sábado, 29 de marzo de 2025
martes, 24 de diciembre de 2024
Feliz Navidad con Solidaridad
Feliz Navidad 💫 pic.twitter.com/Eq7mpHghO9
— Sindicato Solidaridad 🇪🇸 (@solidaridad_esp) December 24, 2024
viernes, 24 de noviembre de 2023
VIERNES 24-N - HUELGA GENERAL CONTRA EL FELÓN
VIERNES 24-N - HUELGA GENERAL CONTRA EL FELÓN Y SUS SOCIOS ETARRAS Y GOLPISTAS. LUEGO NO SE ME QUEJEN.
Hoy huelga general convocada por Solidaridad, contra Sánchez y los pactos de la traición. Típicamente, los medios de la "derecha" y el PP no lo apoyan, lo silencian y procuran que se ignore.
A la vez que predican que "hay que luchar contra el golpe de Sánchez de la manera que se pueda."
HUELGA GENERAL CONTRA SÁNCHEZ Y SU GOBIERNO DE LA TRAICIÓN, OCULTADA POR LOS MEDIOS DEL PP. EL PP HARÁ HUELGA, DIJO, CUANDO SE LO DIGAN COMISIONES Y UGT.
LOS ESPAÑOLES SON TOTALMENTE INCAPACES DE VER LO QUE TIENEN DELANTE DE LOS OJOS.
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Se han traducido las voces originales de este video con inteligencia artificial. Ahora os toca a vosotros hacer vuestro trabajo. Difundid, el mundo debe saber que estamos en una dictadura. @TuckerCarlson @elonmusk https://t.co/YalNyn8ScW pic.twitter.com/4nwr13EWR3
— HemerotecaFilm (@HemerotecaFilm) November 24, 2023
MANIFESTACIÓN HUELGA GENERAL 24N
— Solidaridad 🇪🇸 (@solidaridad_esp) November 24, 2023
📍Arcos de Moncloa (Madrid)
⏰ 19:00h
Y a las 20h frente a las sedes del PSOE. pic.twitter.com/9JqRkeuxEN
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jueves, 23 de noviembre de 2023
martes, 2 de mayo de 2023
miércoles, 23 de noviembre de 2022
Frente al gobierno de la Traición
Dejar que Bildu-Batasuna decida sobre el futuro de la Guardia Civil es hacer política de miserables pic.twitter.com/xujEifD2ig
— Carlos García Adanero (@GarciaAdanero) November 23, 2022
miércoles, 14 de septiembre de 2022
sábado, 19 de marzo de 2022
lunes, 14 de marzo de 2022
¡SAL A DEFENDERTE!
Yo estoy harta.
— Ana María Valero (@AnaMValeroLite) March 14, 2022
Yo salgo este sábado.
Ha llegado la hora de protestar en las calles.
Protestar por Twitter, Facebook, Whatsapp o en las reuniones con los amigos están muy bien....pero...¿están consiguiendo algo?
Pues eso. #SalADefenderte#19M#Vox#Solidaridad pic.twitter.com/tMtLlWEftb
sábado, 1 de mayo de 2021
sábado, 17 de octubre de 2020
viernes, 16 de agosto de 2019
Registro Oficial de Solidarios
El congreso ha de crear con carácter URGENTE un registro de voluntarios para que acojan en sus casas a los inmigrantes ilegales.— VrdOfn))) ن (@OfnVrd) August 15, 2019
Nos ibamos a reir de la "masiva solidaridad progre..." @vox_es @eledhmel pic.twitter.com/ANAg8IzRtM
lunes, 25 de junio de 2018
Solidarios a cuenta de otros
¿Solidaridad? Sí, pero a cuenta del contribuyente. Lejos de mí que me pasen la factura de la solidaridad que obligo a practicar. El Arco Parlamentario se retrata en miniatura en San Fernando de Henares:
Aqui un concejal de @E2000SFH pide en moción que los concejales q quieren traer refugiados se queden con uno en su propia casa. El resultado? Miren el vídeo pic.twitter.com/C4hqXUhXVB— Santiago Fontenla (@santifontenla) 24 de junio de 2018
domingo, 17 de junio de 2018
martes, 21 de julio de 2009
Contando cómo le paramos los pies

En su libro sobre la narración conversacional, Neal Norrick menciona como uno de los tipos de relatos más frecuentes lo que llama "put-down stories", es decir, los relatos en los que el narrador cuenta cómo salió airoso de una situación de confrontación con un tercero. A esta misma costumbre se refiere Javier Krahe, en esa canción donde el hablante, airado porque tiene la cena sin preparar, descubre que su mujer ha cogido una maleta y se ha ido de casa:
y de cómo le paramos los pies,
lo del bulto que tengo en la rodilla...
