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jueves, 11 de enero de 2018

Retropost #1949 (11 de enero de 2008): Internética académica

Hoy a vueltas con las publicaciones en red. Envío esta cartita para participar, siquiera sea de refilón en las II Jornadas de Innovación Docente, Tecnologías de la Información y la Comunicación e Investigación Educativa en la Universidad de Zaragoza:


Estimado compañero:
en respuesta a la solicitud sobre material docente para las II Jornadas de Innovación Docente, podéis contar si lo consideráis oportuno con estas dos referencias a materiales en red elaborados por mí­:
A Bibliography of Literary Theory, Criticism an Philology
http://www.unizar.es/departamentos/filologia_inglesa/garciala/bibliography.html
Artí­culos de José Angel Garcí­a Landa en el Social Science Research Network: 
http://papers.ssrn.com/sol3/cf_dev/AbsByAuth.cfm?per_id=889468

En este sitio he publicado esta semana, por cierto, dos artículos más de mi blog, uno sobre los sonetos de Shakespeare, "Deep-brained Sonnets", y otro sobre Oscar Wilde: "Wilde y el enigma de la Esfinge"—dos temas que tuvieron su punto de encuentro en el juicio en el que se condenó a Wilde por comportamiento indecente.

También les podía haber pasado mi Shakespeare blog, ahora que lo pienso.

Y otra cartita, esta enviada al Colectivo de Profesores para que presenten alegaciones a la nueva normativa universitaria para determinar el compromiso investigador de los profesores. Por fin decide nuestra Universidad considerar las publicaciones como actividad investigadora, pero....

Sobre la propuesta del vicerrectorado de investigación para introducir nuevos  indicadores de la actividad investigadora, en concreto publicaciones y gestión  de la investigación.
    En el capí­tulo de publicaciones, se sigue hablando de "libros" y "revistas".  Habrá que entender que las revistas electrónicas están incluidas bajo este  concepto, especialmente si figuran en el JCR o han sido aprobadas en el listado de la  Comisión de Investigación. Pero hay un tipo de publicación electrónica, la  publicación en sitios web, que no entra necesariamente en el concepto de
revista: las bases de datos del estilo del Social Science Research Network: http://www.ssrn.com/
—que van adquiriendo cada vez más relevancia.
Serí­a deseable que se especificase en esta normativa el status de las publicaciones electrónicas.s
.

Claro que, como en el caso de los proyectos, sólo se van a tener en cuenta méritos preevaluados. Así que mis publicaciones electrónicas en el SSRN y otros sitios no me las van a contar para nada, habiendo decidido pasar (como he hecho) del sistema del peer reviewing y de las revistas con índices de impacto. Están verdes—o ellas, o la publicación electrónica académica. Pero de momento me permite escribir más a gusto, y ateniéndome a mi propio tono y criterios.

Aunque aquí barro para casa, solicitando que se tengan en cuenta las publicaciones electrónicas, no siempre hago así. Por ejemplo, mi departamento sacó un baremo para valorar publicaciones en el que se daban más puntos a publicaciones "de alto impacto" o de "publicaciones en revistas del área con sistema de peer reviewing", pero se daba también bastante puntuación, comparativamente, a "otras publicaciones" sin más, sin especificar tema ni criterio de calidad. Yo alegué que no parecía coherente valorar tanto las autopublicaciones, o los artículos de prensa, o las publicaciones no relacionadas con el área de conocimiento, por ejemplo. Pero viniendo de mí, cualquier propuesta es sospechosa, y así se mantuvo el baremo. Espero que llegado el caso lo apliquen coherentemente y me den puntos por cada artículo de blog. (Y de  estos y de otras autopublicaciones tengo yo más que el resto de mi departamento juntos).

Eso, o que se acepte mi enmienda al baremo. Creo que todavía no ha caído el personal en la cuenta de cómo ha cambiado el concepto de publicación con la Internet.

Otra cosa curiosa de esta normativa en ciernes del Rectorado son los distingos a la hora de calcular la relación entre publicaciones y "producción científica"—distingos donde, como en la granja de Orwell, unas áreas o campos de conocimiento son más iguales que otros. Cito de la propuesta de normativa:

La valoración de las publicaciones y patentes en un año se obtiene sumando los puntos obtenidos en los apartados 3.1 y 3.2 en los seis años anteriores.

A partir de esta valoración, se determina el número de unidades de producción científica por publicaciones y patentes mediante la fórmula:

K2 = máximo{6[(valoración/F)‐1], 0}

siendo F el parámetro que se indica en la siguiente tabla, dependiendo del campo de evaluación.

