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domingo, 27 de agosto de 2023

Newton y dos manzanas

 


 

Montejo Bernardo, José Manuel. (U de Oviedo). "¿De verdad recibió Newton un manzanazo?" The Conversation 27 Jan. 2019.*

         https://theconversation.com/de-verdad-recibio-newton-un-manzanazo-110529

         2023

 

 

 

Comentario que pongo a este artículo...

El golpe de la manzana no tendrá autenticidad histórica, pero se ha impuesto a la imaginación por su verdad poética, como símbolo adecuado del momento "eureka" en el que una idea surge súbitamente en la mente y transforma el campo de la atención—haciéndote pasar de la abstracción distraída a la concreción de un campo gravitatorio en acción. Falta desarrollar la imagen, y hacer que Newton muerda la manzana, cerrando (o reabriendo) el círculo con la manzana de Eva, en un nuevo 'asalto a los cielos' reforzado esta vez con la argumentación matemática de los 'Principia'. Asalto a los cielos y también a la Tierra—porque Newton explica con una misma teoría el movimiento de la manzana y cayendo y el de la Tierra, falsamente inmóvil, que viene a ser una gran manzana que cae infinitamente hacia el Sol sin llegar nunca a él.  

 

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viernes, 21 de junio de 2019

Jewish Studies as Counterlife

Me citan, dicen, en algún sitio de este libro:


Newton, Adam Zachary. Jewish Studies as Counterlife: A Report to the Academy. New York: Fordham UP, 2019.*
         Online preview at Amazon:
         2019

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jueves, 14 de diciembre de 2017

El descubrimiento del espacio inmenso y del tiempo infinito

El descubrimiento de la inmensidad del espacio cósmico se fue abriendo paso gradualmente en la astronomía moderna. El concepto de la inmensidad del tiempo quedaba sin embargo limitada por la dificultad de establecer una teoría científica sobre el pasado o el futuro remotos, a la vez que la tradición religiosa lo acotaba a los límites de un acto creativo de Dios. La primera concepción científíca de un universo no estático llevó a una teoría — el Big Bang — que también participa en cierto modo de una concepción finita del tiempo. Pero en la física de hoy, enfrentada al problema del multiverso, también el tiempo tiende, más allá de la inmensidad de las proporciones cósmicas, hacia un pasado y un futuro infinitos, sin límite concebible ni en la imaginación ni en la ciencia.


El descubrimiento del espacio inmenso y del tiempo infinito              https://papers.ssrn.com/abstract=3083462 



English abstract: 

 The Discovery of Immense Space and of Infinite Time

The discovery of the immensity of cosmic space was a gradual discovery of modern astronomy. A conception of the immensity of time was nonetheless limited by the difficulty of establishing a scientific approach to the remote past or future, while the religious tradition set a limit to time in the creative action of God. The first scientific conception of a non-static universe led to a theory — the Big Bang theory — which in a sense also partakes of a finite conception of time. But in contemporary physics, facing the problem of the multiverse, time also tends, beyond the immensity of cosmic proportions, towards an infinite past and future, without any conceivable limit either for science or for imagination.
Reference Info: Ibercampus (Dec. 4, 2017)

Date posted: December 11, 2017   
Notes: Downloadable document is in Spanish.
Keywords: Time, Physics, Big Bang, Cosmology, Multiverse, Evolution, Lee Smolin, Infinite, Eternity, Universe
Garcia Landa, Jose Angel, El descubrimiento del espacio inmenso y del tiempo infinito (The Discovery of Immense Space and of Infinite Time) (December 4, 2017). Ibercampus (Dec. 4, 2017). Available at SSRN: https://ssrn.com/abstract=3083462




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Isaac Newton, Científico y Alquimista

miércoles, 6 de diciembre de 2017

Cómo poner un objeto en órbita

Cómo poner un objeto en órbita terrestre, partiendo de la gravitación y de la esfericidad de la Tierra. El primer gráfico al respecto, del siglo XVII. Publicado póstumamente en 'A Treatise of the System of the World' de Isaac Newton.





