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martes, 12 de marzo de 2024

The Story in All Stories - Wayback Machine

The Story in All Stories: Items on Cosmology, Evolution, (Big) History and Representation. Blog at Storify.* (José Angel García Landa).

         http://storify.com/JoseAngel/the-story-in-all-stories

         http://sfy.co/fZ3

         2012 DISCONTINUED 2020 – Online at the Internet Archive:

         https://web.archive.org/web/20120918073221/http://storify.com/JoseAngel/the-story-in-all-stories

         2024


A blog which didn't function very well and eventually disappeared. See also its successor or Avatar: 

Narratología Evolucionista - Evolutionary Naratology: https://www.facebook.com/narratologiaevolucionista/

 

 

The Story in All Stories

 

 

The Story Behind Any Story

 

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domingo, 31 de julio de 2022

Grandiosa secuencia de acontecimientos: Darwin sobre la evolución humana

En este artículo sobre teoría narrativa evolucionista releemos y comentamos algunos textos y nociones clave de la teoría de Charles Darwin, en El origen de las especies y El origen del hombre, a la luz de la sociobiología cognitiva contemporánea.

 

Grandiosa secuencia de acontecimientos: 

Darwin sobre la evolución humana

https://doi.org/10.17613/w22w-ev03

 

Author(s):
José Angel GARCÍA LANDA (see profile)
Date:
2009
Group(s):
Anthropology, English Literature, Environmental Humanities, Narrative theory and Narratology, Philosophy
Subject(s):
Evolution (Biology), Anthropology, Narration (Rhetoric)--Psychological aspects, Darwin, Charles, 1809-1882, Prehistoric peoples, Ecology
Item Type:
Article
Tag(s):
Narrativity, narratology, charles darwin, Palaeoanthropology, Human evolution, Humanity, Sociobiology, Evolutionary narratology, Evolutionism
Permanent URL:
https://doi.org/10.17613/w22w-ev03
Abstract:
__________________________________________________________________________________________________________ This is a paper in evolutionary narrative theory, in which I reread and comment some key texts and notions from Charles Darwin's Origin of Species and The Descent of Man in the light of contemporary cognitive sociobiology.
Notes:
First published 2009 (preliminary version in 'Vanity Fea' and 'Ibercampus'; revised version in SSRN (2012) DOI: 10.2139/ssrn.2136181

 

 


 

 

También aquí:

 

_____. "Grandiosa secuencia de acontecimientos." In García Landa, Vanity Fea 16 April 2009.*

         http://vanityfea.blogspot.com/2009/04/grandiosa-secuencia-de-acontecimientos.html

         2009

_____. "Grandiosa secuencia de acontecimientos (Darwin sobre la evolución humana)." Ibercampus (Vanity Fea) 28 April 2009.*

         http://www.ibercampus.es/articulos.asp?idarticulo=14452

2013

_____. "Grandiosa secuencia de acontecimientos: Darwin sobre la evolución humana." Humanities Commons 31 July 2022.*

https://hcommons.org/deposits/item/hc:47487/

https://doi.org/10.17613/w22w-ev03

2022

 

 Versión revisada:

 

_____. "Grandiosa secuencia de acontecimientos: Darwin sobre la evolución humana ("That Grand Sequence of Events": Darwin on Human Evolution)." Social Science Research Network 29 August 2012.* DOI: 10.2139/ssrn.2136181

http://ssrn.com/abstract=2136181

2012

Human Cognition in Evolution and Development eJournal 4.32 (14 Sept. 2012).

http://hq.ssrn.com//Journals/IssueProof.cfm?abstractid=2136181&journalid=1314112&issue_number=32&volume=4&journal_type=CMBO&function=showissue

         2013

http://www.ssrn.com/link/Human-Cognition-Evolution-Development.html (29 Aug. 2012).

         2013

History of Western Philosophy eJournal 5.34 (3 Sept. 2012).*

http://hq.ssrn.com//Journals/IssueProof.cfm?abstractid=2136181&journalid=950374&issue_number=34&volume=5&journal_type=CMBO&function=showissue

2013

http://www.ssrn.com/link/History-of-Western-Philosophy.html (29 August 2012).*

2013

Philosophy of Science eJournal 5.46 (7 Sept. 2012).*

http://hq.ssrn.com//Journals/IssueProof.cfm?abstractid=2136181&journalid=950426&issue_number=46&volume=5&journal_type=CMBO&function=showissue

