sábado, 12 de junio de 2010
El extranjero
Bueno, aún me falta hacerme con mi nueva guitarra... y con la canción. Esta es de Bunbury.
viernes, 11 de junio de 2010
Homicidios sin mayor interés
En 2009 hubo 55 mujeres muertas por violencia de género. Ahora bien, según Mapfre, asesinatos y homicidios hubo en conjunto más de 400: "En el año 2006 se produjeron en España 323 muertes por homicidios dolosos, 92 por homicidios por imprudencia y 57 asesinatos. El 65,2% del total de las víctimas pertenecían al sexo masculino." (Aunque en otros sitios dan cifras anuales totales muy superiores para otros años: más de 1.100 en 2007 y más de 1.400 en 2008).
Sobre el sexo de los asesinos normalmente no se dice nada (¿quizá un 90% de hombres?); sólo en el caso de violencia de género, con inmensa mayoría de hombres asesinos en ese caso. Aunque tampoco se dice nada, normalmente, sobre el número de hombres asesinados por sus parejas, que también los hay.
En cualquier caso, y será paradójico, suelen achacarse estas cifras diferenciales, en la medida en que se atisban, a la cultura del machismo, no a la naturaleza más violenta en general de los hombres—o al menos es una impresión que saco. También es curioso (optimista quizá) el invocar para la violencia doméstica en concreto un fenómeno "modelable" como es la aculturación. No parece que reconocer la mayor tendencia de los hombres a la violencia hubiera de conllevar el renunciar a hacer nada por reducir esa violencia; igual sería un enfoque más realista de la cuestión.
Otra cosa rara. Es extremadamente difícil (para mí imposible, vamos) encontrar una página de estadísticas en la que aparezcan cifras comparadas de hombres asesinados y de mujeres asesinadas, de hombres asesinos y de mujeres asesinas. Al parecer sólo interesa mucho la violencia de género contra las mujeres, no el asesinato en general. Igual por ganas de no ver ni saber algunas cosas.
Pro custodia compartida
Se me olvidó comentarlo, pero desde aquí apoyamos la nueva Ley de Custodia Compartida que han aprobado hace poco las Cortes de Aragón con casi todos los partidos a favor, incluidos PSOE y PP. En realidad es tan de puro cajón, que da vergüenza pensar que (máxime habiendo una supuesta Ley de Igualdad por medio) los hombres hayan sido discriminados de modo tan injusto, por razón de sexo, a la hora de mantenerles la custodia de sus hijos en caso de divorcio o separación. Muchos otros automatismos siguen existiendo, pero es de esperar que esta ley marque el camino a seguir en otras comunidades. Lástima que no haya una ley nacional para semejantes cuestiones. Discriminar a individuos hay que hacerlo, previo estudio del caso, cuando sean discriminables, claro. Ahora bien, discriminar a todos los hombres por el hecho de serlo, y dar la custodia automáticamente a la madre, eso no tiene nombre (androfobia, quizá, o misoandria), ni debería tener pase en una sociedad democrática. Pero la falsa corrección política puede mucho, y la justicia y la libertad hay que reinventarlas día a día, qué cruz.
jueves, 10 de junio de 2010
Washburn Cumberland
Dándome una vuelta por Valencia, he entrado con Susi en una tienda de música, y he empezado a probar guitarras. Así sin comerlo ni beberlo, me he comprado mi tercera guitarra, una Washburn Cumberland. Acústica, para no variar; ya me he instalado en este género y no doy para más. El dependiente me dijo que qué buscaba; yo le dije que una especie de revelación... A ver si con ésta me llega. Me gustaba cómo sonaba, en especial amplificada, eso fue casi la revelación. Y desde luego, decidirse a comprarla siempre es un impulso de inspiración. Así que me la llevo a casa waiting for the miracle; el no se sabe qué especial tendré que añadirlo yo de mi cosecha, y trabajármelo, que no todo lo hace el instrumento.
Los platos rotos
Después de un buen susto, mi padre se va recuperando y está en el hospital con bastantes ganas de hablar.