Campos                                                 F

1. Matemáticas y Física (Físicas)         100
2. Química                                           100
3. Biología Celular y Molecular           100
4. Ciencias Biomédicas                         80
1. Matemáticas y Física (Matemáticas) 60
5. Ciencias de la Naturaleza                 60
6. Ingenierías y Arquitectura                 40
7. Ciencias Sociales, Políticas, del
  Comportamiento y de la Educación    20

8. Ciencias Económicas y
    Empresariales                                     20

9. Derecho y Jurisprudencia                 30
10. Historia y Arte                                 20
11. Filosofía, Filología y Lingüística     20


Curioso que la producción científica sea distinta hasta en "matemáticas y física" dependiendo de en qué Facultad estés. Alguna buena razón habrá—para otros. Yo en cambio, mirando desde aquí, no veo bien que un artículo mío (de alto impacto, etc.) valga cinco veces menos que uno de Matemáticas o de Biología. ¿Será que publicamos demasiado en Filosofía y Letras, y hay que ponernos un cero? Pues yo había oído que en las áreas duras también se hacían artículos como churros, y es más, que

por convención o tradición,
los firma todo el equipo de investigación,
aunque a veces ni hayan tenido mención
del artículo en cuestión...




—oOo—

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Baremando a la baja


El otro día se causó un revuelo cuando protesté por el maltrato administrativo que, muy a conciencia, me viene infligiendo mi departamento (de Filología Inglesa y Alemana, Universidad de Zaragoza). Causó un revuelo la protesta—no el maltrato, eso para nada. Una actitud que es un indicio seguro de fariseísmo.

Maltrato había: se trata de que por oscuros y complejos motivos, en nuestro departamento se han puesto a examinarnos y baremarnos el currículum para ver si podemos aspirar a dar clases en el máster. Esto, aclaro, ya entra dentro del maltrato, pues es algo que (en lo que a mí se me alcanza) no se hace en ningún otro departamento, y menos con profesores titulares y doctores con muchos años y sexenios de antigüedad. De hecho, esta curiosa norma sólo se nos ha aplicado a la Dra. Penas y a mí, en toda la Universidad. Que yo sepa.

Bien, pero mi protesta no iba por eso (que también) sino porque, puestos a baremar, ya liándose la manta a la cabeza y por acabar con el tema in one fell swoop, me pusieron mis colegas los del baremo un CERO PATATERO en publicaciones (0,75 puntos). Diciendo que no tengo ninguna de las que valen para aspirar al máster. Y ojo, que la asignatura a impartir se llama "La representación: formas, métodos y problemas"—más general imposible, y encima la semiótica, la teoría crítica, la representación, la hermenéutica, la narratología, etc. son el meollo mismo de mis publicaciones. Que a mí me suman, aplicando el baremo, más de 400 puntos, y a ellos, dicen, 0,75. Como que hay un pequeño desencuentro matemático. Y que si hablo de sinvergüenzas en este caso, es por algo.

Como las fechorías que hicieron mis compañeros al baremarme son de empezar y no acabar, hoy llamaré la atención sólo sobre una irregularidad más. Igual de gorda que la que supone ponerme un cero en investigación. ¿Igual de gorda? ¿No será imposible? Pues no, no será. Aquí no se cortan un pelo, como van a ver.

Según el baremo, se nos tienen que dar puntos por varios conceptos (aparte de las publicaciones): cuerpo docente, antigüedad, sexenios, etc. Uno de los conceptos es "Antigüedad en la impartición de la asignatura" (o sea, de la asignatura cuya asignación está en disputa). Bien, aquí tengo cero puntos, porque como los catedráticos desde el principio pusieron a dedo (contrariamente a derecho) a gente de sus equipos, eliminándonos de entrada a los que no estábamos en el equipo, pues tienen ellos la antigüedad. Esto lo ordenó deshacer un juez, pero aquí no se han dado por aludidos.

Pero a lo que iba es a otra cosa: otro concepto baremable, diferenciado de ése, es "Adecuación del perfil docente": aquí se dan puntos por experiencia docente universitaria, sin especificar en qué asignaturas. El baremo diferencia simplemente entre "Asignaturas de primer y segundo ciclo", que reciben puntuaciones diferentes, dos puntos por año o un punto, según tengas buena nota o regularcilla en las encuestas de docencia—y "Tercer ciclo" —cursos de doctorado, a tanto el crédito (0,25 puntos en concreto).

