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viernes, 14 de octubre de 2022

miércoles, 25 de marzo de 2020

Me citan en el noroeste de Sudáfrica


En este artículo sobre Umberto Eco citan una de mis publicaciones sobre narratología:


Marais, Susan. (North West University, South Africa). "Remapping the Castaway Novel: Spatial Adaptation and Identity Formation in Umberto Eco's The Island of the Day Before." Critique 60.5 (2019): 563-75.
2020

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domingo, 9 de junio de 2019

Umberto Eco - Le titre d'un livre

Le titre d'un livre (audio)  - tiré de: Savoirs - École Normale Supérieure

lundi 11 février 2002

Descriptif

Dans le cadre du Séminaire général de l’ITEM, qui traitait en 2001-2002 de L’écriture et le souci de la langue, Umberto Eco évoquait l'anecdote concernant le choix du titre d'un livre...
Thèmes : Littérature
Catégories: Savoirs+
Mot-clés : écriture, Oeuvre, choix, roman




sábado, 13 de abril de 2019

El final de 'El Péndulo de Foucault'

Está escrito en tinta invisible, por lo que quizá a alguno le haya pasado desapercibido. Reza así:

Sempre caro mi fu quest’ermo colle,
E questa siepe, che da tanta parte
Dell’ultimo orizzonte il guardo esclude.
Ma sedendo e rimirando, interminati
Spazi di là da quella, e sovrumani
Silenzi, e profondissima quiete
Io nel pensier mi fingo, ove per poco
Il cor non si spaura. E come il vento
Odo stormir tra queste piante, io quello
Infinito silenzio a questa voce
Vo comparando: e mi sovvien l’eterno,
E le morte stagioni, e la presente
E viva, e il suon di lei. Così tra questa
Immensità s’annega il pensier mio:
E il naufragar m’è dolce in questo mare.




A mí también me trae cosas a la mente.

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miércoles, 21 de diciembre de 2016

Retropost #1278 (21 de diciembre de 2006): La misteriosa llama de la reina Loana

La misteriosa llama de la reina Loana

Publicado en Literatura y crítica. com. José Ángel García Landa


Que es el misterioso título de la última novela de Umberto Eco, vendida masivamente a cientos de miles de personas hace un año y ahora leída por unos pocos y olvidada por muchos, supongo. Del olvido va, y al olvido va, supongo. Aunque no está mal para un público cortado a la medida de Eco: vamos, de una edad parecida, de intereses similares, especialistas en semiótica si es posible, nostálgicos de la cultura popular de hace años, reprimidos sexuales y dados a enamoramientos platónicos... porque la novela va más o menos de Umberto Ego y su mundo interno y obsesiones y ansiedades particulares.  
 No es que esté mal, no... pero realmente es la novela de un hombre de ideas embebido en sí mismo y en sus ideas. Le falta vida, interacción, sociedad, a pesar de los intentos del autor, los personajes que no son Yambo, el protagonista, pasan como sombras por el trasfondo, o como voces que resuenan en su cabeza. Excesiva, exhaustiva, en su dedicación a los viejos recuerdos que nos formaron. Supongo que también va sobre el autoembebimiento, o sobre nuestro destino último que es hacernos nuestro propio mundo y habitarlo mayormente en soledad mientras la muerte va distribuyendo sus rayos aniquiladores a nuestro alrededor, y un día nos toca.
Es una novela sobre la memoria, sobre cómo somos memoria; estamos hechos de recuerdos. Como en otras novelas sobre la amnesia, se utiliza aquí como estrategia para involucrar al lector y seguirle y guiarle los pasos a medida que se adentra en la novela: el narrador en primera persona (luego sabremos que es Giambattista Bodoni, "Yambo", librero sesentañero) ha perdido la memoria, no sabe quién es, el lector tampoco lo sabe, claro, y así poco a poco lo vamos conociendo a medida que se conoce. Es un nuevo nacimiento a la vida, con una mente inocente de sí, y como estrategia narrativa es ciertamente sugestiva, y está magistralmente llevada por Eco. Claro que inocente del todo no es... lo que nos encontramos es un personaje diseñado a medida para ejemplificar algunas de las ideas de Eco sobre el conocimiento enciclopédico: porque eso es lo que Yambo tiene, es una colección de citas, una enciclopedia sobre dos patas y sin recuerdos sobre sí mismo. Un caso tan perfecto que uno duda que pueda existir como no sea a modo de estrategia narrativa, pero oye, cosas veredes.
Y la historia es la historia de cómo Yambo recupera la memoria de su identidad, de cómo llegó a ser quien es... o más bien quien ya no es, porque la mayor parte de los recuerdos personales se recuperan tras un segundo ataque cerebral, con el protagonista reducido a una especie de limbo comatoso o conciencia lúcida e incorpórea. Mientras estuvo deambulando de nuevo por el mundo, el nuevo y viejo Yambo conoce (que no reconoce) a su mujer Paola, duda sobre si sería amante de su ayudante la bella librera Sibilla (¿le dará ella alguna pista? No), se las apaña como puede para no actuar como un marciano. Esperando recuperar sus recuerdos viaja a la casa de campo de su abuelo en Solara, mantenida en hibernación durante cuarenta años, oye discos viejos, relee sus cuadernos de deberes y sus lecturas infantiles, sus tebeos... sin mucho éxito de momento.
Todo va volviendo poco a poco tras un segundo infarto cerebral que deja a Yambo sin cuerpo ni sentidos, pero con recuerdos. Esta parte recuerda al Innombrable de Beckett, que se hallaba en una situación parecida, pero con problemas de identidad aún más angustiosos que los de Yambo. Es sin embargo una bonita variación sobre el tema y homenaje supongo a Beckett.
Aquí volvemos con doble intensidad a la recuperación de la cultura popular de los años cuarenta: los tebeos, las historias de ciencia-ficción, las aventuras de héroes machotes en países exóticos, donde se hallan mujeres atractivas con velos tentadores, como la reina Loana...
De todo esto se ve que disfruta enormemente Yambo (un eco de su autor), y que con estas cosas retro pierde los papeles.  El libro está decorado abundantemente con viñetas y portadas de época, y se somete a detenido análisis la influencia de esos Sandokanes, esos Rip Kirby, esos Pinochos y Chapetes, esos Capitán Trueno que diríamos por aquí, en el imaginario del protagonista. También se vuelve cada vez con más precisión e intensidad a escenas vividas durante la época fascista y la Segunda Guerra Mundial, al final incluso rememorando la participación de Yambo, aún niño, como guía para unos resistentes contra las SS. Y se reconstruye el amor platónico (platónico a falta de otra cosa), ideal, del joven Yambo, la colegiala Lila Saba, cuyo rostro está tan velado como el de la reina Loana que es quizá su encarnación en otro plano de la economía mental del Yambo tineiyar.  La lluvia caótica de imágenes paraliterarias se acelera al final y se combina en una parodia del apocalipsis, a medida que Yambo se acerca a la visión beatífica del rostro de Lila, y de la muerte, dos experiencias que quedan más allá de lo efable. Un final con muerte, recuerdos y cita, entrada simultánea en la luz y en la oscuridad. Rosebud.
 Tunnel light  
Atrás quedan las personas reales, Paola, con quien hizo el amor Yambo por última vez dudando si ella cometía adulterio al hacerlo; Sibilla, con quien no lo hizo (¿o sí?), sus hijas, la vieja criada de Solara, algún amigo... Mucho más vívidas son las personas recordadas: el abuelo, su amigo mayor Gragnola, suicidado para escapar de los fascistas. Y sobre todo las lecturas, seres de letras más literalmente, más conocidos, más cercanos realmente al protagonista, que está hecho de ellas. A través de las lecturas vemos cómo llegó Yambo a ser lo que es, desde las novelas de aventuras, pasando por la poesía y la frustración amorosa y sexual, a las sublimidades decadentes y egocéntricas de Huysmans... un sistema interno de actitudes, desplazamientos simbólicos y fetiches privados. Todo esto sugiere una vida mental y emocional tenuemente conectada con la gente real que lo rodea, y más centrada en su propio universo personal. Lo dicho: Umberto Ego... Se non è vero, eccóme, è ben trovato. Ciertamente, a pesar de los años de desfase entre Eco y yo, es ésta una historia personal que me suena bastante, en cuanto al ambiente y la relación con las lecturas, una especie de variación sobre mi propia experiencia de la lectura y la memoria y los años del fascismo.
Si es que el colapso cerebral le da a Yambo cuando descubre entre los papeles de su abuelo un original del First Folio de Shakespeare. A mí también me daría, me parece. La gente le importa menos, en realidad, a este Yambo absorto en sí; los comparsas vivos pasan a segundo plano, y quedan los recuerdos y lecturas. Y qué poquita cosa somos al final, "hombres de letras"... a poor player, an unperfect actor on the stage, que (antes o después) olvida su papel. And then is heard no more: un día ya no oímos más esa ecolalia resonando en nuestra cabeza. Who now, who knows. Nos convertiremos, con suerte, en un recuerdo, o en una cita.