Hablábamos sobre el tío Víctor, y de los años 40, entre otros recuerdos. El tío Victor empezó a trabajar muy crío, de pastor; no está claro si lo pusieron a trabajar porque no iba a la escuela, o si no iba a la escuela porque lo pusieron a trabajar. Total que no aprendería a leer ni a escribir hasta muchos años más tarde… en las cárceles de Franco. Viendo pocas perspectivas en el pueblo, salvo la de hacer la mili, prefirió antes de que le llegase ésta irse para Francia… allá por los años de la Primera Guerra Mundial. Por lo menos, a ese frente nunca lo mandaron. Y en Francia hizo su vida—aquello de encontrar "otra patria, otra lengua, el amor". Allí se casó, pero de su matrimonio poco sabemos; un par de fotos quedan, nada más. No veía a sus padres desde que se había ido a Francia, y entró con los maquis con una mezcla curiosa de activismo antifranquista y pensando a la vez en ir a verlos, pues aún vívían a principios de los años 40—Constancio Carrera y Agapita Vera, se llamaban. La abuela se moriría en Ruesta, hacia 1948; el abuelo Constancio se fue a vivir con su hija Felisa, a Borrés, hasta su muerte a principios de los 50.
El tío Victor entró con su grupo por el valle de Canfranc, y huyeron escondiéndose hacia Barcelona, y los cogió la Guardia Civil en una masía ya en Cataluña. En aquellos tiempos los maquis eran como los etarras en décadas posteriores. Algunos los apoyaban de tapadillo, pero la mayoría los temían y los denunciaban, pues muchas veces para ir tirando extorsionaban a los campesinos. No es que de mi tío sepa nada de eso; es la situación general en la que se veían.
Por la zona de Biescas no hubo maquis prácticamente, por el control especial que había por zona fronteriza. Hacía falta un salvaconducto para desplazarse, una tira larga con la bandera nacional que venía a costar como un jornal. Y había que pagar el billete. El salvoconducto de subida no valía para la bajada. Unos policías (eran gente de fuera, en terreno conquistado digamos) llevaban el control con un despotismo total, tenían a la gente atemorizada. En Biescas había tres regimientos: de infantería, de artillería, y de ingenieros: soldados para aquí soldados para allá, todo el día desfilando, recuerda mi padre. Un ambiente espantoso, cuando se oía el toque de corneta todo el mundo debía pararse y hacer el saludo fascista. Y el corneta seguía y seguía con su toque; algunos se tenían que sujetar el brazo con el otro brazo. Al final autorizaban a quedarse firmes mientras sonaba el toque.
No se supo del tío Víctor por casa hasta que llegó a mi abuela una carta del director de la cárcel de San Miguel de los Reyes, También había estado antes en la cárcel en Barcelona. Poco después se fugarían mi tío abuelo Víctor, su hermana mi abuela y mi tía Encarnita, aún pequeña, a Francia, durante una fiesta en un pueblo fronterizo. Allí se reunirían con mi abuelo, y volvería mi tío a ser francés, y mi abuela y mi tía se harían francesas. A los hijos mayores los dejaron ya de aprendices en España; mi madre se quedó con su tía Felisa, con la que ya vivía en casa de Mosén Benito en Borrés. El tío Víctor, al volver a Francia, se encontró que unos buenos amigos seguían guardándole la casa en la que vivía, en la Corrèze. Su mujer había muerto entretanto, mientras estaba él en la cárcel.
(¡Qué vidas tan duras, y que historias más tristes! —exclama Susana; que estábamos todos hablando de los años 40, en el hospital 9 de octubre, en Valencia. Era el 8 de junio de 2010).
Mi padre recuerda las divisiones que dejó la guerra en el pueblo, el resentimiento, el terror y el silencio de después de la guerra. Pero en la generación de los que eran niños cuando la guerra, la cosa ya fue distinta. Se hacían amistades los de "un bando" y los del "otro", y con el tiempo hubo matrimonios, a menudo mal vistos por las familias del bando vencedor. Supieron ir dejando atrás, como pudieron, los horrores de la guerra, y encontrar puntos de entendimiento—sobre todo con la gente buena y razonable, como los había en todas partes y en todas las familias. "Somos la generación de los platos rotos"—me dice que comentaban a veces.
