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sábado, 4 de julio de 2020

The Parasitic Mind

sábado, 24 de noviembre de 2018

#voxgang






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miércoles, 11 de abril de 2018

Retropost #2100 (11 de abril de 2008): Todos somos hermanos



Esta idea tan cristiana puede ser además evolucionariamente beneficiosa. O, por decirlo de otra manera, la doctrina cristiana de la hermandad universal y su defensa de la solidaridad con todo otro ser humano es una manifestación en estado bastante puro, y quizá extremo, de una tendencia universal en el comportamiento de los grupos humanos. Una tendencia que ha contribuido precisamente a humanizarlos mediante la cooperación más allá de los límites familiares. Ya resaltaba Kropotkin la importancia evolutiva de la cooperación y la solidaridad en los grupos humanos. En este artículo de Edmund Blair Bolles  se reseñan trabajos que comparan las costumbres de colaboración en la crianza de cachorros e infantes, y de adopción de huérfanos entre otros mamíferos y los humanos. La estrategia de la adopción funciona mejor a la larga para la supervivencia del grupo: a lo largo de la historia humana, cada vez es mayor la proporción de bebés que alcanzan la edad adulta. Contra la teoría del gen egoísta, tan influyente hoy, los humanos tendemos a desarrollar relaciones de afecto y colaboración con individuos no relacionados genéticamente con nosotros, y a ignorar en ese sentido la supervivencia estricta de nuestros genes. Quizá de allí tantos solteros sin hijos, dedicados a funciones puramente sociales y no reproductivas, y de allí la equiparación legal y sexual entre hijos adoptivos y genéticos en los grupos humanos— realidades del comportamiento humano que parecen contradecir la lucha por la supervivencia del gen. Podría decirse que los humanos estamos más interesados en la pervivencia de nuestros memes o genes culturales que de nuestros genes fisiológicos. Pero en realidad tanto genes como memes han de definirse no como propiedad de un individuo, sino de una colectividad. Nuestros genes no son tan nuestros, claro, son variaciones sobre un fondo común. Es el gran tamaño de los grupos humanos cuyos intereses se defienden—en última instancia, toda la humanidad—lo que hace que a veces nos identifiquemos con los genes del vecino tanto como con los propios. Todo sigue siendo en última instancia cuestión de interacción genética, aunque sea a gran escala. Al menos así será hasta que encontremos otra especie diferente con quien intercambiar ideas—Para entonces seguro que también se crean híbridos más complicados, mentales o físicos. Y volvemos entonces a revisar la teoría del gen egoísta.




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jueves, 24 de marzo de 2016

Retropost #773 (19 de enero de 2006): Memes e intertextualidad


Hay quien dice que los memes son una memez, pero visto que yo mismo me he visto implicado en el origen de alguno, no voy a tirar piedras sobre mi propio tejado. Ahora, eso sí, que no se moleste nadie en preguntarme por mis cinco manías o por los objetos reales o virtuales que tengo en el escritorio, o mis cinco posturas favoritas, porque lo más probable es que me haga el sueco. Más me interesará la teoría intertextual de los memes, cuando alguien la desarrolle. De momento le he puesto un comentario a este artículo de José Luis Orihuela sobre los memes, señalando la conveniencia de integrar esta teoría de la memética con una teoría general de la intertextualidad. Por supuesto, está en la interfaz entre intertextualidad y CMC, comunicación mediada por ordenador o cibercomunicación; hay modalidades intertextuales que son propias de un determinado medio, aunque tengan elementos comunes con los procesos intertextuales que se dan en la literatura o en la conversación.

En mi bibliografía sobre literatura, crítica y filología clasifico las modalidades, dimensiones o procesos intertextuales en unas pocas principales y otras menos centrales para la crítica. Las principales son: Géneros lingüísticos y literarios, Estudios interculturales e interculturalidad, Tradición, Interpretación/hermenéutica, Lectura, Crítica, Teoría literaria, Literatura comparada, Mitos, Estereotipos, Autoría, Originalidad, Estilo, Dialogismo, Hipertexto, Paratextualidad, Parodia, Sátira, Presuposición y Traducción/interpretación.