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sábado, 5 de noviembre de 2016

Retropost #1212 (5 de noviembre de 2006): Hurtos, Compras y Ecos

Hurtos, compras y ecos

Publicado en Personales. com. José Ángel García Landa

Umberto EcoPruebo a bajarme música con el programa Transmission de un sitio descaradamente titulado The Pirate Bay, con la ayuda de JMC (graciankiu) y ¡funciona! Por primera vez me hago con música gratuita de la red que sea grabable (y, según dice una sentencia de esta semana, no robada). Ahora que entro en crisis financiera, por lo menos me gastaré unos euros menos en música, que he subvencionado a la industria con millones... y lo seguiré haciendo, me temo.

Y me compro Los trabajos de Persiles y Sigismunda, que me costó encontrarlo en el famoso año Quijote dios y ayuda. Por fin ha caído el primer ejemplar que he visto en venta en toda mi vida, tenga usted clásicos para esto. A ver si le hinco el diente, que esa será otra. También al último del último Nobel, Ohran Pamuk, aunque mi degustadora previa y devoradora de libros me dice que no es tan recomendable como dicen por ahí.  Han caído también últimamente a la bolsa (ay) El hombre sentimental, ahora que se reeditan en barateiro las obras de Javier Marías... y las obras de Winnicott, y las de Binswanger, uf... me pesan en las estanterías y en la conciencia, tantas cosas por leer de las que no podré leer más que una breve selección. (Aunque, para aligerar, hoy he terminado por fin mi reseña sobre Film Adaptation).

Leyendo leyendo, me voy leyendo, lo que más estos días, La misteriosa llama de la reina Loana, de Umberto Eco. Pura intertextualidad, claro, lleno de ecos, y para amantes de ellos. Y de la identidad problemática, y de la memoria que nos hace. Este ecchoing Eco es otro cuasi-sosia mío: si no en books, en conexiones mentales y hasta en looks a veces nos parecemos. ¿La prueba? Ècco: 

 
ecoeco



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sábado, 7 de mayo de 2016

Retropost #904 (7 de mayo de 2006): Los límites de la interpretación


Huy, qué tarde llego a la discusión sobre este tema en el blog de Magda... pero bueno, aquí dejaré mi granito de arena (o de cal, oye, una de cal y otra de arena). Yo creo que la interpretación no tiene otros límites que los que pone el acuerdo entre la comunidad de intérpretes. "No todo vale" para Eco, pero lo que no vale para Eco valdrá para otros... quizá menos autorizados, ojo, que no digo que todo valga para mí, yo también estoy ubicado en esas comunidades de sentido... Pues bien, en muchas de esas comunidades, no se disocia autor y obra tanto como aquí sino que la obra se entiende como un discurso que, para su comprensión en muchas dimensiones, necesita interpretarse en relacion a quien la ha escrito. Si no quedaría desubicado, flotante en la historia, podríamos tacharle el nombre del autor, y no lo hacemos, en absoluto. ¿Qué sería de Mrs Dalloway sin Virginia Woolf? Y hasta las interpretaciones más peregrinas encuentran una pequeña comunidad para obtener allí su parte de verdad. Claro que igual no es nuestra verdad.

