Los sistemas de organización de la información se van desarrollando en
la primera era de la imprenta, en el Renacimiento, en las obras de
consulta impresas, y en los métodos de catalogación bibliotecaria, con
ciertos paralelos a la manera en que luego lo hicieron en un nuevo
entorno de tratamiento de textos—en la informática y en la textualidad
electrónica de finales del siglo XX.
Reseño aquí el capítulo "Pierre de la Primaudaye's French
Academy: Growing Encyclopaedic", de Anne Lake Prescott, publicado en el
libro de estudios mediáticos retrofuturistas The
Renaissance Computer: Knowledge Technology in the First Age of Print
(ed. Neil Rhodes y Jonathan Sawday, 2000). Según su propio
resumen,
"En
1577 apareció la primera
parte de la enorme Académie Française de Pierre de La
Primaudaye. A lo largo de todo el final del siglo XVI, The French Academie (así se lo
conocía en Inglaterra) se expandió hasta el punto de llegar a
constituir una 'enciclopedia . . . de más o menos todas las cosas:
desde los tiranos a los árboles, de la naturaleza de los rubíes y otros
materiales, a la "belleza y provecho" del pecho femenino'.
La Academia Francesa está a caballo en
mitad de un cambio en la concepción de lo que debería intentar
presentar un libro semejante: una descripción de los peces, por
ejemplo, incluye información sobre las sirenas, mientras que las causas
de la sedición política se presentan como hechos brutos, en lugar de
algo sometido a interpretación. Sólo ahora estamos recuperando
información sobre la manera en que los lectores renacentistas 'usaban'
la obra de La Primaudaye.
Han sobrevivido varios ejemplares del texto
(en particular en la British Library y la Huntington Library) que
conservan las notas marginales de diversos lectores, tomadas mientras
trabajaban con la French Academie
para sus diversos propósitos. El trabajo de Anne Lake Prescott nos
muestra cómo en la primera era moderna, la organización del
conocimiento se hallaba sometida a una presión creciente, mucho antes
de que la "Nueva Filosofía" de la razón, en el siglo XVII, se volviese
hacia nuevas maneras de catalogar y por tanto indexar el mundo por
medio de la observación." (Traduzco yo).
La Primaudaye, caballero hugonote al servicio de Henri III y Henri IV,
pretendía escribir una enciclopedia de la vida moral. La Suite de l'Académie Française se
publicó en 1580, y la traducción inglesa de Bowes en 1594. El libro III
en 1590, traducido por Dolman en 1601.
Prescott comienza con una
analogía entre enciclopedias y ordenadores como organizadores de
información, y examina la ideología de la ordenación de la información
en La Primaudaye—por ejemplo su énfasis en relacionar siempre las
partes a un todo, en la teoría del microcosmos y el macrocosmos, unido
a la vez a un uso acumulativo de la información. Los temas frecuentes
de la unión de lo diverso por medio de estructuras de contención tienen
una dimensión política, en una época de guerras de religión—además de
una clara dimensión reflexiva sobre la organización de la propia obra.
Al contrario que la Anatomía de la Melancolía de
Burton, La Primaudaye expandía sucesivamente la obra pero con vistas a
una estructura ordenada, modelada según el orden de la Creación, hasta
que completó su última revisión.
Todo presentado en (y mal contenido por) el
marco una estructura convencional ampliamente desbordada, el diálogo
renacentista. A pesar del uso de un orden supuestamente lógico,
de índices preliminares, notas marginales, resúmenes, y citas de
autoridades, se echa de ver que los lectores echaban en falta más
aparato informativo y más organización, tal como índices de contenidos,
o anotaciones personales, añadidas a veces al margen.
Estos métodos de
organización de la información se van desarrollando entre las ediciones
primeras y las más tardías y traducciones. Diversos instrumentos y
estrategias de "information retrieval" las llama Prescott, y fueron
desarrollándose en las obras de consulta impresas, y en los métodos de
catalogación bibliotecaria, como luego lo hicieron en informática y en la textualidad electrónica de finales del siglo XX—y han seguido haciéndolo en los nuevos avatares de la textualidad en la red global en las tres últimas décadas.
—oOo—