Las secundarias son: Adaptación, Alusión, Anticipación, Apropiación, Arquetipos, Traición, Lecturas biográficas, Centón, Citas, Clichés, Crítica comparada, Convenciones literarias, Estudios interculturales, Epigonismo, Esquemas y modelos, Falsificación, Hipogramas, Imagología, Imitación, Infidelidad, Influencia, Interdiscursividad, Interdisciplinariedad, Intermedialidad, Grandes Narrativas, Memes, Metatextualidad, Lectura errónea, Polifonía, Paralelismo, Pastiche, Plagio, Publicidad, Hurto, Teoría de los Polisistemas, Precedentes, Precursores, Referencias, Remakes, Reescritura, Revisión, Selección, Muestreo, Serialización, Fuentes, Subtexto, Resúmenes, Reseñas, Intertextualidad estructural, Travestismo, Tipología, Zeitgeist.
Como se verá no son categorías excluyentes, sino más bien focos de atención. Y hay más, claro, en la cabeza de algún escrilector.




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lunes, 21 de marzo de 2016

Retropost #763 (14 de febrero de 2006): IBSN, EBS, USA, URSS, OAS, UNESCO...



De mi correo:
Dear Chris Matthieu,

Thank you for your information concerning ESBN.ORG.
I find it highly interesting, and I am happy to learn that this service
exists. I do not think, however, that the "IBSN" is much related
to the issues you are concerned with. The thing began as a kind of meme
or in-joke in a blogging circle, so it should not be considered a "service"
(in any event it would be a "self-service"!) and much less as
"my" service in any relevant way. I see it as a humorous form
of self-expression and communication rather than as an effective classifying
or tagging device. At least that is the way I envisage the issue. I am aware,
however, that other people may have different views, especially considering
that this "phenomenon" is not a society or an organized project;
it is (and I think will remain) the merest of ripples in the blogosphere.
Nonetheless, if you wish to contact the current webmaster of the IBSN site,
as far as I’m aware he can be found here:
http://www.hewop.com/~other/
 
All best wishes for your project.


Sincerely,
JOSE ANGEL GARCIA LANDA

 

El blog del IBSN sigue
dando noticias sobre innovaciones y mejoras. ¡Esto va a tener más
éxito que la gripe del pollo!





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domingo, 25 de mayo de 2014

Estromas, Marcos y Virtualidad de lo Real


Nada es tan sólido como parece, ni la materia ni el mundo.

Comencemos con un vídeo de Gustavo Bueno, uno de los pocos intelectuales españoles que hacen un uso ejemplar de Internet y en concreto de YouTube:

 

_____. "Estroma." Video. (Teselas, 121). YouTube (fgbuenotv) 22 mayo 2014.*

         http://youtu.be/IiY1rfMk2T0

         2014


Estos estromas de Gustavo Bueno, aunque puedan parecer un tanto vaporosos o generalistas, son un concepto útil para pensar la naturaleza vaporosa (o virtual, como me gusta decir a veces) de la realidad en general. Estos conceptos de la escuela materialista de Oviedo debería conjuntarse, explicarse y repensarse comparándolos con los frames o marcos de referencia teorizados por Erving Goffman. Cada objeto, cada unidad de la realidad (física o interaccional) y cada una de sus partes puede entenderse como un estroma o un marco, una unidad acotada que permite determinadas posibilidades de acción o invita determinada interacción en torno a ella; la realidad es la compleja estructuración de estos objetos cognitivos y estas subestructuras de percepción y acción.

También pueden relacionarse los estromas y los con las teorías psicológicas y sociológicas constructivistas, por ejemplo las enseñanas sobre la construcción social de la realidad de Berger y Luckmann, y de Schütz; y más modernamente con la psicología y lingüística cognitivistas que nos hablan del lenguaje como un factor primordial de construcción de la realidad virtual en la que habitamos. 

