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viernes, 1 de marzo de 2019

Sobre el PP y su defensa del español

 Carta a Pablo Casado, de Gloria Lago, la presidenta de la asociación Hablamos Español


Estimado Sr. Pablo Casado, Presidente del Partido Popular,

Hemos recibido la propuesta electoral de su partido, encaminada a  aliviar la restricción de derechos lingüísticos que padecemos las personas que preferimos usar el español, sobre todo los niños que tienen esta lengua como materna, en las CCAA bilingües de España.

Antes de enviarle nuestra respuesta, en la que señalaremos aspectos importantes que no recoge su propuesta, y en la que le pediremos que aclare algunos términos que resultan ambiguos, permítanos que le hagamos llegar la siguiente relación que recoge algunas de las discriminaciones que soportan los hispanohablantes en Galicia, la única Comunidad Autónoma bilingüe donde ustedes están gobernando.


1⃣. En la enseñanza, el español está relegado a las asignaturas con menos interés lingüístico. En Primaria, Ciencias Sociales y Ciencias Naturales se imparten en gallego y Matemáticas en español, y en ESO, solo  Matemáticas, Tecnología, y Física y Química,  son obligatorias en español.

2⃣. El español está prohibido por Decreto en la administración educativa de Galicia. Boletines, notas, comunicaciones con padres y alumnos, cartelería, etc. Todo ha de estar solo en gallego. Esto es así hasta el extremo de que se está amenazando con expedientes a profesores por usarlo en las comunicaciones por escrito con sus compañeros.

3⃣. En las actividades lúdicas de la Xunta dirigidas a niños y jóvenes solo se usa el gallego.

4⃣. En los concursos para fomentar la creatividad en los jóvenes, está prohibido usar el español en todas sus especialidades.

5⃣. Las ayudas para la publicación de tesis y trabajos de fin de grado solo existen para quienes usan el gallego.

6⃣. Los edificios administrativos de la Xunta son un ejemplo de monolingüismo en gallego.

7⃣. En las campañas informativas e institucionales de la Xunta solo se usa el gallego.

8⃣. En las redes sociales de la Xunta solo se usa el gallego.

9⃣. En todas las intervenciones públicas en Galicia del gobierno gallego y del presidente de la Xunta solo se usa el gallego. Ningún diputado interviene en español en el Parlamento de Galicia.

🔟. La Xunta ha declarado el gallego lengua propia de las Universidades de Galicia.

1⃣1⃣. En los hospitales inaugurados por Feijóo, toda la visibilidad, señales, cartelería, etc., están solo en gallego incluso en la cafetería.

1⃣2⃣. Las comunicaciones de citas médicas se expiden solo en gallego y, por defecto, también las peticiones de pruebas médicas y analíticas.

1⃣3⃣. Para cualquier subvención o ayuda pública que se solicite en Galicia, ha de usarse el gallego si se quieren obtener todos los puntos.

Nos gustaría creer que el Partido Popular quiere emprender un nuevo camino que garantice los derechos lingüísticos de las personas que preferimos usar el español, Sr. Casado, pero necesitamos algún gesto que nos muestre que no nos van a volver a engañar. Sería alentador que consiguiese usted que el Presidente de la Xunta reconsiderara, al menos, algún punto de este decálogo .

También le pedimos que evite que tengamos que volver a acudir a los tribunales para tener unos ayuntamientos donde no se discrimine el uso del español. Las ordenanzas de los ayuntamientos aprobadas por el actual Partido Popular de Galicia excluyen esta lengua.

El Tribunal Supremo acaba de darnos la razón declarando no ajustada a derecho la ordenanza de Lugo, aprobada por el PP de Galicia y alabada por el gobierno de Feijóo. A causa de esa ordenanza y de todas las demás de este tenor, el español está excluido de la visibilidad en ayuntamientos, señales de tráfico, folletos, campañas, intervenciones de los concejales y, quien quiera algún documento en español, ha de pedirlo “formalmente” por escrito, y constará que es una traducción del “original” en gallego.