2013

http://www.ssrn.com/link/Philosophy-Science.html (29 Aug. 2012).*

2013

         Sociobiology eJournal 29 Aug. 2012.*

         https://www.ssrn.com/link/Sociobiology.html

         2017

_____. "Grandiosa secuencia de acontecimientos: Darwin sobre la evolución humana." Academia.edu 25 August 2012.*

         http://unizar.academia.edu/JoséAngelGarcíaLanda/Papers/1891152

         2012

_____. "Grandiosa secuencia de acontecimientos: Darwin sobre la evolución humana." ResearchGate 1 August 2013.*

         https://www.researchgate.net/publication/253236641

         2013

_____. "Grandiosa secuencia de acontecimientos: Darwin sobre la evolución humana." Humanities Commons 31 July 2022.*

https://hcommons.org/deposits/item/hc:47487/

https://doi.org/10.17613/w22w-ev03

2022

_____. "Grandiosa secuencia de acontecimientos: Darwin sobre la evolución humana." In García Landa, Vanity Fea 31 July 2022.*

         https://vanityfea.blogspot.com/2022/07/grandiosa-secuencia-de-acontecimientos.html

         2022

_____. "Grandiosa secuencia de acontecimientos: Darwin sobre la evolución humana." Net Sight de José Angel García Landa 4 Jan. 2023.*

         https://personal.unizar.es/garciala/publicaciones/grandiosa.pdf

         2024


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domingo, 26 de diciembre de 2021

The Story Behind Any Story: Evolution, Historicity and Narrative Mapping

Aquí, insertado en un par más de sitios web, aparece un capítulo mío sobre "La historia que hay detrás de todas las historias: Evolución, historicidad y cartografía narrativa." Se originó en una conferencia que di en París, en un congreso de la European Narratology Network, y apareció más elaborado años después en el libro Emerging Vectors of Narratology, https://doi.org/10.1515/9783110555158.

Ahora reaparece Academia, y de ahí va a mi blog sobre retrospección, así titulado, Retrospection. Son días retrospectivos, los navideños. Para mí, todos.




Una concepción historiográfica-narratológica sobre la historicidad, relacionable con esta cuesión del anclaje narrativo:


Nuccilli, Daniele. "History and Stories: Schapp's Ontological Conception of the Entanglement." Kritika and Kontext (Bratislava, 2018): 27-41. Online at Academia.*

         https://www.academia.edu/38814868/

         2022

 

 

 

 

 

 

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jueves, 15 de enero de 2015

De qué trata la narratología evolutiva

Me pregunta un Antonio de qué trata la narratología evolutiva, y respondo in a nutshell:

Buenas, Antonio—en sustancia, trata de la búsqueda de puntos comunes entre el pensamiento evolucionista y la narración. Los dos entendidos (para mí) en sentido amplio: es decir, narración incluyendo no sólo las narraciones orales o ficciones literarias, sino también las representaciones mentales de procesos, incluyendo los procesos de la evolución y de la historia. Y evolución referida no sólo a evolución biológica (Darwin, etc.) sino al conjunto de la evolución cósmica, y la creación de complejidad creciente desde el Big Bang a nuestros días... y más allá.

Pensándolo bien, no sólo se trata de la búsqueda de puntos comunes, sino del estudio de la interfaz, y de la retroalimentación entre las dos disciplinas: cómo la narración conforma el universo y la evolución, y cómo la evolución y la historia universal dan forma a las narraciónes.



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martes, 16 de agosto de 2011

Arqueología del lenguaje y del pensamiento

Me ha gustado el libro de Ángel Rivera Arrizabalaga, Arqueología del lenguaje: La conducta simbólica en el Paleolítico. (Akal, 2009). Un tema que me interesa de por sí.  En otras ocasiones he criticado la presuposición de que de la capacidad de articular sonidos se deduzca la existencia del lenguaje (ver por ej. Lenguaje sin evolución). Rivera comprende que lo importante en el lenguaje no es la fonación, sino la cognición: que todas las especies humanas han tenido algún tipo de comunicación vocal, pero que de ahí no se sigue que se utilice para comunicar ideas abstractas. 

"Respecto del lenguaje de nuestro linaje hay que tener un concepto bien claro, siempre ha existido una forma específica de comunicación entre los componentes de las diferentes especies de nuestro árbol evolutivo. Lo que ha ido variando a lo largo del tiempo, además del paulatino aumento en la capacidad de articular complejos sonidos, sería el grado de abstracciones simbolizadas para su transmisión a los diversos miembros de la sociedad, así como la complejidad de su pensamiento y conducta. La clave del desarrollo lingüístico humano reside en su capacidad de producir nuevas, y cada vez más complejas, abstracciones que comunicar" (231).


Rivera constata el desarrollo de una arqueología más interpretativa, atenta no sólo al dónde y el cuándo de la producción de objetos culturales, sino también al cómo y por qué— es decir, a la interpretación de las bases cognitivas que permitían ese comportamiento. Sin por ello dedicarse a una "arqueología de lo invisible" que no esté basada en datos arqueológicos concretos y pase a la especulación. Yo entiendo la limitación, pero a la vez es de suponer que la arqueología de lo visible siempre estará limitada... aunque avance poco a poco el conocimiento sobre la prehistoria, hay cosas que nunca se sabrán, y sólo podemos obtener algún tipo de conocimiento sobre ellas (un conocimiento hipotético, claro) por medio de la especulación, y la construcción de hipótesis basadas en probabilidades y analogías.


