Me he dado de alta en
Humanities
Commons, una red social promovida por la MLA (
Modern Language Association, la
sociedad filológica norteamericana). Aquí hablan de ella
en
Social
Networking en investigación. Multiplico las entidades, porque ya
tengo cuenta (aparte de otras redes sociales) en Academia y en
ResearchGate, donde he subido muchas publicaciones, y en otro
repositorio académico sin ánimos de red social, SSRN, que está
ligeramente más orientado hacia mi área. Me animo siendo que la MLA
tiene cierta sustancia y
staying power, y que después de todo
es la primera red de este tipo que asoma la patita en
humanidades. Les ha costado decidirse, por cierto, y es que el personal
aún desconfía muy mucho de "aparecer en público" de cualquier manera, o
de dar de sí más datos de los imprescindibles.
Oculta tu juego, dice el buen
saber maquiavélico.
Enrarece tu
discurso, aconseja Foucault al académico. así muchos mueren
ocultando su juego debajo de una piedra, y enrareciendo su discurso en
hasta la extenuación. Mientras, ante la relativa falta de competencia,
yo tengo un posicionamiento destacadísmo en las redes sociales, en
especial entre las Humanidades.
Si
no, miren. En esta nueva empezaré poquito a poco, y en realidad sin
ánimo de llegar muy lejos.
Este aspecto tenía a fecha de hoy mi página en Humanities Commons,
https://hcommons.org/members/JoseAngel/
Por otra parte, hay que decir que mi red social académica ITF no ha
mejorado mucho enredándome con todo este
social networking. Casi diría que
ha
empeorado, y no espero que cambie la tendencia hoy que le añado una red
más.
Pero el uso de repositorios como éste como medio de difusión de los escritos académicos puede al menos añadir variedad al panorama editorial, e incluso sortear por la vía de saltárselos muchos de los perniciosos problemas de acceso e intereses creados que van asociados a las revistas académicas tradicionales o electrificadas. Aquí hay una lectura interesante al respecto:
Stephen Buranyi, "Is the Profitable Business of Scientific Publishing Bad for
Science?" The Guardian 27 junio
2017.
Por otra parte, hay que decir que mi red social académica ITF no ha
mejorado mucho enredándome con todo este
social networking. Casi diría que
ha
empeorado, y no espero que cambie la tendencia hoy que le añado una red
más.
Pero el uso de repositorios como éste como medio de difusión de los escritos académicos puede al menos añadir variedad al panorama editorial, e incluso sortear por la vía de saltárselos muchos de los perniciosos problemas de acceso e intereses creados que van asociados a las revistas académicas tradicionales o electrificadas. Aquí hay una lectura interesante al respecto:
Stephen Buranyi, "Is the Profitable Business of Scientific Publishing Bad for
Science?" The Guardian 27 junio
2017.
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