¿dónde se habrá metido esta mujer?"
Sólo podemos imaginar los relatos que le hará esta señora a sus amigas de cómo dijo hasta aquí he llegado. Como vemos, en el acto de narrar cómo se le pararon los pies a un tercero, el hablante y el oyente u oyentes crean una especie de pequeña comunidad solidaria, y el tercero queda caracterizado como el representante de los Otros, o de lo indeseable, la fuerza de resistencia frente a la cual se ejerce la solidaridad grupal. El otro puede ser un maleducado, o un abusón, o un jefe, o un subordinado rebelde, o un gitano, o un blanco, blanco de las iras e ironías agrupadas del grupito narrativo.
Como se evidencia por la canción de Krahe, el consenso o comunidad buscados puede ser endeble de base; en realidad es un efecto de la misma situación narrativa. El acto de ceder la palabra a alguien para narrar una anécdota es siempre una cesión de derechos, y requiere una compensación. Esta puede ser de muy diversos tipos: la historia narrada puede ser novedosa, entretenida, informativa y con valor práctico... pero muchas veces la compensación está en el mismo hecho de formar comunidad, en el momento tranquilizador de saberse en un círculo en el que no va a surgir confrontación, por ritual establecido, sino que la confrontación se escenifica para todos como público. Muchas veces, en este tipo de relatos, se da un elemento de repetición, como requiere todo ritual. Si la historia no es novedosa, al menos aportará el valor ritual de crear comunidad. Y tanto mejor por supuesto si es a la vez repetitiva y novedosa: en las variaciones está el arte, o en la recombinación de elementos conocidos y esperables (por ejemplo, nuestro jefe de siempre, con sus muletillas y sus tics y sus manías bien conocidas) con un elemento imprevisto o novedoso, o con una cuarta persona, que proporciona la ocasión para el nuevo despliegue de carácter, de confrontación y de victoria simbólica.
En muchas ocasiones se echa claramente de ver en estos rituales narrativos, en los relatos de parar los pies, cómo el acto narrativo es una compensación simbólica para suplir las deficiencias de la realidad. La realidad no se ajusta al deseo, decía Bacon antes de Freud, y por eso está ahí la fantasía para suplirla. Por supuesto también se pueden narrar victorias reales: si las hay, y son públicas y confirmables por cuartas personas, o por certificación oficial, tantos más puntos que acumulará el hablante. A veces se narra una auténtica loss of face del tercero en discordia: si de hecho se ha producido, se volverá a narrar aunque todos los presentes hayan sido testigos, para exprimir mejor la situación y comparar versiones. Pero las victorias reales en estas confrontaciones sociales son sólo uno de los polos de un continuo, que lleva desde ellas a la pura fantasía compensatoria a la que hemos aludido—a derrotas convertidas a posteriori en victorias. Pues a veces la victoria ni siquiera se ha dado en la realidad, o al menos no se ha dado en la realidad pública: el hablante le paró los pies al vecino pelma sólo en su pensamiento, y ahora exterioriza ese pensamiento mediante la narración, y contribuye así a hacer la victoria mínimamente más tangible. Obtendrá al menos, si no la vergüenza pública de su vecino, humillado por su hábil e ingenioso revés, obtendrá al menos, decimos, la aprobación y solidaridad de sus oyentes, que aportarán sugerencias alternativas sobre lo que le podría haber dicho.