Un importante gráfico de Newton



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lunes, 4 de diciembre de 2017

El descubrimiento del espacio inmenso y del tiempo infinito

El descubrimiento de la inmensidad del espacio se fue abriendo paso gradualmente en la astronomía moderna. La inmensidad del tiempo quedaba sin embargo acotada por una concepción finita, que lo acotaba a los límites de un acto creativo de Dios—o del Big Bang. Pero hoy también el tiempo tiende, más allá de la inmensidad de las proporciones cósmicas, hacia un pasado y un futuro infinitos, sin límite concebible ni en la imaginación ni en la ciencia.

Hace poco en Intereconomía un presentador creacionista, y un físico creacionista, comentaban el problema del Ajuste Fino, y ante el absurdo del Multiverso necesario al parecer para explicarlo, optan por una solución clásica (la que les pedía el cuerpo) que es remitir el origen del Ajuste Fino de las fuerzas de la naturaleza, de la inflación del Universo, de la masa relativa de las partículas, etc., a la voluntad de un creador y al "diseño inteligente". (Un creador que queda inexplicado y que en ese sentido no explica nada, claro).

Min. 53,

--> https://youtu.be/HuESdXv6l2g



Allí se remontan estos contemporáneos nuestros al ejemplo de los primeros científicos modernos, también creacionistas ellos, que daban con la misma solución en cuanto se hacían la misma pregunta. Leemos así en el prólogo a A Treatise on the System of the World de Isaac Newton—donde el prologuista expone los límites de la comprensión que tenemos de la gravitación:

Some persons will probably be ready to enquire what is the cause of this hidden virtue of gravity which is here attributed to the heavenly bodies. To this the only answer is, that this cause is as yet one of Nature's secrets: and perhaps it will ever remain so. 'Tis only plain from mathematical reasoning and undoubted observation, that such a virtue exists and operates in the System of the Planets, and that according to the laws above mentioned.  Till a better explication be found, we may very well resolve it into the Will of the All-Wise and Almighty Creator, who when he formed and disposed these bodies, by this invisible bond made them fast for ever and ever: and gave them a law which shall not be broken. (xxiii-xxiv)


—In    Isaac Newton, A Treatise of the System of the World: Translated into English. London: Printed for F. Fayram, 1728. Google Books:

Y ciertamente hemos argumentado también nosotros contra las soluciones matemáticas de Hawking invocando el infinito multiverso, y conllevando la insustancialidad del nuestro, en El Gran Diseño. Aquí más:

 
"El Gran Diseño y Hacedor de Estrellas: Especulaciones sobre el multiverso y la única realidad." ResearchGate 1 Jan. 2015.*


Hay una teoría del multiverso más atractiva, que (sin escapar de la multiplicidad de universos) los conecta todos en una historia única, y limita en cierto modo su arbitrariedad matemática. Ello a la vez que explica el ajuste fino de manera científicamente consistente. Es la teoría evolucionista de la cosmología propuesta por Lee Smolin y Roberto Mangabeira Unger, en la que se cuestiona la noción newtoniana (por así llamarla) de las leyes físicas dictadas para siempre e invariables por siempre jamás. Teoría de la cual hablo más aquí:



_____. "El paradigma evolucionista en Física y Cosmología." ResearchGate 14 June 2016.*
1puntodeluz

También satisface en cierto modo en esta teoría la articulación de un principio de generación de universos mediante la selección natural, reformulada a nivel cósmico ahora, pero enlazando de modo consiliente y elegante con la teoría darwinista de la formación autogenerada de la complejidad ("de las especies").  El problema de las "leyes firmes por siempre jamás" desaparece del primer plano, al introducirse la noción de la variabilidad de las leyes de la naturaleza en los momentos de crisis formativa o "big bang" del Universo—momentos en los que se generan universos de diferente viabilidad o complejidad, y entre ellos el nuestro (desde el que observamos y reconstruimos, por retrospección antrópica, el proceso que ha conducido hasta aquí).  

Reaparece en un segundo plano, sin embargo, la cuestión de las leyes eternas rectoras del universo, en la forma del problema de las meta-leyes, también discutido elegante e inteligentemente por Smolin y Unger.

