Veo con tristeza que
mi excelente posicionamiento en Academia ha bajado un poco. He pasado de estar en la categoría
absolutamente superior, el Top 0,1%, a una más modesta, aunque aún buena,
el top 0,5%.
Esta
es mi página de Academia, donde quizá pinchando se podrá ver
enseguida si continúa mi descenso. Todo lo que sube baja y todo tiene su
parábola en la vida, ya lo dijo Cristo.
Y en fin, he estado más de un año en el top uno por mil, cosa que ya es
un pequeño logro; aunque ahora vayamos a menos, tuve mi momento. Y
quién sabe si volveré a subir, en éste o en otro índice; hay índices
para gustos diversos. Por ejemplo en otro índice de Academia, el
AuthorRank, he subido hasta el dos, y hay gente con índices mucho más
altos. Y de otros tipos de éxito, ni les digo.
Pero
en tanto voy bajando, durante todo este año, me he mantenido en el
puesto siete (el
séptimo mundial por número de artículos aceptados) en el Social Science
Research Network. Aquí se ve cómo llego al siete y lo mantengo, sin
mejorarlo pero sin ceder terreno de momento. Once meses no llegan a
hacer una docena, pero mejor dejo constancia de mi constancia ahora, no
sea que en diciembre ya baje puestos y se estropee la gráfica.
No
soy el séptimo más listo, aclaremos, ni el séptimo más leído ni más
citado, sino el séptimo en número de artículos aceptados.
Luego, cuando bajemos puestos, pasaremos a otras cosas—por ejemplo, si les interesan más las
parodias o ataques contra estos posicionamientos y ránkings y
sobreinformación, está recomendable la novela de Dave Eggers
The Circle (2013)
. Aquí hay un pasaje selecto, delicioso a su manera.
Pero qué duda cabe que estos ránkings y posicionamientos en
repositorios y bases de datos van siendo cada vez más conocidos y
tenidos en cuenta, aunque sea sólo como un indicador más, a la hora de
evaluar un expediente académico. Está también por ejemplo el de Google
Académico, que nos da un triple índice: 1) atendiendo al número de
citas en trabajos académicos, 2)
h-index, (número h de artículos con h citas) e
i-10 index
(número de artículos con más de 10 citas). Triple, o séxtuple índice,
si distinguimos entre datos globales y datos recientes. Luego, también
está el número de trabajos listados en Google.
Siguiendo en lo nuestro, otra manera
de ver mi buen posicionamiento en la SSRN la tenemos aquí, con el top
25 de autores según este criterio de número de artículos aceptados:
Ojo, que no son autores de mi disciplina, sino de todas las disciplinas
de ciencias sociales y humanidades. En Filologías o estudios literarios
e incluso en Humanidades sí que estoy allí el primero absoluto del
mundo, pues todos los que están por encima de mí, y por debajo en esta
lista también, son autores de económicas, sociología, Derecho,
Políticas, etc.
Nos dice la
Ranking Web of Repositories que a estas alturas el SSRN es el tercer repositorio en importancia del mundo.
Estaba el primero hace unos años, pero ha sido adelantado por Academia (1º) y
Researchgate (2º), que (aparte de tener una interfaz más intuitiva y
moderna) cubren todas las disciplinas del conocimiento, no sólo las
ciencias sociales y las humanidades—con lo cual no hay competencia
posible, y SSRN sigue siendo el primer repositorio mundial
especializado (por así decirlo) en ciencias sociales y humanidades.
Según la web del SSRN (que tiene nuevo look, ahora que lo ha
comprado Elsevier), "SSRN's eLibrary provides 700,529 research papers
from 323,158 researchers across 24 disciplines." De entre 24
disciplinas académicas, estoy situado en el séptimo mundial en el
ránking este repositorio;
de mi disciplina y las vecinas, estoy "posicionado", como ahora se
dice, el primero. Pensé que debía, quizá, comentar este posicionamiento tan favorable—mientras dure.
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