Acabo de leerme Inferno,
el último de Dan Brown, un libro que gira en torno a temas de la Italia
medieval y renacentista, y sobre todo inspirado por las imágenes
apocalípticas de una humanidad torturada en la Divina Comedia de
Dante. En gran medida se lee como un trayecto turístico para
norteamericanos en su crucero por Europa—norteamericanos aficionados a
Dan Brown y a Florencia, que irán siguiendo paso a paso las andanzas de
Robert Langdon y fundiendo en uno su visita a la misteriosa y corrupta
Europa, y su lectura del libro. Es lo que obviamente desea Brown, y se
echa de ver inmediatamente en el estilo narrativo deliberadamente dumbed down. Que no se corta a la hora de proporcionar explicaciones y evitar presuposiciones.
El argumento es una intriga de búsqueda de pistas y desenmascaramientos
sucesivos. Langdon descubre que la trama aparente en la primera parte
del libro era un montaje, una construcción, y que su aliada Sienna
Brooks no era un encuentro casual sino la amante y socia del científico
loco y malvado, Bertrand Zobrist, que planea desencadenar una pandemia
mundial, mientras es perseguido por la OMS. Y en un giro argumental
final, resulta que Zobrist (que se ha suicidado no se sabe muy bien por
qué) no era un genio malvado, sino un genio benéfico, y su pandemia
resulta ser una solución al grave problema de la superpoblación y del
agotamiento de recursos. Con sus métodos cuestionables, despiadados y
expeditivos, Zobrist es a la vez un criminal y un genio de la ciencia:
su virus modifica el genoma de la población mundial para potenciar la
esterilización de un tercio de la humanidad, con lo que se evitará el
Apocalipsis poblacional previsto. Sobre la realidad de ese apocalipsis
están de acuerdo tanto Zobrist como Brooks como la OMS, y Langdon se
convence en cuanto piensa dos veces sobre el problema. El final de la
novela nos presenta a Langdon reconciliado con Brooks, y a la OMS
reconciliada con la eugenesia masiva inducida por el virus. Una
eugenesia igualitaria y aleatoria, y por tanto "aceptable" o
políticamente correcta, una contribución a la sostenibilidad
planetaria. Tras el clímax de la novela, en el que parece haberse
desencadenado la mortandad universal a los compases del Inferno de Liszt, sigue la calma y contempla Langdon, como Dante, una bonita noche estrellada, tras la visita al fondo del infierno.

La novela está pensada para dejar la sensación de placidez que queda
después de resolver un problema; la estructura argumental podría
resumirse como problema + solución. Claro que hay un pequeño problema con esa sensación, a saber, que el problema es real y la solución es imaginaria.
O sea, que (contra la sensación inducida por la novela) lo que tenemos
en realidad, es el problema sin solucionar, no un peligro conjurado.
Esta es una de las escenas donde se plantea la cuestión. Zobrist está
intentando convencer a Elizabeth Sinskey, presidenta de la OMS, del
peligro de la superpoblación, con argumentos malthusianos:
—"Did you know that if you live another nineteen years, until the age of eighty, you will witness the population triple in your lifetime. One lifetime—a tripling.
Think of the implications. As you know, your World Health Organization
has again increased its forecasts, predicting there will be some nine
billion people on earth before the midpoint of this century. Animal
species are going extinct at a precipitously accelerated rate. The
demand for dwindling natural resources is skyrocketing. Clean water is
harder and harder to come by. By any biological gauge, our species has
exceeded our sustainable numbers. And in the face of this disaster, the
World Health Organization—the gatekeeper of the planet's health—is
investing in things like curing diabetes, filling blood banks, battling
cancer." He paused, staring directly at her. "And so I brought you here
to ask you directly why the hell the World Health Organization does not
have the guts to deal with this issue head-on?" (...) "What the World
Health Organization fails to recognize is that there is only one global
health issue." He pointed again to the grim image on the screen—a sea
of tangled, cloying humanity. "And this is it." He paused. "I realize
you are a scientist and therefore perhaps not a student of the classics
or the fine arts, so let me offer another image that may speak to you
in a language you can better understand." (102-3)
Y le muestra un diagrama del crecimiento de la población mundial similar a éste:

Llevándolo un poco más lejos, al 2050: con una población prevista de 9.000 millones de habitantes. Hace dos años pasamos de los 7.000 millones. Querría contrastar datos fiables sobre perspectivas realistas, pero el sitio web sobre población de las Naciones Unidas tiene los enlaces rotos. La Wikipedia no presenta un panorama alarmante, previendo una estabilización de la población mundial alrededor de los 9.000 millones de habitantes.
Es una cuestión a la que se dedica sorprendentemente poca información y
atención, dado su carácter crucial. Y parte de la finalidad de la
novela de Dan Brown era sin duda llamar la atención sobre el
asunto—aunque lo haga de un modo tal que la solución imaginaria
casi desactiva totalmente la preocupación sobre el problema. Y sin
embargo, presenta el peligro de manera elocuente, en boca de su
"malvado" Zobrist—y sin que nadie le contraargumente o refute de modo
convincente:
"I have no doubt you understand that
overpopulation is a health issue. But what I fear you don't understand
is that it will affect the very soul of man. Under the stress of
overpopulation, those who have never considered stealing will become
thieves to feed their families. Those who have never considered killing
will kill to provide for their young. All of Dante's deadly sins—greed,
gluttony, treachery, murder, and the rest—will begin percolating . . .
rising up to the surface of humanity, amplified by our evaporating
comforts. We are facing a battle for the very soul of man." (103)
Muchos se ocupan de refutar a Malthus una y otra vez. El mismo Dan
Brown parece confiar (con su solución imaginaria) en que la ciencia
encuentre una manera de poner límite al crecimiento de la población.
