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lunes, 31 de julio de 2023

Construcción de 'El Espejo y la Máscara'

 Artículo sobre Borges y Baquero Goyanes donde se me cita:


Luarsabishvili, Vladimer. (New Vision U). "La construcción textual y referencial del cuento: La lingüística textual, la retórica cultural y la teoría del profesor Mariano Baquero Goyanes. Una aproximación a 'El Espejo y la Máscara' de Borges." Monteagudo 28 (2023): 153-74. (Special issue: "Mariano Baquero Goyanes, Magister de Poética).

         https://doi.org/10.6018/monteagudo.561861

         https://revistas.um.es/monteagudo/article/view/561861

         2023

 

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miércoles, 30 de diciembre de 2020

Me citan en Turquía

 

En este artículo de Semantic Scholar:

 

Tüfekçi, M. Elif. "Yapısalcı Yöntem ve Uygulama Alanları (Structuralism and Its Application)." Online at Semantic Scholar.*

         https://pdfs.semanticscholar.org/fcc4/81dc9c1fa1afcb33a3dae8d2ce56c5e81058.pdf

         2020


domingo, 3 de mayo de 2020

Teoría literaria en la formación filológica


Teoría literaria estructuralista en concreto. Me citan:


Moreno Torres, Mónica, and Edwin Moreno Carvajal Córdoba. "Aportes y límites de la teoría literaria en la formación del licenciado en Lengua y Literatura." Uni-Pluri/versidad 9.1 (2009): 1-13.*
         2020

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martes, 2 de julio de 2019

Gérard Genette, de la poétique à l'esthétique




GÉRARD GENETTE, DE LA POETIQUE A L’ESTHETIQUE

APPEL A CONTRIBUTION DE LA NOUVELLE REVUE D’ESTHÉTIQUE (PUF)

Date limite d’envoi des articles :
1erdécembre 2019.



La disparition de Gérard Genette en mai 2018 a laissé un immense vide dans notre vie intellectuelle : pendant plus d’un demi-siècle, le critique et théoricien de la littérature, puis le chercheur en esthétique et enfin le savoureux écrivain de la « suite bardadraque », ont accompagné nos vies, formé notre esprit et façonné par la lecture une vision du monde empreinte de précision et de profondeur, mais aussi d’humour et de désinvolture. Grand forgeur de taxonomies mais relativiste en esthétique, théoricien des genres et des formes mais défenseur ardent des droits imprescriptibles de la singularité,  Gérard Genette mérite à tout le moins un hommage qui tâche de rendre justice à la diversité de ses goûts et ses intérêts.
Ce numéro spécial de la Nouvelle Revue d’Esthétique s’intéressera aux multiples facettes de ce « génie français » : la critique littéraire (textes réunis dans la série des Figures), le moment structuraliste,  la narratologie, la poétique genettienne de la transtextualité, le travail éditorial (revue et collection « Poétique »), la réflexion esthétique (L’Œuvre de l’art, la relation à Goodman, Danto, Schaeffer etc.), l’intérêt pour la peinture, l’architecture, la musique, le cinéma, le travail de l’écrivain à partir de la publication de Barbadrac (2006). 
Outre les contributions savantes, une partie de ce numéro sera consacrée à des témoignages ou des souvenirs et donnera notamment la parole aux amis, aux anciens étudiants ou encore aux auteurs publiés par Gérard Genette.
Modalités de soumission :
Les propositions doivent comprendre :
  • L’article (25000 signes espaces compris ; + ou – 20%)
  • le nom de l’auteur ou des auteurs
  • une présentation succincte de l’auteur ou des auteurs (100 mots maximum)
  • un résumé de 300 mots maximum
Les propositions de contribution seront envoyées au format Word à Marc Cerisuelo mcerise@wanadoo.fr, Dominique Chateau chateaudominique@mac.com et Alexandre Gefen gefen@fabula.org
Elles seront examinées et sélectionnées par le comité de rédaction de la NRE.
Date limite d’envoi des propositions : 1erdécembre 2019.




