
Comentario puesto en una discusión sobre si es posible la objetividad, o si se puede contar la verdad tal como es, especialmente en los medios de comunicación...
Claro
que existe la objetividad, todo el rato. Cada vez que estamos de
acuerdo con alguien en algo. Si un titular dice "El PSOE gana las
elecciones", y yo estoy de acuerdo en que en efecto el PSOE ha ganado
las elecciones, pues entonces el titular es objetivo. Para mí.
Bueno, que ya os oigo: "Ah, pero es objetivo para tí. No objetivo en
sí. Ni objetivo para todo el mundo. O sea, no es objetivo."
Bueno, es que hablando de fenómenos significativos, no tiene sentido el
"en sí". Es "para alguien." El titular "en sí" son manchas de tinta en
papel, o ni siquiera eso.
En cuanto a que lo que yo
considero objetivo no es objetivo "para todos"... pues claro. Existe la
verdad, como la objetividad, pero no es la misma para todos. Lo que es
verdad o no, lo que es objetivo o no, se determina mediante acuerdos en
comunidades. Comunidades de gente que comparte esa verdad o gente para
quien algo es un dato objetivo y no una apreciación subjetiva.
¿Que esa verdad que yo comparto con mi comunidad será una falsedad
para un tercero? ¿Que esa objetividad que yo señalo será señalada por un
tercero como engañosa o subjetiva? Sin duda. Pero también habrá,
seguramente, quien esté de acuerdo conmigo y comparta esa apreciación de
las cosas.
Por disentir un poco más de lo dicho, diré que
yo opino lo contrario también en esta cuestión: que no se puede redactar
una noticia de manera neutra y veraz (para todo el mundo, se entiende),
"esto es, sin carga ideológica". Eso sí que es el país de Nunca
Jamás... yo, al menos, le veré carga ideológica a cualquier cosa que
puedas decir.
En suma, que objetividad y subjetividad no
son tan distintas como se pintan a veces. Y que por supuesto existen las
verdades, aunque algunas sean falsas, y las objetividades, aunque otros
las denuncien como subjetivas.
Y hasta habrá quien se deje
convencer por mis verdades y mi manera de ver las cosas, o me convenza
de la suya. Pero eso ya es otra cuestión, y otra verdad.
Arcadi
Espada da muchas vueltas en su blog a la diferencia entre hechos y
valoraciones, y defiende a capa y Espada la necesidad de la objetividad
en la exposición de hechos. Aunque a mi entender traza una línea
demasiado nítida (inexistente de hecho, o según mi valoración) entre
hechos y valoraciones.
—oOo—
Sobre Zapatero, si "lo único que hizo bueno se lo mandaron hacer", es discutible. Debe haber muchos seguidores del programa de Zapatero en España, aparte de un líder iluminado. El matrimonio homosexual lo menciona Arcadi Espada como un logro ridículo o despreciable, pero es trascendente y significativo no sólo para sus partidarios, sino también para sus detractores. Zapatero también ha sido el presidente del feminismo agresivo, de la "ley de igualdad" asimétrica (aunque algo le precedió Aznar en eso) y del aborto libre (ídem que ídem). Son medidas que tienen muchos apoyos, además de muchos detractores. También ha acabado Zapatero con el concepto de "sexo" en el registro civil, para introducir en su lugar el de "género". Y muchos otros cambios en esta línea. No el menos significativo es su reconceptualización del término "nación" y sus consecuencias a la hora de concebir España. Esto no se lo han hecho hacer, claro que puede discutirse si es bueno (Arcadi Espada parece estar a favor del matrimonio homosexual pero no de estos otros "logros").
Y de lo que "le mandaron hacer", hay pocas reformas de calado real en economía, más bien parches a desgana. Que sin duda no reivindicará como parte de su legado, aunque algunos se lo puedan recordar.