El libro pasa revista a los restos arqueológicos de los diversos periodos del Paleolítico, repaso que resulta muy clarificador. Sobre todo cuando contemplamos el desfase cultural existente entre los desarrollos de la Edad de Piedra africana y la europea. Un desfase atribuible, claro está, a la aparición del Homo sapiens en África, y su posterior expansión por Asia y Oceanía, y finalmente por Europa. El libro recoge la teoría de la Eva mitocondrial, relativa a un origen africano "reciente" del Homo sapiens moderno, y se inclina en conjunto por esta teoría sobre la génesis de la la humanidad moderna, aunque recoge los argumentos relativos a la teoría multirregionalista, según la cual (en esta versión actualizada) habría habido una mezcla genética sustancial de muchas poblaciones de Homo erectus con la nueva especie. Señala además Rivera cómo la teoría de la Eva mitocondrial converge con la teoría del equilibrio puntuado en evolución, desarrollada por Stephen Jay Gould.

Es curioso como este debate de finales del siglo XX entre los out of Africa y los multirregionalistas (relativo al origen del homo sapiens, recordemos, no al de los australopitecos y primeras especies de homínidos, que sobre el origen africano de éstos hay más consenso) recoge una nueva versión de las discusiones decimonónicas sobre si la Humanidad había sido "creada" en un solo lugar o en distintas razas y distribuciones geográficas. Lo cierto es que las dos teorías no tienen por qué ser excluyentes, y yo casi me apunto a una tercera: la expansión de la especie humana a partir de Africa en dos oleadas principales, con un porcentaje del material genético actual derivado en su mayor parte de la segunda oleada, pero con cierta hibridación con la primera (por ejemplo, las noticias de 2010 sobre hibridación con neandertales a partir del análisis del genoma, ver "Using the Neanderthal Genome to Uncover Human Evolutionary History"). El particular desarrollo cultural de los Homo sapiens contribuiría a mantener sus grupos mayormente sin mezcla racial con las otras poblaciones, pero sin embargo debió darse esta mezcla en medidas diversas que aún están por determinar, mientras no haya análisis genéticos más exhaustivos de las diversas poblaciones humanas. Preveo que el resultado será que las dos teorías son ciertas dentro de un orden: origen mayormente africano, combinado con origen multirregional a partir de poblaciones anteriores. Y que el debate sobre si los humanos de ramas próximas son especies biológicas o no resultará modificado por la práctica cultural del aislamiento de grupos: aunque los diversos humanos pudiesen reproducirse (potencialmente) entre sí, de hecho no lo hacían en general, pues sus conductas sexuales iban determinadas por la cultura del grupo, no por la biología... Y así los humanos se fueron haciendo a sí mismos, por autoselección cultural.

Desde antes de la Historia


Desde que se publicó este libro ha habido diversos estudios que apoyan el origen africano de nuestra especie. Ahora me acuerdo de un estudio estadístico sobre distribución de fonemas en las distintas lenguas (Quentin D. Atkinson "Phonemic Diversity Supports a Serial Founder Effect Model of Language Expansion from Africa", Science 2011; ver Last Common Language Was in Africa). Y otro estudio de este año sobre distribución estadística, esta vez no de fonemas sino de genes (Henn et al., "Hunter-gatherer Genomic Diversity Suggests a Southern African Origin for Modern Humans," PNAS 108, 2011. Ver también mi nota "Todos out of Africa"). (Y, p.s., apenas un mes más tarde, esta noticia sobre el genoma de los aborígenes australianos).

Una de las cuestiones que más detalladamente argumenta Rivera es la asociación entre una cultura simbólica elaborada y la expansión del homo sapiens tardío. Por cierto que esta diferencia entre "Homo sapiens arcaico" y "Homo sapiens tardío" poco a poco se está volviendo la realmente relevante, al menos en lo que a desarrollo cognitivo y simbólico se refiere, pues las primeras poblaciones de homo sapiens africanos no parecen haber diferido mucho en su comportamiento y cultura de sus antecesores o de poblaciones coetáneas evolucionadas en otras regiones—y durante más de cien mil años mantuvieron un ritmo de desarrollo (o quizá mejor dicho de estancamiento cultural) comparable, en lo que actualmente se nos alcanza con los datos existentes. Y es sólo en la Late Stone Age africana o en el Paleolítico Superior en Europa cuando se encuentran claras señales de una "explosión simbólica", con la aparición de restos arqueológicos de actividades artísticas, herramientas complejas, religión y rituales.... Con lo cual es quizá este desarrollo emergente y a partir de entonces acelerado lo que hay que explicar. 