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martes, 24 de julio de 2018

Retropost (24 de julio de 2008): Raíces hegelianas de ciertas dicotomías estructuralistas



La Fenomenología del Espíritu de Hegel traza el camino recorrido por el conocimiento y la consciencia, desde las formas más elementales hasta las más complejas. En su primer capítulo trata de la certeza sensorial, y en el segundo de la percepción ("Percepción: o la cosa y el engaño"). El engaño viene a ser que la consciencia (la humana al menos) no puede darse por satisfecha con la percepción como forma de conocimiento—la consciencia niega siempre la simplicidad evidente de lo que los sentidos ofrecen, para ir más allá e introducir un elemento reflexivo—descubrir que desde el momento que se reflexiona sobre la percepción ya se está en una fase de conocimiento superior. Y así avanza el sistema dieléctico de la epistemología hegeliana, con la reflexividad de la consciencia como base.
Bien, pues en su análisis de la percepción y de su objeto, vemos desarrolladas con gran sutileza cuestiones que, en una forma más simplificada y una aplicación más local, pasarán más adelante por grandes innovaciones del pensamiento estructuralista. En concreto, se trata del análisis saussureano del signo como algo que adquiere una identidad positiva sólo merced a una negatividad que lo constituye. En semiología, recordamos, sólo hay diferencias, no hay términos positivos (algo a lo que Derrida le sacará gran partido)—o cuando menos, los términos positivos sólo son posibles mediante una consitución diferencial previa de los sistemas de signos. El signo está diferenciado de otros signos por relaciones in praesentia (sintagmáticas) que lo diferencian de otros signos de la misma cadena, y relaciones in absentia, paradigmáticas o asociativas, que constituyen su entidad diferencialmente con respecto a otras posibilidades de sentido. Por ejemplo, un fonema es una amalgama de rasgos (oclusivo, sordo, etc.) superpuestos; en tanto que tal opone su entidad a la de otros fonemas que no es, otras características que no tiene— y a la vez esos rasgos son tales únicamente porque los ha generado un sistema de sentido que otorga un valor semiótico a determinadas características físicas (por ejemplo la sonoridad frente a la no sonoridad).
Este análisis del signo tiene un paralelismo muy cercano en el análisis hegeliano del objeto percibido. No del signo lingüístico, sino de cualquier objeto— con lo cual Hegel sienta las bases, avant la lettre, de una semiología general mucho más universal que cualquiera propuesta por Saussure.

La percepción simple de un objeto es un modo de conocimiento aparentemente simple, pero que en seguida nos llevará más allá, una vez embarcados en la reflexión hegeliana. Un objeto es percibido como podría serlo otro, y así la objetualidad es un "medio abstracto universal", que podemos llamar la "cosidad" o la "esencia pura". ¿En qué consiste? Pues en la simple presencia conjunta de una pluralidad de características: en la percepción de la sal, por ejemplo, la blancura, la textura, el peso, el sabor... propiedades que en su coexistencia acumulada constituyen la sal como objeto. Pero estas cualidades son de por sí independientes: comprendemos que la blancura no afecta a la forma cristalina, ni al sabor, etc.: cada una de estas cualidades aquí superpuestas es de por sí un universal distinto, meramente conectados en una acumulación (un "Además") que es la cosa—y, como modo de existencia, la cosidad en general (Fenomenología § 113).  Traduzco ahora el párrafo 114:


En la relación que ha emergido de este modo sólo es el carácter de la universalidad positiva el que al principio se observa y se desarrolla; pero otro aspecto se presenta que también merece consideración. A saber, que si las muchas propiedades determinantes [del objeto] fuesen estrictamente indiferentes una a otra, si estuviesen simple y únicamente relacionadas consigo mismas, no serían determinadas—puesto que son determinadas en la medida en que se diferencian una de otra, y se relacionan con otras que les son opuestas. Y sin embargo: en tanto que opuestas así una a otra no pueden estar juntas en la simple unidad de su medio, unidad que les es no menos esencial que la negación; la diferenciación de sus propiedades, en la medida en que no es una diferenciación indiferente sino que es exclusiva (con cada propiedad negando a las otras) cae pues más allá de este simple medio; y el medio, por tanto, no es meramente un "Además", una unidad indiferente, sino también un Uno, una unidad que excluye a otra. El Uno es el momento de la negación; es en sí mismo simplemente una relación de lo mismo a lo mismo y excluye lo otro; y es aquéllo por lo cual la "cosidad" queda determinada como una Cosa. La negación es inherente a una propiedad en tanto que determinación que es inmediatamente una con la inmediatez del ser, una inmediatez que, a través de esta unidad con la negación, es una universalidad. En tanto que Uno, sin embargo, la determinación queda liberada de esta unidad con su opuesto, y existe en y por sí misma.