miércoles, 9 de junio de 2010
Spectrum
Mi padre está con ganas de hablar, aprovechando que (aunque medio afónico) se encuentra un poco más fuerte. Quiere escribir más en su blog: sobre los transportes en Aragón, que no se entera de que pierde el tren, sobre el carácter aragonés, que por falta de unión, envidietas y dejadez se deja perder sus mejores cerebros y sus mejores ideas; sobre la educación, que hay que transformarla radicalmente... Se acuerda de hablar con la secretaria de la escuela de peritos de Huesca, alarmado cuando mi hermano no conseguía aprobar una asignatura. Le dijo ésta que cada año sólo aprobaban cuatro, de una lista enorme, y que salían dando alaridos por los pasillos. Mi padre le dijo que una fábrica de cualquier tipo de productos (tornillos pongamos) que sólo consiguiese fabricar cuatro al año merecía ser cerrada. Se pasó mi hermano a la informática, aunque entonces no había carrera de informática. Pero mi padre le había visto futuro pronto: fue de los primeros que se apuntaron a un cursillo de ordenador en la comarca. Allá por el año 1982... Salió en el periódico la noticia y se apuntó mi padre.. La Universidad de Zaragoza, con un tal Pétriz entre los profesores, organizó un cursillo para el profesorado. De Pétriz guarda muy buen recuerdo mi padre como profesor. Por entonces se enseñaba programación, por ejemplo para resolver ecuaciones de segundo grado. El cursillo fue en Jaca, donde la universidad de verano. Compramos un ZX Spectrum, que grababa los programas en una cinta de cassette, y se veía en la pantalla de la tele: muy pronto se utilizó para jugar al videotenis, claro. Pero pronto hubo usos más inteligentes. Y hasta yo hice algún amago de escribir un programa, para traducir una frase me acuerdo, del español al inglés. Aunque por entonces escribir escribía yo mis trabajos a máquina. Pronto pasé, en secuencia rápida, de la Olivetti a una eléctrica que me dejó MJ (el año 84). Después de ver un programa de tratamiento de textos primitivo que me enseñó Miguel Santolaria en un IBM de aquellos de pantalla negra y letras verdes, decidí que estaba la cosa verde, y me compré una máquina de escribir con memoria y pantalla, una Brother. Eso el año 85. Y con eso empecé la tesis; al año siguiente ya cayó el primer Macintosh, sin disco duro, claro; mi tesis ocupaba una torrecilla de disquetes y para escribir cada frase y cortar y pegar me pedía uno tras otro; una operación infernal de mete disco saca disco. Luego me compré una unidad de disco externa que por lo menos me evitaba tener que meter el sistema a cada momento. Rápido rápido llegó el primer modelo con disco duro. Y con eso fui tirando, hasta los 90, cuando tuve un Classic, un LC 475 creo que se llamaba, un PowerMac, un Powerbook, un iMac, otro iMac... que aún tengo; en la Universidad no me lo cambian así como así. Y en casa una sucesión de portátiles y de Macs de esos ya con monitor "moderno" ultraplano. Hoy reaparecen por mi blog como una galería de antepasados fantasmales... Me pregunto si aún sigue el Spectrum por algún lugar del garaje, donde todo lo viejo está almacenado.
martes, 8 de junio de 2010
Green fields of summer
Dos canciones de los Brothers Four.
Green Fields:
The Green Leaves of Summer:
—oOo—
lunes, 7 de junio de 2010
Dos ruegos
Enviados hoy a la secretaria de la Comisión de Filología Inglesa:
Desearía que figurasen en el Acta de la reunión del día de la fecha los dos ruegos que he hecho a la Comisión al final de la reunión, tal como sigue:
1) Ruego a los miembros de la comisión recapaciten en conciencia sobre la validez de unos "criterios de calidad" para la asignación de docencia en virtud de los cuales ha sido posible que mi expediente académico sea valorado en cero puntos en publicaciones, y en cero puntos en experiencia docente—valoración ratificada mediante su voto por muchos miembros de esta comisión.
2) Ruego a quienes convoquen reuniones departamentales cuya asistencia se prevea numerosa que no utilicen para ello la Sala de Reuniones del departamento, pues es diminuta y cualquier otro sitio tendría mejores condiciones de comodidad y salubridad.
La salita en cuestión es claustrofóbica y sin ventilación al exterior. Como el departamento mismo.