Las proyecciones de población hablan de una estabilización a nivel
planetario por un descenso de la natalidad similar al que se ha dado en
los países desarrollados. Y sin embargo es dudoso que todo el planeta
vaya a ser capaz de sostener una civilización similar a la occidental,
por falta de recursos suficientes, especialmente una vez se agudice la
carencia de combustibles fósiles que ha hecho posible este crecimiento
poblacional.
Es de temer que al descenso de la curva de los combustibles fósiles
prevista por el diagrama de Hubbert siga un descenso proporcional de la
población. En forma de qué catástrofe o conjunto de catástrofes, es
difícil decirlo. Algunos científicos como David Beddington
alertan del peligro de una crisis global. Otros, más pesimistas, como
Richard Duncan, predicen un improbable declive de la sociedad
tecnológica y un retorno al primitivismo (la teoría de Olduvai).
Pero en suma, mucha más atención se dedica en Occidente al fútbol, a
los partidos políticos, o a las actricillas, que a estos problemas que
van a estar en la base de grandes problemas, guerras, epidemias y
desgracias masivas a nivel global. Vivimos en un negacionismo
irresponsable, tanto cuando es inconsciente como cuando es deliberado.
(También llama la atención Dan Brown sobre el negacionismo). Sigue el
pasaje anterior:
"I'm a biologist. I save lives . . . not souls."
"Well, I can assure you that saving lives will become increasingly
difficult in the coming years. Overpopulation breeds far more than
spiritual discontent. There is a passagge in Machiavelli—"
"Yes," she interrupted, reciting her recollection of the famous quote.
"'When every province of the world so teems with inhabitants that they
can neither subsist where they are nor remove themselves elsewhere . .
. the world will purge itself'." She stared up at him. "All of us at
the WHO are familiar with that quotation."
"Good, then you know that Machiavelli went on to talk about plagues as the world's natural way of self-purging."
"Yes, and as I mentioned in my talk, we are well aware of the direct
correlation between population density and the likelihood of wide-scale
epidemics, but we are constantly devising new detection and treatment
methods. The WHO remains confident that we can prevent future
pandemics."
"That is a pity."
Elizabeth stared in disbelief. "I beg your pardon?"
"Dr. Sinskey," the man said with a strange laugh, "you talk about controlling epidemics as if it's a good thing." (104)
En la novela se nos hace creer que Zobrist ha creado una plaga que va a
matar a gran parte de la población mundial, cuando en realidad "sólo"
la esteriliza. Es una solución que es aceptada al final como
beneficiosa, en la novela (a pesar de las frustraciones y angustias que
podían imaginarse al quedar tantas personas incapacitadas para tener
descendencia. Ya es un trauma para muchas parejas).
La solución no está en la novela—como no esté, de hecho, profetizada en
la idea de un avance científico que permita la reducción mundial de la
fertilidad. Es desde luego un interesante argumento de ciencia ficción,
que trata un problema acuciante, tanto más interesante por lo ignorado.
Es de esas cuestiones que se ignoran de puro evidentes que son. El
crecimiento sostenido de la población es un hecho, y es insostenible.
Esto cuesta a mucha gente entenderlo, aunque es matemática sencilla. Aquí lo explica en detalle Frederick Bartlett.
La estabilización futura de la población mundial es una hipótesis, no
un hecho. La dependencia de los combustibles fósiles para sostener la
producción alimenticia y la población mundial también es un hecho, como
lo es su agotamiento previsto.
La consciencia de estas cuestiones por
parte de la mayoría de la población mundial es mínima, prácticamente
inexistente—similar a la que pueda tener un cerebro de gallina. Tenemos
la receta para grandes desastres ecológicos y terribles conflictos por
los recursos. Los vemos disfrazados de otras cosas: de expansión del
islamismo radical, por ejemplo, de Primavera Árabe, de revueltas en
egipto. Es una crisis de recursos y de población, que rompe por el lado
más débil siempre. Estas cosas no es que vayan a pasar: están pasando
ya. Si no, pregunten a los de las pateras que se ahogan camino de
España, o a los que saltan la valla de Melilla en pelotas. Desde su
punto de vista, los nazis somos nosotros, los del otro lado. Una cosa
es que tengamos sistemas para mantener la crisis a raya, de momento, y
otra cosa es que no estemos ya en ella. Así que bienvenida la novela de
Dan Brown si le abre a alguien los ojos. Pero la solución al
crecimiento exponencial de la población no será una solución
imaginaria. Será real, y seguramente más desagradable de lo que aparece
en la novela. Para muchos ya lo está siendo.
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PS. Aunque hay científicos, muchos, que no se ocupan de esta cuestión, algunos importantes sí lo hacen. Si creen que Dan Brown es alarmista, escuchen primero esta conferencia de Eudald Carbonell, miembro de un equipo que ha obtenido el Premio Príncipe de Asturias. No un aficionado, vamos. Sus pronósticos sobre la crisis de la población y los recursos son bastante aterradores.
http://www.march.es/conferencias/anteriores/voz.aspx?id=2531&l=1