Para Rivera, el desarrollo en cierta medida comparable de la cultura neandertal en esta época (su última época, claro) es prueba de una capacidad cognitiva expandible en esta (sub)especie, pero sólo activable por imitación, tras el contacto con las culturas del homo sapiens. Se inclina Rivera sin embargo por la tesis de un escaso contacto entre las dos poblaciones, y por una extinción de los neandertales provocada por factores ecológicos y climáticos, antes que por la competencia directa con el homo sapiens.

La explicación de Rivera sobre el surgimiento de la cultura propiamente humana se hace sobre la base de los conceptos de emergencia y de exaptación, en línea muy semejante a como los he venido yo usando en mis artículos de este blog sobre la evolución. Y también se basa, por supuesto, en el desarrollo del lenguaje como herramienta simbólica compleja y capaz de comunicar abstracciones, un proceso de por sí emergente y en cierto modo también exaptativo cuando pasa a usarse para crear y comunicar conceptos abstractos:

"La modernidad en la conducta se logra cuando tales conceptos se desarrollan con un mínimo de complejidad, siendo capaces de generar otra importantísima propiedad cognitiva humana de carácter emergente, como es la reflexividad del pensamiento." (156)


Un importante argumento, pues, a favor del papel de las humanidades en la comprensión de lo humano—pues el estudio de la reflexividad ha pertenecido mayormente al ámbito de las humanidades, aunque cuestiones neurológicas como las neuronas espejo prometen interesantes desarrollos desde el punto de vista científico, y puntos de contacto donde trabajar con la psicología cognitiva y la semiótica (ver Interacción internalizada: el desarrollo especular del lenguaje y del orden simbólico).

El desarrollo del lenguaje y de la conducta simbólica, argumenta Rivera, se retroalimentan, produciendo una capacidad simbólica cada vez más compleja: mayor individualización, mayor conceptualización de la propia identidad social y personal, posibilidad de conductas más elaboradas relativas a la explotación del medio, al conocimiento del tiempo y del paso de las estaciones, capacidad de previsión, etc. Estas conductas simbólicas se asientan sobre una base cognitiva propia de nuestra especie, más capaz 
de fijar la atención consciente que las que le precedieron o coexistieron con ella, y también más capaz de desarrollar representaciones mentales intensas a corto plazo (memoria de trabajo). No lo dice Rivera pero quizá estas transformaciones cognitivas haya que asociarlas al surgimiento y difusión de alguna mutación en la manera de coordinarse o enlazarse las neuronas en su activación.

El origen de las conductas simbólicas del Paleolítico superior parece situarse en Oriente Medio, antes de su expansión a Europa, aunque los datos no son concluyentes. (Parecería ser, entonces, que en Oriente medio está la cuna de la humanidad moderna en un doble sentido, primero de la cultura simbólica del Paleolítico, y luego del Neolítico, aunque haya también otros focos de cultura neolítica por ejemplo en América).

Es muy interesante, aunque insuficientemente desarrollado todavía, el modo en que procura Rivera asociar las capacidades cognitivas, tal como se evidencian en el registro arqueológico, al desarrollo de capacidades lingüísticas y de representación simbólica, temporal y espacial. Así por ejemplo distingue varios niveles de conceptualización del tiempo, según el uso que permiten del entorno y de los instrumentos culturales: 

(1) cognición temporal inmediata, sin desplazamiento temporal más allá de la experiencia reciente y el futuro inmediato, tal como observamos en el comportamiento los grandes primates—aunque habría mucho que matizar aquí. 

(2) Desarrollo medio, desplazamiento temporal en elaboración, que permite la planificación, y representaciones temporales más complejas y extendidas. Hay que señalar que según qué tipo de representaciones temporales de este tipo sí están a mi entender al alcance de los simios y otros animales —no en vano se habla de la memoria de elefante.... Y, por último, 

(3) Desarrollo temporal amplio, con desplazamiento temporal elaborado, correspondiente a la humanidad moderna. El desarrollo temporal amplio lleva al desarrollo del concepto de historia, y al desarrollo de planificaciones elaboradas.

Pero habría que señalar que por supuesto estos tres grados se deberían especificar mucho más. Así, por ejemplo, por centrarnos en el último, habría que distinguir la humanidad capaz de narrar de la humanidad previa a la narración. Aquí entroncamos con una posible historia de las formas narrativas: desde las representaciones simples y más unidas a la existencia práctica del grupo social, a narraciones más ambiciosas y abstractas—mitos y sus rituales asociados.  

Toda una historia de la Humanidad es la historia de sus sucesivas mitificaciones, cada vez más elaboradas—y Rivera da gran importancia al desarrollo de la religión como una forma cognitiva compleja. Pero, siguiendo con el desarrollo de la conciencia temporal y reflexiva, ya entramos en la historia del pensamiento propiamente dicha cuando tras la fase de mitologización vemos cómo el pensamiento, apoyado en la escritura, pasa a una fase de reflexividad más intensa, y surgen la filosofía, y la ciencia abstracta, y diversos discursos reflexivos y desmitologizadores. 