Se obliga, incluso, a cualquier empresa que quiera trabajar con el ayuntamiento a usar el gallego en su solicitud y actividades, y no hay actividad cultural o para jóvenes que no tenga que pasar por el aro lingüístico.
La última ordenanza discriminatoria fue aprobada por el alcalde Popular de Cotobade-Cerdedo el pasado 6 de enero.

Si convence usted al señor Feijóo para que dé un paso hacia una cooficialidad respetuosa con los derechos de los hablantes de ambas lenguas, y para que retire su apoyo a estas ordenanzas, nos ahorraremos dinero y años de espera para que se haga cumplir la ley. Así las propuestas del Partido Popular en materia de derechos lingüísticos ganarán credibilidad y serán valoradas.

Atentamente,

Gloria Lago. Presidente de la Asociación Hablamos Español

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viernes, 14 de diciembre de 2018

Retropost (14 de diciembre de 2008): Expertos comisarios lingüísticos


Hace unos meses, una comisión de "expertos"—expertos en seguir instrucciones del comisariado político, al parecer—elaboró un informe sobre la situación de las lenguas minoritarias en España, para el programa de defensa de lenguas minoritarias y regionales del Consejo de Europa. Y esta semana se ha aprobado sobre su base una serie de recomendaciones del comité de ministros al respecto.

Las recomendaciones van, cómo no, en el sentido de asegurar la protección de las lenguas minoritarias, y la posibilidad de su uso en las administraciones regionales correspondientes, asegurando que haya en ellas funcionarios que las conozcan, etc. Hasta ahí, muy bien.

Lo que falta en todo el razonamiento de estos comités sobre la situación española es la protección del derecho a usar la lengua oficial del Estado en dichas administraciones. Como se sabe, en buena parte de España, sobre todo en Galicia, Cataluña y el País Vasco, hay una serie de maniobras encaminadas a arrinconar en la medida de lo posible el uso del español como lengua común. De esto aquí ni noticia, en el informe—que naturalmente se basa primordialmente en los datos ofrecidos por las propias administraciones interesadas.

Se comprende en cierto modo que el comité, con sus anteojeras administrativas, ignore esta cuestión, pues su ámbito de competencia no son las lenguas mayoritarias y oficiales, sino las minoritarias. Aclara modestamente en el caso catalán que la protección a las lenguas minoritarias no quiere decir que esa lengua minoritaria deba convertirse en obligatoria, sólo que se asegure su uso en educación si así lo desean los padres. Se presupone, mucho presuponer en el caso español, que la lengua común, mayoritaria y oficial no necesita una defensa por parte de la administración. Y sobre este craso error (error posibilitado por la demencial lógica del secesionismo nacionalista en España, y la cancha que le dan los partidos mayoritarios)—sobre este error de base se edifica un informe detalladísimo que sin embargo es tuerto de oficio, pues tienen los informantes instrucciones de no ocuparse del caso de aquellas administraciones que han abolido el uso del español como lengua administrativa—en la educación, en la atención al ciudadano, etc.máquina imposible

Pero es que la ceguera voluntaria en este tema da lugar a una lógica perversa. De acuerdo, en Cataluña no parece haber problemas con la atención en catalán salvo en ciertos ámbitos de la administración de Justicia. Pero resulta que sí hay problemas con el español en muchos otros ámbitos—con lo cual el español debería tener el carácter de lengua minoritaria, con hablantes sin embargo numerosos cuyos intereses deberían ser competencia de esta Comisión de Expertos. Pero de eso no hay ni noticia: en sus instrucciones figura que el español no es lengua a observar o proteger, o cuyo uso deba ser asegurado. Del derecho de los particulares a usar la lengua mayoritaria si así lo desean—de eso ni media: tuertera selectiva otra vez. Y así tenemos lo que tenemos: ejércitos de expertos trabajando para negar lo evidente, y procurar que no tenga existencia administrativa el problema.

Y otra que tiene narices es que aquí se ocupan mucho del gallego hablado en Extremadura, que igual alguien lo habla, puede ser—pero no hay ni mención de otras lenguas minoritarias mucho más mayoritarias, como el árabe o el rumano de los inmigrantes. O el inglés, francés, holandés o alemán que hablan tantos turistas—como si éstos no existiesen.