Verdades hay muchas, pero no todas son verdad para nosotros. De hecho, las verdades más firmes son también, unos kilómetros o metros más allá, las falsedades más evidentes. Sentar una verdad en un determinado ámbito de discusión (una verdad como creencia compartida por los interlocutores) no es nada fácil. Esa verdad marca muchas veces los límites de la interpretación (por un proceso de reducción a común denominador). Más allá de esta definición interactiva de la verdad, no tiene mucho sentido intentar establecer los límites de la interpretación fuera de una situación interlocutiva determinada. 

(Sobre esto habló Fish, con sus "comunidades interpretativas", y también lo trataron de modo más fascinante, William James y George Herbert Mead, en sus teorías sobre la verdad).

Otro problema interesante, y sólo parcialmente distinto de éste, es el de establecer los límites de la interpretación en una interlocución con uno mismo. Que es mi caso.



A photo on Flickr



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domingo, 3 de abril de 2016

Umberto Eco derrière les portes





Publicado el 29 feb. 2016

Hommage à Umberto Eco, décédé le 19 février dernier. Mondialement connu pour ses romans, l'écrivain italien était parvenu à séduire à la fois le public et la critique en démystifiant la culture savante pour la rendre accessible à tous. Portrait joyeux d'un penseur pluriel, qui fut à la fois historien du Moyen Âge, essayiste, sémiologue et critique de la culture de masse.

Pendant quelques jours, en 2012, la réalisatrice Teri Wehn Damisch avait été l'hôte d'Umberto Eco dans sa maison de Monte Cerignone, mais aussi à Milan et à Paris. Au milieu des livres, dans les cartons remplis de souvenirs, face aux bibliothèques ou aux images d'archives, cet intellectuel aux multiples talents se plaît à ouvrir et refermer l'une ou l'autre des nombreuses thématiques qu'il aborde dans ses entretiens. Sans masquer ses préjugés et ses obsessions, il évoque sa relation avec la religion, la manière dont il voit son succès, son intérêt pour les polars, ses amours, son engouement pour Paris, son enfance sous le fascisme, sa fascination pour le faux. Toujours jovial et généreux, c'est débordant d'énergie, d'idées, de projets d'écriture et de voyages qu'Umberto Eco avait ouvert les portes de son univers.





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domingo, 5 de julio de 2015

Bibliografía de Umberto Eco

Bibliografía de Umberto Eco, procedente de mi Bibliografía de Teoría Literaria, Crítica y Filología del año pasado. A la que hay que sumar ahora su última novela, Número Cero (Bompiani, 2015; traducción española de Helena Lozano miralles en Lumen, Penguin Random House).







domingo, 3 de mayo de 2015

Sobre lo que no se puede decir

Respondemos al artículo de Umberto Eco "Hay cosas que no se pueden decir: En torno al Realismo Negativo". Criticamos la postura positivista lógica de Eco desde una perspectiva pragmática, interaccionista y dialógica, ligando la efectividad en la argumentación y la definición de la verdad a una multiplicidad de posibles contextos comunicativos.

Sobre lo que no se puede decir


http://papers.ssrn.com/abstract=2584611

Ibercampus (July 19, 2012)


On What Cannot Be Said

 This is an answer to Umberto Eco's article "There Are Things Which Cannot Be Said: On Negative Realism", in which Eco's logical-positivist position is criticised from a pragmatical, interactionist and dialogic standpoint. Validity in argumentation and the definition of truth are linked to a variety of possible contexts of communication.

Note: Downloadable document is in Spanish.
 
Number of Pages in PDF File: 5
Keywords: Argumentation, Truth, Logic, Realism, Dialogism

Aparece en estas revistas y secciones temáticas de la SSRN:

eJournal Classifications (26 March 2015):
PRN Subject Matter eJournals
    
        
PRN Subject Matter eJournals
    
        
RCRN Subject Matter eJournals
    
        
RCRN Subject Matter eJournals
    
        









También aquí:

_____. "Sobre lo que no se puede decir." In García Landa, Vanity Fea 17 July 2012.*

         http://vanityfea.blogspot.com.es/2012/07/sobre-lo-que-no-se-puede-decir.html

         2012

_____. "Sobre lo que no se puede decir." Ibercampus (Vanity Fea) 19 July 2012.*

         http://www.ibercampus.es/articulos.asp?idarticulo=14571

         2013

_____. "Sobre lo que no se puede decir (On What Cannot Be Said)." SSRN 26 March 2015.*

         http://papers.ssrn.com/abstract=2584611

         2015

         Epistemology eJournal 26 March 2015.*

         http://www.ssrn.com/link/Epistemology.html

         2015

         Philosophy of Language eJournal 26 March 2015.*

         http://www.ssrn.com/link/Philosophy-Language.html

         2015

         Rhetorical Theory eJournal 26 March 2015.*

         http://www.ssrn.com/link/Rhetorical-Theory.html

         2015

         Rhetoric and Public Discourse eJournal 26 March 2015.*

         http://www.ssrn.com/link/Rhetoric-Public-Discourse.html

         2015

_____. "Sobre lo que no se puede decir." In García Landa, Vanity Fea 3 May 2015.*

         http://vanityfea.blogspot.com.es/2015/05/sobre-lo-que-no-se-puede-decir.html

         2015

_____. "Sobre lo que no se puede decir." Academia 6 Nov. 2017.* http://www.academia.edu/35064269/sobreloqueno.pdf

         2017

_____. "Sobre lo que no se puede decir." ResearchGate 7 Nov. 2017.*

         https://www.researchgate.net/publication/320908513

         2017

_____. "Sobre lo que no se puede decir." Net Sight de José Angel García Landa 4 Jan. 2023.*

         https://personal.unizar.es/garciala/publicaciones/sobreloqueno.pdf

         2023

         https://personal.unizar.es/garciala/publicaciones/sobreloqueno2.pdf

         2025

 

 

 

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domingo, 26 de abril de 2015

La identidad intertextual


Mi artículo sobre la novela de Umberto Eco La misteriosa llama de la reina Loana, y sobre cómo nuestra identidad está hecha de múltiples retazos de historias, tanto ajenas como propias y apropiadas.