En términos saussurianos (derridizados) diríamos: la presencia está penetrada de ausencia; no hay términos positivos sin una negatividad estructural previa. Y esta naturaleza diferencial del signo subyace no sólo al lenguaje, sino a toda la realidad, cuya naturaleza es por tanto semiótica. Y sujeta a la reflexividad de la mente que la conoce y se conoce—que es el punto a donde quería llegar Hegel, y donde nos estaba esperando.

(Lástima no tener a mano: "The Pit and the Pyramid: Introduction to Hegel’s Semiology", en Jacques Derrida, Margins of Philosophy. Chicago: U of Chicago P, 1982. 69-108).






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jueves, 7 de agosto de 2014

Hériter du structuralisme?

Table ronde avec A. Simon, C. Calame, J. Leenhardt, R. Bellour, M. Macé
Autour de Roland Barthes, parrain imaginaire du CRAL



La journée des 30 ans du CRAL s'est tenu le 28 novembre 2013 à l'EHESS, Paris.

« Avec les choses intellectuelles, nous faisons à la fois de la théorie, du combat critique et du plaisir », affirmait Barthes en 1975. Prolongeons cet élan en fêtant les 30 ans du CRAL (CNRS-EHESS), créé en 1983 à la suite de la mort de Barthes, par Raymond Bellour, Claude Bremond, Hubert Damisch, Gérard Genette, Louis Marin, Christian Metz et Tzvetan Todorov.

Depuis 30 ans, les membres du Centre de recherches sur les arts et le langage travaillent à une compréhension des arts, des conduites esthétiques et des faits de culture, en alliant l'analyse des œuvres à l'étude de leurs enjeux anthropologiques, sociaux et historiques. Le CRAL s'est toujours trouvé aux avant-postes de la recherche sur les arts et leurs pratiques. D'abord rassemblés autour de références communes (Saussure, les formalistes russes), ses chercheurs ont su en permanence intégrer de nouvelles dimensions et de nouvelles approches : l'apport de la psychanalyse, l'ouverture à l'esthétique générale, les enjeux éthiques et politiques, les sciences cognitives.

Le 28 novembre, nous souhaitons ouvrir une réflexion sur cet héritage, sur cette évolution et sur les cadres actuels de notre travail. Ces journées seront organisées autour de 4 tables rondes, centrées sur l'un des inspirateurs ou fondateurs du CRAL, ouvrant des questions qui nous engagent tous.

Avec la participation de : E. Buch, A. Simon, C. Calame, J. Leenhardt, R. Bellour, M. Macé, G. Careri, L. Jurgenson, L. Acquarelli, G. Fuk, G. Didi-Huberman, J.-M. Schaeffer, J. Pier, N. Heinich, B. Carnevali, C. Benand.

jueves, 22 de mayo de 2014

Por qué es elegante ser conservador, o es conservador ser elegante

Lo explica Thorstein Veblen en su TEORÍA DE LA CLASE OCIOSA, como corolario de su explicación de la dinámica de la evolución social:


La clase ociosa está, en medida considerable, protegida contra la presión de aquellas exigencias económicas que prevalecen en toda comunidad industrial moderna y altamente organizada. Las exigencias de la lucha por los medios de vida son menos urgentes para esta clase que para cualquier otra;  y como consecuencia de esta posición privilegiada deberíamos esperar teóricamente que aquélla fuese una de las clases sociales que menos respondiesen a las demandas que la situación exige a favor de un desarrollo ulterior de las institucionesy de reajuste a una situación industrial que ha experimentado alteraciones. La clase ociosa es la clase conservadora. Las exigencias de la situación económica general de la comunidad no actúan libre y directamente sobre los miembros de esa clase. No se les exige, so pena de confiscación, que cambien sus hábitos de vida y sus concepciones teóricas del mundo externo para adaptarse a las demandas de una nueva técnica industrial, ya que no constituyen, en el pleno sentido de la palabra, una parte orgánica de la comunidad industrial. Por lo tanto, esas exigencias no producen con facilidad, en los miembros de esta clase ociosa, aquel grado de conformidad con el orden existente que puede llevar a cualquier grupo de hombres a abandonar las concepciones y métodos de vida que han llegado a ser habituales para ellos. La función de la clase ociosa en la evolución social consiste en retrasar el movimiento y en conservar lo que es obsoleto. Esta proposición no es en modo alguno nueva; ha sido durante mucho tiempo uno de los lugares comunes de la opinión popular.