Porque los del Comité siguen su instrucción y misión sin más, para la que fueron designados: promocionar en lo posible las lenguas minoritarias "oficiales". Lo de atender a que sea una proporción razonable de recursos lo que se destine a ellas, atender a lo que se habla de verdad, o no crear absurdos haciendo que las lenguas regionales sustituyan a las lenguas generales y mayoritarias... eso no entra en el ámbito del comité. Con esta lógica, y con las recomendaciones del Comité de Ministros, no parará la cosa hasta que aquí en Aragón nos sirvan la fabla aragonesa—¡y el catalán!— con cuchara y cucharón, hasta que estén en condiciones de sustituir al español en la administración regional. Que tendría narices. Pero así va la la lógica de estos procesos, y de nuestros políticos que velan por ellos.

Y esto "en democracia". Lo cual prueba que la lógica partidista, las instrucciones del jefe, del comisario político y del Partido, y el buen hacer borreguil del buen funcionario que se atiene a sus instrucciones—son todos fenómenos que se reproducen igual de bien en democracia que en sistemas supuestamente más regimentados. Espeluznante.





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martes, 13 de noviembre de 2018

Contra la exclusión del español

—Y hagan una cosa. Empiecen por dejar de llamar 'castellano' al español. Cuando así lo llaman los nacionalistas, por algo es.





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Hablamos Español / Politización de la justicia

lunes, 12 de noviembre de 2018

500.000 FIRMAS POR EL ESPAÑOL


Que son, también, 500.000 firmas por España. La dedicación, energía, constancia y claridad de ideas de Gloria Lago en este empeño ha sido admirable. Esperemos que se vean recompensadas.









No crean, que cuesta un esfuerzo conseguir que alguien firme por el español. Yo colaboré un poquito con la campaña, enviando una docena de firmas. En mi facultad puse carteles para ello, y de toda la Facultad firmó  una persona.

Ahora sólo falta que esto llegue al Congreso y los partidos nacionalistas y criptonacionalistas— nacis catalanes y vascos, podemitas, PSOE, y PP— se nieguen a tramitar una ley que aplique el derecho a usar la lengua española que proclama la Constitución para toda España. Hasta ahora han hecho todo lo posible—el gobierno de Sánchez muy activamente esta misma semana—por dejar ese derecho en letra muerta, como parte crucial de la voladura controlada de España.






















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miércoles, 17 de octubre de 2018

Retropost (17 de octubre de 2008): Mesa por la libertad lingüística


Me adhiero al manifiesto, y manifestación hoy en La Coruña, de la Mesa por la Libertad Lingüística—contra la "normalización lingüística" que la llaman, no de normalidad sino de norma, la norma administrativa de poner el gallego de plato único, fruto de la alianza Popular-nacionalista-socialista. Como si en Galicia no hablaran español, o fuese éste una lengua extranjera. Los que dicen que está prohibido decir La Coruña, vamos, e imponen sanciones a quien lo dice. Porque, según razonan ellos, los gallegos deberían hablar gallego, quieran o no. Les ven estos puntos débiles a los gallegos, que flaquean en su fe, según estos normalizadores:

• A lingua non se percibe como factor radical de identidade e os seus problemas parece que non preocupan á maioría social
• Aumento da xente nova para a que o galego xa é lingua aprendida, segunda, non emocional e non necesaria, que xa non saben por que a deben falar.
• Indiferenza social ante a promoción do galego: a sociedade galega só se deixa levar. 

    (Plan Xeral de Normalización da Lingua galega, «Puntos débiles» Parlamento de Galicia., 21/09/2004)

Por suerte los gallegos al parecer son amorfos y se dejan llevar. Aún es algo.

Pero quién vota a esta gente, por favor...