En esa historia de reconceptualización de nuestra propia historia aún estamos, enlazando las historias locales de la humanidad con una historia general—una historia de todo, lo que algunos llaman la Gran Historia—. Esta actividad de anclaje narrativo es un paso más en el desarrollo de una consciencia temporal extendida tal como la concibe Rivera. Y la conceptualización reflexiva sobre esta actividad, que es en lo que estamos aquí, es un paso también en la construcción de abstracciones comunicables y utilizables de modo consciente.


 
 
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domingo, 31 de mayo de 2009

Historias raras (Desencarrilamientos mentales)

La "narratología evolucionista", que es una de mis aficiones intelectuales, es algo que no está todavía terminado de inventar, aunque hay gente como Joseph Carroll que están en ello. Es el autor de Evolution and Literary Theory y de Literary Darwinism, y pueden leerse algunos de sus artículos recientes en su web. Por ejemplo este artículo sobre "Estudios literarios y psicología evolucionista". Carroll es también uno de los coeditores de la recién fundada Evolutionary Review. A ésta revista le acabo de enviar una versión desarrollada de mi artículo sobre el anclaje narrativo en Hacia los confines del mundoésta es una novela impresionante de Harry Thompson, centrada en torno al capitán del Beagle y al impacto del darwinismo en la mentalidad del siglo XIX.

A quien guste la "narratología evolucionista" le tiene que gustar estudiar la teoría de la evolución, y a quien le gusten estas dos cosas le tienen que encantar forzosamente los magníficos ensayos de Stephen Jay Gould, el pensador evolucionista más atento a las cuestiones de la narratividad de la teoría evolucionista, y a las paradojas que aporta nuestra visión retrospectiva sobre el estudio del pasado. Evolucionismo y teoría de la retrospección—una combinación irresistible para mí. Por cierto, he remozado y actualizado mi colección de artículos sobre retrospección narrativa y teoría crítica, titulada Objects in the Rearview Mirror May Appear More Solid Than They Are: Retrospective-Retroactive Narrative Dynamics in Criticism. Allí especulo más sobre cuestiones como las falacias retrospectivas, el hindsight bias, los efectos de la relectura.... Cuestiones que últimamente se han puesto más de moda gracias a un libro magistral sobre el tema, El Cisne Negro, de Nassim Nicholas Taleb.

Gould se interesa no sólo por la ciencia, sino por la historia de la ciencia—y en su impresionante The Structure of Evolutionary Theory integra ambas visiones, la teórica y la histórico-teórica, en uno de los libros más monumentales de la historia de la ciencia—libro que merecería además figurar como un monumento póstumo a la máquina de escribir, artefacto del que salió. Para Gould, la evolución no es sólo algo que "ha sucedido"—sino que es algo que "se representa", una historia en el doble sentido del término ("Historia 1": serie de acontecimientos y fenómenos del pasado; "Historia 2": Representación de esa serie en un discurso articulado u otro artefacto semiótico). Nuestras convenciones disciplinarias, nuestras estrategias comunicativas, nuestras tradiciones culturales, nuestras predisposiciones cognitivas, son elementos que nos llevan a escribir un tipo u otro de "Historia 2 de la Evolución" sean cuales sean nuestros conocimientos sobre la "Historia 1 de la Evolución". Más aún: la Historia-1 no está presente más que en sus huellas (pues el pasado no existe sino en el presente). Y siendo las diversas "Historia 2" un instrumento cognitivo (el instrumento cognitivo) que permite la re-presentación de lo que no está presente, quizá deberíamos hablar de "Historias 1.2" para referirnos no a "la" serie virtual de lo acontecido, la Historia 1 (que podemos concebir como una sola y quizá en última instancia incognoscible), sino a esa serie tal y como es representada en las "Historias 2". Así, la "Historia evolucionaria 2" de Lamarck nos remite a su propia "Historia evolucionaria 1.2"—a unos acontecimientos y unos mecanismos explicativos para interpretar su conexión que es muy diferente de la "Historia evolucionaria 1.2" de Darwin, o de la "Historia evolucionaria 1.2" del propio Gould—por no hablar de fantasías y mitologías sobre el pasado como las que nos cuenta el creacionismo en sus diversas salsas.

Voy derivando—en realidad sólo quería dejar nota de uno de los ensayos más narratológicos de Gould en uno de sus últimos libros, I Have Landed. En el capítulo 3 escribe sobre "Jim Bowie's Letter and Bill Buckner's Legs"—analizando dos historias del acervo legendario norteamericano, para mostrar cómo nuestra mente tiende a encasillar y a encarrilar los acontecimientos y desarrollos argumentales de manera que se ajusten a expectativas y modelos familiares. Lo atípico y complejo se "domestica", se hace familiar y se le da una forma digamos culturalmente agradable o aceptable, o que se ajusta mejor a nuestras ideas recibidas y preconcepciones.