También aparece este artículo en otros repositorios y revistas electrónicas:


José Ángel García Landa.  "La misteriosa llama de la reina Loana."Vanity Fea 21 Dec. 2006.
    http://garciala.blogia.com/2006/122101-la-misteriosa-llama-de-la-reina-loana.php
    2007
_____. "The Intertextual Self: The Mysterious Flame of Queen Loana / La identidad intertextual: La misteriosa llamada de la reina Loana." PDF en red (en español) en Social Science Research Network (diciembre 2007):
DOI: 10.2139/ssrn.1077046
    http://ssrn.com/abstract=1077046
    Literary Theory and Criticism eJournal 15 enero 2008:
    http://www.ssrn.com/link/English-Lit-Theory-Criticism.html
_____. "La identidad intertextual: La misteriosa llamada de la reina Loana." Online PDF at Zaguán  27 abril 2009.*
    http://zaguan.unizar.es/record/3247
_____. "The Intertextual Self: The Mysterious Flame of Queen Loana (La identidad intertextual: La misteriosa llamada de la reina Loana)." PhilPapers 28 Enero 2009.*
    http://philpapers.org/rec/LANTIS
_____. "La identidad intertextual: La misteriosa llamada de la reina Loana." Zaguán  27 abril 2009.*
    http://zaguan.unizar.es/record/3247
_____. "La identidad intertextual: La misteriosa llamada de la reina Loana." ResearchGate 13 sept. 2012.*
    https://www.researchgate.net/publication/33419881
_____. "La identidad intertextual: La misteriosa llamada de la reina Loana." Scribd (RaúlCastillo) 25 abril 2015.*
    https://es.scribd.com/doc/263076678/
_____. "La identidad intertextual: La misteriosa llamada de la reina Loana." Academia 26 abril 2015.*
    https://www.academia.edu/12112730/




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domingo, 14 de diciembre de 2014

Una lejana fuente de 'Kubla Khan'

Aquí, como preliminares, el poema de Samuel Taylor Coleridge 'Kubla Khan', y el artículo de la Wikipedia ('Kubla Khan') que lo explica y contextualiza.  Allí se señalan como fuentes remotas del palacio soñado (y luego construido "en el aire") los viajes de Marco Polo citados por Samuel Purchas en Purchas's Pilgrimage, un libro que dice Coleridge estaba leyendo cuando se quedó dormido y soñó el poema.

Sobre este sueño puede leerse (en Otras Inquisiciones) el ensayo de Borges "El sueño de Coleridge", y sobre el poema y su origen y fuentes el extenso estudio de John Livingston Lowes The Road to Xanadu. Algo comenté aquí sobre ese libro y sus fuentes subterráneas en un par de artículos, "The Road to Xanadu" y "La Gloriosa y los ríos sagrados". La cuestión es que también hay una fuente subterránea, y una corriente subterránea, en 'Kubla Khan'.

Creo que esa corriente fluye desde una fuente más remota, a saber, la supuesta Carta del Preste Juan que también debió conocer Marco Polo, un falso informe sobre las maravillas de Oriente que circuló por Europa a partir del siglo XII. Lo reproduce Umberto Eco en su Storia delle terre e dei luoghi leggendari, libro que me compré en Venecia en italiano (Bompiani, 2013), pero que ya ha salido también en español. Reproduzco el pasaje relevante de la carta, con la fuente maravillosa, y seguidamente la sección que dedica Eco a la leyenda y carta del Preste Juan. Como se ve, no sólo está en este apócrifo medieval el origen (o un origen) de la maravillosa corriente subterránea, sino también del palacio soñado e incluso, quizá, de la Leche del Paraíso, el hidromiel (u opio) que ha de insuflar al poeta energía demoníaca o sobrenatural, para que a su vez inspire temor reverencial a quienes contemplan "his flashing eyes, his floating hair". Cada cual su Xanadu. Así describe el suyo el Preste Juan:
Possediamo un altro palazzo, superiore al primo non in lunghezza ma in altezza e bellezza e edificato in seguito a una visione avuta, prima che noi nascessimo, dal padre nostro al quale, per la santità e la giustizia che in modo straordinario prosperavano in lui, era dato il nome di Quasidio. Infatti gli venne detto in sogno: "Edifica un palazzo per il figlio che stai per avere, che sarà re dei re terreni e signori dei signori di tutta quanta la terra. E per volere di Dio al palazzo sarà attribuita questa virtù: qui mai nessuno patirà fame né infermità, nessuno che si trovi al suo interno potrà morire il giorno in cui vi sarà entrato. E se qualcuno che fosse sul punto di morire di fame entrasse nel palazzo e li si fermasse un poco, se ne andrebbe sazio come se avesse mangiato cento portate e sano come se mai in vita sua fosse stato malato." Al suo interno nascerà anche una fonte, gustosa e odorosa più di ogni altra cosa al mondo, che non uscirà mai dal palazzo; da un angolo, dal quale si originerà, essa scorrerà invece attraverso il palazzo sino a un altro angolo sul lato opposto e lì la terra la accoglierà e sotto terra tornerà alla sua origine, allo stesso modo in cui il sole da occidente sotto la terra ritorna a oriente.
E avrà il sapore, sulla bocca di quanti ne gusteranno, di qualunque cosa essi desidereranno mangiare o bere. Infatti riempirà il palazzo di un profumo motto intenso, come se ogni sorta di droghe, di aromi e di unguenti fosse lì convogliata e smossa, e anzi molto di più. Se qualcunco gusterà l'acqua di quella fonte por tre anni e tre mesi e tre settimane e tre giorni e tre ore, ogni giorno per tre volte a digiuno, e nell'arco di tre ore ne gusterà in modo che né prima né dopo questa ora, bensì nello spazio che c'è tra l'inizio e la fine di ognuna di queste tre ore, per tre volte a digiuno ne gusterà, certamente prima di trecento anni e tre mesi e tre settimane e tre giorni e tre ore non morirà e sarà sempre nella sua prima giovinezza [...]  (En Eco 134-35)

Quizá incluso la fórmula del encantamiento que hemos de aplicarle al poeta desmelenado, "weave a circle round him thrice", puede estar inspirada en la obsesión ternaria que rige este palacio, según la carta del Preste Juan. Pero quién sabe, en un sueño la intertextualidad se combina de manera impredecible con todas las otras fuentes a las que se remonta Lowes. Con Bartram y las fuentes del Nilo, por ejemplo. O quién sabe si incluso conocería Coleridge ese otro sueño de Beckford al que alude Lowes.