En cierto modo el aspecto lingüístico de esta teoría venía anticipado por algunos aspectos de la (por otra parte tendenciosa) teoría de Sapir y Whorf, pero un enfoque menos gramaticalista y más ideológico se lo daba Stuart Chase en The Tyranny of Words. Chase era, por su parte, en sociología y en economía, un seguidor de Thorstein Veblen, y también a Veblen podemos ascribirle una importante teoría del simbolismo social, de la virtualidad de lo real, y de la teatralidad en la vida social.

 Otras piezas invisibles o impalpables de construcción y organización de la realidad, aparte de estromas y marcos, o no tan aparte porque se superponen e interseccionan con ellos, son las ideas (platónicas o carnales), las palabras, y los memes. Que, según Dennett, incluirían a ambas categorías. Puede verse aquí a Dennett explicando su versión de la realidad (sus propios estromas) en esta conferencia sobre los memes considerados como virus mentales peligrosamente infecciosos. En cuanto al lenguaje y las palabras, y las Ideas, pusimos unas palabras sobre ellas aquí—en La caverna del Cerebro: El lenguaje como realidad virtual.

En suma, que estromas, memes, ideas, palabras y marcos son los elementos de construcción de la realidad humana en que vivimos, mundos no meramente físicos sino informacionales—mundos culturales, mentales e interaccionales, mundos de expectativas, percepciones y convenciones, que pueden construirse, desconstruirse, explorarse y cambiarse con palabras como éstas. Algunas de sus piezas se pueden mover con la mente, y su estructura cambia en cierta medida cuando la descubrimos y describimos. Construir y reconstruir estos mapas mentales del mundo, mapas que coinciden con el territorio, es lo que llamamos aprender, y comprender la realidad. Comprender la realidad es, también, redefinirla y construirla.






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domingo, 17 de junio de 2012

The definition of meme

From Richard Dawkins, The Blind Watchmaker, p. 157:

In The Selfish Gene I speculated that we may now be on the threshold of a new kind of genetic takeover. DNA replicators built 'survival machines' for themselves—the bodies of liming organisms including ourselves. As part of their equipments, bodies evolved on-borard computers—brains. Brains evolved the capacity to communicate with other brains by means of language and cultural traditions. But the new milieu of cultural tradition opens up new possibilities for self-replicating entities. The new replicators are not DNA and they are not clay crystals. They are patterns of information that can thrive only in brains or the artificially manufactured products of brains—books, computers, and so on. but, given that brains, boooks and computers exist, these new replicators, which I called memes to distinguish them from genes, can propagate themselves from brain to brain, from brain to book, from book to brain, from brain to computer, from computer to computer. As they propagate they can change—mutate. And perhaps 'mutant' memes can exert the kind of influence that I am here calling 'replicator power'. Remember that this means any kind of influence affecting their own likelihood of being propagated. Evolution under the influence of the new replicators—memic evolution—is in its infancy. It is manifested in the pehnomena that we call cultural evolution. Cultural evolution is many orders of magnitude faster than DNA-based evolution, which sets one even more to thinking about the idea of 'takeover'. And if a new kind of replicator takeover is beginning, it is conceivable that it will take off so far as to leave its parent DNA (and its grandparent clay if Cairns-Smith is right) far behind. If so, we may be sure that computers will be in the van.


From E. O. Wilson's Consilience, p. 136:

The natural elements of culture can be reasonably supposed to be the hierarchically arranged components of semantic memory, encoded by discrete neural circuits awaiting identification. The notion of a culture unit, the most basic concept of all, has been around for over thirty years, and has been dubbed by different authors variously as mnemotype, idea, idene, meme, sociogene, concept, culturgen, and culture type. The one label that has caught on the most, and for which I now vote to be winner, is meme, introduced by Richard Dawkins in his influential work The Selfish Gene in 1976.