Gould es un narratólogo evolucionista, y como tal explica nuestras preferencias y tendencias narrativas apelando a un origen adaptativo de las mismas:


The vertebrate brain seems to operate as a device tuned to the recognition of patterns. When evolution grafted consciousness in human form upon this organ in a single species, the old inherent search for patterns developed into a propensity for organizing these patterns as stories, and then for explaining the surrounding world in therms of the narratives expressed in such tales. (55)

Hace poco me refería a un artículo sobre el origen de la creencia en espíritus publicado en Scientific American, que apela a principios psicoevolutivos muy parecidos: Por qué la gente cree que hay agentes invisibles que controlan el mundo. Michael Shermer explica cómo la creencia en agentes invisibles (dioses, espíritus, demonios, fantasmas, etc.) es resultado colateral de dos tendencias cognitivas que presentaban ventajas a la hora de detectar presas o depredadores. La primera es la detección de patrones y regularidades en medio del ruido informativo; la segunda es la atribución de intencionalidad o agentividadcomo explicación de esos patrones. Somos lectores de mentes, a veces hiperlectores, y por eso proyectamos mentalidad e intención donde no la hay, por ejemplo a la evolución del Universo. Según Shermer, somos supernaturalistas de nacimiento, o por tendencia arraigada. También en este post, "La fe como exaptación", aludía yo a la posibilidad de utilizar el concepto de exaptación desarrollado por Gould para explicar fenómenos como la creencia en seres sobrenaturales y en un orden intencional en la naturaleza.

Estas especulaciones evolucionistas combinan bien con el actual interés en explicaciones cognitivistas del funcionamiento de la narración. De hecho, gran parte de la antigua narratología estructuralista ha vuelto con un lenguaje actualizado bajo la forma de narratología cognitivista. En clase de comentario de texto utilizo un esquema (derivado de Dirk Delabastita 2004) para representar cómo los procesos cognitivos de nuestra mente organizan la interacción entre el texto que leemsos y el mundo que nos rodea. Es básicamente como sigue (esquematizando el esquema):



Lo que obtenemos del texto:
EL MUNDO NARRADO (TEXTUAL)

(ambientes, acontecimientos, personajes, tiempo, espacio...)



interactúa con

MECANISMOS COGNITIVOS:
nuestra manera de organizar el conocimiento y la comprensión—que son:
Lo que aportamos al texto:
COSAS QUE SABEMOS DEL MUNDO EXTRATEXTUAL
- Datos y creencias
- Procedimientos, situaciones familiares
- Valores y emociones adheridas a las cosas
interactúa con:
- Nuestro conocimiento del lenguaje: vocabulario, gramática...

- Nuestra tendencia mental a establecer relaciones causales
(por ejemplo, post hoc ergo propter hoc, la falacia narrativa o hindsight bias).

- Nuestra tendencia a organizar la realidad mediante oposiciones binarias:
arriba / abajo
Bueno / malo

- Nuestra tendencia a establecer analogías (p. ej. "arriba : bueno:: abajo: malo"
interactúa con:
EL TEXTO:
tiempo del relato, modos de caracterización, perspectivización, voz narrativa...

interactúa con
REPRESENTACIONES Y DISCURSOS SOBRE EL MUNDO:

- Discursos literarios o no literarios
- Otros textos, imágenes...
- Géneros, convenciones de representación
- Discursos ideológicos, políticos, doctrinas morales...
- Metodologías de análisis crítico

La interacción entre texto y mundo mediada por esos "mecanismos cognitivos" (gramática, secuencialidad causal, metáfora, etc.) nos embarca en un proceso en el que por vías múltiples referimos el texto que leemos al mundo que representa y que hemos ido construyendo, el pequeño mundo creado en el texto—y ese lo referimos al mundo en general, al amplio mundo, tal como es representado y mediatizado por diversos discursos y modalidades de representación. Cierto es que a veces es difícil separar el mundo narrado del texto en sí, o distinguir entre el mundo y las representaciones del mundo—tal es la circulación cognitiva entre unos y otros elementos del proceso de lectura.

Si este esquema se refiere a la lectura de textos narrativos, hay que recordar aquella frase de Derrida al efecto de que "no hay 'fuera del texto'" pues toda la realidad está mediatizada semióticamente en mayor o menor medida. Así pues, los procesos metafóricos o las falacias narrativizadoras no son sólo asunto de análisis literario: se dan igualmente en nuestra comprensión del mundo en que habitamos, y que a veces creemos un tanto ingenuamente que se nos ofrece en forma directa y no mediatizada por ninguna convención de representación.