La prevaleciente convicción de que la clase rica es por naturaleza conservadora ha sido aceptada popularmente sin mucha ayuda por parte de ninguna idea teórica acerca del lugar y relación de esa clase en el desarrollo cultural. Cuando se ofrece una explicación para este conservadurismo de clase es, por lo común, la explicación envidiosa de que ocurre así porque los ricos tienen un interés creado, de un tipo indigno, en el mantenimiento de las condiciones que les rodean. La explicación que aquí proponemos no imputa ningún motivo indigno. La oposición de la clase ociosa a los cambios en el esquema cultural es instintiva y no descansa primordialmente en un cálculo interesado de las ventajas materiales; es una revulsión instintiva contra todo intento de apartarse de la aceptada modalidad de hacer o considerar las cosas—revulsión común a todos los hombres y que sólo puede ser superada por la fuerza de las circunstancias—. Todo cambio en los hábitos de vida y de pensamiento es molesto. La diferencia a este respecto entre los ricos y la gente normal y corriente no estriba tanto en el motivo que impulsa al conservadurismo como en el grado de exposición a las fuerzas económicas que provocan el cambio. Los miembros de la clase acaudalada no ceden a la demanda de innovación con igual prontitud que otros hombres, porque no se ven obligados a hacerlo así.

Este conservadurismo de la clase rica es un hecho tan obvio que ha llegado incluso a ser reconocido como signo de respetabilidad. Como el conservadurismo es una característica de la parte más adinerada —y, por tanto, de mejor reputación— de la comunidad, ha adquirido un cierto valor honorífico o decorativo. Ha llegado a ser prescriptivo al extremo de que en nuestras nociones de respetabilidad va comprendida, como cosa normal, la adhesión a las ideas conservadoras, y se impone de modo imperativo a todos los que quieren llevar una vida impecable desde el punto de vista de la reputación social. El conservadurismo, como es una característica de la clase social más alta, es decoroso; la innovación, por el contrario, como es un fenómeno propio de la clase inferior, es vulgar. El primero y más irreflexivo elemento en esa revulsión y reprobación instintivas con las que reaccionamos ante toda innovación social es ese sentimiento de la esencial vulgaridad de la cosa. De tal modo que, incluso en los casos en que se reconocen los méritos sustanciales de los que el innovador es portavoz —como puede ocurrir con facilidad cuando los males que trata de remediar son suficientemente remotos en el tiempo, en el espacio o en el contacto personal— uno no puede, a pesar de ello, dejar de registrar el hecho de que el innovador es una persona con la que resulta, por lo menos, desagradable estar asociado, y de cuyo contacto social uno debe abstenerse. La innovación es mala cosa.

El hecho de que los usos, acciones e ideas de la clase ociosa acomodada adquieran el carácter de un canon prescriptivo de conducta para el resto de la sociedad, añade peso y alcance a la influencia conservadora de esa clase. Hace que todas las personas de reputación se vean obligadas a seguir su ejemplo. Así ocurre que, en virtud de su posición privilegiada como encarnación de las buenas formas, la clase más rica viene a ejercer en el desarrollo social una influencia retardataria mucho mayor de la que le corresponde por la simple fuerza numérica de dicha clase. Su ejemplo prescriptivo opera en el sentido de robustecer en gran medida la resistencia de todas las demás clases contra cualquier innovación y de fijar los afetos de los hombres en las buenas instituciones que les han sido entregadas por una generación anterior.