La Doctora Onega ha elaborado un extenso informe, con diez cañones por banda, exponiendo por qué son perfectamente adecuados los profesores que imparten el Máster, para impartirlo. Lo que pasa es que eso no lo discute nadie. Lo que se discute es por qué habrían de ser más adecuados que otros a los que se nos ha eliminado de entrada, siempre por motivos improcedentes, o falseando los datos sin más. Como eso de decir que yo, profesor titular con veinticinco años de antigüedad en la universidad, tres sexenios de méritos de investigación, premios extraordinarios, informes de docencia todos positivos, doctor desde los años ochenta, con decenas y decenas de publicaciones en el área... resulta que se me barema y se me dan cero puntos en experiencia docente, y cero puntos en publicaciones. Esto es falsificar los papeles, y a esto se dedican mis colegas—homines honesti.
Lo de apelar a su criterio en conciencia es un mero formalismo, claro. Aquí tiene todo el mundo muy clarito a lo que está. Y eso es una corrupción indigna de una universidad. Bien orgullosos pueden estar quienes gusten de tener los votos bien controlados, pues la situación está bajo control. Ahora bien, a cambio obtienen una colección de eso que Quevedo llamaba "corvas almas", incurvicervicum pecus, que decía otro clásico.
—oOo—
Retro Facebook
Facebook ha cambiado mucho desde la década de los 50. Pero algunas cosas que nunca cambian y hay reglas de buenas maneras siempre aplicables:
domingo, 6 de junio de 2010
10 cosas que no se pueden decir en España
Debate-presentación de un libro de EsRadio y Libertad Digital.
PS. Desaparecido el vídeo y el debate, pongo un vídeo que va en una línea parecida:
Elsewhere. Abandonment.
Estoy leyéndome un libro de un teólogo ateo norteamericano, Mark C. Taylor, sobre la vida y la muerte que siempre lleva ésta a cuestas: Field Notes from Elsewhere: Reflections on Dying and Living. Lo leo un poco haciendo duelo por anticipado, visto que todos nos tenemos que morir (y no sólo mi padre, pero especialmente mi padre). En la suposición de que pueda servir de algo, el duelo por anticipado. Y en la suposición que las lecciones de un catedrático de religión que es ateo han de tener una relación muy especial con lo sagrado. Ni uno solo quedaremos de los que aquí estamos, para contarlo, ni siquiera para leer lo que quede escrito. Por lo tanto todo duelo es duelo por lo que hay, duelo retrasado por lo que no nos dolió en su momento, y duelo anticipado por lo que aún no sospechamos que vamos a perder; y todo lo vamos a perder un día.
Traduzco aquí dos secciones aisladas de estas Notas de Campo desde Otro Lugar: Reflexiones sobre Morir y Vivir.
Elsewhere (Otro lugar)
He estado en otro lugar. La distancia es corta, aunque el cruzarla lleva toda una vida. El otro lugar no está lejos—está cerca, siempre próximo, nunca presente. Es un sitio o un sitio sin sitio que es extraño por lo familiar que es. Antes que más allá, el otro lugar está entre los lugares en los que ordinariamente habito o pienso que habito. Al viajar a otro lugar, no dejas el aquí y ahora; es como si el otro lugar estuviese plegado en el presente de una manera que rompe el orden de su presencia. El mundo cotidiano no desaparece cuando te quedas atrás en el otro lugar—todo lo que te importa se acerca desde una distancia que aumenta a medida que disminuye. Gradualmente, empiezas a darte cuenta de que nada es meramente lo que es—todo, todos, son también algo más, otra persona, otra manera, otro lugar.
Cuando estás en otro lugar, la visión, y con ella, la consciencia, se duplica, y al reconocer tú esta duplicación, vuelve a duplicarse. Lejos de producir confusión, esta duplicación y esta duplicación de la duplicación resulta clarificadora, al revelar un lugar otro que siempre está allí no estando—como un mundo espejo en el que pudieses siempre deslizarte dentro pero nunca dejarlo. La mente se parte en dos, se divide, se desgarra no sólo entre la consciencia y la consciencia sino también en el seno de la consciencia misma. Dos en uno, uno en dos—ni separados ni unificados, ni muchos ni uno. Igual que lo cotidiano no desaparece cuando estás en el otro lugar, de la misma manera el otro lugar no se desvanece cuando intentas volver. Una vez has estado en el otro lugar, nunca puedes volver porque el otro lugar siempre vuelve contigo.