Pero en última instancia no podemos esquivar la cuestión del multiverso. El proceso de selección natural requiere un número enorme de generaciones de universos, y una máquina del mundo inabarcable, vale decir infinita —y siendo el infinito una de las bestias negras de Smolin y Unger, hay que señalar la paradoja o ironía de que el infinito no acaba de irse, y no hay manera de echarlo de la teoría, como sí parecía que lo echaba del mundo en un momento dado Stephen Hawking con su noción de un tiempo esférico cerrado en sí mismo. El consuelo de la teoría de Smolin/Unger es que los demás universos son aquí sub-universos del único universo y pertenecen a una única serie temporal.

Infinitos abismos de tiempo, si el tiempo es (una piedra angular de la teoría de Smolin y Unger) una dimensión fundamental  e irreducible del Universo.  Seguimos descubriendo, al asomarnos a esos abismos infinitos, abismos todavía mayores abriéndose a una escala vertiginosa, que nos sigue desbordando y pasmando, como les sucedía a los primeros científicos modernos al descubrir las vastas extensiones del universo abiertas por la astronomía matemática. Antaño el mundo, el Universo entero, había parecido finito y abarcable visualmente....


But our reason assisted by geometry, opens to us a very different scene. It shews us an immense ocean of celestial space spreading it self on all hands from our Earth without possibility that any limits should be set to it. That the several heavenly bodies that seem to our eye so small, and equally distant from us, are in reality of prodigious magnitudes, and placed at vast and very different intervals from the Earth and each other, in that boundless abyss. (System of the World, v-vi)

Pero esta infinidad del espacio no iba acompañada para ellos por una infinidad del tiempo. El Universo no podía considerarse eterno sino en virtud de la ignorancia de los procesos de la física y química de las estrellas; la eternidad que pedían las matemáticas para las leyes newtonianas en realidad venían a toparse con los límites de esa insuficiente explicación física por una parte, y con la tradición de narraciones creacionistas por otra. El Dios de Newton, deus ex machina si jamás hubo uno, le servía no sólo para decretar las leyes y reajustarlas en cuanto apareciesen inconsistencias en la teoría: también le servía para lidiar con la más importante inconsistencia de la misma: la existencia de leyes eternas que sin embargo han de surgir de alguna parte. La historia del mundo y el origen de las leyes se solucionan de un plumazo creativo, creacionista y científicamente inconsistente al postular un principio súbito para las leyes, que también supone un límite temporal para el mundo. 


El terror de los espacios infinitos atenazaba a Pascal, pero sin embargo parece que la teoría cosmológica de la modernidad temprana (en la medida en que era una teoría) estaba a salvo de una serie infinita de tiempo. El tiempo del más allá es otra cosa, claro: no podemos sino figurarlo como tiempo, pero está claro que ese más allá de la creación imaginado sería una imagen móvil de la eternidad.

El mismo Einstein dejaba fuera de su teoría muchas cuestiones relativas a la dinámica del universo, y se contentaba con suponer (harto inconsistentemente) un universo estático. El consenso científico generalizado en torno al Big Bang propuesto por el físico cristiano Lemaître dejaría obsoletas posturas como la de Einstein. Es más, el consenso en torno a los orígenes físicos del universo sumaba a la Iglesia, que aceptó gustosa la teoría del Big Bang como muy consecuente con el Acto Creativo original de Dios.  Con ello también se cerraba el tiempo del Universo al menos en uno de sus extremos: si bien había dudas sobre el destino final del Universo, parecía fuera de toda duda que el tiempo, a la vez que el espacio, se inició en el Big Bang, y que el tiempo "de antes" era (para el consenso físico de finales del siglo XX) un pseudo-problema, algo así como el tiempo de Dios que es sólo una manera de figurar la Eternidad.



nasa


Incluso la reciente teoría del multiverso de Vilenkin, Greene, Kaku, Hawking y otros, vendría a redundar en el consenso de poner de algún modo límites al tiempo—eso si el multiverso se entiende como una forma en último término geométrica o espacializada, con el Big Bang como origen de cada universo aislado y de cada serie temporal, cada una de ellas desconectada de las otras. Hasta ahora hemos sido griegos viviendo en un espacio-tiempo limitado, que es el espaciotiempo del Universo que nos rodea.