Parece claro, ¿no? Tantas asignaturas impartidas con buena puntuación, tantos puntos. Tantas otras con puntuación flojilla, tantos puntos. Y tantos créditos de doctorado, tantos puntos.

Pues, según la Comisión ésta, adivinen cuántos puntos tengo yo—que vengo impartiendo dos o tres o cuatro asignaturas por año en este departamento, desde los años ochenta, y siempre con evaluaciones positivas.

A ver, un intento.... Adivinanza. No es difícil.

¿Sería demasiado tentador... decir que tengo cero puntos, igual que en publicaciones? ¿Serán tan facinerosos?

Pues en efecto. Cero puntos tengo, "según baremo", también en experiencia docente. Más exactamente, 0,2. Porque admiten que una vez di un crédito de doctorado (cuando en realidad he dado bastantes cursos de doctorado, y no de un crédito precisamente).

Esta sarta de falsedades consta en un documento público llamado Acta nº 208 de la Comisión de Ordenación Docente. Aclara la comisión en un preámbulo que no van a contar todas las asignaturas, sino únicamente las que les parezcan más parecidas a la asignatura que se solicita (Vamos, que se inventan otro baremo sobre la marcha, otro que les gusta más, en lugar de utilizar el que deberían aplicar y dicen que van a aplicar). Y así, resulta que los profesores "bendecidos" por los catedráticos sí que han impartido asignaturas por las que les caen puntos, y en cambio la experiencia docente de los demás se evapora. Y con cero puntos de experiencia docente que te quedas.

Bien. Estos colegas es obvio que, o no saben aplicar un baremo, o no quieren saber. Más bien me sospecho lo último, habida cuenta de la trayectoria que llevamos hasta ahora.

Por cierto, los doctores firmantes de estas sumas maravillosas, y responsables directos de esta valoración, se llaman Jesús Sánchez (subdirector del departamento y presidente de esta comisión de ordenación docente) y Mónica Calvo (secretaria del departamento y de la comisión). Hay otras dos profesoras que, para sorpresa mía, también suman así de bien, pero están desaparecidas missing y no han defendido en público esta baremación. Pero allí están sus nombres en el acta: las Dras. Castro y Aguado.

Y aunque esta bazofia fue denunciada ante el Consejo de Departamento, el Director (el Dr. Ignacio Guillén—que todos tienen doctorado, no crean) optó por no aceptar revisiones ni alegaciones, sino que defendió la actuación de la comisión, y sometió en bloque toda la baremación a votación del Consejo de departamento: todo el hediondo paquete, sí, o no (oséase, "los que estén conmigo que se levanten y me sigan").

Y para infamia y vergüenza suya, el departamento en pleno votó por aprobar esta falsedad, por abrumadora mayoría, a pesar de que les insistí que reflexionaran bien antes de actuar, que pensasen si tenía esto pies ni cabeza.

Es decir, que mis colegas, con los que vengo trabajando desde hace muchos años en unos casos, y menos años en otros, y creíamos conocernos, han decidido falsear mi expediente académico, declarando en documento oficial que según les consta tengo CERO puntos tanto en docencia como en investigación, a la hora de baremarme para impartir una asignatura de mi área y especialidad. Una grave falsedad que han vertido sobre mi carrera, en un momento crucial en que se inauguran unos nuevos estudios y hay que ubicarse en ellos. Lo han hecho sabiendo muy bien, me temo, que lo hacen—y cada cual sabrá por qué lo hace, supongo. ¿Tiene esto algún tipo de justificación intelectual o moral? Para mí no la tiene, y aunque el caso sea irrelevante en Europa, para mí y para mi carrera en esta universidad es un asunto muy serio. En el que la gente, por otra parte, demuestra no sólo "con quién está", sino también lo que es.

Así que ruego que si alguien en mi departamento me va a apoyar—si alguien quiere desvincularse de esa infame votación, o cree que hay "algo" irregular en esta baremación—o si alguien ha reflexionado un poco más despacio sobre lo que hizo el otro día... pues que lo diga públicamente—aquí mismo, por qué no, ya que se lleva el estilo Ricardo Tercero. O que me lo haga saber en privado, si nota demasiada presión ambiental.

El asunto, por otra parte, está en los juzgados.