Para Gould, interpretamos el mundo en términos de historias favoritas, y tenemos un repertorio limitado de procedimientos para construirlo. Así, por ejemplo, tendemos a la direccionalidad antes que a la desorganización sin rumbo fijo, y preferimos interpretar las secuencias en términos de motivación—atribuirles finalidad e intencionalidad, en lugar de suponer que puede no haber ningún sujeto tras ellas. Es decir, tendemos activamente a conectar los acontecimientos y a construir historias y argumentos con ellos. Esta es una tendencia que puede resultar cognitivamente ventajosa, aunque también puede que se vaya fuera de madre con cierta frecuencia, dando lugar a las falacias narrativas como el exceso de argumento, las secuencias causales imaginarias, el hindsight bias. Algo parecido sucede con otros tipos de esquemas intepretativos que proyectamos o superponemos a los datos de la observación. Tendemos a ver orden donde hay asomo de orden—aunque éste sea casual. Parece ser cognitivamente rentable, en términos sociobiológicos. La observación del orden permite interpretar y relacionar, conocer el mundo y predecir (hasta cierto punto) lo que todavía no ha sucedido, sobre la base de analogías con lo que sucedió otras veces. Ahora bien, la búsqueda de patrones y esquemas repetidos puede llevar a ilusiones mentales: nos hace ver forma—es más, forma intencional— donde a veces no hay sino forma casual, o caos. La apofenia o la manía referencial descrita por Nabokov son modalidades de esta modalidad paranoica de la percepción.

Gould explica cómo conspiran entre sí nuestras predisposiciones mentales mentales a la proyección y al encarrilamiento, para dar lugar a propensiones mentales tendenciosas:


tales about nonconscious creatures or inanimate objects must also provide a surrogate for valor (or dishonorable intent for dystopian tales)—as in the virtue of evolutionary principles that dictate the increasing general complexity of life, or the lamentable inexorability of thermodynamics in guaranteeing the eventual burnout of the sun. In summary, and at the risk of oversimplification, we like to explain pattern in terms of directionality, and causation in terms of value. The two central and essential components of any narrative—pattern and cause—therefore fall under the biasing rubric of our mental preferences. (56)

Observa Gould una tendencia a reducir las historias complejas de la realidad a un puñado de historias canónicas, y preferentemente distorsionadas por esta tendencia a la direccionalidad, al exceso de intencionalidad, a la motivación. Siendo que tenemos estas tendencias narrativizadoras, Gould ve preocupante que las ciencias "históricas", las que utilizan representaciones narrativas, puedan verse distorsionadas por estas predisoposiciones.


The explanation of temporal sequences defines the primary task of a large subset among our scientific disciplines—the so-called 'historical sciences' of geology, anthropology, evolutionary biology, cosmology, and many others. Thus, if the lure of 'canonical stories' blights our general understanding of historical sequences, much of what we call 'science' labors under a mighty impediment. (56)

En su teoría evolucionista, Gould ha criticado mucho a las interpretaciones antropocéntricas, explícitas o soterradas, que han llevado a los biólogos evolucionistas a interpretar el proceso como algo "guiado" en lugar de azaroso; o como un "progreso ascendente" hacia la vida, hacia la consciencia y la inteligencia... (un poquito como esas interpretaciones hegelianas de la historia, que la hacen culminar en el idealismo alemán...). Gould insiste alegremente en que todo es azar, y que si evidentemente lo complejo ha de proceder de lo simple por prioridad inevitable, en realidad lo complejo (la vida, la consciencia) viene a ser una probabilidad estadística, algo así como la marcha errática de un borracho que anda entre una pared y una zanja: normalmente va chocando con la pared, y desviándose más o menos de ella, pero cuando caiga a la zanja caerá de verdad y definitivamente. Bien, es una imagen... Podemos encontrar comprensible que (en tanto que seres complejos) interpretemos el ascenso a nosotros mismos como un proceso direccional—¡e incluso que lo evaluemos con tintes positivos, si no estamos muy deprimidos ese día! Gould es gran amigo de señalarnos a los escarabajos y a los microbios: son ellos los pobres de espíritu que heredarán la Tierra, pues son con mucho estadísticamente preferidos por el imaginario Dios. Y bien, concedámosle a Gould el punto cuantitativo, pero en absoluto el cualitativo. Las teorías de la evolución elaboradas por los escarabajos son infinitamente menos interesantes que las elaboradas por Gould, aunque en algún punto concreto estas últimas den algún tumbo o traspiés. Vamos, que las preferencias cognitivas por la direccionalidad o por la complejidad intencional serán ocasionalmente tendenciosas o engañosas, pero nos vienen de lejos, por ser lo que somos—y en lo fundamental son beneficiosas. Por otra parte, si algo hay de cierto en las teorías de Lamarck de que los seres contribuyen a hacerse su propio destino—que el pájaro vuela porque quería volar—pues entonces más nos vale tomar como modelo a los inexistentes ángeles que a los existentes microbios. Con lo cual no quiero decir que la angelología sea para nosotros más ventajosa que la microbiología.