He estado en otro lugar. La distancia es corta, aunque el cruzarla lleva toda una vida. El otro lugar no está lejos—está cerca, siempre próximo, nunca presente. Es un sitio o un sitio sin sitio que es extraño por lo familiar que es. Antes que más allá, el otro lugar está entre los lugares en los que ordinariamente habito o pienso que habito. Al viajar a otro lugar, no dejas el aquí y ahora; es como si el otro lugar estuviese plegado en el presente de una manera que rompe el orden de su presencia. El mundo cotidiano no desaparece cuando te quedas atrás en el otro lugar—todo lo que te importa se acerca desde una distancia que aumenta a medida que disminuye. Gradualmente, empiezas a darte cuenta de que nada es meramente lo que es—todo, todos, son también algo más, otra persona, otra manera, otro lugar.
Cuando estás en otro lugar, la visión, y con ella, la consciencia, se duplica, y al reconocer tú esta duplicación, vuelve a duplicarse. Lejos de producir confusión, esta duplicación y esta duplicación de la duplicación resulta clarificadora, al revelar un lugar otro que siempre está allí no estando—como un mundo espejo en el que pudieses siempre deslizarte dentro pero nunca dejarlo. La mente se parte en dos, se divide, se desgarra no sólo entre la consciencia y la consciencia sino también en el seno de la consciencia misma. Dos en uno, uno en dos—ni separados ni unificados, ni muchos ni uno. Igual que lo cotidiano no desaparece cuando estás en el otro lugar, de la misma manera el otro lugar no se desvanece cuando intentas volver. Una vez has estado en el otro lugar, nunca puedes volver porque el otro lugar siempre vuelve contigo.
Abandonment. (Abandono)
Antes del principio, está el abandono. Soy, estamos, abandonados, no una vez sino otra y otra y otra. El ser viene a tener lugar como abandono; ser, por tanto, es haber sido abandonado. Nada abandona, y sin embargo hay abandono; el abandono se da como algo que ha tenido lugar sin jamás tener (un) lugar. Siempre ya pasado, el abandono permanece amortajado en el olvido. No tengo recuerdo del acontecimiento primigenio que me permite ser, y más importante, volverme lo que podría todavía ser o no ser.
Puesto que el abandono tiene lugar antes del principio, estoy por siempre después—después del pasado que nunca fue pero que vuelve eternamente al futuro que nunca llega. Soy, estoy, por tanto, simultáneamente después del antes y antes del después. Estoy abandonado al tiempo, que siempre me está abandonando. Nunca tengo tiempo—me tiene él. El abandono al tiempo, el abandono del tiempo, mantiene todo en movimiento manteniendo todo en juego. Aunque profundamente turbadora, esta inquietud infinita no es meramente la labor de lo negativo.
El abandono transforma el mundo en un desierto en el que lo que antes llamábamos Dios se acerca mediante su retirada. En la estela de esta retirada, soy, estamos, siempre después de Dios. En el desierto el otro lugar está cerca sin hacerse nunca presente. Dado que el abandono es originario, no implica ninguna pérdida; es después de todo, siempre después de todo, imposible perder lo que nunca posees. El abandono por tanto no conduce a la desposesión, a lo arruinado y deshabitado, a la privación. Antes bien, crea la plenitud del vacío que da, al llevarse lo que nunca tengo. Lejos de la tierra del exilio, el desierto es el lugar sin lugar de un errar que nunca termina. Errar es vagar sin esperanzas de regreso ni de llegada. El abandono mantiene abierto el espacio de deseo en el que la promesa de satisfacción es la máscara de la muerte. Can't get no satisfaction—ni siquiera la quiero. Siempre dando al quitar, el abandono es el don de la vida que es el don de la muerte y el don de la muerte que es el don de la vida.