Lo que pide el manifiesto de la Mesa ésta es:
 
—la derogación de la prohibición del español a los escolares en las materias troncales (decreto 124/07)
—la libertad, la igualdad y la paz lingüística, perturbadas por la injerencia de los poderes públicos a favor de un proyecto excluyente,
— Contra la planificación lingüística: por la denuncia y el desistimiento del Plan Xeral de Normalización y sus secuelas, y la renuncia a cualquier acción inspirada en la supuesta anormalidad de la conducta lingüística de los ciudadanos,
— Contra la "normalización", coactiva o indicativa, de cualquier grupo de ciudadanos por razón de lengua. Todos somos normales, cualquiera que sea la lengua que empleemos.

Fírmalo ahora y habrás hecho algo, en lugar de nada, contra la marea de "normalizaciones" de los nacionalistas.




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martes, 25 de septiembre de 2018

PSOE y sus socios separratas, contra el español

Promoviendo un arrinconamiento anticonstitucional de la lengua oficial de España frente a las lenguas regionales:



Federico a las 6: La Ley de Cs contra la discriminación lingüística.


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domingo, 16 de septiembre de 2018

Cataluña no se manifiesta por el español

 

A pesar de la dedicación, la actividad y los principios, todos admirables, de Gloria Lago en su defensa del español con las manifestaciones y la iniciativa legislativa popular Hablamos Español, no hay en España, y menos aún en Cataluña, una conciencia de la necesidad de defender la oficialidad del español con todas sus consecuencias. Tanto menos la hay en el Congreso de los diputados, donde ni un solo diputado apoya el programa de Hablamos Español, que consiste ni más ni menos que en aplicar la Constitución.  Cuando llegue al Congreso la Iniciativa Legislativa Popular será rechazada por unanimidad, y punto.

Así nos va.  No voten a ninguno de estos: ni a los nacionalistas, ni al Cuatripartito nacional. Pero qué digo: ustedes son españoles, y los han votado, los votan, y los votarán.







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domingo, 22 de julio de 2018

Retropost (22 de julio de 2008): Pastoreo lingüístico

Como siempre existe una política lingüistica siempre existe el pastoreo lingüístico en el que las autoridades dicen a los ciudadanos cómo tienen que hablar o qué idioma tienen que utilizar. Las diferencias, supongo, son siempre de grado, y lo que difiere es la visibilidad o importunidad del pastoreo para una proporción mayor o menor de la población.
Pero siendo entonces todo los mismo en todas partes, las diferencias de grado y proporción y las proporciones estadísticas son altamente relevantes, y vale decir que se convierten en diferencias de sustancia. Que todos los casos no son iguales, vamos.
Y para sustanciosas, o más bien propias de gente con poca sustancia, vale destacar las políticas lingüísticas de los nacionalistas en la España de hoy. De los nacionalistas, y de los socialistas, pues los socialistas han resultado ser nacional-socialistas en cada corroncho local por algún efluvio del lugar, o influencia irresistible; del mismo modo que el Partido Popular tiene contorsiones, espasmos y da señales de ir a hacer una mutación hacia el populismo-nacionalismo para mimetizarse con el paisaje dominante.

Bien, pues en Galicia, que es donde paso las vacaciones desde hace años, hay dos idiomas con los que según mito popular (y oficial) nunca ha habido problema de convivencia. Eso de "cuando a la gente le hablan en gallego, pues habla en gallego, y cuando le hablan en castellano, pues contestan en castellano sin ningún problema". Como si todos supiesen "castellano" y gallego, vamos. Otra versión: "Y si no, os cada uno habla en lo que quiere y os entendéis igual". Me gustaría ver qué hubiese pasado en tiempos pre-autonómicos (o post-autonómicos) si a alguien se le hubiese ocurrido hacer un examen en un idioma distinto al estipulado o esperable, o si un presentador de la televisión saliese hablando en el idioma que le diese la gana a él—aun siendo oficiales los dos idiomas oficiales.