La infinidad del tiempo acaba de abrirse para la consideración de la Física, por primera vez. De algún modo resulta intuitivamente cercana, pero podemos sentir al contemplarla los mismos vértigos de infinidad espacial que sentían los primeros astrónomos caldeos al deternerse a examinar las estrellas, casi cayendo en ellas al mirar el cielo nocturno, o los vértigos espaciales resultantes de los cálculos de Kepler o de Newton. Ahora también el tiempo es un abismo inabarcable. Un abismo que se abre más allá de otro, y no parece que pueda concebirse un principio ni un final para la serie inabarcable y apenas discernible de los infinitos mundos pasados y futuros—concebibles quizá tan sólo desde éste.







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miércoles, 25 de noviembre de 2015

Gell-Mann on Emergence and Simplicity


The simplicity of complexity. The world as an emergent from the fundamental laws of physics plus certain accidents. The point: "You don't need something more to explain something more".






Gell-Mann: Consciencia, reducción, y emergencia
http://garciala.blogia.com/2006/122601-gell-mann-consciencia-reduccion-y-emergencia.php
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martes, 20 de agosto de 2013

El paradigma evolucionista en Física y Cosmología

Todas las leyes cambian con el tiempo. Esto, que es una obviedad en política y Derecho, podría pasar a ser una obviedad también en física... con el tiempo. Esto si prospera el paradigma evolucionista propuesto por Lee Smolin, según el cual las leyes físicas evolucionarían con el tiempo, y la historia del universo se remontaría hasta mucho más allá del Big Bang.

El paradigma evolucionista en física y cosmología lo expone Lee Smolin, en Time Reborn (El renacer del tiempo) por contraposición al paradigma newtoniano que ha regido la física hasta hoy. Aquí traduzco un cuadro (p. 248-9) en el que Smolin contrapone los dos paradigmas científicos y sus asertos centrales sobre la naturaleza del cosmos y sus leyes, del espacio y del tiempo.



Según el paradigma newtoniano Según el paradigma evolucionista
El tiempo es una ilusión. La verdad y la realidad son atemporales. El tiempo es el aspecto más real de nuestra percepción del mundo. Todo lo que es cierto y real lo es en un momento que es uno de entre una sucesión de momentos.
El espacio y la geometría son reales. El espacio es emergente y aproximado.
Las leyes de la naturaleza son atemporales e inexplicables, aparte de la selección debida al principio antrópico. Las leyes de la naturaleza evolucionan con el tiempo, y pueden explicarse por su historia.
El futuro está determinado por las acción de las leyes de la física sobre las condiciones iniciales del universo. El futuro no es totalmente previsible, y por tanto está abierto.
La historia del universo es idéntica, en todos sus aspectos, a un determinado objeto matemático. Pueden construirse modelos matemáticos de muchas regularidades en la naturaleza. Pero no todas las propiedades de la naturaleza tienen un reflejo en las matemáticas.
El universo es espacialmente infinito. Las predicciones probabilísticas son problemáticas porque en última instancia se basan en la relación de dos cantidades infinitas. El universo es espacialmente finito. Las probabilidades son frecuencias relativas ordinarias.
La singularidad inicial es el principio del tiempo (eso cuando se tiene en cuenta la definición del tiempo), y es inexplicable. El Big Bang es en realidad un rebote que ha de explicarse por la historia del universo que le precede.
Nuestro universo observable es uno de una colección infinita de universos simultáneamente existentes pero inobservables. Nuestro universo es un episodio en una sucesión de eras del universo. Hay fósiles, o restos, de eras previsas que se pueden observar en los datos cosmológicos.
El equilibrio es el estado natural y el destino inevitable del universo. Sólo pequeños subsistemas del universo llegan a alcanzar equilibrios uniformes; los sistemas ligados por la gravitación evolucionan para dar lugar a configuraciones estructuradas heterogéneas.
La complejidad y orden observables en el universo son un accidente al azar, debido a una rara fluctuación estadística. El universo se autoorganiza de modo natural, impulsado por la gravitación, para alcanzar niveles de complejidad cada vez mayores.
La mecánica cuántica es la teoría final y la interpretación correcta es que hay una infinidad de historias alternativas efectivamente existentes. La mecánica cuántica es una aproximación a una teoría cosmológica desconocida.