También Fredric Jameson decía que la narración es una solución imaginaria dada a problemas reales. Bueno. A veces una solución imaginaria vale más que tener sólo el problema.
Si la única solución al enfrentamiento que tuvo lugar es la propia narración que lo remodela, o si la victoria simbólica sólo se da en el propio acto de repasar, repetir y corregir el final, el hablante corre el riesgo de perder puntos puntos sociales en lugar de ganarlos, sólo por buscar la aprobación de su auditorio. De hecho, pocas veces se da la victoria perfecta, y la mayoría de las victorias parciales requieren una corrección narrativa, que seleccione, amplifique, elimine elementos indeseables, y enfatice la narratividad y la rotundidad de la victoria del narrador. Las mejores respuestas siempre se nos ocurren después, decía Goffman, y no es cuestión de desaprovecharlas. Vamos a reunir a los colegas. La narración permitirá explorar puntos de vista alternativos, completar la secuencia real con pseudo-secuencias hipotéticas, posibles circunstancias colaterales, o variaciones en los finales; también se podrá reconstruir para mayor disfrute el punto de vista del Tercero, y experimentar por delegación la derrota, para mayor disfrute de la situación.
No carecen de interés interaccional los experimentos que se hacen introduciendo variaciones sobre este género. Por ejemplo, contando cómo el otro me paró los pies, o cómo el oyente me paró los pies, o cómo le pararon los pies al oyente, etc. O bien baring the device, poniendo de manifiesto cómo se está manipulando retrospectivamente lo que en realidad sucedió, exponiendo (ante nuestros incómodos oyentes) la falacia narrativa de la propia situación. Pero naturalmente estos experimentos conllevan su riesgo social, no son aconsejables para el buen éxito de la interacción. Lo mismo sucede con tratar temas socialmente arriesgados, que creen controversia o dividan a nuestros oyentes, en grupos o por medio a cada uno de ellos. Pues muchas veces se aparcan dudas o desavenencias en el grupo para crear solidaridad y unirse frente al chivo expiatorio, y es una regla de oro no poner peros ni matices a la perspectiva del hablante que se explaya, ni solidarizarse lo más mínimo con la persona cuyos pies se pararon. Así pues, se suele estar sobre terreno seguro.
Pero claro, podría suceder que tentásemos demasiado la línea que separa a nuestro público del tercero en discordia, del Chivo. Si nuestro oyente piensa que también a él se le podrían haber parado los pies... puede crearse una respuesta conflictiva (que a su vez podría ser narrada, no cabe duda). Es cuestión importante, pues, la selección de los oyentes. No se le pueden parar los pies a cualquiera delante de cualquiera. Estas historias tienden a producirse en secuencias repetitivas donde se va dando solución imaginaria provisional a un problema persistente, o a un conflicto no superable en una sola ocasión. Así, las líneas de fuerza sociales se establecen, y el carácter habitual de los oyentes, la repetición, y el conocimiento mutuo contribuyen a la naturaleza ritual del acontecimiento narrativo. Es mejor saber a qué atenernos. Las narraciones tienen que ver con situaciones de riesgo, siquiera sea riesgo para el rostro social (face) de los sujetos, y por tanto es habitual remitir el riesgo al momento narrado, y maximizarlo allí, a la vez que lo minimizamos en el acto narrativo que modela ese momento de riesgo y victoria.