Hay un segundo modo en que la influencia de la clase ociosa actúa en la misma dirección en lo que se refiere a obstaculizar la adopción de un esquema convencional de vida más acorde con las exigencias de la época. En todo rigor, este segundo método por el que se guía la clase superior no debería colocarse en la misma categoría que el conservadurismo instintivo y la aversión a los nuevos modos de pensamiento de que hemos hablado hace un momento; pero podemos muy bien tratar de él en este lugar, ya que, por lo menos, tiene en común con el hábito conservador de pensamiento el hecho de que actúa para retrasar la innovación y el desarrollo de la estructura social. El código de lo que es apropiado y de los usos decorosos en boga en un pueblo y una época determinados tiene, en mayor o menor grado, el carácter de un todo orgánico; de tal manera que cualquier cambio apreciable en un punto del esquema implica algún tipo de cambio o de reajuste en otros puntos del mismo, o incluso una reorganización de la totalidad del esquema. Cuando se hace un cambio que sólo afecta inmediatamente a un punto poco importante del esquema, puede que la perturbación consiguiente de la estructura de convenciones resulte inapreciable; pero aun en ese caso, puede decirse con toda seguridad que alguna perturbación de mayor o menor alcance tendrá lugar en el esquema. Por otra parte, cuando un intento de reforma implica la supresión o la completa remodelación de una institución de primera importancia en el esquema convencional, se ve inmediatamente que tiene que producirse una seria perturbación en todo el esquema; se ve que un reajuste de la estructura a la nueva forma adoptada por uno de sus elementos principales tiene que ser un proceso doloroso y tedioso, si no ambiguo e incierto.

Para darse cuenta de la dificultad que implicaría un cambio tan radical en cualquiera de las características del esquema convencional de vida, sólo haría falta sugerir la supresión de la familia monogámica, o del sistema agnaticio de consanguinidad, o de la propiedad privada, o de la fe teísta en cualquier país de la civilización occidental; o suponer lo que sería la supresión del culto a los antepasados en China, del sistema de castas en la India, de la esclavitud en África, o el establecimiento de la igualdad de los sexos en los países mahometanos. No se necesita argumento alguno para demostrar que la perturbación producida en la estructura general de convencionalismos en cualquiera de esos casos habría de ser muy considerable. Para efectuar una innovación de este tipo, habría de tener también lugar una profunda alteración en los hábitos de pensamiento de los hombres en otros puntos del  esquema, distintos del inmediatamente afectado por el cambio en cuestión. La aversión a una innovación así equivale a repudiar un esquema de vida que nos resulta esencialmente ajeno.

La revulsión que experimenta la buena gente ante cualquier propuesta de apartarse de los métodos de vida aceptados, es un hecho muy común y conocido de la experiencia cotidiana. No es raro oír a esas personas que dispensan consejos y amonestaciones saludables a la comunidad, expresarse vigorosamente en contra de los efectos perniciosos y de gran alcance que la comunidad experimentaría como consecuencia de cambios relativamente ligeros, tales como la separación entre la Iglesia anglicana y el Estado británico, o un aumento de las facilidades para divorciarse, o la adopción del sufragio femenino, o la prohibición de la manufactura y venta de bebidas alcohólicas, o la abolición o restricción de la herencia, etc. Cualquiera de estas innovaciones —se nos dice— "sacudiría la estructura social en su misma base", "reduciría la sociedad al caos", "subvertiría los fundamentos de la moral", "haría la vida intolerable", "perturbaría el orden natural", etc. Estas expresiones varias son, sin duda, de naturaleza hiperbólica, pero, a la vez, como toda exageración, son prueba de un agudo sentido de la gravedad de las consecuencias que se proponen describir. Se piensa que el efecto producido por estas innovaciones y otras semejantes al desbaratar el esquema general de vida aceptado sería de consecuencia mucho más grave que la simple alteración de cualquiera de los artificios ideados para conveniencia del hombre en sociedad. Lo que es cierto en un grado tan patente de las innovaciones de primera importancia, lo es también en menor escala de los cambios que tienen una importancia inmediata más reducida. La aversión al cambio es en gran parte una aversión a la inconveniencia de realizar el ajuste exigido por cualquier cambio; y esta solidaridad del sistema de instituciones de cualquier cultura o pueblo determinados fortalece la instintiva resistencia que todo cambio ha de encontrar en los hábitos de pensamiento de los hombres, aun en cuestiones que, consideradas en sí mismas, son de menor importancia.

(Thorstein Veblen, Teoría de la Clase Ociosa, 206-11).







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jueves, 27 de marzo de 2014

Autor textual; Obra; Lector textual

Siguiente capítulo de narratología que colgamos en el SSRN:

Autor Textual; Obra; Lector Textual (Acción, Relato, Discurso, 3.3) 

http://papers.ssrn.com/abstract=2408425
   
Resumen: Este trabajo examina la cuestión de la comunicación literaria a través de las narraciones de ficción, y más concretamente las convenciones que regulan la comunicación entre autores y lectores implícitos. Acción, Relato, Discurso es un tratado sistemático de narratología estructuralista; esta sección analiza el nivel de la comunicación textual y los roles textualizados del autor textual o autor implícito, el lector textual o implícito, las diferencias entre autores implícitos, escritores y narradores, los aspectos textualizados de la obra y las concretizaciones de la misma en la lectura, así como el papel del lector textual o implícito, y las diferencias entre lectores efectivos, lectores textuales y narratarios.


