______
García-Máiquez, Enrique. "Denominación de origen." El Debate 21 Oct. 2023.* (Conservatism).
https://www.eldebate.com/cultura/20231021/denominacion-origen_147913.html
2023
______
García-Máiquez, Enrique. "Denominación de origen." El Debate 21 Oct. 2023.* (Conservatism).
https://www.eldebate.com/cultura/20231021/denominacion-origen_147913.html
2023
Cárdenas, Josué, et al. "Las Voces Rebeldes 10/04/2022." Audio. Decisión Radio 10 March 2022.* (Education in Spain).
https://www.decisionradio.com/las-voces-rebeldes/c/0/i/63640529/las-voces-rebeldes-10-04-2022
2022
Otro, aquí: https://www.dailymotion.com/video/x8aeght
El izquierdismo de Adolf Hitler retratado por uno de sus más fieles consejeros y confidentes.— Elentir 🇪🇸 (@elentirvigo) February 20, 2020
La idea de que el nazismo es más cercano al liberalismo o al conservadurismo que al marxismo es un mito político muy extendido. Ya es hora de derribarlo: https://t.co/asmnLpSqhr
"Nadie como sir Roger Scruton para ilustrar aquella gran distancia que, según Friedrich von Hayek, separa a un liberal de un conservador" escribe Vargas Llosa https://t.co/zfAmCZNJnn sobre esa gran distancia y Scruton escribí en @libertaddigital este art. https://t.co/41ZsKusl6M— Santiago Navajas (@santiagonavajas) January 19, 2020
¿Lo que piensa Vox? Un libro de @fjconpe que ayuda a entender las ideas de este partido, más allá de las borrosas apelaciones al «ultraderechismo», «populismo» o «fascismo» que le hacen sus oponentes. https://t.co/N3PZEjEnj7 Reseñado por J.M. Ruiz Soroa. pic.twitter.com/8sOhmGMdN5— Miguel Ángel Quintana Paz (@quintanapaz) 28 de marzo de 2019
Desde luego había una ética en el pensamiento de Hitler, y una creencia en el progreso de la humanidad. Aquí hay en New Books in History una entrevista (en inglés) con Richard Weikart sobre su libro Hitler's Ethics: The Nazi Pursuit of Evolutionary Progress.
Muy recomendable para quienes creen que Hitler era un conservador de derechas a la vieja usanza; nada más lejos de la realidad—era una persona moderna y de ideas progresistas y radicales, muy influido por el evolucionismo que tanto condenaban por entonces la Iglesia y los sectores conservadores y de ideas retrógradas en la sociedad.
Hoy que se le presenta tantas veces como un loco aislado, un fenómeno raro o un psicópata antisocial, hay que recordar lo mucho que estaba en sintonía con las ideas de muchas gentes de su tiempo, y que era queridísimo por la mayoría de la gente en Alemania. Sus votantes y fieles devotos compartían en gran medida sus ideas políticas—aunque no eran tan progresistas como él, en general, en cuestiones de ética personal—Un hombre, en suma, en sintonía con su sociedad y con su época, y perfectamente integrado en la política de su tiempo; un radical extremista, en efecto, pero uno que en su tiempo era no menos atractivo para la gente progre que el Che Guevara hoy. Polémico, revolucionario que disparaba sobre la historia con mano decidida—pero que supo, además, como dirigente, atraerse a la buena sociedad, para nada un loco pirado que iba a su bola, sino un líder carismático que convencía a sus seguidores, e incluso a millones que antes no lo eran, mucho más que los políticos de hoy.
Sí estaba
Hitler bastante preocupado por la ética y la moralidad, pero era un
reformista radical, todo un revolucionario en suma, que no temía romper
con
las maneras del pasado y con las tradiciones añejas (con algunas, al
menos—con
las buenas). Toda una lección y ejemplo para quienes aún creen en la
imposición
de la utopía a martillazos, en los sueños de revolución que desbarate
todo el sistema, y en la devoción a la causa que une como una piña al
grupito de los nuestros y de lo nuestro. Y en las virtudes e ideales de los radicalismos
nacionalistas y socialistas.