En el paradigma newtoniano, las leyes naturales son inmutables, y no tiene sentido preguntarse por qué son las que son, y no otras—por ejemplo, por qué hay protones y electrones, con esas cargas y esas masas en concreto, o por qué la ley de la gravedad actúa como actúa. El modelo evolucionista, en cambio, o el modelo leibniziano, como lo llama a veces Smolin, busca explicar las leyes naturales por el principio de razón suficiente postulado por Leibniz. Y si las leyes no han de ser axiomas apriorísticos, si han de tener una explicación, sólo puede ser una explicación evolutiva. Como recuerda Smolin, acudiendo a una reflexión de C. S. Peirce, la única manera de explicar un fenómeno es suponer en él una naturaleza evolutiva. Así, la cosmología propuesta por Smolin busca romper los límites impuestos a la concepción de la naturaleza hoy dominante, acotada por el límite incognoscible del Big Bang, y por las leyes inamovibles de la naturaleza, para llevar más allá una investigación científica de universo. Smolin insite en que su mayor objeción a la cosmología del actual paradigma cuántico-relativista es que culmina en razonamientos no científicos, pues no pueden ser sometidos a experimentación ni pueden hacer predicciones que puedan contrastarse con la observación, más allá de unos límites.

 




"Vemos así que la cosmología se vuelve más científica, y nuestras ideas más vulnerables a ser sometidas a prueba, cuando funcionamos en un esquema en el que el tiempo es real y fundamental, y la historia del universo es una parte necesaria para comprender su estado presente. Quienes acarrean la carga metafísica de creer que el propósito de la ciencia es descubrir verdades atemporales, representadas por objetos matemáticos atemporales, podrían pensar que eliminar el tiempo, y hacer así al universo semejante a un objeto matemático, es una ruta hacia una cosmología científica. Pero resulta ser al revés. Como comprendió Charles Sanders Peirce hace más de un siglo, las leyes deben evolucionar para poder ser explicadas." (239)

El paradigma newtoniano, y su perfeccionamiento en por la relatividad y la teoría cuántica, se basaba en la explicación matemática de los fenómenos físicos. Smolin no renuncia a las matemáticas—es un gran físico matemático, de hecho—pero les reserva un lugar más humilde en la construcción de modelos para fenómenos parciales en el universo. Su enfoque es más filosófico, más evolutivo—y también más lingüístico:

La matemática es uno de los lenguajes de la ciencia, y es un método poderoso e importante. Pero su aplicación a la ciencia se basa en una identificación entre los resultados de los cálculos matemáticos y los resultados experimentales, y dado que los experimentos tienen lugar fuera de las matemáticas, en el mundo real, el lazo entre ambos ha de formularse en el lenguaje ordinario. Las matemáticas son una magnífica herramienta, pero el lenguaje rector de la ciencia es, en última instancia, el lenguaje.  (247)

Así pues, el paradigma evolucionista continúa su expansión, esta vez buscando extenderse a las leyes naturales y los principios de la física. La biología, antes organizada en torno a especies inmutables y formas ideales, se volvió evolucionista con Buffon, Lamarck y Erasmus Darwin; la matemática inmutable de los cielos se volvió evolucionista con Laplace y con Herschel; a principios del XIX la geología se volvió también histórica y evolucionista con Lyell. Falta quizá en el libro de Smolin una referencia al gran sintetizador y teorizador del evolucionismo como paradigma activo a todos los niveles, Herbert Spencer. No aparece entre los pensadores referenciados en su libro. Cierto es que el siglo XX se dedicó, mayormente, a desautorizarlo y a minimizar el impulso y el interés de su planteamiento. Quizá tenga mejor fortuna su noción de un universo emergente, autoorganizado y evolutivo a todos los niveles, desde el más simple al más complejo.






El paradigma evolucionista en física y cosmología—en Ibercampus



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