Al final del día, siempre estoy abandonado. Principio y final son reflejo uno de otro sin cerrar el círculo. Nada abandona, y sin embargo hay abandono. El abandono es una pasividad radical que también es una actividad. Habiendo sido siempre abandonado, inevitablemente abandono a otros, incluso a los que me son más cercanos. Aunque no puedo hacer otra cosa, me siento culpable por abandonar a mis estudiantes, amigos, y familia. Esta culpa no puede ser perdonada—es original, y me hace lo que soy. La leve esperanza que me queda, por frágil que sea, es que pudiera pasarles el don del abandono que me ha sido concedido.
Antes del principio, está el abandono. Soy, estamos, abandonados, no una vez sino otra y otra y otra. El ser viene a tener lugar como abandono; ser, por tanto, es haber sido abandonado. Nada abandona, y sin embargo hay abandono; el abandono se da como algo que ha tenido lugar sin jamás tener (un) lugar. Siempre ya pasado, el abandono permanece amortajado en el olvido. No tengo recuerdo del acontecimiento primigenio que me permite ser, y más importante, volverme lo que podría todavía ser o no ser.
Puesto que el abandono tiene lugar antes del principio, estoy por siempre después—después del pasado que nunca fue pero que vuelve eternamente al futuro que nunca llega. Soy, estoy, por tanto, simultáneamente después del antes y antes del después. Estoy abandonado al tiempo, que siempre me está abandonando. Nunca tengo tiempo—me tiene él. El abandono al tiempo, el abandono del tiempo, mantiene todo en movimiento manteniendo todo en juego. Aunque profundamente turbadora, esta inquietud infinita no es meramente la labor de lo negativo.
El abandono transforma el mundo en un desierto en el que lo que antes llamábamos Dios se acerca mediante su retirada. En la estela de esta retirada, soy, estamos, siempre después de Dios. En el desierto el otro lugar está cerca sin hacerse nunca presente. Dado que el abandono es originario, no implica ninguna pérdida; es después de todo, siempre después de todo, imposible perder lo que nunca posees. El abandono por tanto no conduce a la desposesión, a lo arruinado y deshabitado, a la privación. Antes bien, crea la plenitud del vacío que da, al llevarse lo que nunca tengo. Lejos de la tierra del exilio, el desierto es el lugar sin lugar de un errar que nunca termina. Errar es vagar sin esperanzas de regreso ni de llegada. El abandono mantiene abierto el espacio de deseo en el que la promesa de satisfacción es la máscara de la muerte. Can't get no satisfaction—ni siquiera la quiero. Siempre dando al quitar, el abandono es el don de la vida que es el don de la muerte y el don de la muerte que es el don de la vida.
Al final del día, siempre estoy abandonado. Principio y final son reflejo uno de otro sin cerrar el círculo. Nada abandona, y sin embargo hay abandono. El abandono es una pasividad radical que también es una actividad. Habiendo sido siempre abandonado, inevitablemente abandono a otros, incluso a los que me son más cercanos. Aunque no puedo hacer otra cosa, me siento culpable por abandonar a mis estudiantes, amigos, y familia. Esta culpa no puede ser perdonada—es original, y me hace lo que soy. La leve esperanza que me queda, por frágil que sea, es que pudiera pasarles el don del abandono que me ha sido concedido.
Y por otra parte, sin embargo, todo luto anticipado es hablar por hablar, dolerse por dolerse, pues nunca sabemos quién va a morir antes de quién, por razonables que puedan parecer la sospecha y el temor.
sábado, 5 de junio de 2010
Que se sueñen inmortales
Impresionante declaración pública de ateísmo privado y confidencial, el libro de Unamuno San Manuel Bueno, Mártir. Veo que a Álvaro se lo han mandado de lectura en su colegio (de curas). Se pregunta uno si los curas estarán al quite de la cuestión, como este San Manuel, si lo tendrán de santo patrono o de role model. O si no se han leído el libro. Es imposible, desde luego, que crean todo lo que tienen que creer por catecismo, así que una buena dosis de sanmanuelismo, consciente o inconsciente, entra sin duda en la constitución mental de los más lúcidos de entre ellos.