________________________


Otra baremación:
La Comisión de Ordenación Docente, y el Consejo de Departamento de Filología Inglesa y Alemana, realizaron una baremación errónea y distorsionada de los méritos de los diversos candidatos que habían solicitado las asignaturas "La representación" y "Alternativas al canon", dando como resultado estas puntuaciones chocantes:

María Benita Nadal Blasco: 82,1 puntos
Luis Miguel García Mainar: 71,6 puntos
María Dolores Herrero Granado: 59,4 puntos
José Angel García Landa: 41,6 puntos
Beatriz Penas Ibáñez: 41,2 puntos

Las que siguen serían unas puntuaciones más ajustadas a nuestro parecer, ateniéndonos a los términos del baremo y no a los criterios subjetivos acordados por la comisión. Sin entrar a cuestionar la puntuación que la comisión da a los demás candidatos, pues la aceptamos igual que ellos para los fines de este procedimiento, ésta desciende en nuestra contabilización al ser prorrateada en diversos apartados frente a puntuaciones superiores que se habían infravalorado.


PUNTO I: PERTENENCIA A CUERPOS DOCENTES:

(Único punto que queda igual en nuestra baremación y la de la Comisión)

B. Penas: 16 puntos
J.A.García Landa: 16 puntos
M. B. Nadal: 16 puntos
M.D. Herrero: 16 puntos
L.M. García Mainar: 16 puntos

PUNTO II: ANTIGÜEDAD EN LOS CUERPOS DOCENTES (HASTA 20 PUNTOS)

(La Comisión sólo cuenta la antigüedad en el último cuerpo docente al que pertenecen los candidatos, excluyendo la antigüedad total en los cuerpos docentes universitarios que es el objeto de este punto)

B. Penas: 73 puntos = 20 puntos
J.A.García Landa: 70,2 puntos = 17,86
M.B. Nadal: 57,4 puntos = 14,73
M.D. Herrero: 43,9 puntos = 12,03
L.M. García Mainar: 32,2 puntos = 8,82

Nota: Deberían revisarse las puntuaciones de los tres últimos candidatos para incluir su pertenencia a todos los cuerpos docentes precedentes que ocuparon. SI LO SOLICITARAN LOS INTERESADOS, pues ellos han dado por buena esta puntuación de la comisión.



PUNTO III: ANTIGÜEDAD EN LA IMPARTICION DE LA ASIGNATURA (HASTA 20 PUNTOS)

Deberían contabilizarse CERO PUNTOS a todos los candidatos, al haberse ordenado en el Juzgado la retrotracción del procedimiento. Las asignaturas impartidas por los candidatos Nadal, García Mainar y Herrero lo fueron contrariamente a derecho, y es especialmente improcedente que se les puntúen frente a los perjudicados por ese procedimiento.



PUNTO IV: ADECUACION DEL PERFIL DOCENTE (HASTA 20 PUNTOS)

L.M. García Mainar: 43,25 puntos = 20 puntos
B. Penas: 41,75 puntos = 19,31
J. A. García Landa: 41 puntos = 18,96
Benita Nadal: 37,5 puntos = 17,34
M.D. Herrero: 27,25 puntos = 12,60

Los prorrateos de la Comisión son erróneos incluso en sus propios términos; los profesores Nadal y Mainar obtienen 20 puntos partiendo de las siguientes puntuaciones diferentes: 43,25 y 37,5

Por otra parte, no se entiende de dónde puede haber sacado la comisión la puntuación de 0,25 puntos para la Dra. Penas Ibáñez y de 0,37 para García Landa, si se aplica este baremo.



PUNTO V: ADECUACION DEL PERFIL INVESTIGADOR (HASTA 15 PUNTOS)

Los criterios totalmente subjetivos e inverificables usados por la Comisión no respetan los términos del baremo. La aplicación del baremo tal como la ha hecho la comisión se ajusta estrictamente a algunos temas de los programas publicados de las asignaturas, sin ajustarse a los términos del baremo que habla de "materias con perfil afín" dando por hecho que puede existir esta afinidad entre materias que no son iguales. Hay que decir que tenemos que dar por buena la valoración del currículum investigador de los otros candidados dado que no conocemos el detalle del currículum presentado en cada caso, y dado que ellos han aceptado esta puntuación. Nótese sin embargo la extraña coincidencia de puntos que da la comisión a los candidatos García Mainar y Nadal, poniendo a cada uno respectivamente en cabeza de una de las dos asignaturas en litigio.

