Estoy a estas alturas rozando no exactamente el máximo, sino mi máximo.
Estos gráficos miden mi
posicionamiento este mes en el SSRN, el mayor repositorio mundial de
humanidades y ciencias sociales. Y se aprecia cómo (mucho me temo) he
tocado techo ya en alguno de los parámetros. Llegando muy alto muy
alto, como
Lucifer, no sé si le di a la caza alcance, pero he llegado a estar este
mes pasado en el puesto seis—y ahora
desciendo al siete. De ahí al puesto cuarenta mil no va sino un pasito,
en este tipo de ránking.
Cuadro 1:

Otra presentación, con nombres y apellidos, del ránking mundial por
número de artículos de este último año:
Cuadro 2:
Ránking mundial por número de total de artículos. Este es un
posicionamiento más sólido, y ahí sigo subiendo, mientras no se diga lo
contrario. Estoy a fecha de hoy mismo en el puesto 15—algún chinche
diría que en el 16:
Cuadro 3:
Pero no. En el 16 estuve el mes pasado, como acredita este otro
gráfico, y estoy, efectivamente el número 15:
Cuadro 4:
Eso en volumen de producción (digamos). El propio cuadro 3 muestra la
distancia que media entre escribir mucho y ser muy leído o muy
citado. Se me ocurre otro cuadro resultante de cruzar estos datos
en el que estaría bastante mal posicionado—entre los muy
escribidores y poco leídos, frente a los poco escribidores y muy leídos
que ocuparían los primeros puestos de un ránking más interesante.
Por parafrasear a Gracián: los breves, si muy citados, dos veces buenos.
(Y vamos a suponer, convención académica universalmente aceptada, que
si te citan es para bien. O, más bien, por traer a la luz los
presupuestos inconfesos de estos ránkings académicos: que hablen de ti, aunque sea mal. Con tal
que dejen constancia y cita).
Bien, y un último gráfico al respecto. Otro donde se ve un punto
de
inflexión, me temo que definitivo, en esta carrera mía (April is the
cruellest month). Es un dato que
también se ve en el cuadro 3, pero ahora presentado en forma de
gráfico. Es el posicionamiento más fiable que se extrae de este
sitio—no por trabajo invertido, sino por resultados obtenidos, es
decir, por número total de descargas. La proporción ya he dicho que
juega en contra mía; me he trabajado mucho el SSRN para obtener
proporcionalmente un posicionamiento por resultados siempre inferior a
mi posicionamiento por trabajo hecho. Pero a vista de pájaro no es un
puesto malo, así a nivel mundial. Por un breve momento (marzo de 2015
fue en este sentido la cima de mi carrera) logré posicionarme entre los
dos mil autores más leídos—en el puesto 1982. Me
hacía ilusión llegar
al 1961, pero ya no podrá ser, pues aquí también se ve cómo tocamos
techo y emprendemos el descenso, en suave pendiente, hasta que nos
convertimos en la sombra del perro de alguien. Y de ahí hay nada hacia
la nada y el
olvido, destino común de todo humano empeño, y del cosmos en general.
Cuadro 5:

Qué alegre subía, ese pequeño gráfico...
Pero voy a terminar con una nota menos melancólica. Hay gráficos que
bajan y luego remontan,
On a vu souvent
Rejaillir le feu
De l'ancien volcan
Qu'on croyait trop vieux
Il est paraît-il
Des terres brûlées
Donnant plus de blé
Qu'un meilleur avril
—como éste del cuadro 6. Por número de descargas recientes, que no es mal
índice, estoy en el puesto 573:
Cuadro 6:

Y bajando.
______
Postdata a la altura de 2025:
Alguna de las previsiones falló para bien. No sólo pasé en modo rewind por el puesto o año 1961 en algún momento, sino que remontándome en la historia ahora estoy en la alta Edad Media:
Jose Angel Garcia Landa Author Rank is 1,093 out of 2,145,560
1093—buen año aquél, para los vikingos.
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