Es un libro desilusionado, San Manuel Bueno, Mártir—perdida está la ilusión en redimir a la humanidad en este o en el otro mundo. Y mantiene sin embargo la ilusión de que vale la pena mantener las ilusiones. Algo es algo; y es cierto que tiene algo de desagradable y poco elegante el privar a la gente de sus ilusiones, aunque sea sin regodearse en ello. A veces es fácil sembrar la duda, o derrumbar el edificio tambaleante de la fe de alguien, y quien convence, vence—pero hay batallas en las que duda uno de lo que se puede salir ganando. A los niños no tengo yo mayor interés en quitarles la fe en los ángeles de la guarda ni en un mundo feliz over the rainbow. Se queda uno un tanto desprotegido cuando mira sobre su hombro y ve que no hay ya ningún ángel de la guarda al lado. Hay que vivir con eso, sí, pero tampoco hay por qué darse prisa en ahuyentar a esos espíritus. Ya se van solos. Quien haya de descubrir que estas cosas no existen más que como mitos lo hará a su tiempo, como quien descubre que no hay Santa Claus. Para algunos, el descubrimiento de que no hay Santa Claus parece ser suficiente como desmitificación simbólica, y prefieren no aventurarse más allá. La verdad podría ser terrible para más de uno.
A muchos ateos predicadores (ahora andan muchos por allí con cartel de escépticos, o antimagufos) los encuentro, por tanto, ligeramente primarios e ingenuos a este respecto—incluso cuando son tan elocuentes y cargados de razones y argumentos como Dawkins. Quién era, el que decía que el ateísmo sólo tendría éxito mediático cuando se convirtiese en una religión.... Ah, sí, era Adolf Tobeña. El argumento de Unamuno en San Manuel Bueno, Mártir, no deja de tener ciertas resonancias con los de estos sociobiólogos escépticos con el escepticismo—los que defienden la función cognitiva y adaptativa de la creencia en espíritus sobrenaturales y existencias trascendentales. Brian Boyd es otro de ellos. Desde luego las creencias religiosas son un fuerte cimiento para la moralidad, el altruismo, el respeto a los demás (a los demás miembros del grupo, se entiende), y otras actitudes socialmente positivas.
Como novela de personajes y situaciones y argumento, la de Unamuno no vale gran cosa. Lo más memorable es la idea que la anima: el sacerdote que pierde la fe pero cuya santidad proviene de estar decidido a no privar de ilusiones a sus feligreses. La santidad de él la conocen la narradora Ángela Carballino y su hermano Lázaro, antiguo socialista que es convertido por Don Manuel a su curioso cristianismo ateo. Los feligreses creen buenamente que su párroco cree en Dios tan ingenuamente como ellos, y confunden su santidad tan particular con otra más tradicional. En realidad ni Unamuno ni Don Manuel tienen gran respeto por la fe del creyente de a pie: quien dice creer tales cosas como las que enseñan las doctrinas religiosas es o porque no tiene muchas luces o porque no se plantea en realidad si las cree o no. Esto puede hacerse por desinterés puro, o por colocarse una especie de autoprohibición más o menos consciente de investigar tales cuestiones (parece ser el caso de Ángela). O puede decir también la gente que cree porque hace como Don Manuel: por escepticismo ante la utilidad de la verdad, por cortesía ante los demás, por maquiavelismo benévolo.