Nuevo prorrateo global:

J. A. García Landa: 434,5 puntos = 15 puntos
B. Penas: 240 puntos = 8,29
L. M. García Mainar: 97,7 puntos = 3,37
M. B. Nadal: 97,7 puntos = 3,37
M. D. Herrero: 37,8 puntos = 1,30



PUNTO VI: FORMACION PARA LA DOCENCIA (HASTA 5 PUNTOS)

La Comisión no contabiliza como proyectos de innovación docente los programas Erasmus, etc. que sí tienen esa consideración oficial en la Universidad de Zaragoza

B. Penas Ibáñez: 24,5 puntos = 5 puntos
M. B. Nadal: 4,5 puntos = 0,92
M. D. Herrero: 2,1 puntos = 0,43
J. A. García Landa: 2 puntos = 0,40
L. M. García Mainar: 1,8 puntos = 0,37


RESULTADOS TOTALES PARA ASIGNACION DE CADA ASIGNATURA:

- LA REPRESENTACION: FORMAS, MÉTODOS Y PROBLEMAS

García Landa: 68,22 puntos
García Mainar: 48,56 puntos
Herrero Granado: 42,36 puntos


- ALTERNATIVAS AL CANON

Penas Ibáñez: 68,60 puntos
Nadal Blasco: 51,36 puntos

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Para obtener resultados muy distintos a éstos, y eliminar a los candidatos que no pertenecen a los grupos de investigación favorecidos, la Comisión tuvo que hacer cosas como darle al Dr. García Mainar, en cuyo tribunal de tesis estuve yo y con mucho gusto, veinte o treinta veces más puntos que a mí, tanto en docencia como en investigación—por el sencillo método de ponerme a mí cero puntos en cada uno de esos apartados, contra toda evidencia. Pero claro, eso es hacer trampa.Existen dudas sobre la adecuación del sistema del prorrateo de puntos que hemos seguido tanto la comisión en su baremación como yo en este nuevo recuento. De no aplicarse esto, varios candidatos obtendrían la puntuación maxima del baremo, con lo cual volverían a introducirse o los prorrateos o la prioridad por jerarquía y antigüedad.

Pero es que, por otra parte, al margen de los méritos que tenga cada cual para baremar, un juzgado ordenó que no se aplicase este baremo para la docencia de postgrado (Juzgado Contencioso Administrativo de Zaragoza nº 2, sentencia 268/09). Es un baremo que (además) no existe sino en este departamento. En los demás departamentos de esta y cualquier universidad, los profesores eligen asignaturas siguiendo el turno de jerarquía y antigüedad. Incluso en este original departamento, nunca se había aplicado este baremo. Es más, el propio departamento lo ha derogado para la docencia de máster, nada más aplicarlo en esta útima ocasión. Nos quedamos como caso insólito y muy ad hoc.

Eligiendo por jerarquía y antigüedad como en todo el mundo mundial—aunque de hecho tengamos además, más méritos, quedaría como sigue:

La Representación: Elige García Landa antes que García Mainar y Herrero Granado.
Alternativas al Canon: Elige Penas Ibáñez antes que Nadal Blasco.

Aquí se ha decidido, muy a conciencia, hacerlo todo al revés. Pero señores, si se creían que íbamos a plegarnos mansamente a la arbitraria voluntad de la coordinadora y sus co-coordinadores (como hace la dirección del Departamento), han pinchado en hueso. Así que en los juzgados nos seguiremos viendo sobre este asunto.


Retorciendo la normativa

—oOo—



PS, 2019.   Los juzgados decidieron, y nos dieron la razón. Se desautorizó la ordenación docente y las baremaciones y todo este montaje de nuestros catedráticos y departamento y colegas, y se nos adjudicó, por orden judicial, no sólo la docencia de este curso sino, por ficción legal, la de los anteriores que se había adjudicado con estas normativas falsarias e ilegales. Un asunto lamentable que dejó huella durante años en las malas prácticas del departamento, y en el ambiente de trabajo. Un legado pernicioso oculto bajo una manipulación del discurso de la "calidad", al servicio del feudalismo más vergonzoso. En fin, atrás quedó, y es de esperar que de algo haya servido la lección aprendida en los tribunales.


sábado, 28 de noviembre de 2009

Expertos sinvergüenzas

Son escenas sin duda para el recuerdo, en los anales departamentales. Cuando en el consejo de departamento del jueves le grité sinvergüenza al Subdirector del Departamento. O era caradura. El asunto es que este señor, Dr. Jesús Sánchez, junto con otras tres profesoras, dos ausentes allí, las Dras. Castro y Aguado, y la Secretaria del Departamento, flamante Dra. Mónica Calvo, ha hecho una baremación de mi currículum, con membrete oficial y sello y firma de Subdirector y Secretaria, poniéndome un cero en publicaciones académicas de mi especialidad. Un 0,75 para ser más exactos. Eso, con tres sexenios reconocidos de investigación acreditada que tengo dentro de mi área de conocimiento—etc.