The definition of meme I suggest is nevertheless more focused and somewhat different from that of Dawkins. It is the one posed by the theoretical biologist Charles J. Lumsden and myself in 1981, when we outlined the first full theory of gene-culture coevolution. We recommended that the unit of culture—now called meme—be the same as the node of semantic memory and its correlates in brain activity. The level of the node, whether concept (the simplest recognizable unit), proposition, or schema, determines the complexity of the idea, behavior, or artifact that it helps to sustain in the culture at large.

I realize that with advances in the neuroscience and psychology the notion of node-as-meme, and perhaps even the distinction between episodic and semantic memory, are likely to give way to more sophisticated and complex taxonomies. I realize also that the assignment of the unit of culture to neuroscience might seem at first an attempt to short-circuit semiotics, the formal study of all forms of communication. That objection would be unjustified. My purpose in this exposition is the opposite, to establish the plausibility of the central program of consilience, in this instance the causal connections between semiotics and biology. If the connections can be established empirically, then future discoveries concerning the nodes of semantic memory will correspondingly sharpen the definition of memes. Such an advance will enrich, not replace, semiotics.



From Eric Chaisson's Epic of Evolution, pp. 424-25:

Cultural evolution tracks the changes in the ways, means, actions, and ideas of society, including their transmission from one generation to another. Called "memes" by some, in loose analogy to genes, these are cultural replicators, such as a new word or song invented by one person and mimicked by others. To be sure, many of the cultural traits already noted, including the construction of useful tools, the theaching of elaborate language, the practice of viable agriculture, and not least the discovery of controlled energy, have been initiated and refined over scores of generations. The bulk of this newfound knowledge was transmitted to succeeding offspring not by any genetic-directed inheritance but by its use and disuse of information available to intelligent beings.
    A mostly Lamarckian process (based on the ideas of the nineteenth-century French evolutionist, Jean-Baptiste de Lamarck), cultural evolution proceeds via the passage of acquired attributes. Like galactic, stellar, and planetary evolution before it, cultural evolution involves no molecular reactions as in chemical evolution and none of the genetic inheritance typical of biological evolution. Culture enables animals to transmit favourable traits and survival skills to their offspring by non-genetic routes. Information gets passed on behaviorally, from brain to brain. Human culture itself is shaped by the sum total of human minds, often acting imitatively and cooperatively, sometimes over the ages but at other times in a single generation. The upshot is that cultural evolution acts much faster than biological evolution. Genetic selection operates little, if at all, in evolutionary realms sandwiching neo-Darwinism, where adaptive and selective pressures clearly predominate. Even so, a kind of selection was, and is, at work culturally. The ability to start a fire or throw a spear, for example, would have been a major selective asset for those hominids who possessed them, an asset transmitted not by genes but by memes. Perhaps more than anything else, memes are what sets us apart from other species.
 



 
 
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martes, 2 de agosto de 2011

Meme(ce)s de Dawkins


Quizá se haya apeado Richard Dawkins de su teoría del gen egoísta, que nos hubiera llevado a concebir los genes como el único sujeto evolutivo o el único nivel en el cual se jugaba la selección natural—una idea ésta un tanto repugnante para los que nos consideramos como algo más que un amasijo de genes, o un epifenómeno de sus maquinaciones inconscientes. Pero sigue predicando a modo de meme recurrente un darwinismo selectivo absurdamente estricto, basando la selección natural en una pura lucha o competencia de individuos contra individuos, siendo que el propio Darwin reconocía cómo las dinámicas de grupos eran una dimensión a tener en cuenta en la selección natural. 

