Sobre las bombas de Bombay, valga la redundancia, que
tan dolorosamente parecidas son a las del 11-M,
ha hecho Zapatero unas declaraciones freudianas. Freudianas en el
sentido de parapraxis, acto fallido, lapsus linguae, incoherencia
gramatical que traiciona el inconsciente; metedura de pata
significativa. Ha dicho que quería "EXPRESAR MI CONDENA Y MI
SOLIDARIDAD CON LOS ATENTADOS Y CON LAS VICTIMAS".... etc. Así tal que
así (me refiero a las declaraciones que he oído en la radio, no a las
versiones que se pueden leer).
Por supuesto, se me dirá que Zapatero
quiere
expresar su CONDENA A LOS ATENTADOS y su SOLIDARIDAD CON LAS VICTIMAS.
Eso es lo evidente, y no tengo la menor duda al respecto de que eso es
lo que
quiere hacer, al menos en cierto sentido. Y hasta lo hace. Pero el análisis no puede acabar allí, porque no es
todo lo que
hace. No es lo que hace con la gramática, o lo que hace la gramática con él.
No parece exagerado decir que Zapatero, en pleno proceso de negociación con la ETA, un asunto condenado por medio país (
si no por el 80%),
basado en conversaciones o pactos secretos previos con los terroristas,
y además debiendo quizá su triunfo súbito en las elecciones a un
atentado parecido al que ahora se ha producido en Bombay... tenga
tensiones acumuladas con respecto al tema de las bombas
terroristas.
En eso, precisamente, se basa la teoría del
acto fallido. En una ambivalencia de las actitudes que lleva a una
ambigüedad o expresion que revela tal tensión interna de la manera más
inoportuna, sacando a la luz aquello que la actuación deliberada
querría esconder, revelando (para quien analice el acto fallido - para
quien no analiza no hay revelación, claro) una verdad mal admitida por
la mente consciente, o que ésta intenta reprimir. Por eso Zapatero
habla, literalmente, de su
SOLIDARIDAD CON LOS ATENTADOS además de su
SOLIDARIDAD CON LAS VÍCTIMAS. Un
sentido que sin duda horroriza a su mente consciente (espero), y que
precisamente por eso tanto más le debería hacer reflexionar sobre las
ambivalencias de su actuación.
Por cierto, la articulación de un
acto de habla mediante el recurso metalingüístico a señalarlo como tal
acto de habla manifiesta, según los análisis más sutiles y finos, como
los de Hillis Miller, que el hablante tiene una actitud de
DISTANCIAMIENTO con respecto al contenido de tal acto de habla. Es
decir, en lugar de producir un acto de habla que exprese su condena a
los atentados, tal que así:
- "Hay personas infames que han cometido una masacre vil en estos trenes: ójala encuentren pronto el castigo que merecen"
...
pues se interpone la autodescripción metalingüística del acto de habla,
que expresa insinceridad, o caracteriza al hablante como mero
articulador obligado de un acto de habla por cumplir un rol social, no
por que realmente se sienta comprometido en su fuero interno con el
contenido de tal acto. Tal que así:
- "Expresar mi solidaridad," etc.... "como hemos expresado en pocas ocasiones".
Y
es que hablo completamente en serio cuando digo que nuestro presidente
necesita, por el bien de todos, y por la cuenta que nos puede traer, un
psicoanalista. Urgentemente.
Hablando de solidaridad con las
víctimas, solidaridad de la que no le gusta a Zapatero
(lagarto-lagarto), hoy hay una concentración de protesta en muchas
ciudades españolas, contra el camino seguido por el gobierno en su
negociación con la ETA. Está convocada por la Asociación de Víctimas
del Terrorismo, el Foro de Ermua y otras asociaciones, en el noveno
aniversario del asesinato ("ejecución" que dirán algunos) de Miguel
Ángel Blanco. Hay que procurar estar allí, por civismo y
responsabilidad. A menos que se acepte el punto de vista batasuno,
claro: autodeterminación para los territorios ya reblandecidos por la
extorsión, legitimación de la violencia terrorista, negociación en plan
de igual a igual con el gobierno, liberación de terroristas
encarcelados, pensiones colocaciones y favoritismos hacia "el entorno",
institucionalización del impuesto mafioso, manipulaciones territoriales
y constitucionales para darle más cancha a la banda, etc.
Pues
lo que se ventila es el futuro, y no el pasado, a pesar de la
conmemoración que sirve de ocasión para los convocantes de estas
concentraciones. El futuro del Estado de Derecho, que en este caso se
llama España... o a saber cómo se llamará si no.
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