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lunes, 2 de octubre de 2023

Entrevista con Mikel Lejarza, "Lobo"



 

 

 

Un buen comentario a la entrevista:

Norne Gaest

Entrevista oportuna. Da claves fundamentales:
1. Que los etarras son cachorros del PNV y Bildu un cachorro crecido de ETA
2. Que el nacionalismo es manipulación y por tanto viven del engaño al pueblo (a sus pueblos inventados). Aplíquese a los nacionalistas gallegos, catalanes, navarros, vascos, valencianos y los que puedan surgir, (o resurgir, como el intento de la Teresita Rodríguez en Andalucía).
3. Que lo que quieren, fundamentalmente, no es la independencia, sino el poder.
4. Que hoy tienen más poder que nunca. Y lo que nos espera con Bildu obteniendo la mayoría en el País Vasco
5. Que el alimento es el odio a España.
5. Textual: "tenemos que buscar la fórmula para que la verdad llegue a los jóvenes".

Y luego vas y los votas (tú, votante socialista o podemita).
Y luego vas y hablas de bilinguismo cordial (Feijoo) o que el PNV es "perfectamene democrático" (creo que es una de las frases gloriosas de González Pons). Y pactáis con ellos (o lo intentáis)
Y los privilegiais electoral, económica, política y culturalmente y les dais las llaves del poder en toda España. ¿Como vamos a procurar que la verdad llegue a los jóvenes de esas regiones si los partidos nazionalistas son legales y se les transfiere la educación? 

 

 

 

Lobo, esquizofrénico

 

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viernes, 21 de octubre de 2022

⚫ EXPONEMOS a la SOCIEDAD SECRETA más PODEROSA y DESCONOCIDA del Mundo 🔓...



Morás, Nicolás, and Nicolás Martínez Lage. "LA SOCIEDAD SECRETA más PODEROSA y DESCONOCIDA del Mundo: Difunde." Video. YouTube (Los Liberales) 20 Oct. 2022.*

https://youtu.be/E1XrqC8kZ4Y

         2022

Temas tratados: 

Cecil John Rhodes, Imperio británico, Disraeli, Imperialismo, Conspiraciones; Council on Foreign Relations, "The Round Table Network", Lionel Curtis; Estado Profundo; Chatham House, Institutes of Foreign Affairs; Elites, banqueros y establishment financiero;  J. P. Morgan; Rothschild; William T. Stead, Reginald Brett, Lord Milner, Oxford University, The Pilgrims of Great Britain; Federal Reserve, Deuda; Presidentes Tuft, Wilson y F.D. Roosevelt; Nelson Aldrich; Belicismo, I y II guerra mundial; propaganda, conflictos, crisis y manipulation informativa; Edward Bernays; Liga de Naciones; United Nations, BIS Bank, financiación del nazism y ahora de las criptomonedas bancarias; Lord Balfour y la fudación de Israel; ONU, Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional; Unesco, Orden mundial y  tecnocracia; Control; Rockefeller, Club Bilderberg, Trilateral, Club de Roma, Allen Dulles (CFR) y la CIA; historiadores Carroll Quigley y Antony C. Sutton.

 

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sábado, 29 de enero de 2022

Agentes de la nueva masonería globalista infiltrados en los gobiernos


 

 

"Klaus Schab te lo dice a la cara, para que te des cuenta lo poco que le importa no disimular." El Diestro 29 Jan. 2022.*

         https://eldiestro.tv/video/klaus-schwab-te-lo-dice-a-la-cara-para-que-te-des-cuenta-lo-poco-que-le-importa-no-disimular/

         2022


Klaus Schwab (fundador y presidente perpetuo del Foro Económico Mundial/Foro de Davos) te lo dice a la cara, para que te des cuenta de lo poco que le importa no disimular.

Esto es lo que siempre se ha llamado complots masónicos secretos o discretos, traidores que explotan al Estado y a la nación para sus fines elitistas conchabados, o agentes infiltrados que trabajan para intereses extranjeros.