Este es el pasaje de Purchas que al parecer leía Coleridge cuando el opio medicinal, o la prosa del historiador, pudo con él:
In Xanadu did Cublai Can build a stately palace, encompassing sixteene miles of plaine ground with a wall, wherein are fertile Meddowes, pleasant springs, delightful Streames, and all sorts of beasts of chase and game, and in the middest thereof a sumptuous house of pleasure, which may be removed from place to place.
Aquí anota Lowes el parecido con un texto que Coleridge no conocía, y transcribo aquí su nota:
There is a singular coincidence to which Henri Cordier has called attention in his edition of Yule's Cathay and the Way Thither. In a thirteenth-century Arabic account of Xandu (Shang-tu), which was not translated into any Occidental language until years after Coleridge had dreamed his dream, occurs this statement: 'On the eastern side of that city a karsi or palace was built called Langtin, after a plan which the Kaan had seen in a dream and retained in his memory." (6). In ancient tradition the stately pleasure-dome of Kubla Khan itself came into being, like the poem, as the embodiment of a remembered vision in a dream.
Una nota a pie de página ésta que inspiró el ensayo clásico de Borges sobre "El sueño de Coleridge". Ahora bien, el libro de Lowes es el único que conozco que contiene notas en las notas al pie. Ese número (6) nos remite a esta nota textual o divagativa al final del libro:

(6). See the extract from the Jami'-ut-Tawáríkh (Djami el-Tévarikh), or General History of the World, of Rashiduddin (Rashid ed-Din, born about 1247 A.D.), in Yule, Cathay and the Road Thither, ed. Cordier (Hakluyt Society, 1914), III, 107-33, esp. 117-18, and II, 227, n. 1. For D'Ohsson's reading of the statement about the dream, see Yule-Cordier, III, 117, n. 4. Rashid describes the building of Kubla's palace over 'a certain lake encompassed with meadows near the city." The lake having been filled up and covered over and the palace built above it, "the water that was thus imprisoned in the bowels of the earth in the course of time forced outlets in sundry places, and thus fountains were produced." That is a singular parallel with the subterranean waters of the poem, yet Coleridge could not have known the Jami'-ut-Tawáríkh. Rashid's account of the palace is also quoted in The Geographical Review (Am. Geographical Soc.), XV (1925), 591, and in the Journal of the Royal Asiatic Society, new series, VII, 329-38. The text of Rashid's works is being edited by E. Blochet for the "E. J. W. Gibb Memorial." See Volumes XII and XVIII, 2 of the Memorial series. 
    The site of Xanadu has recently been explored; see the article by Lawrence Impey on "Shangtu, the Summer Capital of Kublai Khan," with interesting plates and plans, in The Geographical Review XV, 484-604—a reference for which I am indebted to Dr. H. J. Spinden of the Peaody Museum of Harvard University. The site was visited in the autumn of 1872 by Dr. S. W. Bushell, Physician to H. B. M. Legation, Peking, whose reports of his expedition may be found in the Proceedings of the Royal Geographical Society, XVIII (1873-74), 156-58; Journal of the Royal Geog. Soc., XLIV (1874), 73-97, esp. 81-84; Journal Royal Asiatic Soc., new series, VII, 329-38. See also Henri Cordier, Les Voyages en Asie au XIVe siècle du . . . Odoric de Pordonone (in Recueil de Voyages et de Documents pour servir à l'histoire de la géographie depuis le XIIIe jusqu'à la fin du XVIe siècle), X, 313-15. For Friar Odoric's account, see ibid., X, 371-72, and esp. Yule-Cordier, Cathay and the Way Thither, II, 227-28. 
     The coincidence of the dreambuilt palace becomes still more curious when we read, in a Diary of J. Payne Collier: "we talked of dreams, the subject having been introduced by a recitation by Coleridge of some lines he had written many years ago upon the building of a Dream-palace by Kubla-Khan" (Lectures and Notes, p. 17; italics mine). But obviously Collier's note represents merely a confused recollection.
En su ensayo "Koublaï Khan, Coleridge, et Borges" Paul Bénichou (traductor del ensayo de Borges) comenta esta nota y cree atribuir a un error de traducción (de las fuentes persas usadas por Yule) la cuestión del palacio soñado. No es explicación suficiente ni necesaria, pues también hay palacio soñado en este texto del Preste Juan, anterior en siglos a las traducciones usadas por Yule, a las versiones europeas de la historia contada por Rashid-ed-Din, y también muy anterior a este historiador persa (de hacia 1300) al que se hacía remontar la noticia del palacio soñado.

 Otra nota curiosa (qué digo, muchas) introduce Lowes a este respecto. Comentando las asociaciones fugitivas del "Mount Abora" de Coleridge con el "Mount Amara" de Milton en Paradise Lost, añade este dato pasajero:

46. There is an extraordinary document which is evidence enough that such associations were less remote than we might think. It was written by a boy of eighteen, just twenty years before Coleridge's dream was dreamed. On December 4, 1778, ("being the full of the Moon") William Beckford, five years later the author of Vathek, wrote down, at Fonthill, an amazing reverie. It was not printed till 1910, and obviously Coleridge never saw it. As a "psychological curiosity" it is interesting to the last degree; but I may quote here a  few pertinent sentences only (Lewis Melville, The Life and Letters of William Beckford of Fonthill, London, 1910, pp. 62-63):
Meanwhile my thoughts were wandering into the interior of Africa and dwelt for hours on those Countries I love. Strange tales of Mount Atlas and relations of Travellers amused my fancy. One instant I imagined myself viewing the marble palaces of Ethiopian princes seated on the green woody margin of Lakes. .  . . Some few minutes after, I found myself standing before a thick wood listening to impetuous water falls.  . . . I was wondering at the Scene when a tall comely Negro wound along the slopes of the Hills and without moving his lips made me comprehend I was in Africa, on the brink of the Nile beneath the Mountains of Amara. I followed his steps thro' an infinity of irregular Vales, all skirted with Rocks and blooming with an aromatic vegetation, till we arrived at the hollow peak and . . . a wide Cavern appeared before us .  . . . We entered the Cavern and fell prostrate before the sacred source of the Nile which issues silently from a deep Gulph in the Rock. 
We may not forget, moreover, that the Happy Valley of Rasselas, Prince of Abyssinia, was "in the kingdom of Amhara" (Rasselas, chap. i), not far from the Nile. And Rasselas (with its strange cavern and its stream which "entered a dark cleft of the mountain . . . and fell with dreadful noise") may at least have helped to fix the name in Coleridge's memory. The great cavern, it may be added, had a massive iron gate which "was opened to the sound of musick" (chap. i), and there was in the Happy Valley "instruments of soft musick . . . of which some played  . . .  by the power of the stream" (chap. vi). But for many reasons I do not believe that this curious music has any connection with "the mingled measure from the fountain and the caves." 
The cave at Corycos of which Purchas (Pilgrimage, 1617, p. 382), following Pomponius Mela (Lib. I, cap. xiii), gives an account, "terrifieth those that enter, with the multiplied sounds of Cymbals and uncouth mintralsie"; it has a subterranean river, and it is holy (vere sacer). Mela's description is very vivid, and some recollection of it may have lingered in Coleridge's memory. But I know no evidence that it did.

Es más que probable, sin embargo, que Coleridge, si no conocía el sueño de Beckford, sí conociese los trabajos de edificación del Xanadu ideado por Beckford, Fonthill Abbey. Miren el artículo de la Wikipedia al respecto, o este sitio dedicado a Fonthill en Beckfordiana—porque ni el edificio ni su historia tienen desperdicio. Tras unos años de vida como expatriado por un escándalo homosexual, el riquísimo y decadente Beckford comenzó la construcción de su mansión neogótica hacia 1796-98, los mismos años en que Coleridge soñó con Kubla Khan. Y algún detalle es revelador:
Shunned by English society, he nevertheless decided to return to his native country; after enclosing the Fonthill estate in a six-mile long wall (high enough to prevent hunters from chasing foxes and hares on his property), this arch-romantic decided to have a Gothic cathedral built for his home. (Wikipedia)
Apuntemos que el mero nombre de Fonthill (lo más cercano que pudo llegar a Coleridge de esta "abadía") puede combinarse con las otras fuentes y los otros montes, con las otras lecturas de Coleridge, para producir esas asociaciones subterráneas que tanto apreciaba Lowes.

Marco Polo es una de las fuentes incluidas en Purchas's Pilgrimage y pudo llegar directamente también a a Coleridge. Y Marco Polo sí conocía la carta del Preste Juan. A Marco Polo lo cita Lowes en una de sus voluminosas notas (al cap. VII):

4. In the heart of Asia lies the huge and sinister desert of Lop or obi. It had been traversed from even Chinese time immemorial by one of the mysterious ancient trade-routes stretching dimly into Central Asia, the long lost and recently rediscovered Kan-Suh imperial highway between the Orient and the West. Six hundred years ago Marco Polo crossed, on the road to Cathay, the phantom-haunted sands of Gobi by this very highway. And Marco Polo's travels found a place in Purchas His Pilgrimes. And Milton, like Coleridge, was a diligent reader of Purchas, as his Commonplace Book attests. One thing which Milton read of the Desert of Lop was this: "They say that there dwell many spirits which cause great and mervailous Illusions to Travellers to make them perish. For if any stay behind that he cannot see his company, he shall be called by name, and so going out of the way is lost . . .  Consorts of Musicall Instruments are sometimes heard in the Ayre" (Purchas, XI, 216). And it was these goblin voices from the uncanny borders of the Mongol wold which were transmuted into quintessential poetry, as the Lady in "Comus" speaks, losta and alone in the wood at night:
               A thousand fantasies
     Begin to throng in my memory,
     Of calling shapes, and beckoning shadows dire,
     And airy tongues that syllable men's names
      On sands and shores and desert wildernesses.
But the Desert of Lop has a longer poetical history.... (etc.) (Lowes, 445)

La fuente de esta nota también parece haber inspirado a Shakespeare en La Tempestad. Pasajes inspirados por este texto de Marco Polo (o quizá por sus secuelas) se encuentran cuando Caliban habla de los espíritus invisibles y músicaos de la isla. En la carta del Preste Juan, que pudo conocer bien directamente bien por influjo indirecto, vemos además la fuente del reino utópico soñado por Gonzalo. En el complejo de textos que inspiraron a Coleridge también se oyen las músicas tocadas por el aire que tanto encantaron a Caliban en su isla, y le inspiraron sus deseos de no despertarse de su sueño, para volver a soñar.

Pero derivamos, como Lowes, porque aquí un eco nos lleva a otro, aunque (como dice Hobbes) "Not every Thought to every Thought succeeds indifferently".

Aquí queda, en suma, mi propuesta, que quizá no le haya escapado antes a algún medievalista ignoto. En todo caso, no encuentro esta referencia ni en la Wikipedia (artículo "Kubla Khan") ni en el mismo Coleridge (que sólo cita a Purchas), ni en John Livingston Lowes, ni en Orson Welles, ni en Olivia Newton-John. Eco conoce la carta y la reedita, pero no la relaciona con el poema de Coleridge. Tampoco la menciona Bénichou. A las posibilidades que enumera Bénichou para explicar el misterio que comenta Borges (el sueño del palacio como prefiguración del sueño del poema) hay que añadir, evidentemente, la que aquí señalamos: la posibilidad de que tanto Rashid-ed-Din como Coleridge, o bien otra fuente usada por Coleridge si no él directamente, bebiesen de una fuente común, anterior y bien conocida en su momento—la carta del Preste Juan.  Y que estas corrientes se mezclasen, en las corrientes del sueño, con otra surgiente profunda de las profundidades del pensamiento, el arquetipo repetido de los sueños que nos llevan a crear algo que (quizá) otros hayan creado ya antes, inspirados por otro sueño suyo y por la misma corriente subterránea, le sorgente irrazionali del pensiero.
Muchos han soñado con palacios; algunos incluso los han construido, ya sea en el aire, o en cimientos apenas más sólidos.