Cero setenta y cinco puntos—a un punto el artículo y tres puntos el libro, según establecía el baremo. Sinverguënzas.

Es un curioso procedimiento, éste de decidir la asignación docente por baremo y no por orden de prelación; es la primera vez que se hace en esta Universidad, y me tenía que tocar a mí. Se supone que no puntuaban en bloque, así mecánicamente, sino usando criterio, o mejor dicho buscando el perfil que deseaban hallar, .... un perfil que tiene los rasgos de unos colegas concretos del departamento de siluetas fácilmente reconocibles, puestos de perfil... así que la Comisión empezó estableciendo que iban a valorar sólo las publicaciones afines o estrictamente relacionadas con la asignatura "La Representación: Formas, métodos y problemas"—materia del Máster de Estudios Ingleses cuya asignación estaba en conflicto (antecedentes largos aquí). Y perfilando más aún, decidieron valorar sólo lo perfectamente coincidente con el programa, programa que (siguiendo un procedimiento contrario a derecho) habían diseñado previamente esos profesores a quienes se deseaba asignar la docencia; profesores más recientes y con menos méritos que yo. Porque por supuesto tengo publicaciones, y muchas muchísimas, directamente relacionadas con "la representación, sus formas, métodos y problemas". Pero así estrechando estrechando el perfil cada vez se parece más.... y haciendo un último esfuerzo desaparece la noción de "afinidad" y resulta que no hay nada afín a esta materia que están valorando, y que (oh milagro) sólo hay unas personas que han trabajado en esa materia exactamente, y son idóneas para enseñarla, adivinen quién.... vaya, pues sí, quod erat demonstrandum: los que habían sido puestos a dedo allí por la coordinadora del máster y habían hecho el programa previamente, con procedimiento contrario a derecho. Procedimiento que fue anulado por los tribunales, que hasta allí ha habido que llegar... pero en este departamento se la trae al fresco eso, creen que son un reductillo de impunidad en el último rincón de la Administración, donde no llegará nunca la ley, y que las sentencias están para torearlas.

En experiencia docente en la Universidad también me han puesto cero puntos. Y eso que llevo aquí más de veinte años y con todo evaluaciones positivas. Falsificando los datos, sin más.

Todo esto, y tiene chiste, resulta de un procedimiento, ideado por la Dra. Onega, para garantizar la Calidad del máster y del doctorado favoreciendo a los grupos de investigación (por ejemplo al suyo). Como estreno del control de calidad, es desde luego para lucirse... y para cerrarles el chiringuito.

Bien. Que haya feudos y conjurados y grupos de apoyo y vivales que se hagan el juego entre sí, es normal. En todas partes los hay. Pero debería haber procedimientos para evitar que la cosa llegue a mayores: un control, unos criterios objetivos, etc. Para que donde hay muñidores de calidad, haya al menos legalidad en las actuaciones. Y de hecho la actuación de esta comisión ésta FANTOCHE que me valora en CERO las publicaciones que tengo, —publicaciones en la Universidad de Salamanca, en Routledge, en Longman, en Peter Lang, en Walter de Gruyter, en Rodopi, en Oxford, etc etc. todas cero puntos,—la comisión de comisarios, digo, sólo presenta una "propuesta" al Consejo de Departamento. Le presenta sus esfuerzos, y es el Consejo quien tiene que decidir si los da por buenos o no.

Y en una escena de éstas que no se olvidan, tras denunciar yo esta valoración inaudita, y la corrupción de criterio en que se basa, haciéndoles notar que jamás se ha aplicado un baremo de modo semejante...

...En una escena de esas que marcan un antes y un después—tras rogar yo al Consejo que considere muy seriamente lo que está votando, antes de dar semejante paso, tras recordarles que la idea que subyace a la aplicación de un baremo es hacer un recuento objetivo y numérico de los méritos de los candidatos, que toda actuación administrativa impugnada ha de someterse a revisión...

...el Consejo de Departamento en pleno ratifica por inmensa mayoría la valoración de la Comisión, y valora mi currículum investigador (sin mirárselo) en cero puntos. Con setenta y cinco centésimas. A punto por artículo, y tres puntos por libro.
Aquí hay algunos artículos y libros míos—sobre la Representación ésa.

Para representación, la que tenemos en este consejo. O farsa, o pantomima. Lo de SINVERGÜENZAS lo hago por tanto extensivo a todos mis colegas del Departamento de Filología Inglesa y Alemana presentes en esta votación, excepto los cinco o seis que votaron en contra de semejante despropósito.* Nadie nos apoyó en público a mí y a la Dra. Penas (también castigada por votación), nadie sugirió que podía ser oportuno revisar la puntuación dada por la comisión. Sobre estos fenómenos de masas ya escribió de modo elocuente Victor Klemperer. Cuando se pervierte la cosa, se pervierte pero bien.