Han tomado todos los gobiernos occidentales o buena parte de ellos con sus alianzas de apoyo mutuo y de promoción de "colocados". Habla Schwab de Canadá y de Argentina, pero podría igual hablar del vacunazi Draghi en Italia, del vacunazi Biden en Estados Unidos, de Alemania, de la Francia del vacunazi Macron, y entre otros muchos, aquí nos han colocado a Sánchez y a su purria, a través de ese instrumento de manipulación que siempre ha sido el PSOE.

 




 Los jodíos Reptilianos tienen rodeado el planeta

 

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jueves, 25 de marzo de 2021

Infiltrados (The Departed): La paradoja del espía / The Spy's Paradox

 

Dos hombres en lados opuestos de la ley están infiltrados — en la Policía y en la mafia— pero hierven la violencia y la sangre derramada cuando la información sale a la luz, y se envía a cada topo a averiguar quién es el enemigo interior. The Departed  (título español: Infiltrados) es una película de Martin Scorsese que explora la 'paradoja del espía', a saber: que la identidad humana es un constructo basado en la interpretación de un rol, y la identidad del espía, más de lo mismo.

 

Infiltrados (The Departed): La paradoja del espía 

https://papers.ssrn.com/abstract=3734412

 

Reference Info: Ibercampus (Nov. 22, 2020)


Date posted: March 16, 2021  


 

English abstract: 

The Departed: The Spy's Paradox

Two men on opposite sides of the law are infiltrated in the Police and in the mafia; violence and bloodshed are rife when the information comes to light, and both moles are charged with the mission of finding out who is the enemy within. Martin Scorsese's film The Departed'explores 'the spy's paradox', i.e. the paradox that human identity is a construct based on the performance of a social role, and so is the spy's identity.

Note: Downloadable document available in Spanish.

Keywords: Dramatism, Espionage, Scorsese, Film studies, Identity, Self

Garcia Landa, Jose Angel, Infiltrados (The Departed): La paradoja del espía (The Departed: The Spy's Paradox) (2010). Ibercampus (Nov. 22, 2020), Available at SSRN: https://ssrn.com/abstract=3734412 


eJournal Classifications




PsychRN Subject Matter eJournals
            

ArtsRN Subject Matter eJournals
            

 

 

 


 

 

 

También aquí: 

_____. "Infiltrados (The Departed)." Rev. of Martin Scorsese's film. In García Landa, Vanity Fea 22 Nov. 2010.*

         http://vanityfea.blogspot.com/2010/11/infiltrados-departed.html

         2010

_____. "Infiltrados (The Departed): La paradoja del espía." Ibercampus (Vanity Fea) 22 Nov. 2020.*

         https://www.ibercampus.es/infiltrados-the-departed-40367.htm

         2020

_____. "Infiltrados (The Departed): La paradoja del espía." Academia 16 Dec. 2020.*

         https://www.academia.edu/44716860

         2020

_____. "Infiltrados (The Departed): La paradoja del espía." ResearchGate 27 Dec. 2020.*

         https://www.researchgate.net/publication/348201414

         2021

_____. "Infiltrados (The Departed): La paradoja del espía." Humanities Commons 24 Feb. 2021.*

         https://hcommons.org/deposits/item/hc:34623/

http://dx.doi.org/10.17613/npey-7z03

         2021

_____. "Infiltrados (The Departed): La paradoja del espía." SSRN 16 March 2021.*

         https://www.ssrn.com/link/Social-Personality-Psychology.html

         2021

         Social & Personality Psychology eJournal 16 March 2021.*

         https://www.ssrn.com/link/Social-Personality-Psychology.html

         2021

         Film, Media and TV Studies 16 March 2021.*

         https://www.ssrn.com/link/Film-Media-TV-Studies.html

         2021

_____. "Infiltrados (The Departed): La paradoja del espía." Net Sight de José Angel García Landa 4 Jan. 2024.*

         https://personal.unizar.es/garciala/publicaciones/Infiltrados.pdf

         2024

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domingo, 12 de noviembre de 2017