sábado, 9 de mayo de 2009
Ruth Page, Blogging on the Body
Tomando como muestra comparativa otro corpus de blogs sobre viajes, tema pongamos "masculino", vemos que los posts de las mujeres sobre la enfermedad son mucho más largos que los de los hombres, y en el asunto de los viajes sucede al revés, son los hombres los que se enrollan sobre lo que ven y hacen—no tanto sobre lo que les pasa por dentro de la mente o del cuerpo. Esto parece corroborar ciertas tendencias en estilos narrativos, o quizá en un sentido más amplio, interaccionales, en hombres y mujeres: "women’s stories are seen to promote solidarity through affective emphases and self disclosure (Coates 1996), while men’s stories tend to be factually oriented and present the protagonist in a heroic light, or in isolation from others (Eggins and Slade 1997). "
En los blogs sobre enfermedad la interacción es especialmente importante, ya que se busca más deliberadamente el apoyo de una comunidad y la solidaridad con la situación del autor, no ya la respuesta a una idea u observación concreta de un post. El hecho de que se trate de narrativas vitales, no ficcionales, crea tipos de interacción particulares y hace especialmente relevantes a la hora de estudiar estos blogs la relación pragmática entre el bloguero y su público, no tanto las cuestiones formales a que se suele atender en narratología de la ficción, o la de narraciones que no se desarrollan en tiempo real.
También observa Page que las mujeres tienden a comentar más en los blogs de cáncer sobre mujeres, y los hombres en blogs sobre hombres, y en todo caso más las mujeres—aunque esto puede deberse, dice, no sólo a estilos de interacción, y a la tendencia femenina a interacción solidaria, sino también a una mayor probabilidad de experiencia compartida (el cancer de pecho en el caso de todas las blogueras de su muestra).
Otra manifestación de la "solidaridad" interaccional son los enlaces. Herring et al. habían distinguido tres tipos principales de blogs: los filtros (que promueven otros blogs o materiales en red), los blogs temáticos o "knowledge-logs" y los diarios personales. Bien, pues también hay enlaces que promueven más el contenido, y enlaces que promueven más a la persona, o a su blog, que viene a ser lo mismo hablando en red. Las mujeres del estudio de Page enlazan más, y usan más enlaces del tipo "personal" o interaccional-solidario, menos proporción de enlaces informativos. También son, en consecuencia, blogs más enlazados por otros blogs de comunidades semejantes—más del doble de enlaces que los blogs de hombres.
Otra dimensión que estudia son las señales de evaluación—también son las mujeres (ligeramente) más evaluadoras que los hombres. Hay que decir que la evaluación en las narraciones bloguísticas tiene una distribución y modalidades diferentes que en las anécdotas personales—aquéllas (las estudiadas por Labov, etc.) son retrospectivas y acabadas, mientras que el blog de la enfermedad se presenta más como un proceso continuo sin conclusiones definidas evaluables con tanta certidumbre de resolución.
En cuanto a subgéneros narrativos, los hombres tienden más a usar un género informativo neutro tipo "informe", y las mujeres cuentan más anécdotas, un género más afectivamente involucrado, buscando la solidaridad de los lectores: los hombres se centran más en acontecimintos concretos, y las mujeres más en desvelar sentimientos. De hecho, Page observa que en los blogs de mujeres aparece una modalidad que llama "Reflective Anecdote", anécdota reflexiva, en la que el foco no está en el hecho narrado sino en el hecho mismo de narrarlo—anécdotas que enfatizan la introspección, evalúan el pasado de la narradora frente a su presente, y presentan un flujo crítico entre el pasado, presente y futuro de la narradora. Van dirigidas a un público cuyas emociones quieren compartir y dirigir. De modo más general, también abundan más las anécdotas contadas para construir solidaridad con el interlocutor en las narraciones personales de mujeres en la conversación. Los hombres prefieren al parecer un silencio protector que proteja su masculinidad, y esto se ve comparativamente incluso en el caso de blogs centrados en cuestiones íntimas y personales.
Me recuerda esto a ese poema de Kingsley Amis, "A Bookshop Idyll", sobre la mayor expresividad emocional e interactiva de las mujeres...—siempre iguales los hombres, en la vida, en la muerte, en el amor y en la enfermedad, en las historias del bar, en la poesía y en los blogs. Uno se pregunta si girls (aren't) like that.





