos casos hace suyas las valoraciones del tribunal, mientras las formas mantengan un envoltorio externo de legalidad. (Aunque un miembro del tribunal vote a favor del candidato y luego argumente apasionadamente, en un escrito dirigido al Rectorado, en su contra – el Rectorado no hila tan fino como para ver en eso ’cierta incoherencia’).

Hoy se designaban, pues, tribunales para esa plaza y para otra. Se me ha mencionado, para sugerir que por haberme visto implicado en "el caso" no formase yo parte de esos tribunales; a lo que he contestado que, en efecto y por favor, no contasen conmigo para ningún tribunal. También se ha sugerido que no participe la presidenta del tribunal que dejó la plaza vacante; por otra parte no se la había nombrado de oficio, algo que en otros casos hubiera cabido esperar. Y se ha optado por consenso por formar tribunales para las dos oposiciones con otros miembros que no sean presuntos implicados.

Pues que las ganen los mejores. Así quedará a salvo la justicia y nadie se habrá visto maltratado.





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martes, 28 de abril de 2015

13 lunas, 12 noches

Un artículo sobre una pequeña mise en abyme del calendario, allá por el solsticio de invierno, cuando el tiempo se para antes de arrancar de nuevo.
 

13 lunas, 12 noches: Calendarios, Ciclos, Tiempos muertos y Diferencia de género 

( a propósito de 'Twelfth Night')


Este artículo se centra en la cuestión del tiempo que transcurre entre el solsticio de invierno y el principio del año nuevo, considerado en la imaginación mítica como un tiempo de naturaleza especial, un tiempo fuera del tiempo por así decirlo, enraizado en una tradición de folklore y fiestas populares. La noción de un tiempo que se detiene, asociada en Twelfth Night de Shakespeare a un tiempo de espera y de luto, se combina en este drama con la interrupción del tiempo práctico que tiene lugar durante una representación teatral o una fiesta. Esta tierra de nadie temporal adquiere connotaciones genéricas específicas, cuyas raíces se remontan al desajuste entre los calendarios lunares y solares. El juego con la confusión de géneros que se da en la obra es característico de la suspensión del orden normal del tiempo, antes de la reafirmación de los roles genéricos tradicionales y del tiempo renovado, una vez se reanuda el curso ordinario de los acontecimientos en un nuevo ciclo temporal.

 


 

 

 

 

Date posted: November 24, 2007 ; Last revised: March 12, 2008

https://papers.ssrn.com/abstract=1032190

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13 Moons, Twelve Nights: Calendars, Cycles, Time Out of Time and Gender Difference 

(A Note on 'Twelfth Night')



This paper focuses on the notion of the time between the winter solstice and the beginning of the year as a time with a special status, a time out of time as it were, rooted in a tradition of folklore and popular calendrics. The notion of a time that stops, associated in Twelfth Night to a lull, a time of waiting, and of mourning, is combined in Shakespeare's play with the interruption of practical time during a theatrical performance or a festival. This no man's time is shown to have gender-specific connotations rooted in the mismatch of the lunar and solar calendars. Shakespeare's play with generic confusion in the play is characteristic of the suspension of the normal order of time, before the reassertion of renewed time and accepted gender roles when the new cycle of time begins for good. 

 

 

También aquí

 

_____. "13 lunas, doce noches." In García Landa Vanity Fea 23 Dec. 2006.

         http://garciala.blogia.com/2006/122401-13-lunas-doce-noches.php

         2007

_____. "13 Moons, Twelve Nights: Calendars, Cycles, Time Out of Time and Gender Difference (a Note on Twelfth Night) / 13 lunas, 12 noches: Calendarios, ciclos, tiempos muertos y diferencia de género (a propósito de Twelfth Night)." (2007). Online PDF at Social Science Research Network 24 Nov. 2007.*

http://ssrn.com/abstract=1032190

         2007

         English and Commonwealth Literature eJournal 24 Nov. 2007.*

         http://www.ssrn.com/link/English-Commonwealth-Lit.html

         2013-01-10

         Sexuality & Gender Studies eJournal 24 Nov. 2007.*

         http://papers.ssrn.com/sol3/JELJOUR_Results.cfm?form_name=journalBrowse&journal_id=950868

         2012

_____. "13 lunas, 12 noches: Calendarios, ciclos, tiempos muertos y diferencia de género (a propósito de Twelfth Night)." Online PDF at Zaguán 31 March 2009.*

         http://zaguan.unizar.es/record/3223

         2009

_____. "13 lunas, 12 noches: Calendarios, ciclos, tiempos muertos y diferencia de género (a propósito de Twelfth Night)." ResearchGate 27 May 2012.*

         http://www.researchgate.net/publication/33419858

         2012

_____. "13 lunas, 12 noches: Calendarios, ciclos, tiempos muertos y diferencia de género (a propósito de Twelfth Night)." Academia 27 April 2015.*

         https://www.academia.edu/12129132/

         2015

_____. "13 lunas, 12 noches." In García Landa, Vanity Fea 28 April 2015.*

         http://vanityfea.blogspot.com.es/2015/04/13-lunas-12-noches.html

         2015

_____. "13 lunas, 12 noches." Net Sight de José Angel García Landa 4 Jan. 2024.*

         https://personal.unizar.es/garciala/publicaciones/13_LUNAS.PDF

         2024



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martes, 21 de mayo de 2013

The Antikythera Mechanism



 

 

Antikythera. "The Antikythera Mechanism – 2D." Video. YouTube (Antikythera – Anticythère…) 26 June 2011.*

         https://youtu.be/UpLcnAIpVRA

         2023

Info from the video:

More than 21 centuries ago, a mechanism of fabulous ingenuity was created in Greece, a device capable of indicating exactly how the sky would look for decades to come -- the position of the moon and sun, lunar phases and even eclipses. But this incredible invention would be drowned in the sea and its secret forgotten for two thousand years. This video is a tribute from Swiss clock-maker Hublot and film-maker Philippe Nicolet to this device, known as the Antikythera Mechanism, or the world's "first computer". The fragments of the Mechanism were discovered in 1901 by sponge divers near the island of Antikythera. It is kept since then at the National Archaeological Museum in Athens, Greece. For more than a century, researchers were trying to understand its functions. Since 2005, a pluridisciplinary research team, the "Antikythera Mechanism Research Project", is studying the Mechanism with the latest high tech available. The results of this ongoing research has enabled the construction of many models. Amongst them, the unique mechanism of a watch, designed by Hublot as a tribute to the Mechanism, is incorporating the known functions of this mysterious and fascinating ancient Mechanism. A model of the Antikythera Mechanism, built by the Aristotle University in Greece, together with the mechanism of the watch and this film in 3D are featuring in an exhibition about the Mechanism that is taking place in Paris, at the Musée des Arts et Métiers. The original fragments of the Mechanism, its main models and the watch designed by Hublot are on display at the National Archaeological Museum in Athens, Greece.

 

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se puede ver haciendo clic en la foto ésta de Termineitor. Y hay más enlaces a cosas mías al pie de esta página.