Retropost #1860 (12 de noviembre de 2007): Invasión

Invasión

Publicado en Cine. com. José Ángel García Landa

20071112201713-invasion.jpg


Remake, se supone, de la Invasión de los Ladrones de Cuerpos (Don Siegel, 1956) basada en la novela de Jack Finney The Body Snatchers, 1955, que se ha reeditado en español convenientemente a rastras de esta película. Es básicamente una regresión a las histerias de la guerra fría, que provocaban en los años cincuenta esas angustias paranoicas de comunistas/marcianos infiltrados entre los americanos de teléfono negro, sombrero y cigarrillo; entes inquietantes que se hacían pasar por gente normal y robaban la mente, o el cuerpo, o las dos cosas. Ahora es la histeria terrorista quizá la que nos hace volver a ese tipo de argumentario.

Los infiltrados de los años 50, zombis sin podre, eran fácilmente identificables por un supuesto je-ne-sais-quoi; en la práctica, por un andar rígido, abducido e hipnotizado, una carencia de sentido del humor y de movimientos de ojos (te miran al centro de la frente), y unas actitudes sonámbulas y coordinadas por las calles. Bien, pues como digo volvemos a lo mismo. Añadiendo, sí, más suspenses de agresión física, acoso sexual y acorralamiento en espacios cerrados, y toques de manías persecutorias y divorcios ("mi marido ya no es mi marido") —todo lo cual contribuye a actualizar el complot y multidimensionalizar la angustia, inyectando una dosis de abyección histerizada. Sobre todo si se añaden desórdenes urbanos por saqueo, y bombas terroristas, y vagas amenazas de epidemias televisadas, vacas locas y comités de expertos gubernamentales secretistas y manipuladores. O accidentes de los transbordadores espaciales, que con eso empieza todo. Lo que se dice un remake, vamos, como si pasas la película por Corporación Dermoestética y le hacen un lifting integral con implantes mentales. Lástima que no hayan cambiado las actitudes de los abducidos, pues hacen un tanto retro.

La Kidman da bien de punto histérica, acosada y divorciada, así que funcionan adecuadamente las escenas de claustrofobia y persecución. El amigo negro se salva, y encima—toma ya—descubre la vacuna para esta gripe espacial que te convertía en zombi descerebrado. Esto de la supervivencia del negro sí que llega como una auténtica sorpresa, en el genocida Hollywood. Vamos, es que el tío ni se contagia del virus. Los zombis, por otra parte, son igual de exterminables que siempre... aunque lástima por ellos, porque luego resulta que con una vacuna se curaban, y se ha cargado la Kidman a un buen número de probos ciudadanos. Pero bueno, eran mayormente exmaridos antipáticos—por ahí empezó el daño. Todos los exmaridos tienen algo de abducidos, ya se sabe. Mucho mejores son sus sustitutos, siempre, como el nuevo ligue de Kidman, que acabará haciendo de nuevo padre para su hijo (al que que ella corre corre intenta salvar de los marcianos). Este nuevo amor de Kidman sólo recibe un tiro en la pierna, cuando empieza a decir eso de "debes unirte a nosotros". Luego pinchazo y como nuevo.