¿Qué sentido puede tener para estas personas su trabajo, o el ajeno, en qué lo valorarán, si creen que se puede actuar de esta manera, tan a la ligera —por apoyar a un grupillo, por seguir instrucciones, por cobardía (hay aquí muchos casos, aun con voto secreto, de pánico interiorizado) —o simplemente por pasar rápidamente a otro punto del Orden del día de la reunión?

¿Qué les parecería a ellos, uno por uno, si en cualquier proceso selectivo de su área se les diese una puntuación de CERO en su investigación? Siendo para más inri que así, hablando pronto y mal, yo tengo más publicaciones que la mayoría de ellos cogidos de cinco en cinco—y esto hay que decirlo para que se entienda mejor la situación.


¿Qué hace gente como ésta en la función pública? ¿Cómo evalúan a sus alumnos? ¿Y cómo los educan?

SINVERGÜENZAS— Y no sé qué es peor... si los casos en los que la corrupción es sólo moral—los que han votado esto a sabiendas de que es injusto— o aquéllos en los que la corrupción moral ya ha dado un paso más, y se ha convertido en sincera corrupción intelectual.

Aunque también es cierto que en este departamento hay muchas cabecicas que no dan para mucho, sin más. Ni para avergonzados ni para sinvergüenzas.




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PS: Un mensaje enviado a la lista de distribución de la Asociación Española de Estudios Norteamericanos, denunciando este hecho y remitiendo a este artículo ha dado lugar a la introducción de la censura en una lista que quería pasar por libre de ella. Los académicos necesitamos, a juicio de la presidencia de AEDEAN, que se nos vigile y se nos sujete la lengua, por si acaso decimos cosas que no son de su gusto.

Una versión "moderada" del texto que precede (atenuada a instancias del administrador) apareció en Fírgoa: Universidade Pública. Y otra ha aparecido en el Rincón de Opinión de la Universidad de Zaragoza, que es un foro con censura previa.


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* Aquí va la lista aproximada, según el acta de la sesión, de l
os allí presentes que no votaron contra esta valoración, o que la apoyaron con sus votos o con sus palabras. 29 votos a favor, cinco en contra, y cuatro votos en blanco. En sustancia, los votantes a favor fueron los miembros del Departamento de Filología Inglesa y Alemana allí asistentes que siempre han apoyado nuestra exclusión del Máster, por palabra, obra u omisión. Han venido siendo, en los últimos años y concretamente en el Consejo que nos ocupa, las siguientes personas: Ignacio Guillén (director y responsable de la legalidad del procedimiento), Jesús Sánchez (Subdirector y "baremador"), Mónica Calvo (Secretaria y "baremadora"), Elisenda Castro y Rocío Aguado ("baremadoras" in absentia), Carmen Pérez-Llantada (Subdirectora), Begoña Poveda (Jefa de negociado), Francisco Collado (supervisor del máster), Celestino Deleyto (supervisor del máster), Ignacio Vázquez, (supervisor del máster), Mª Dolores Herrero, Luis Miguel García Mainar y Marita Nadal (profesores del máster y "candidatos" favorecidos en esta baremación), Mercedes Jaime y Carmen Foz (profesoras que protestan cuando se tratan estos temas en el Consejo, alegando que no les importan ni les competen) —así como otros profesores y miembros de los grupos de investigación allí presentes. De éstos, asistieron a la reunión, además de los ya citados, los siguientes partidarios habituales de nuestra exclusión: Bárbara Arizti, Mª Mar Azcona, Sonia Baelo, Chantal Cornut-Gentille, Isabel Corona, Maite Escudero, Hilaria Loyo, Mª Jesús Martínez, Mª Pilar Mur, Silvia Murillo, Peter Neumann, Elena Oliete, Ramón Plo y Constanza del Río. Entre todos no salen 29 votos. Así que alguno más, becarios y adláteres, supongo que también votaría por certificar que el currículum docente e investigador de un profesor titular con tres sexenios vale un cero.

Los miembros de los grupos de investigación se apoyan unos a otros para ocupar puestos, sin echarse atrás a la hora de hacer normativas ilegales, o falsear datos en los baremos por lo visto. Ahora han certificado oficialmente que mis publicaciones, una vez baremadas, suman cero puntos, y también mi experiencia docente. Cuesta creer hasta dónde llega la gente cuando se embarca en huídas hacia adelante y vigilancias mutuas.