Dawkins habla así a pie de página en Evolución: El mayor espectáculo sobre la Tierra (2009), supuestamente aclarando los conceptos que utiliza:


"No deje que le engañe el desafortunado subtítulo del gran libro de Darwin: El origen de las especies mediante la selección natural o la conservación de las razas favorecidas en la lucha por la vida. Está bastante claro a través del propio texto que Darwin no se refería a las razas en el sentido de 'Grupo de personas, animales o plantas conectados por origen o descendientes comunes' (Oxford English Dictionary, acepción 6.1). Por el contrario, él trataba de referirse a algo como lo que expresa la acepción 6.II de ese mismo diccionario: 'Grupo o clase de personas, animales o cosas que comparten una o varias características'"— (p. 67 n.8),


—cuando es obvio que para la noción darwiniana de la evolución la ascendencia común y la descendencia con modificación es un concepto absolutamente crucial, y no basta con tener "características comunes" (—algo que a continuación Dawkins reformula a una cosa que no es lo mismo en absoluto, a saber, compartir el mismo alelo concreto a nivel genético). Ictiosaurios y delfines, por ejemplo, compartirían algunas características comunes, pero no por poseer un genoma similar. 

Aún peor sigue la explicación de Dawkins, rechazando absurdamente el concepto de selección de grupo:

"El malentendido de la lucha darwiniana por la existencia como lucha entre grupos de individuos—la denominada 'falacia de la selección por grupos' —lamentablemente no se limita al racismo hitleriano. Resurge continuamente en las erróneas interpretaciones del darwinismo, incluso entre algunos biólogos que deberían saberlo mejor que nadie" (p. 67 n. 8).


De malentendido ni falacia nada, a no ser los que introduce Dawkins. La selección natural funciona a nivel de individuos, a nivel de poblaciones, y a nivel de especies. La falacia es proclamar, no se sabe muy bien en base a qué, que la supervivencia del más adaptado (por utilizar la expresión de Spencer que tampoco le gusta a Dawkins) supone que el más adaptado es un individuo. A veces si un individuo no sobrevive, hay que buscar la explicación a nivel de grupo. En realidad, la misma noción de individuo está mal definida si no tenemos en cuenta la dinámica grupal de los individuos, que puede ser muy diversa en especies con diferente socialización. 


 

En fin, que no sé si habría dormido poco Dawkins cuando escribió esta nota, pero desde luego se revelan algunas tendencias características, y limitaciones, de sus ideas sobre la evolución.

En la evolución humana en concreto todavía se aprecia mejor esta dinámica: los individuos no compiten meramente con otros individuos, sino que grupos (por ejemplo tribus, naciones, civilizaciones) etc., compiten con otros, y (por mantenernos en el nivel memético de la cuestión) son los grupos mejor adaptados al medio, con estrategias reproductivas más viables, los mejor organizados, los más eficaces en usar tecnología, información, etc. los que hacen proliferar sus memes. Las culturas más débiles se repliegan, se hibridizan o se extinguen, como vemos por ejemplo con la expansión de los imperios colonizadores o con la globalización. Poco importa que un individuo compitiese favorablemente con otros en el seno de su propia cultura, si el ecosistema cultural en su conjunto al que pertenece va a ser arrinconado o barrido por una cultura más potente.

Pues con los genes, parecido. Aunque una vaca marina sea el rey del mambo y macho dominante en su pequeño grupo, e insemine a muchas hembras (suponiendo que una vaca marina haga eso), si resulta que su grupo como tal resulta arrinconado, o se destroza su ecosistema, o las cazan a todas, allí se interrumpe la mano invisible de la selección natural en lo que a vacas marinas se refiere, y su descendencia con modificación. 

Es decir, que no compiten genes sueltos ni memes sueltos entre sí, ni genes o memes embolsados en individuos, sino que hay una compleja dinámica de ecosistemas, especies, poblaciones y culturas. Tiene una utilidad muy limitada hablar de memes aislados, pues los memes van también engarzados en fenómenos culturales, discursivos, ideológicos,  etc., más amplios: tecnologías, esquemas de acción o pensamiento culturalmente definidos, discursos y géneros, tradiciones, esquemas de organización conceptual... y la lucha por la vida de los memes, o su dinámica de flujos, debe tener en cuenta estas estructuras de organización superiores.



 
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