Lo que más inquieta (pandemias y gripes del pollo aparte) es el mensaje que quiere proyectar la película. Comienza con informativos televisivos (muchos hay, imagen dentro de la imagen; ya se sabe que esto intensifica el efecto de realidad). Informativos que van sobre lo que suelen ir los informativos: atentados, bombas en Irak, etc. Los chicos del "ven con nosotros" prometen convertirnos en una raza superior, deshumanizada y sin guerras—"todos seremos uno" dicen, como si estuviesen en la versión de Los Simpson. Un toque fundamentalista-sectario sí que tienen estos ciudadanos, sí: lo curioso es la ambivalencia de toda la situación, no se sabe si los perseguidores son maccarthystas bienpensantes acorralando comunistas y disidentes, o si los vainas son los propios comunistas-terroristas que estan ya por todas partes. (Aquí las vainas por cierto son una especie de moco repugnante que exuda el cuerpo cuando duermes, y caes víctima del control mental alienante—alusión por otra parte a los contagios de sida; también son seropositivos perseguidos, tanto los vainas como los últimos hombres cuerdos).

Pero lo peor no es que se infiltren fundamentalistas o psicópatas en la sociedad americana, o que cualquiera pueda ser un ruso o un terrorista, sino que al final, restablecida la normalidad, se supone que nos tenemos que alegrar de que haya bombazos en Irak: señal de normalidad, de la humana condición de la que no debemos querer salir. Es nuestro ámbito de actuación: los americanos tenemos una parte inherente de mal, pero eso nos hace humanos, menos da una piedra. Así que podemos casi casi emprender la siguiente invasión con la conciencia más tranquila. Ven con nosotros, Irán.


The Invasion. Dir. Oliver Hirschbiegel and James McTeigue. Written by David Kajganich, based on the novel The Body Snatchers by Jack Finney. Cast: Nicole Kidman, Daniel Craig, Jeremy Northam, Jackson Bond; Jeffrey Wright, Veronica Cartwright. Photog. Rainer Klausmann. Ed. Joel Negron and Hans Funck. Music by John Ottman. Prod. des. Jack Fisk. Prod. Joel Silver. USA: Warner, 2007.




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lunes, 22 de noviembre de 2010

Infiltrados (The Departed)

 

Viendo por fin Infiltrados (The Departed), la aclamada película de Martin Scorsese. Con excelentes actuaciones de Jack Nicholson, en uno de sus satánicos papeles, Matt Damon, Leonardo DiCaprio... y Martin Sheen, que es la segunda película suya que veo este fin de semana. 

El argumento, ya se sabe: "dos hombres en lados opuestos de la ley están infiltrados en la Policía Estatal de Massachusetts y en la mafia irlandesa, pero hierven la violencia y la sangre derramada cuando se descubren cosas,  y se envía a los topos a averiguar la identidad de su enemigo".

Es pues una película de espías, que se adentra bastante terreno en la paradoja del espía. A saber: la identidad es un constructo basado en la interpretación de un rol, y la identidad del espía, más. La identidad del individuo está garantizada por el grupo: la identidad social o profesional, por el círculo inmediato, familia, amistades y círculo laboral del sujeto. El espía infiltrado en un círculo adquiere una identidad provisional que superpone a la suya "auténtica". Pero un buen espía debe ser un infiltrado total, es decir, ser parte activa de la organización o círculo en el que se inflitra, y trabajar para él tanto como para quien le envía a espiar. Por eso el espía tiende por definición al caso del agente doble, y triple, y cuádruple—según cuál sea la maniobra informativa en concreto para la cual esté utilizando los recursos de que dispone provenientes de cada una de sus dos identidades básicas. Esta tendencia se agudiza si su identidad originaria o básica es dudosa, endeble, problemática o inestable—caso frecuente que tal vez le haya llevado a convertirse en espía, to begin with.  La amenaza de recursión al infinito, o de reducción al absurdo del papel del espía, es lo que podemos llamar la paradoja del espía.

