Un artículo de José María García-Hoz en
El Correo Digital http://servicios.elcorreodigital.com/vizcaya/pg050429/prensa/noticias/Articulos_OPI_VIZ/200504/29/VIZ-OPI-224.html
habla
de la boina de Locomotoro, aquella "boinita colorada", gris para
nosotros, que al parecer se alquilaba día a día, porque alguien decidió
no comprarla, y acabó costando un pico—un pico que encima Televisión ha
pagado dos veces, pues hace poco compraron la boina de Locomotoro para
un museo de recuerdos televisivos...
Locomotoro era el actor, y según algunos, antiguo paracaidista, Paquito
Cano. Hizo la primera serie de
Los Chiripitifláuticos
a partir de 1966, y alguien dice en Google que se murió en los años 70,
y por eso no apareció ya en la segunda serie. ¿Supongo que será cierto?
Locomotoooroooo..... nada,
se ha vuelto invisible. Hizo alguna película:
Esa pareja feliz
(1953),
El niño de las monjas (1959),
En un mundo nuevo
(1972), y otra que no sale en su página web, que existe, en
The
Internet Movie Database, http://www.imdb.com/name/nm0134354/ Esa
que digo es
El astronauta (1970), producida por Pedro Masó (
http://www.ciencia-ficcion.com/pelis/muchamas/astronau.htm).
Siempre se le dio bien lo de desafiar a la gravedad, con aquellas
inclinaciones imposibles que eran la envidia de todos, aún más que la
invisibilidad.
Hablan del programa de los Chiris, como de toda
la cultura popular de los críos de hace unas décadas, en la página web
nostálgica
¿Te acuerdas? http://www.teacuerdas.com/nostalgia-series-chiripiti.htm
Añadiré
algún dato que falta allí (tengo muchos más, pero me los llevaré a la
tumba). Por ejemplo, una estrofa más de los Hermanos Malasombra:
Los hermanos Malasombra
no salimos a pasear
no jugamos con los barcos
ni nos gusta dibujar.
Nos encanta dar vacunas
con agujas de pinchar,
que te duela la tripita
y las muelas mucho más.
Somos malos Malasombra
somos malos de verdad
somos como una espina
que sólo sabe pinchar.
Y más malos que la kina.
Y luego, cuando se convertían en Hermanos Buenasombra y aparecían con
trajes de vaquero blancos en lugar de negros:
Somos buenos, Buenasombra,
somos buenos de verdad,
somos una florecilla,
una flor de perfumar.
Somos más buenos que el pan.
O la canción de la caza de burundunes:
Cazar un burundún en el desierto
Cuando se hace el vivo y está muerto
Eso es un acierto
Eso es un acierto.
Ven, ven, ven,
Ven, ven, ven,
burundún
a bailar el surundún.
Yo
en realidad era más del Capitán Tan, que era el que cazaba burundunes,
y hasta elefantes cuando no miraba la gente. Pero no deja de rondarme
por la cabeza aquella otra cancioncilla:
Dónde estará
mi amigo Locomotoro,
dónde estará
mi amigo Locomotoro,
conductor
de todo menos del codo
jugando con carbón
o con carbonilla...
(—el resto se me ha ido de la memoria).
Pobre de él, pobres todos, y qué bien lo pasamos.
—oOo—