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Y aquí reproduzco, según decía, el comentario de Eco sobre la carta del Preste Juan y su mítica figura:

IL REGNO DEL PRETE GIANNI

Narra la Cronaca di Ottone di Frisinga che nel 1145 in una visita al papa Eugenio III, nel corso di una ambasciata armena, Ugo vescovo di Gabala gli aveva parlato di un Gianni, Rex et Sacerdos cristiano nestoriano, discendente dai Magi, incitandolo a indire una seconda crociata contro gli infedeli.

Nel 1165 inizia a circolare quella che sarà chiamata la Lettera di Prete Gianni dove il prete scriveva a Manuele Comneno, imperatore di Oriente. Ma la lettera era pervenuta anche al papa Alessandro III e a Federico Barbarossa e aveva certamente impressionato i suoi destinatari se Alessandro III, nel 1177, aveva inviato, tramite il suo medico Filippo, una missiva al mitico monarca esortandolo ad abbandonare Peresia nestoriana e a sottomettersi alla Chiesa di Roma. Poco si sa di questo Filippo, né se avesse raggiunto il prete, né se il prete avesse risposto, ma l'intero episodio rivela l'interesse che la lettera poteva rivestire sul piano politico oltre che su quello religioso.

La lettera raccontava come nel lontano Est, al di là delle regioni occupate dai musulmani, al di là di quelle terre che i crociati avevano cercato di sottrarre al dominio degli infedeli, ma che al loro dominio erano tornate, fioriva un regno cristiano, governato da un favoloso Presbyter Johannes, rex potentia et virtute dei et domini nostri Iesu Christi.

Se esisteva un regno cristiano oltre le terre controllate dai musulmani, si poteva pensare a un ricongiungimento tra la Chiesa romana d'Occidente e il lontano Oriente e si legittimavano tutte le imprese di espansione ed esplorazione. Pertanto, tradotta e parafrasata più volte nel corso dei secoli seguenti, e in varie lingue e versioni, la lettera aveva avuto una importanza decisiva per l'espansione dell'Occidente cristiano. Nel 1221 una lettera di Jacques de Vitry al papa Onorio III menziona il Prete Gianni come un alleato quasi messianico in grado di rovesciare la situazione militare a favore dei crociati, mentre nel corso della settima crociata Luigi IX (secondo la Storia di san Luigi di Joinville) lo vede piuttosto come un possibile avversario mentre spera di allearsi ai tartari. Ancora nel XVI secolo a Bologna, all'epoca dell'incoronazione di Carlo V, si discuteva di Gianni come alleato possibile per la riconquista del Santo Sepolcro.

La leggenda del Prete Gianni viene ripresa continuamente da chi cita la lettera senza interrogarsi sulla sua veridicità. Del regno del prete parla John Mandeville (che scrive un Viaggi, ovvero Trattato delle cose più meravigliose e più notabili che si trovano al mondo). Questo autore non si era mai mosso da casa propria, e scriveva quasi sessant'anni dopo che Marco Polo si era spinto sino al Catai. Ma per Mandeville raccontare di geografia significava ancora raccontare di esseri che devono esserci, non che ci sono, anche se da alcune sue pagine si può pensare che tra le sue fonti ci fossero anche i resoconti del testimone oculare Marco Polo. Non è che Mandeville dica sempre e solo panzane: per esempio parla del camaleonte come di una bestia che cambia colore, però aggiunge che è simile a una capra.

Ora, è interessante paragonare la Sumatra, la Cina meridionale, l'India di Mandeville con quelle di Polo. C'è un nucleo che rimane in gran parte identico, salvo che Mandeville popola ancora queste contrade di animali e mostri umanoidi che ha trovato sui libri precedenti.

Verso la metà del XIV secolo il regno di Prete Gianni si sposterà da un Oriente impreciso verso l'Africa, e certamente l'utopia del regno di Gianni ha incoraggiato l'esplorazione e la conquista del continente. Infine i portoghesi avevano creduto di identificare il regno del prete con l'Etiopia, che di fatto costituiva un impero cristiano, anche se meno ricco e favoloso di quello descritto nella famigerata lettera. Si veda per esempio la relazione di Francisco Alvarez (Verdadera Informaçam das terras do Preste Joam das Indias, 1540), che tra il 1520 e il 1526 era stato in Etiopia, membro di una'amgasceria portoghese.

Come nasce, a che cosa mirava la lettera di Prete Gianni? Forse era un documento di propaganda antibizantina, prodotto negli scriptoria di Federico I (dato che usa espressioni abbastanza dispregiative nei confronti dell'imperatore d'Oriente), o una delle esercitazioni retoriche che tanto piacevano ai dotti dell'epoca, cui poco importava se ciò che davano per vero fosse davvero tale. Ma il problema non è tanto quello della sua origine, bensi quello della sua ricezione. Attraverso il fantasticare geografico si è via via rafforzato un progetto politico. In altre parole, il fantasma evocato da qualche scriba fantasioso ha agito come alibi per l'espansione del mondo cristiano verso Africa e Asia, amichevole sostegno del fardello dell'uomo bianco. Quello che ha contribuito alla sua fortuna era stata la descrizione di una terra abitata da esseri mostruosi di ogni sorta, ricca di materiali preziosi, splendidi palazzi e altri prodigi, di cui possono dare un'idea i brani che pubblichiamo in antologia. Chiunque abbia scritto la lettera era al corrente di tutta la letteratura antica sulle meraviglie dell'Oriente e aveva saputo sfruttare con abilità retorica e narrativa una tradizione leggendaria che aveva più di mille e cinquecento anni di vita. Ma sopratutto scriveva per un publico per il quale l'Oriente afffascinava in particolare per le ricchezze inaudite che custodiva, miraggio di abbondanza agli occhi di un mondo dominato in gran parte dalla povertà.2

Era del tutto falsa la lettera del Prete? Certamente riuniva tutti gli stereotipi sul favoloso Oriente ma diceva qualcosa di vero circa l'esistenza, se non di un regno, di molte comunità cristiane tra Medio Oriente e Asia. Si trattava delle comunità nestoriane.