Este es el tema de la película y de su original del cual es un remake, la película de Hong Kong Asuntos infernales (2002). Pero dice Roger Ebert que "I am fond of saying that a movie is not about what it's about; it's about how it's about it. That's always true of a Scorsese film." ("Me gusta decir que una película no va sobre lo que va, sino sobre la manera en que va sobre lo que va. Eso siempre es cierto sobre las películas de Scorsese"). Aquí vemos las vidas paralelas de dos chavales del barrio pobre de irlandeses en Boston. Vemos cómo los dos crecen para volverse infiltrados, uno en la mafia, el otro en la policía.
Colin Sullivan (Matt Damon) y Billy Costigan (Leonardo DiCaprio) compiten en desenraizamiento, en habilidad a la hora de mantener su doble juego, y en capacidad de intriga para atrapar a su sosia o imagen especular. También compiten en la historia sentimental como amantes de la misma psicóloga (con poca psicología aplicada, ella) y, símbolo de la intercambiabilidad o precaria identidad que los une, serán los dos (o quizá sólo uno de ellos) padres del niño de su chica. El juego doble del adulterio se cruza aquí con el de la falsa identidad, y tampoco la psicóloga Madolyn sabe muy bien a qué juego está ella jugando.

El juego del espionaje genera de por sí infiltración y agentes dobles, y ninguna organización está inmune. Se crean divisiones internas, suspicacias entre agentes, al saber que hay un inflitrado, pero también al saber que hay unidades especiales con información privilegiada: los policías son espiados por policías, y de hecho esto lo utilizará Colin Sullivan (encargado de "encontrarse a sí mismo" en la policía) para seguir la pista a Costigan, a través del capitán Queenan (Martin Sheen) que fue quien le reclutó para el trabajo.

Un par de buenos párrafos de la reseña de Roger Ebert:

"La tensión de la historia, que es considerable, se basa en la naturaleza humana. Tras varios años, ambos hombres llegan a identificarse con los hombres a los que engañan, y a desear su aprobación. Esto puede ser una variante del síndrome de Estocolmo: de hecho, lo vemos todos los días en políticos que se consideran servidores públicos aunque de hecho son ladrones. Si vas a ser un gángster convincente, tienes que estar preparado para cometer crímenes. Para ser un poli convincente, tienes que estar preparado para atizarles a los malos, incluso a algunos que conoces. Protege a tus auténticos jefes, y te harás sospechoso. Infiltrados da una vuelta más de tuerca porque tanto uno como otro sólo es conocido por unos pocos de los hombres del bando para el que trabaja. Si matan al jefe de Billy Costigan, al capitán Queenan, ¿quién puede testificar que Billy es en realidad un policía?
    A este círculo vicioso se le añaden unas ingeniosos niveles adicionales con los artefactos modernos de los teléfonos móviles y los ordenadores. Cuando se cruzan las trayectorias de los dos infiltrados, como acaban por hacer, ¿terminarán a uno y otro lado de la misma llamada telefónica? Cuando los polis sospechan que tienen un informador entre ellos, ¿qué pasa si le asignan al informador que se encuentre a sí mismo? Las trampas y traiciones de la vida encubierta quedan dramatizados en uno de mis momentos favoritos, cuando le dicen a uno de los personajes: "Te di la dirección equivocada. Pero fuiste a la que era".

Y una nota sobre la reflexividad inherente a las películas de espías: vemos actuación sobrepuesta sobre actuación, una espesa capa de láminas de significado, como en las comedias de Shakespeare cuando hay teatro dentro del teatro, o cuando (en Twelfth Night o en As You Like It) hay travestismo complejo, y un muchacho interpreta el papel de mujer disfrazada de hombre. La duda sobre la sustancia de la identidad acecha:

"Hemingway decía que si te sientes bien después, has hecho bien, y si te sientes mal es que has hecho mal. Colin y Billy se sienten mal todo el rato, y así sus vidas suponen una actuación que es una mentira. Y esta es la clave para las interpretaciones de DiCaprio y Damon: por la naturaleza de las películas creemos que la mayoría de los personajes actúan o hablan por sí mismos. Pero virtualmente en cada momento de esta película, excepto en unas pocas escenas clave, ellos no lo hacen. Los dos actores transmiten este conflicto interno atormentador de de modo que lo notamos y sentimos, pero no lo vemos—no van agitando banderas para llamar la atención sobre sus engaños" (Ebert).