Textual Author; Work; Textual Reader (Action, Story, Discourse, 3.3)

Abstract: This paper addresses the issue of literary communication through narrative fiction, and more specifically the conventions regulating the communication between implied authors and readers. Action, Story, Discourse is a systematic treatise in structuralist narratology: this section examines the level of textual communication and the textualised roles of the textual or implied author and implied reader, the differences between implied authors, writers, and narrators, the textualised aspects of the work and the work's concretization in the reading process, and the role of the textual reader or implied reader, as well as the differences between actual readers, implied readers and narratees.

Note: Downloadable document is in Spanish.

Reference Info: Acción, Relato, Discurso: Estructura de la ficción narrativa (Salamanca: Ediciones Universidad de Salamanca, 1998)

Date posted: March 15, 2014  

Este capítulo, ahora artículo, aparece en estas dos revistas de las redes de ciencia cognitiva y de humanidades:

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También aquí:

 

 

_____. "Autor textual, obra narrativa, lector textual." In García Landa, Acción, Relato, Discurso: Estructura de la ficción narrativa. Salamanca: Ediciones Universidad de Salamanca, 1998. 319-425.*

_____. "Autor textual, obra, lector textual." Section 3.3. of García Landa, Acción, Relato, Discurso: Estructura de la ficción narrativa. Online ed. 2009.*

         http://www.unizar.es/departamentos/filologia_inglesa/garciala/publicaciones/ard/3.3.Discurso.html

         2009

_____. "Autor textual; Obra; Lector textual (Acción, Relato, Discurso, 3.3) (Textual Author; Work; Textual Reader (Acción, Relato, Discurso, 3.3)). SSRN 15 March 2014.*

         http://ssrn.com/abstract=2408425

         2014

         Cognition & the Arts eJournal 15 March 2014.*

         http://www.ssrn.com/link/Cognition-Arts.html

         2014

         Literary Theory & Criticism eJournal 15 March 2014.*

         http://www.ssrn.com/link/English-Lit-Theory-Criticism.html

         2014

_____. "Autor textual; Obra; Lector textual (Acción, Relato, Discurso, 3.3)." 27 marzo 2024.*

https://vanityfea.blogspot.com/2014/03/autor-textual-obra-lector-textual.html

         2024

_____. "Autor textual; Obra; Lector textual (Acción, Relato, Discurso, 3.3)." Academia 28 May 2015.*

         https://www.academia.edu/12652983/

         2015

_____. "Autor textual; Obra; Lector textual (Acción, Relato, Discurso, 3.3). ResearchGate 8 Sept. 2015.*

         https://www.researchgate.net/publication/281592297

         2015

_____. "El autor textual." In García Landa, Acción, Relato, Discurso: Estructura de la ficción narrativa. Salamanca: Ediciones Universidad de Salamanca, 1998. 392-405.* (Autor textual y autor real. ¿Es necesario el autor textual? Autor textual y narrador).

_____. "La obra narrativa." In García Landa, Acción, Relato, Discurso: Estructura de la ficción narrativa. Salamanca: Ediciones Universidad de Salamanca, 1998. 406-15.*

_____. "El lector textual." In García Landa, Acción, Relato, Discurso: Estructura de la ficción narrativa. Salamanca: Ediciones Universidad de Salamanca, 1998. 415-26.* (Concepto - Lector textual, lector proyectado, lector histórico, lector ideal, lector… ¿pero es que existen todos? – La competencia literaria).





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miércoles, 12 de marzo de 2014

Definición y orígenes del concepto de Relato

Otro Trozo de Tratado sobre narratología que va al SSRN:

Definición y orígenes del concepto de Relato (Acción, Relato, Discurso, 2.1)

José Angel García Landa, Acción, Relato, Discurso: Estructura de la ficción narrativa  (Salamanca: Ediciones Universidad de Salamanca, 1998).
 