Así, en el cielo donde las estrellas se distribuyen al azar, vemos constelaciones—figuras imaginarias, que facilitaron en su momento el estudio astronómico, y que para las pseudociencias tienen entidad real. Pero el científico que ve constelaciones aprovecha para explicar (como aclara Gould) que sería precisamente la ausencia de agrupaciones ilusorias de estrellas—es decir, una distribución regular—lo que sería indicación de una intencionalidad o determinismo previo en el cielo. Es decir, más allá de meramente seguir nuestras tendencias cognitivas, y ver formas imaginarias, podemos reflexionar sobre cómo afectan a la percepción, y sobre su origen probable en nuestra historia evolutiva, y sobre la utilidad cultural que pueden tener esos objetos virtuales— y en ello estamos.

Podemos sin embargo estar de acuerdo con Gould en que los esquemas previos preconcebidos, y la tendencia a proyectar narraciones y coherencias, aun siendo un instrumento cognitivo necesario, pueden limitar nuestra capacidad de comprensión e imaginación, encasillando y encarrilando nuestras percepciones, llevándolas hacia caminos trillados, y haciéndonos ignorar aspectos potencialmente observables y explicables sólo porque no se ajustan a lo ya sabido:


the organizing power of canonical stories leads us to ignore important facts readily within our potential sight, and to twist or misread the information that we do manage to record. In other words, and to summarize my principal theme in a phrase, canonical stories predictably "drive" facts into definite and distorted pathways that validate the outlines and necessary components of these archetypal tales. We therefore fail to note important items in plain sight, while we misread other facts by forcing them into preset mental channels, even when we retain a buried memory of actual events. (57)

En suma, para Gould la tentación que suponen los esquemas narrativos canónicos, en los que encasillamos el mundo, es un gran obstáculo al conocimiento auténtico y crítico en todas las ciencias históricas, en todas las disciplinas en las que tenemos que representar el pasado y articularlo narrativamente.

Los ejemplos que analiza en este artículo (ejemplos caprichosos, muy al gusto de Gould) son dos episodios legendarios americanos:

1) la defensa hasta la muerte de El Álamo y la muerte heroica de Jim Bowie, el comandante tejano enfermo e impedido para guiar la defensa. Ese es el mito conocido: pero nos lleva a ignorar un aspecto del episodio "escondido a plena luz" en el museo de El Alamo, bajo la forma de una carta en la que Jim Bowie se dirigió al general mexicano Santa Anna, que dirigía el ataque, ofreciendo una salida negociada. Sólo que Bowie enfermó y no pudo negociar, y la defensa la dirigió (hasta la muerte) un oficial más bisoño.

2) Cómo un famoso golpe de mala suerte, una pelota de béisbol colándose entre las pierdas de Bill Buckner, impidió que los Red Sox ganasen la World Series de 1986. Cierto, dice Gould: sólo que... eso no fue determinante, sólo un elemento más que impidió la clasificación del equipo. Pero la historia es más satisfactoria si obviamos el hecho y presuponemos que hubieran ganado la final si no por esa pelota que se coló—y así se recuerda el asunto.

El mundo es complejo y al parecer nos requiere urgentemente para que lo simplifiquemos imponiéndole alguna historia canónica. Esto es un obstáculo cognitivo cuando es importante conocer la complejidad como tal:


our preferences for tales about directionality (to explain patterns), generated by motivations of valor (to explain the causal basis of these patterns) have distorted our understandings of a complex reality where different kinds of patterns and different sources of order often predominate. (68)

Datos importantes, o hechos significativos, se vuelven invisibles si no se se adaptan a la historia canónica; los acontecimientos los distorsionamos para que encajen mejor y den argumentos más satisfactorios. Para Gould, estos errores se producen tanto en el estudio científico como en la historia. Así, en teoría evolutiva, al estudiar la diversidad de la vida tendemos a representar sesgadamente la diversidad de la vida y a privilegiar el desarrollo de la complejidad—cuando lo predominante, tanto antes como ahora, es lo no complejo. Lo hacemos por motivos antropocéntricos, aunque Gould admite de mala gana que la capacidad de reflexionar sobre estas cuestiones es una invención notable y propia de nuestra especie—¿quizá se nos pueda tolerar un poco de distorsión perspectivística en este sentido?

En lo que sí podemos estar de acuerdo con Gould es en investigar nuestras tendencias cognitivas, así como su origen evolutivo. Incluida, añadiría yo, una tendencia cognitiva reflexiva y no menos interesante que las otras: la tendencia cognitiva a corregir errores cognitivos. Gould no propone, finalmente, que desconfiemos de la narración como tal, pues es un instrumento cognitivo imprescindible para nosotros: sólo pide una narratología más compleja, menos centrada en nuestras tendencias más arraigadas a ponernos en el centro de todo, y más atenta a la diversidad:


If we must explain the surrounding world by telling stories—and I suspect that our brains do stick us in this particular rut—let us at least expand the range of our tales beyond the canonical to the quirky, for then we might might learn to appreciate more of the richness out there beyond our pale and usual ken, while still honoring our need to understand in human terms. (70)

Yo de mayor quiero contar historias tan raras como las de Gould.





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