Uno de los límites ideales de la paradoja del espía se da cuando (una vez destruido su anclaje secreto y precario en la organización que lo envió), el espía se encuentra abandonado en tierra enemiga, que es donde tiene ahora la identidad más sólida. Como el Enrique Cuarto de Pirandello, atrapado en su propio juego y obligado a seguir interpretando para siempre el papel que creía que podía interpretar—la máscara ahora pegada a la piel, y convertida en nueva cara.La tentación aquí es, pues, la inversión de papeles– muerto el satánico capo Frank Costello, y toda su banda—y una vez eliminado su alter ego o mala conciencia de un sorprendente tiro en la frente que le dan sus "compañeros", Colin Sullivan puede pasar ahora por un agente limpio y recto—en caso de que algo se descubra de sus trapicheos, siempre podrá decir que era un infiltrado en campo enemigo.  Peligra la identidad delincuente de Sullivan, igual que peligraba la identidad policial de Costigan debido al carácter secreto de su misión, que lo desvinculaba de casi todos los policías. La identidad es un sistema de información, y lo esencial es asegurar su coherencia. Si ciertos anclajes se eliminan, la coherencia de la identidad del espía puede verse súbitamente alterada. Y parece que esa va a ser la resolución de la película, pero hay un hilo suelto, claro—Colin Sullivan no ha matado a su novia, aunque Costigan le ha revelado a ella la secreta identidad criminal de Colin. Y quizá no la ha matado porque (con ella) no está actuando al cien por cien, sino sólo al cincuenta por cien (como hace ella con él, por otra parte, otra infiltrada). Y quizá o quizá no es ella la que contacta con el último peón suelto, el teniente del servicio secreto, socio del difunto capitán Queenan—que sin dar mucha conversación sorprende a Sullivan y le vuela la cabeza sin darle tiempo a resolver sus crisis de identidad. Muertes simétricas, también, con la de Costigan.

Con lo cual este último policía-sorpresa (Mark Wahlberg) se convierte, claro, en un asesino de policías (aunque fuese de un policía falso, no se sabía) y en un vigilante que es a la vez policía, juez y ejecutor. Una figura quintaesencialmente americana, claro—el justiciero fuera del sistema. Porque el sistema genera su propia corrupción, y su propia imagen especular o negativa, su alter ego indeseable. Y cuando no lo hace por extrusión, lo hace por intrusión. El funcionario corrupto, el político corrupto, son a la vez probos ciudadanos, y también son infiltrados más o menos activos, enviados por sí mismos,  o activados en momentos clave por sus redes de contactos para mover un papel que no moverían en otras circunstancias, o para aplicar una ceguera selectiva y puntual. Y volver luego a ser quienes eran, o quienes creen que son.





Otra película sobre infiltrados y sobre la paradoja del espía que he comentado antes por aquí es Lobo, de Miguel Courtois, que va sobre la infiltración en un comando etarra del famoso agente doble que respondía (o no) a ese alias. Y otra más es Munich de Steven Spielberg, sobre los terroristas antiterroristas de los servicios secretos israelíes.

Sobre la manera en que los secretos a la vez constituyen parte importante de la realidad y a la vez hacen inestable la realidad, puede leerse el artículo "Secretos, anagnórisis, retrospección, realidad". Pero sobre la lógica o doble lógica del espionaje, y de los juegos de estrategia y simulación a que conduce, hay que leerse (y es imprescindible) el libro de Erving Goffman Strategic Interaction. Aquí hay un comentario parcial: "Teoría paranoica de la observación mutua". Infiltrados va más allá de la mera película de espías, pues la inseguridad del yo alcanza límites metafísicos y analíticos. Llega a la categoría de película goffmaniana. Y también es más cosas, y tiene otras facetas, como todo el mundo.

 
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