I nestoriani aderivano alla dottrina di Nestorio, patriarca di Costantinopoli (ca. 381-451), che sosteneva che in Gesù Cristo convivevano due distinte persone, l'Uomo e il Dio e che Maria era madre solo della persona umana, rifiutandole pertanto il titolo di Madre di Dio. La dottrina era stata condannata come eretica ma la chiesa nestoriana aveva avuto una grande diffusione in Asia, dalla Persia al Malabar e alla Cina.

Como vedremo, quando i grandi viaggiatori medievali si spingeranno sino alla Mongolia e al Catai, nel corso del loro viaggio sentiranno parlare dalle popolazioni locali di un Prete Gianni. Di sicuro quei popoli lontani non avevano mai letto la lettera del Prete, ma certamente quella del Prete Gianni era come minimo una leggenda che circolava presso le comunità nestoriane che, a sostegno della lora identità, vantavano quella discendenza come titolo di nobiltà, per manifestare il loro orgoglio di cristiani in terra pagana.

Ultimo elemento della lettera era che Gianni si proclamava come Rex et Sacerdos, re e sacerdote. La fusione di regalità e sacerdozio è fondamentale nella tradizione giudaico-cristiana, che si rifà alla figura di Melchisedec, re di Salem e sacerdote dell'Altissimo, a cui lo stesso Abramo rende omaggio. Melchisedec appare anzitutto nel Genesi 14, 17-20: "Quando Abramo fu di ritorno, dopo la sconfitta di Chedorlaomer e dei re che erano con lui, il re di Sodoma gli uscì incontro nella Valle di Save, cioè la Valle del re. Intanto Melchisedec, re di Salem, offrì pane e vino: era sacerdote del Dio altissimo e benedisse Abramo con queste parole: Sia benedetto Abramo dal Dio altissimo, creatore del cielo e della terra, e benedetto sia il Dio altissimo, che ti ha messo in mano i tuoi nemici. Abramo gli diede la decima di tutto."

In quanto offre pane e vino Melchisedec è subito apparso come figura del Cristo e come tale lo cita in numerosi passi san Paolo il quale, definendo Gesù come "Sacerdote in eterno dell'Ordine di Melchisedek" ne anunnuncia il ritorno come Re dei Re. E, per venire ai tempi nostri, Giovanni Paolo II, nella udienza generale del 18 febbraio 1987 aveva detto: "Il nome Cristo che, come sappiamo, è l'equivalente greco della parola Messia, cioè Unto, oltre al carattere 'regale', di cui abbiamo trattato nella catechesi precedente, include, secondo la tradizione dell'Antico Testamento, anche quello 'sacerdotale'.... Tale unità ha la sua prima espressione, quasi un prototipo e una anticipazione, in Melchisedek, re di Salem, misterioso contemporaneo di Abramo."

Chi ha scritto la lettera del Prete aveva anche presente questa idea di una regalità sacerdotale e di un sacerdozio regale—e ciò spiega perché questo lontano imperatore fosse indicato come Presbyter o Prete.

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(2). Per le varie versioni della lettera e per la sua fortuna vedi Zaganelli (1990).



Referencias

Bénichou, Paul. "Koublaï Khan, Coleridge et Borges." In Cahier de l'Herne: Jorge Luis Borges. Ed. Dominique de Roux et al. 1989. 444-51.
Borges, Jorge Luis. "La flor de Coleridge" y "El sueño de Coleridge." En Borges, Otras inquisiciones. 1960. Madrid: Alianza, 1985. 17-25.
Coleridge, S. T. "Kubla Khan: Or, A Vision in a Dream. A Fragment." c. 1797-98, pub. 1816. En The Norton Anthology of English Literature. Ed. gen. M. H. Abrams y Stephen Greenblatt. Vol. 2. Nueva York: Norton, 1999. 439-41.
_____. "Kubla Khan." Bartleby 1993-2014.
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Beckfordiana
   
http://beckford.c18.net/wbeditions.html
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Eco, Umberto. Storia delle terre e dei luoghi leggendari. Milan: Bompiani-RCS Libri, 2013.
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García Landa, José Angel. "The Road to Xanadu."  Vanity Fea 4 dic. 2005.
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_____. "La Gloriosa y los ríos sagrados." Vanity Fea 5 dic. 2005.
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"Kubla Khan." Wikipedia: The Free  Encyclopedia.
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Lowes, John Livingston. The Road to Xanadu: A Study in the Ways of the Imagination. 1927. Londres: Pan Books-Picador, 1978.
Purchas, Samuel. PVRCHAS his PILGRIMAGE. OR RELATIONS OF THE WORLD AND THE RELIGIONS OBSERVED IN ALL AGES Places discovered, from the CREATION unto this PRESENT. / In foure parts. THIS FIRST CONTAINETH a Theologicall and Geographical Historie of ASIA, AFRICA, and AMERICA, with the ilands adiacent. / Declaring the ancient religions before the floud, the Heathnish, Jewish, and Saracenicall in all Ages since, in those parts professed, with their seuerall Opinions, Idols, Oracles, Temples, Priests, Fasts, Feasts, Sacrifices, and Rites Religious: Their beginnings, Proceedings, Alterations, Sects, Orders and Successions. / With briefe descriptions of the countries, nations, states, discoveries; Priuate and Publike Customes, and the Remerkable Rarities  of Nature, or humane Industrie in the Same. / The second Edition, much enlarged with Addition through the whole Worke; / by Samvel Pvrchas, Minister at Eastwood in Essex. / Vnus Deuvs, vna Veritas. / London: Printed by William Stansby for Henrie Fetherstone, and are to be sold at his shop in Pauls Church-yard at the Signe of the Rose. / 1614.
Online facsimile at Internet Archive:
    https://archive.org/details/purchashispilgri00purc
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Milton, John. "A Mask Presented at Ludlow-Castle, 1634. & c." [A.k.a. Comus ]. From Poems of Mr. John Milton. 1645. In The Poems of John Milton. Ed. H. Darbishire. Oxford: Oxford UP, 1961. 43-75.
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Shakespeare, William. The Tempest. c. 1611, pub. 1623. In The Complete Works of William Shakespeare. Online at MIT.
    http://shakespeare.mit.edu/tempest/full.html
    2012
Zaganelli, Gioia, ed. La lettera del Prete Gianni. Parma: Pratiche, 1990.




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