Resumen: Este trabajo proporciona una definición estructuralista del concepto de "relato" entendido como un nivel analítico específico de la estructura del texto narrativo, en el marco de la teoría sistemática de la ficción narrativa desarrollada en el tratado Acción, Relato, Discurso. Las definiciones de Genette y de Bal son sometidas a análisis crítico y proporcionamos una definición más inclusiva del nivel del relato, desde el punto de vista de la retórica de la comunicación narrativa. Esta definición combina las aportaciones clásicas de la tradición retórica y de la poética con las aportaciones contemporáneas del análisis del discurso y de la narratología estructuralista.

Abstract: This paper provides a structuralist definition of the concept of "story", understood as a specific level in the analysis of narrative texts, in the context of the systematic theory of narrative fiction provided in the treatise Action, Story, Discourse. Genette and Bal's definitions are critically examined and a more inclusive definition of the story level is provided from the standpoint of a rhetoric of narrative communication. This definition combines the insights of the rhetorical tradition and classical poetics, contemporary discourse analysis, and structuralist narratology.







Aparece con fecha de 25 de febrero (date posted: February 25, 2014)  en estas revistas electrónicas de la SSRN

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También aquí

_____. "Definición y orígenes del concepto de relato." In García Landa, Acción, Relato, Discurso: Estructura de la ficción narrativa. Salamanca: Ediciones Universidad de Salamanca, 1998. 119-33.*

_____. "Definición y orígenes del concepto de relato." Section 2.1 of García Landa, Acción, Relato, Discurso: Estructura de la ficción narrativa. Online ed. Net Sight de José Angel García Landa. 2009.*

         http://www.unizar.es/departamentos/filologia_inglesa/garciala/publicaciones/ard/2.Relato.html

         2009

_____. "Definición y orígenes del concepto de Relato" (Acción, Relato, Discurso, 2.1) (Definition and Origin of the Concept of Story (Action, Story, Discourse, 2.1)). Online at Social Science Research Network 25 Feb. 2014.*

         http://papers.ssrn.com/abstract=2400950

         2014

         Linguistic Anthropology eJournal 25 Feb. 2014.*

         http://www.ssrn.com/link/Linguistic-Anthropology.html

2014

Cognition & the Arts eJournal 25 Feb. 2014.*

         http://www.ssrn.com/link/Cognition-Arts.html

2014

Literary Theory & Criticism eJournal 25 Feb. 2014.*

         http://www.ssrn.com/link/English-Lit-Theory-Criticism.html

2014

_____. "Definición y orígenes del concepto de Relato" (Acción, Relato, Discurso, 2.1). Vanity Fea 12 March 2014.*

https://vanityfea.blogspot.com/2014/03/definicion-y-origenes-del-concepto-de.html

2024

_____. "Definición y orígenes del concepto de Relato" (Acción, Relato, Discurso, 2.1). Academia 10 Oct. 2014.*

         https://www.academia.edu/8734373/

         2014

_____. "Definición y orígenes del concepto de Relato" (Acción, Relato, Discurso, 2.1). ResearchGate 10 Oct. 2014.*

         https://www.researchgate.net/publication/266731375

         2014





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martes, 11 de marzo de 2014

La Acción en la narratología estructuralista

Seguimos publicando por capítulos nuestro Tratado, Acción, Relato, Discurso —ahora en varias revistas del SSRN.

La Acción en la narratología estructuralista (Acción, Relato, Discurso, 1.2)
 

Reference Info: Acción, Relato, Discurso: Estructura de la ficción narrativa (Salamanca: Ediciones Universidad de Salamanca, 1998)

Date posted: February 24, 2014  

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lunes, 16 de diciembre de 2013

Semiosphere of Narratology

Mi última (o próxima) publicación, en Rusia y en colaboración con Ludmila Tataru (thanks so much Ludmila!):

Балашовский институт (филиал)
ФГБОУ ВПО «Саратовский государственный университет
имени Н.Г. Чернышевского»


СЕМИОСФЕРА НАРРАТОЛОГИИ:
ДИАЛОГ ЯЗЫКОВ И КУЛЬТУР


Международный сборник научных статей

Под общей редакцией
Л. В. Татару, Х. А. Гарсия Ланды


Фотографии на обложке Хосе Анхела Гарсия Ланды

Балашов
2013
 
 






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se puede ver haciendo clic en la foto ésta de Termineitor. Y hay más enlaces a cosas mías al pie de esta página.