Los nacionalistas del terruño, sean populares, socialistas o secesionistas, gravitan hacia el monolingüismo local con una atracción irresistible e inexplicable, sólo comparable a la del perro por volver a su vómito. Y así vemos como poco a poco la rotulación oficial se va volviendo monolingüe terruñosa; primero la oficial, y luego la privada, primero por subvención oficial e incentivos psicológicos varios, luego por multa a quien no se pliegue, como ya sucede en Cataluña. Y lo mismo con la educación, sentando las bases de un próspero futuro de profesionales y funcionarios que sólo hablen vasco, o catalán, o bable. Que tampoco, ojo, es que les dejen hablar a los chavales en la escuela lo que ellos quieren o hablan, para nada van los tiros por allí. Le preguntaba a un chaval de pueblo por aquí, y me dice que "en gallego hay que hablar cuando te mandan, y si no te castigan". Y que no puede hablar tampoco de la manera que a él le sale cuando habla en la calle con otros chavales: "¡No hables en castrapo!" De la lengua del pueblo, me río yo. Esa nunca tiene lugar en el sistema educativo. Y en secundaria, se pone la cosa más seria: "Allí, a la tercera vez que te pillan hablando en español, expulsado una semana".

La situación en Galicia es realmente pintoresca. A la gente, sobre todo la gente mayor, la oyes hablar entre sí en gallego por la calle con sus amistades, aunque en las tiendas ya tiendan a usar más el español. Los periódicos están casí íntegramente en español, aunque siempre con alguna columnilla en gallego por aquí y por allá, más por no desentonar parece que por otra cosa—y aquí ya ha habido desde Rosalía de Castro al menos un interés por conservar esta lengua. Pero, ¿los políticos? En gallego como un solo hombre, aunque sea un gallego más falso que un duro de madera, que se ve que la mayoría sólo lo hablan cuando tienen un micrófono delante. En los medios públicos, lo mismo: cadenas subvencionadas por decreto sólo en gallego, y noticias en las radios en un gallego lo más desgalleguizado posible, una especie de híbrido oficialmente aceptable de gallego con fonética española, para que la gente se entere, que no conviene tampoco quedarse sin audiencia si empezamos a hablar con tono cantarín. Que el acento gallego gallego sigue sonando a paleto, por lo que parece, hay que darle un lavado de cara, un poco como si los presentadores de TVE hablasen a lo Miguel Ríos, en español con entonación y dejes de inglés.

De aquí a que se abuchee a quien hable en español en el parlamento gallego, como pasa en el parlamento catalán, poco falta. Y si de las autoridades depende, la lengua común (común no sólo a la mayoría de los gallegos, sino común a Galicia y al resto de España) se irá eliminando del espacio público tan sistemáticamente como si fuese una peste indeseable. Hasta ahí les llega la lógica y el sentido común a nuestros políticos.

La Secretaría de Política Lingüística del gobierno gallego paga anuncios animando a la gente a hablar en gallego. Se pregunta uno por qué, siendo las dos lenguas oficiales, no hay otros tantos anuncios animándoles a hablar en español. Que aparte de ser también "lo tuyo" etc. etc. para muchos, ofrecería otras ventajas que se pasan por alto con esta política cegata y obcecada. Ahora que la gente se resiste, claro—si no, no harían falta anuncios, ni subvenciones. Como digo, en cuanto alguien se juega los cuartos suyos (no los del gobierno que no son "de nadie") ni lo duda y usa el español, como sucede en los periódicos, o en las programaciones no subvencionadas o no obligadas por cuota. Y cuando en la radio los presentadores monolingües gallegos entrevistan a alguien (a alguien sin consigna o sin instrucciones del jefe, se entiende) rarísima es la vez en que habla en gallego. Habla en español, en una lengua que al decir de los Xunteros no es propia—que hay que ver cómo es la gente, qué falsa.

Creo que va siendo hora de pasar a las multas.

(PS: Aunque hay quienes lo llevan con retranca. Compruebo con sorpresa que La Voz de Galicia—sin cambiarse el nombre a A voce de Galicia, tiene en gallego íntegramente la portada, pero sin perdonar una noticia, y hasta el ano de publicación. Ahora bien, la continuación de todas esas noticias en páginas interiores está en español, y el gallego sólo aparece en las dos o tres columnillas de rigor. Esto es gracioso—pero también es síntoma de una situación altamente atípica. Como lo es que haya sido el Partido Popular, y no ningún Bloque galleguista, el responsable de eliminar hasta el menor rastro de español de la señalización oficial).










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sábado, 14 de julio de 2018

Contra las mentiras y falacias de la inmersión lingüística










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jueves, 12 de julio de 2018

El gobierno PSOE, contra el español

lunes, 25 de junio de 2018

Retropost (25 de junio de 2008): Manifiesto por la lengua común


Manifiesto por la lengua común

Han impulsado desde Unión, Progreso y Democracia un Manifiesto por la Lengua Común. Manifiesto que manifiesto que firmo, a pesar de un detallito que no me gusta.

El detallito es se llama al español sistemáticamente "castellano", como si no fuese el castellano el idioma español por antonomasia. Se dice que las demás lenguas "también son españolas", ya... —pero es que no lo son en la misma medida ni en el mismo sentido. Se usan en algunos sitios de España y en ese sentido son españolas, pero ninguna se usa en toda España y por tanto ninguna es la lengua española.

A pesar de eso, como digo, lo firmo, y os animo a firmarlo en esta página. Este es el texto:


Desde hace algunos años hay crecientes razones para preocuparse en nuestro país por la situación institucional de la lengua castellana, la única lengua juntamente oficial y común de todos los ciudadanos españoles. Desde luego, no se trata de una desazón meramente cultural -nuestro idioma goza de una pujanza envidiable y creciente en el mundo entero, sólo superada por el chino y el inglés- sino de una inquietud estrictamente política: se refiere a su papel como lengua principal de comunicación democrática en este país, así como de los derechos educativos y cívicos de quienes la tienen como lengua materna o la eligen con todo derecho como vehículo preferente de expresión, comprensión y comunicación.

Como punto de partida, establezcamos una serie de premisas:

1. Todas las lenguas oficiales en el Estado son igualmente españolas y merecedoras de protección institucional como patrimonio compartido, pero sólo una de ellas es común a todos, oficial en todo el territorio nacional y por tanto sólo una de ellas -el castellano- goza del deber constitucional de ser conocida y de la presunción consecuente de que todos la conocen. Es decir, hay una asimetría entre las lenguas españolas oficiales, lo cual no implica injusticia (?) de ningún tipo porque en España hay diversas realidades culturales pero sólo una de ellas es universalmente oficial en nuestro Estado democrático. Y contar con una lengua política común es una enorme riqueza para la democracia, aún más si se trata de una lengua de tanto arraigo histórico en todo el país y de tanta vigencia en el mundo entero como el castellano.

2. Son los ciudadanos quienes tienen derechos lingüísticos, no los territorios ni mucho menos las lenguas mismas. O sea: los ciudadanos que hablan cualquiera de las lenguas cooficiales tienen derecho a recibir educación y ser atendidos por la administración en ella, pero las lenguas no tienen el derecho de conseguir coactivamente hablantes ni a imponerse como prioritarias en educación, información, rotulación, instituciones, etc... en detrimento del castellano (y mucho menos se puede llamar a semejante atropello «normalización lingüística»).

3. En las comunidades bilingües es un deseo encomiable aspirar a que todos los ciudadanos lleguen a conocer bien la lengua cooficial, junto a la obligación de conocer la común del país (que también es la común dentro de esa comunidad, no lo olvidemos). Pero tal aspiración puede ser solamente estimulada, no impuesta. Es lógico suponer que siempre habrá muchos ciudadanos que prefieran desarrollar su vida cotidiana y profesional en castellano, conociendo sólo de la lengua autonómica lo suficiente para convivir cortésmente con los demás y disfrutar en lo posible de las manifestaciones culturales en ella. Que ciertas autoridades autonómicas anhelen como ideal lograr un máximo techo competencial bilingüe no justifica decretar la lengua autonómica como vehículo exclusivo ni primordial de educación o de relaciones con la Administración pública. Conviene recordar que este tipo de imposiciones abusivas daña especialmente las posibilidades laborales o sociales de los más desfavorecidos, recortando sus alternativas y su movilidad.

4. Ciertamente, el artículo tercero, apartado 3, de la Constitución establece que «las distintas modalidades lingüísticas de España son un patrimonio cultural que será objeto de especial respeto y protección». Nada cabe objetar a esta disposición tan generosa como justa, proclamada para acabar con las prohibiciones y restricciones que padecían esas lenguas. Cumplido sobradamente hoy tal objetivo, sería un fraude constitucional y una auténtica felonía utilizar tal artículo para justificar la discriminación, marginación o minusvaloración de los ciudadanos monolingües en castellano en alguna de las formas antes indicadas.

Por consiguiente los abajo firmantes solicitamos del Parlamento español una normativa legal del rango adecuado (que en su caso puede exigir una modificación constitucional y de algunos estatutos autonómicos) para fijar inequívocamente los siguientes puntos:

1. La lengua castellana es COMUN Y OFICIAL a todo el territorio nacional, siendo la única cuya comprensión puede serle supuesta a cualquier efecto a todos los ciudadanos españoles.

2. Todos los ciudadanos que lo deseen tienen DERECHO A SER EDUCADOS en lengua castellana, sea cual fuere su lengua materna. Las lenguas cooficiales autonómicas deben figurar en los planes de estudio de sus respectivas comunidades en diversos grados de oferta, pero nunca como lengua vehicular exclusiva. En cualquier caso, siempre debe quedar garantizado a todos los alumnos el conocimiento final de la lengua común.

3. En las autonomías bilingües, cualquier ciudadano español tiene derecho a ser ATENDIDO INSTITUCIONALMENTE EN LAS DOS LENGUAS OFICIALES. Lo cual implica que en los centros oficiales habrá siempre personal capacitado para ello, no que todo funcionario deba tener tal capacitación. En locales y negocios públicos no oficiales, la relación con la clientela en una o ambas lenguas será discrecional.

4. LA ROTULACIÓN DE LOS EDIFICIOS OFICIALES Y DE LAS VÍAS PÚBLICAS, las comunicaciones administrativas, la información a la ciudadanía, etc... en dichas comunidades (o en sus zonas calificadas de bilingües) es recomendable que sean bilingües pero en todo caso nunca podrán expresarse únicamente en la lengua autonómica.

5. LOS REPRESENTANTES POLÍTICOS, tanto de la administración central como de las autonómicas, utilizarán habitualmente en sus funciones institucionales de alcance estatal la lengua castellana lo mismo dentro de España que en el extranjero, salvo en determinadas ocasiones características. En los parlamentos autonómicos bilingües podrán emplear indistintamente, como es natural, cualquiera de las dos lenguas oficiales.
Firmado por Mario Vargas Llosa, José Antonio Marina, Aurelio Arteta, Félix de Azúa, Albert Boadella, Carlos Castilla del Pino, Luis Alberto de Cuenca, Arcadi Espada, Alberto González Troyano, Antonio Lastra, Carmen Iglesias, Carlos Martínez Gorriarán, José Luis Pardo, Alvaro Pombo, Ramón Rodríguez, José Mª Ruiz Soroa, Fernando Savater y Francisco Sosa Wagner.

También está el manifiesto en Libertad Digital, o en el ABC, y hasta en El País o en RTVE— (aunque ahí no hay enlace para firmarlo, ya sería mucho pedir)—Lo digo por si algún inquieto asustadizo piensa que es cosa de fachas esto de no ponerles alfombra roja a los nacionalistas.



 


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PS, diez años después. Es lamentable comprobar que todo sigue exactamente igual que hace diez años—o que, en todo caso, se ha arrinconado todavía más al español en un buen número de comunidades autónomas, casi todas las que ostentan una "lengua propia". La peste nacionalista que nos asola parece no tener perspectivas de remitir en un futuro previsible.



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martes, 12 de junio de 2018

PSOE catalanista antiespañol en Baleares

miércoles, 7 de febrero de 2018

Así tenemos lo que tenemos

Recojo firmas en mi facultad pidiendo la igualdad lingüística del español #hablamosespañol — para que se reconozca el derecho al uso de la lengua oficial de toda España en la educación y en la administración. Y en un mes ha firmado UNA PERSONA. Así se explica por qué tenemos lo que tenemos gobernándonos.




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se puede ver haciendo clic en la foto ésta de Termineitor. Y hay más enlaces a cosas mías al pie de esta página.