La catedrática Dra. Onega, coordinadora del máster, artífice de sus normativas y políticas, y máxima partidaria de nuestra exclusión, estaba ausente, así que no se puede decir cuál hubiera sido el sentido de su voto. Que cada cual se lo imagine. Si he cometido algún error, y alguna de estas personas que cito, y que siempre han apoyado nuestra exclusión del postgrado, votó en contra de este despropósito, le sugiero que en lugar de enfadarse conmigo lo haga saber públicamente. O privadamente. A los demás, es justo que sus acciones los retraten. Por otra parte, están muy orgullosos de su criterio, así que es de suponer que no tendrán empacho en seguir sosteniéndolo públicamente, como siempre han hecho.





miércoles, 25 de noviembre de 2009

Como que no me salen las cuentas


Nuestro departamento ha inaugurado (conmigo) una nueva modalidad de ordenación docente, que es, en lugar de hacer que los profesores elijan asignatura por orden de jerarquía y antigüedad, organizar unas oposicioncillas, y que el que tenga más puntos sea el que imparta la asignatura, de entre los que lo solicitan.

Claro que el tema es un poco engorroso, así que a mitad de curso estamos y con las asignaturas todavía en participio de futuro, sin asignar.

Pero por fin se ha puesto a ello la comisión de ordenación docente de nuestro departamento. Nos pidieron el currículum, la maleta de publicaciones y justificantes, etc., igual que en una oposición. Y han puesto el huevo antes que el Tribunal Constitucional, que ya es algo. Lo malo es cómo se hacen las contabilidades de puntos.... Quien maneja el baremo puede hacer milagros con él; igual que existe la ingeniería financiera, hay también expertos en ingeniería baremera. Y es nuestro caso, ahora que hemos solicitado la misma asignatura yo y otros profesores más recientes, y con menos méritos, pero con mejores contactos.

Porque por ejemplo, para impartir una asignatura llamada "La representación: formas, métodos y problemas", resulta que según la comisión ésta yo no tengo ninguna publicación relacionada con el tema, central en mi especialidad: cero puntos. Y sólo tengo 0,75 puntos en publicaciones sobre temas afines. No llego ni a un punto. Hay que decir que otros profesores, con muchas menos publicaciones representativas de la cuestión, han sacado treinta puntos, cuarenta... Las publicaciones cuentan, según el baremo a aplicar, como sigue:

- Sobre el tema en cuestión (o sea, "la representación: formas, métodos y problemas"): seis puntos por autoría de libro (y tres por coautor), dos por artículo en revistas "con impacto", cuatro por edición académica de libro (y dos por coedición), un punto por compilación de libro. Si las publicaciones no son chachis "de impacto" en revistas académicas valoradas, en editoriales conocidas, etc., sino que son "otras publicaciones" cualesquiera, los puntos son 5 por libro, 1,5 por artículo, tres por edición y 0,75 por compilación.
- Sobre materias afines (o sea, publicaciones sobre cuestiones afines a "la representación...."): habría que contar 3 puntos por libro chachi, 1 por artículo, 2 por edición de libro, 0,5 por compilación. Y si las publicaciones no son "de impacto", pues sólo son 1,5 puntos por libro, 0,5 por artículo, 1 punto por edición, 0,25 por compilación... y demás.

Ahora bien, yo les he presentado esta lista de publicaciones, y algunas más. Todas tienen que ver, ya sea directamente ya sea por afinidad, con la representación, sus formas, métodos y problemas. Y me cuentan menos de un punto —este simulacro de comisionados, explorando nuevas honduras de la manipulación.

¿Habrá que pensar que en la comisión no saben hacer la o con un canuto—o pensamos peor y acertamos?

Lo de este departamento está pasando ya, de la vulgar manipulación, a la falsificación de documentos.

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Precisamente dándole vueltas a estas cosas, me llega una notificación del Social Science Research Network donde me dicen que tengo un artículo (sobre Goffman) en sus listas de Top Ten, específicamente sobre el tema o sección, ríanse si quieren, Content, Intentionality, and ("oh yes") Representation.

Claro que en mi departamento el Social Science Research Network no saben ni qué es.

Recomiendo, por cierto, los dos artículos más top of the pops de esta sección: uno de Mark Turner sobre "Frame Blending", y otro de Chris Guthrie y otros sobre cómo los jueces deciden sobre los casos. La respuesta es: en general, a ojímetro y basándose en preconcepciones. La reflexión y el razonamiento se emplean... poquito.



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