Klosinski, Michal, and Krzysztof M. Maj. Dyskursy gier wideo. (Perspektywy Ponowoczesnosci,
7). Wroclaw: Osrodek Badawczy Facta Ficta, 2019. Online at Academia.*
Vía
el Paleofreak, este vídeo japonés sobre la hipotética colisión de un
asteroide con la Tierra. Miradlo: estáis viendo, quizá, lo que todos
queremos ver, el final que seguirá a nuestro final.
Es
curioso, pero al tener toda persona su despertar y su dormirse, su
nacimiento y su muerte, necesitamos concebir de alguna manera sus
equivalentes para el Universo. Necesitamos mitos que nos narren el
origen de las cosas, lo que nos perdimos por llegar tarde, y su final,
el que nos perdemos (suave mari magno) por irnos demasiado pronto.
Concebimos nuestra existencia metonímicamente, queremos que nuestra
pequeña parte valga por el todo, extendiendo sus límites hasta,
seguramente, más allá de donde pueden ir. Y queremos, ante todo, que el
universo tenga una estructura narrativa, la que tiene nuestra vida, con
principio, final, y mitad (que según Aristóteles es lo que va
necesariamente precedido por un principio y seguido por un final).
Yo
participo, cómo no, de esta pasión humana por querer leer la novela
completa, con prólogo y epílogo, o la película hasta el final de los
títulos de crédito; queremos irnos satisfechos sabiendo que está todo
atado y bien atado en una forma definida, y que nos hemos enterado bien
de la forma general del conjunto. Igual que nuestros ojos son capaces
de captar desde estas letritas al alcance de la mano hasta una estrella
a miles de años luz de distancia. Uno de los fines de la vida (humana,
racional, filosófica) es enterarse de dónde y cuándo estamos, ubicarnos
en el espacio y en el tiempo.
Pero sin embargo, a otra parte de
mi cabeza le repugnan profundamente las historias de creaciones ex
nihilo, Apocalipsis, Big Bangs y muertes frías del universo. A ese
escéptico que tengo dentro le gusta más un universo eterno, que jamás
ha tenido principio ni tendrá fin, y tan inmenso que escapa a los
paréntesis conceptuales en que queremos encerrarlo - por muy amplios
que los concibamos. Me parece, además de menos antropocéntrico, más
elegante.
No es esto decir que la Tierra no vaya a tener final,
claro. Lo tendrá, de eso estoy seguro. No el que nos narra este vídeo:
éste no es el final de la Tierra, es el final de la vida en la Tierra,
o de su ciclo actual. Y puede que sea así. Es, de hecho, muy posible
que viendo este vídeo estemos viendo el futuro (aunque la ola de fuego
sólo extinga a cucarachas mutantes, y no a seres humanos. Esa es otra
historia, también, la del fin de la humanidad y el último hombre).
Y
no es preciso irse a la ficción, o al futuro lejano, para ver
espectáculos de este tamaño. Yo ví con estos ojos incrédulos una
colisión cósmica de estas proporciones una vez, en directo casi, hace
doce años. Pero el personal ni se inmutó. A nadie oí comentarlo
siquiera. Las hormigas del árbol rara vez nos fijamos en el bosque.
Eppur si muove, el bosque si muove...
Aparece en el Centre de Recherches sur les Arts et le Langage, de la École des Hautes Études en Sciences Sociales de París, el vídeo de la conferencia que di en la Universidad Internacional de París, en el congreso de
la European Narratology Network de 2013, así como los de otras conferencias.
Debido a la longitud de mi monólogo, soy
el único que tiene dos vídeos en el canal éste de YouTube del CRAL... ¡y aún no terminé!
Siguiendo este enlace, en la fecha del 5 de julio de 2013: