jueves, 28 de diciembre de 2017
Retropost #1927 (28 de diciembre de 2007): Himno de la Universidad, versión King Africa
Himno de la Universidad, version King Africa
Publicado en Universidad. com. José Ángel García Landa
Si es broma, no es broma mía, lo juro y lo asejuro. Nos envía el Secretario General de la Universidad el anuncio de un concurso para escribir la letra del himno de la Universidad de Zaragoza. Como no sabíamos que existiese, nos adjunta el mismo en un fichero que nos aclara que es la versión King Africa del mismo. Aquí se puede oír. El toquecillo "ruedo ibérico" que le han dado me parece muy adecuado. Sólo espero que la letra esté a tono y a la altura.
Por cierto, la Universidad (el Rectorado) parece que ha decidido optar por el mutismo y no contesta al requerimiento que le enviamos el 4 de diciembre solicitando la aplicación de sus propias resoluciones en lo relativo a la Ordenación Docente de nuestro postgrado. Así que tendremos que lidiar esta corrida en los juzgados, otra vez.
Publicado en Universidad. com. José Ángel García Landa
Si es broma, no es broma mía, lo juro y lo asejuro. Nos envía el Secretario General de la Universidad el anuncio de un concurso para escribir la letra del himno de la Universidad de Zaragoza. Como no sabíamos que existiese, nos adjunta el mismo en un fichero que nos aclara que es la versión King Africa del mismo. Aquí se puede oír. El toquecillo "ruedo ibérico" que le han dado me parece muy adecuado. Sólo espero que la letra esté a tono y a la altura.
Por cierto, la Universidad (el Rectorado) parece que ha decidido optar por el mutismo y no contesta al requerimiento que le enviamos el 4 de diciembre solicitando la aplicación de sus propias resoluciones en lo relativo a la Ordenación Docente de nuestro postgrado. Así que tendremos que lidiar esta corrida en los juzgados, otra vez.
Etiquetas: Universidad, Humor
—oOo—
miércoles, 27 de diciembre de 2017
Tabarnia —y más matraca catalana
Tabarnia, o la reductio ad absurdum del catalanismo con su propia medicina:
-->
López-Gamonal, Esther.
"Editorial: Tabarnia." EsRadio
27 Dec. 2017.*
2017
Vaquero, Leticia. "Editorial Leticia Vaquero: El
Parlament recurrirá el artículo 155 ante el TC." EsRadio 27 Dec. 2017.*
2017
-->
Laviada, Rosana, et al. "Federico a las 7: Puigdemont
pretende ser presidente." EsRadio
28 Dec. 2017.*
2017
Pino, Luis
del, et al. "Visca Tabarnia Lliure." EsRadio 30 Dec. 2017.*
2017
—oOo—
Alexander Klein - The Death of Consciousness?
The Death of Consciousness ?
Durant le mois de juin 2017, le labex TransferS et Mathias Girel (CAPHÉS) accueillent Alexander KLEIN, professeur de philosophie à l’Université d’État de Californie, Long Beach (États-Unis)
Cette troisième lecture d'Alexander Klein est organisée dans le cadre du colloque "La notion de conscience. À partir de William James."

Descriptif
Durant le mois de juin 2017, le labex TransferS et Mathias Girel (CAPHÉS) accueillent Alexander KLEIN, professeur de philosophie à l’Université d’État de Californie, Long Beach (États-Unis)
Cette troisième lecture d'Alexander Klein est organisée dans le cadre du colloque "La notion de conscience. À partir de William James."
Like heartburn, a pronounced discomfort with the very idea of
consciousness followed the early days of experimental psychology.
Received wisdom has it that psychologists (and allied philosophers) came
to mistrust consciousness for largely behaviorist reasons. But by the
time John Watson had published his behaviorist manifesto in 1913, a
wider revolt against consciousness was already underway. I begin by
canvassing some of the lesser-known, pre-behaviorist angst about
consciousness. Then I delve into the case of William James—an important
early source of unease about consciousness. James’s rejection of
consciousness grew out of his critique of perceptual elementarism in
psychology. This is the view that most mental states are complex, and
that psychology’s goal is in some sense to analyze these states into
their atomic “elements.” Elementarism came in for intense criticism in
James’s Principles of Psychology, and I argue that his later rejection
of consciousness is an extension of the earlier critique. Just as we
cannot (according to James) isolate any atomic, sensory elements in our
occurrent mental states, so we cannot distinguish any elemental
consciousness from any separate contents.
Thèmes :
Philosophie
Catégories: Professeur invité - Labex TransferS
La notion de conscience. À partir de William James, Mot-clés : conscience, William James
Catégories: Professeur invité - Labex TransferS
La notion de conscience. À partir de William James, Mot-clés : conscience, William James
Retropost #1926 (27 de diciembre de 2007): La implacable incertidumbre de lo cotidiano
La implacable incertidumbre de lo cotidiano
Publicado en Blogs. com. José Ángel García Landa

Una frase ésta, "la implacable incertidumbre de lo cotidiano", que me recuerda a La insoportable levedad del ser—película que había comprado con intención de regalarla a alguna amiga con bombín. La frase viene de aquí:
Que a su vez viene del interesante artículo de Geert Lovink "Blogging: The Nihilist Impulse" / "Bitácoras: el impulso nihilista" (traducción corregida arriba y más que habría que corregirla). Si bien oscila Lovink entre el Escila de la generalización panorámica y el Caribdis del impresionismo nihilista que denuncia, sí reconozco allí algunas reflexiones relevantes para repasar las líneas de puntos de la blogosfera, que uniendo muchas vanidades nos dibujan aquí la figura del eterno Nihilismo Contemporáneo.
Especialmente aquí, donde los autoenlaces superan con mucho a los enlaces. Para que quien me quiera poner verde se documente, este artículo: soy un síntoma, nomás.
Aunque también soy, cómo no, una excepción a mucha de la sintomatología allí detectada. Estoy repasándome mi post sobre el blog como ensayo para colgarlo en el SSRN.
Y como planes festivos, esta tarde pensamos ir a ver Soy Leyenda. Leyendo estoy, por cierto, una novela de temática muy parecida: The Road, de Cormac McCarthy. Altamente recomendable para enfrascarse en el paisaje nihilista, o en el desierto de lo Real, ese que decían Morfeo y Zizek.
Publicado en Blogs. com. José Ángel García Landa

Una frase ésta, "la implacable incertidumbre de lo cotidiano", que me recuerda a La insoportable levedad del ser—película que había comprado con intención de regalarla a alguna amiga con bombín. La frase viene de aquí:
"Tal
como Ulrich Beck definió el riesgo, los bloggers se ocupan de los
peligros y de las inseguridades inducidos por las interminables olas de
la modernización. Lo que se bloguea es la incertidumbre implacable de lo
cotidiano. Mientras que los empresarios colonizan el futuro, repletos
de alucinaciones colectivas, los bloggers exponen el presente que ellos
mismos captan."
Que a su vez viene del interesante artículo de Geert Lovink "Blogging: The Nihilist Impulse" / "Bitácoras: el impulso nihilista" (traducción corregida arriba y más que habría que corregirla). Si bien oscila Lovink entre el Escila de la generalización panorámica y el Caribdis del impresionismo nihilista que denuncia, sí reconozco allí algunas reflexiones relevantes para repasar las líneas de puntos de la blogosfera, que uniendo muchas vanidades nos dibujan aquí la figura del eterno Nihilismo Contemporáneo.
" 'Networking begins and ends with pure self-referentiality', añade
Friedrich Kittler, y esta autopoiesis no es tan evidente en ninguna
parte como en la blogosfera."
Especialmente aquí, donde los autoenlaces superan con mucho a los enlaces. Para que quien me quiera poner verde se documente, este artículo: soy un síntoma, nomás.
Aunque también soy, cómo no, una excepción a mucha de la sintomatología allí detectada. Estoy repasándome mi post sobre el blog como ensayo para colgarlo en el SSRN.
Y como planes festivos, esta tarde pensamos ir a ver Soy Leyenda. Leyendo estoy, por cierto, una novela de temática muy parecida: The Road, de Cormac McCarthy. Altamente recomendable para enfrascarse en el paisaje nihilista, o en el desierto de lo Real, ese que decían Morfeo y Zizek.
martes, 26 de diciembre de 2017
Buen trabajo en Filosofía
Es al menos lo que me dice ResearchGate, su amable robot. Espero que no le diga lo mismo a todo el mundo, sería una pequeña decepción—& outright deception.

También soy el primero de la clase en Filología. ¿Que se supone es lo mío? En realidad lo mío, dicen mi titulación y mi Facultad, es Filosofía y Letras, y en ello estamos.

También soy el primero de la clase en Filología. ¿Que se supone es lo mío? En realidad lo mío, dicen mi titulación y mi Facultad, es Filosofía y Letras, y en ello estamos.
—oOo—
Clip cero
Consciousness as Caring: James’s Evolutionary Hypothesis
(Savoirs ENS http://savoirs.ens.fr/expose.php?id=3058)
jeudi 15 juin 2017
Descriptif
Durant le mois de juin 2017, le labex TransferS et Mathias
Girel (CAPHÉS) accueillent Alexander Klein, professeur de philosophie à
l’Université d’État de Californie, Long Beach (États-Unis).
Cette deuxième lecture d'Alexander Klein est organisée dans le cadre du colloque "La notion de conscience. À partir de William James.".
Lecture 2 : Consciousness as Caring : James’s Evolutionary Hypothesis
Between 1872 and 1890, William James developed a neglected form of interactionist dualism. He contended that to be phenomenally conscious is actively to evaluate what is in (or might be in) one’s environment, attending to what one decides is important, and ignoring much else. To be conscious is to care about one’s own actual or potential circumstances, in short ; and James hypothesized that this caring capacity was selected (in the Darwinian sense) because it regulated the behavior of vertebrates with highly articulated brains. He did not argue directly for this hypothesis, however. Instead, James recommended the hypothesis as a way to explain the surprising results concerning purposive behavior in decapitated frogs. I reconstruct and evaluate James’s evolutionary hypothesis, showing how it would explain those surprising experiments.
Consultez le programme du colloque " La notion de conscience. À partir de William James.".
Cette deuxième lecture d'Alexander Klein est organisée dans le cadre du colloque "La notion de conscience. À partir de William James.".
Lecture 2 : Consciousness as Caring : James’s Evolutionary Hypothesis
Between 1872 and 1890, William James developed a neglected form of interactionist dualism. He contended that to be phenomenally conscious is actively to evaluate what is in (or might be in) one’s environment, attending to what one decides is important, and ignoring much else. To be conscious is to care about one’s own actual or potential circumstances, in short ; and James hypothesized that this caring capacity was selected (in the Darwinian sense) because it regulated the behavior of vertebrates with highly articulated brains. He did not argue directly for this hypothesis, however. Instead, James recommended the hypothesis as a way to explain the surprising results concerning purposive behavior in decapitated frogs. I reconstruct and evaluate James’s evolutionary hypothesis, showing how it would explain those surprising experiments.
Consultez le programme du colloque " La notion de conscience. À partir de William James.".
Thèmes :
Philosophie
Catégories: Professeur invité - Labex TransferS
La notion de conscience. À partir de William James, Mot-clés : Philosophie, société, conscience, William James
Catégories: Professeur invité - Labex TransferS
La notion de conscience. À partir de William James, Mot-clés : Philosophie, société, conscience, William James
Retropost #1925 (26 de diciembre de 2007): Mad about You
Mad about You
Publicado en Música. com. José Ángel García Landa
Una canción de Hooverphonic.
Oída el día de Navidad, en el Gran Café Zaragozano.
Publicado en Música. com. José Ángel García Landa
Una canción de Hooverphonic.
Oída el día de Navidad, en el Gran Café Zaragozano.
Etiquetas: Música, Hooverphonic
lunes, 25 de diciembre de 2017
Retropost #1924 (25 de diciembre de 2007): Pinker contra Lakoff
Pinker contra Lakoff
Publicado en Semiótica. com. José Ángel García Landa

A falta de un diálogo en directo o un mano a mano entre Steven Pinker y George Lakoff que contraste sus visiones de la lingüística cognitiva, aquí hay un vídeodiálogo entre John Horgan y George Johnson: "Are metaphors a cage or a key?" (me encanta la reflexividad del título)—comentando algunas ideas del último libro de Pinker, The Stuff of Thought: Language as a Window into Human Nature, y situándolas en la tradición del debate contra teorías de determinismo lingüístico anteriores a la de Lakoff, como la de Sapir-Whorf.
Pero el mismo Pinker argüía en The Blank Slate que nuestra naturaleza nos orienta y nos limita, y la mente no es una mente en blanco sino que parte de un cuerpo y que es producto de una determinada estructura cerebral. Ese parece un punto mínimo de acuerdo entre Lakoff y Pinker: que la naturaleza humana no es moldeable ilimitadamente. Aunque tanto llama la atención su flexibilidad como el sustrato común de tanta variación. Y el problema de cuándo deja de ser humana esa naturaleza, tanto por el límite inferior como por el tecnológicamente modificado, no es menos fascinante. Food for thought: otra metáfora.
Publicado en Semiótica. com. José Ángel García Landa

A falta de un diálogo en directo o un mano a mano entre Steven Pinker y George Lakoff que contraste sus visiones de la lingüística cognitiva, aquí hay un vídeodiálogo entre John Horgan y George Johnson: "Are metaphors a cage or a key?" (me encanta la reflexividad del título)—comentando algunas ideas del último libro de Pinker, The Stuff of Thought: Language as a Window into Human Nature, y situándolas en la tradición del debate contra teorías de determinismo lingüístico anteriores a la de Lakoff, como la de Sapir-Whorf.
Pero el mismo Pinker argüía en The Blank Slate que nuestra naturaleza nos orienta y nos limita, y la mente no es una mente en blanco sino que parte de un cuerpo y que es producto de una determinada estructura cerebral. Ese parece un punto mínimo de acuerdo entre Lakoff y Pinker: que la naturaleza humana no es moldeable ilimitadamente. Aunque tanto llama la atención su flexibilidad como el sustrato común de tanta variación. Y el problema de cuándo deja de ser humana esa naturaleza, tanto por el límite inferior como por el tecnológicamente modificado, no es menos fascinante. Food for thought: otra metáfora.
Retropost #1923 (25 de diciembre de 2007): Deep Impact
Deep Impact
Publicado en Cine. com. José Ángel García Landa

A resultas de esta conversación y aprovechando que la ví durante una razzia por MediaMarkt, me compro y reveo Deep Impact, una película coetánea y con el mismo argumento prácticamente que el más conocido Armageddon de Bruce Willis. Esta sin embargo no pertenecía tanto al género aventuras como al género catástrofe - y - respuesta - de - diversas - personas - en - circunstancias - y - líneas - argumentales - diferentes. Aunque son géneros permeables, claro. Era por tanto algo más realista que Armageddon, y de hecho tuvo un impacto suficiente como para que los americanos nombrasen Deep Impact a una misión espacial auténtica que hace un par de años llevó a una sonda a lanzar experimentalmente un misil contra un el cometa Tempel 1 (juio de 2005).
La película alterna las historias de diversas personas que ante la perspectiva de la destrucción total de la civilización y quizá de la humanidad, reaccionan de maneras diversas. Algunos morirán de hecho—entre ellos los astronautas de la misión Ulises que optando por el suicidio consiguen destruir la mayor parte del asteroide que se acercaba a impactar con la tierra. Una divorciada solitaria interpretada por Vanessa Redgrave se suicida. Su hija (Téa Leoni) se reconcilia en el último momento con su padre, y mueren juntos en una playa donde habían sido felices toda la familia un verano—parece que las reconciliaciones simbólicas de divorciados y el consiguiente retorno a las esencias son un mensaje importante en mucho cine americano del ala patriótica.
Esta película también pertenece al género presidentólatra. El presidente es (cómo no, siendo Morgan Freeman) un hombre de conciencia y sentimiento, y un guía práctico y espiritual para su nación en tiempos difíciles, a la manera cinematográfica que tan bien interpretaba Ronald Reagan, y que naturalmente es copiada por la realidad, con sus limitaciones, cuando la nación sufre de hecho su Deep Impact y Bush sale a hablar de momentos cruciales y confianza en las propias fuerzas. También vemos en directo la destrucción de símbolos patrios (a la manera de El día de mañana o de las películas de la Tercera Guerra Mundial)—y de un modo que no permite leer esta película sino como un anticipo del 11-S, o del 9/11 como lo llaman por allí.
Pánico de las masas, muerte de inocentes, caída de las más altas torres, caos en la urbe, serenidad y firmeza en los líderes, rearme moral, reconstrucción y fe en la continuidad de la patria. Si es que la experiencia norteamericana está orientada y educada por el cine. Casi podemos sentir la cuenta atrás para la gran explosión en la que los protagonistas escapan en el último momento aunque peta todo tras ellos. Esperanza siempre queda, pero para los que sobreviven. Al menos esta película es sufientemente honesta para presentarnos algunos de los millones de muertos que menciona: pero son todas muertes éticas y aceptadas: narrativizadas, vamos, presentadas como un final previsto y elegido. Las muertes caóticas, o inmorales, desaparecen del horizonte—aquí oímos hablar de saqueos, disturbios, y peleas, pero no los vemos. Ateniéndonos a la lectura 11/S, hay una curiosa simetría: aquí los pilotos suicidas son los buenos, pilotando una Atlantis mejorada contra el cometa, y no los malos (Atta & Co.) atacando con aviones/bólidos y llevando un cargamento de rehenes. La historia a veces no se priva de ironías crueles. Pero en conjunto la experiencia premonitoria es análoga a la histórica, tal como la encauza la ideología oficial. La catástrofe colectiva es ante todo una experiencia moral, si no religiosa ("with God on our side")—a eso se refiere ese "Heaven and Earth are about to colllide", a un nuevo renacer a la fe o al patriotismo, tan mezclados en el país que confía en Dios hasta en el dólar. Es América, como nuevo pueblo elegido, quien organiza en la película una nueva arca de Noé, que por suerte no será necesaria.
También es cierto que se nos dice que otras naciones, según sus propios criterios, toman sus propias medidas. Pero la opción de América es regresar al origen, interpretar la catástrofe como un nuevo diluvio, y tomarla como ocasión para un renacimiento moral. Y reafirmarse una vez más como el pueblo elegido, y protagonista principal de la Historia.
Y allí está el mensaje principal de la película: quien tiene la fuerza (nuclear) y la supremacía tecnológica, tiene el protagonismo moral. Los demás serán comparsas—América decidirá. Y estas historias de amenazas cósmicas, cuya realidad sigue siendo una incógnita, tienen sin embargo un potente papel ideológico: moralizan y justifican el armamento atómico y las inversiones masivas en investigación aeroespacial y nuclear. También, más indirectamente, la teoría de que es América quien debe mantener esa supremacía. Van unidas la potencia de fuego nuclear y el retorno a la inocencia, el renacer espiritual. Aunque todos sabemos que estas armas no se han hecho precisamente para volar cometas.
Deep Impact. Dir. Mimi Leder. Written by Bruce Joel Rubin and Michael Tolkin. Cast: Robert Duvall, Tea Leoni, Elijah Wood, Vanessa Redgrave, Maximilien Schell and Morgan Freeman. Music by James Horner. Special effects Industrial Light & Magic. Ed. David rosenbloom. Prod. des. Leslie Dilley. Photog. Dietrich Lohmann. Exec. prod. Steven Spielberg, Joan Bradshaw and Walter Parkes. Prod. Richard D. Zanuck and David Brown. USA: Dreamworks / Paramount / Amblin, 1998. Spanish DVD: Deep Impact. Madrid: Dreamworks Home Entertainment, 2006.
Publicado en Cine. com. José Ángel García Landa

A resultas de esta conversación y aprovechando que la ví durante una razzia por MediaMarkt, me compro y reveo Deep Impact, una película coetánea y con el mismo argumento prácticamente que el más conocido Armageddon de Bruce Willis. Esta sin embargo no pertenecía tanto al género aventuras como al género catástrofe - y - respuesta - de - diversas - personas - en - circunstancias - y - líneas - argumentales - diferentes. Aunque son géneros permeables, claro. Era por tanto algo más realista que Armageddon, y de hecho tuvo un impacto suficiente como para que los americanos nombrasen Deep Impact a una misión espacial auténtica que hace un par de años llevó a una sonda a lanzar experimentalmente un misil contra un el cometa Tempel 1 (juio de 2005).
La película alterna las historias de diversas personas que ante la perspectiva de la destrucción total de la civilización y quizá de la humanidad, reaccionan de maneras diversas. Algunos morirán de hecho—entre ellos los astronautas de la misión Ulises que optando por el suicidio consiguen destruir la mayor parte del asteroide que se acercaba a impactar con la tierra. Una divorciada solitaria interpretada por Vanessa Redgrave se suicida. Su hija (Téa Leoni) se reconcilia en el último momento con su padre, y mueren juntos en una playa donde habían sido felices toda la familia un verano—parece que las reconciliaciones simbólicas de divorciados y el consiguiente retorno a las esencias son un mensaje importante en mucho cine americano del ala patriótica.
Esta película también pertenece al género presidentólatra. El presidente es (cómo no, siendo Morgan Freeman) un hombre de conciencia y sentimiento, y un guía práctico y espiritual para su nación en tiempos difíciles, a la manera cinematográfica que tan bien interpretaba Ronald Reagan, y que naturalmente es copiada por la realidad, con sus limitaciones, cuando la nación sufre de hecho su Deep Impact y Bush sale a hablar de momentos cruciales y confianza en las propias fuerzas. También vemos en directo la destrucción de símbolos patrios (a la manera de El día de mañana o de las películas de la Tercera Guerra Mundial)—y de un modo que no permite leer esta película sino como un anticipo del 11-S, o del 9/11 como lo llaman por allí.
Pánico de las masas, muerte de inocentes, caída de las más altas torres, caos en la urbe, serenidad y firmeza en los líderes, rearme moral, reconstrucción y fe en la continuidad de la patria. Si es que la experiencia norteamericana está orientada y educada por el cine. Casi podemos sentir la cuenta atrás para la gran explosión en la que los protagonistas escapan en el último momento aunque peta todo tras ellos. Esperanza siempre queda, pero para los que sobreviven. Al menos esta película es sufientemente honesta para presentarnos algunos de los millones de muertos que menciona: pero son todas muertes éticas y aceptadas: narrativizadas, vamos, presentadas como un final previsto y elegido. Las muertes caóticas, o inmorales, desaparecen del horizonte—aquí oímos hablar de saqueos, disturbios, y peleas, pero no los vemos. Ateniéndonos a la lectura 11/S, hay una curiosa simetría: aquí los pilotos suicidas son los buenos, pilotando una Atlantis mejorada contra el cometa, y no los malos (Atta & Co.) atacando con aviones/bólidos y llevando un cargamento de rehenes. La historia a veces no se priva de ironías crueles. Pero en conjunto la experiencia premonitoria es análoga a la histórica, tal como la encauza la ideología oficial. La catástrofe colectiva es ante todo una experiencia moral, si no religiosa ("with God on our side")—a eso se refiere ese "Heaven and Earth are about to colllide", a un nuevo renacer a la fe o al patriotismo, tan mezclados en el país que confía en Dios hasta en el dólar. Es América, como nuevo pueblo elegido, quien organiza en la película una nueva arca de Noé, que por suerte no será necesaria.
También es cierto que se nos dice que otras naciones, según sus propios criterios, toman sus propias medidas. Pero la opción de América es regresar al origen, interpretar la catástrofe como un nuevo diluvio, y tomarla como ocasión para un renacimiento moral. Y reafirmarse una vez más como el pueblo elegido, y protagonista principal de la Historia.
Y allí está el mensaje principal de la película: quien tiene la fuerza (nuclear) y la supremacía tecnológica, tiene el protagonismo moral. Los demás serán comparsas—América decidirá. Y estas historias de amenazas cósmicas, cuya realidad sigue siendo una incógnita, tienen sin embargo un potente papel ideológico: moralizan y justifican el armamento atómico y las inversiones masivas en investigación aeroespacial y nuclear. También, más indirectamente, la teoría de que es América quien debe mantener esa supremacía. Van unidas la potencia de fuego nuclear y el retorno a la inocencia, el renacer espiritual. Aunque todos sabemos que estas armas no se han hecho precisamente para volar cometas.
Deep Impact. Dir. Mimi Leder. Written by Bruce Joel Rubin and Michael Tolkin. Cast: Robert Duvall, Tea Leoni, Elijah Wood, Vanessa Redgrave, Maximilien Schell and Morgan Freeman. Music by James Horner. Special effects Industrial Light & Magic. Ed. David rosenbloom. Prod. des. Leslie Dilley. Photog. Dietrich Lohmann. Exec. prod. Steven Spielberg, Joan Bradshaw and Walter Parkes. Prod. Richard D. Zanuck and David Brown. USA: Dreamworks / Paramount / Amblin, 1998. Spanish DVD: Deep Impact. Madrid: Dreamworks Home Entertainment, 2006.
—oOo—
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