Esta es la escena clave de la novela, en que Lázaro revela a Ángela la verdad, tras su conversación con el cura:
—Entonces —prosiguió mi hermano— comprendí sus móviles y con esto comprendí su santidad: porque es un santo, hermana, todo un santo, hermana, todo un santo. No trataba, al emprender ganarme para su santa causa —porque es una causa santa, santísima, arrogarse un triunfo, sino que lo hacía por la paz, por la felicidad, por la ilusión si quieres, de los que le están encomendados; comprendí que si les engaña así —si es que esto es engaño— no es por medrar. Me rendí a sus razones, y he aquí mi conversión. Y no me olvidaré jamás el día en que diciéndole yo: "Pero, don Manuel, la verdad, la verdad ante todo", él temblando, me susurró al oído —y esto que estábamos solos en medio del campo—: "¿La verdad? La verdad, Lázaro, es acaso algo terrible, algo intolerable, algo mortal; la gente sencilla no podría vivir con ella." "Y ¿por qué me la deja entrever ahora aquí, como en confesión?", le dije. Y él: "Porque si no me atormentaría tanto, tanto, que acabaría gritándola en medio de la plaza, y eso jamás, jamás, jamás. Yo estoy para hacer vivir a las almas de mis feligreses, para hacerlos felices, para hacerles que se sueñen inmortales y no para matarlos. Lo que aquí hace falta es que vivan sanamente, que vivan en unanimidad de sentido, y con la verdad, con mi verdad, no vivirían. Que vivan. Y esto hace la Iglesia, hacerlos vivir. ¿Religión verdadera? Todas las religiones son verdaderas en cuanto hacen vivir espiritualmente a los pueblos que las profesan, en cuanto les consuelan de haber tenido que nacer para morir, y para cada pueblo la religión más verdadera es la suya, la que ha hecho. ¿Y la mía? La mía es consolarme en consolar a los demás, aunque el consuelo que les doy no sea el mío." Jamás olvidaré éstas sus palabras. (80)Lázaro aún mantiene algunas esperanzas de reformismo social, un socialismo cristiano—una especie de teología de la liberación de los años treinta—pero de ellas le disuade don Manuel, diciéndole que la religión no está hecha para resolver los conflictos del mundo, sino para que los hombres, obren como obren, "se consuelen de haber nacido, que vivan lo más contentos que puedan en la ilusión de que todo esto tiene un sentido." Si se lograse el socialismo, la utopía en tierra, llevaría al tedio de la vida, opina don Manuel—y ese puede ser un mal mayor que otras miserias. "Sí, ya sé que uno de esos caudillos de la que llaman la revolución social ha dicho que la religión es el opio del pueblo. Opio... Opio... Opio, sí. Démosle opio, y que duerma y que sueñe" (92). ¡Todo un programa de ilustración, desde luego, el de Unamuno!
La religión es para él ficción, mito, falsedad, pero una falsedad que complica la vida humana, nos coloca en un plano distinto al de los demás seres, nos hace creernos espíritus puros—al menos a medias. (Y el espíritu puro o mundo de las ideas es la gran aportación del ser humano en la historia de este mundo). Nos da el peculiar autoengaño que nos hace ser lo que somos: un mundo de sentido en el que habitar. Nuestro mundo está hecho en última instancia de ideas que lo organizan. La fragilidad de las ideas es que pueden resultar ser sólo ideas, y Dios, origen y sustento de la realidad, puede dejarla sin punto de apoyo, en caso de evaporarse. Generemos misterios, pues, nos dice Unamuno, y no nos enfrentemos a nuestra triste realidad humana sin el filtro que le da lo trascendente. Podríamos asustarnos, o desilusionarnos—y si progresamos, progresar hacia ninguna parte:
"Sé tú, Lázaro, mi Josué, y si puedes detener el sol detenle y no te importe del progreso. Como Moisés, he conocido al Señor, nuestro supremo ensueño, cara a cara, y ya sabes que dice la Escritura que el que le ve la cara a Dios, que el que le ve al sueño los ojos de la cara con que nos mira, se muere sin remedio y para siempre. Que no le vea, pues, la cara a Dios este nuestro pueblo mientras viva, que después de muerto ya no hay cuidado, pues no verá nada..." (100).Unamuno es hasta cierto punto don Manuel, pero también es Lázaro, el ilustrado desengañado, que ahora ve claramente que la sociedad ideal futura es también sólo una utopía, una idea, que nunca ha de realizarse. Los revolucionarios sociales, como las religiones castigadoras, fuerzan la realidad humana. Hay en ellos un desprecio del presente y de la vida real y actual en previsión de una vida futura que nunca ha existido ni existirá. Así le dice Lázaro a su hermana:
"—Él me curó de mi progresismo. Porque hay, Ángela, dos clases de hombres peligrosos y nocivos: los que convencidos de la vida de ultratumba, de la resurrección de la carne, atormentan como inquisidores que son, a los demás para que, despreciando esta vida como transitoria, se ganen la otra, y los que no creyendo más que en éste...En Savonarola se juntaron los dos ideales, salvación y utopía tiránica, imagen una de la otra. Unamuno es lo contrario de un redentor; aboga por una religión de puro formalismo, de tolerancia, un alivio de la realidad. Es curioso, sin embargo, que no aplique la misma regla en la novela a los dos tipos de religiones, la del más allá y la del más acá; que no admita la validez del ideal de la utopía socialista como algo que pueda también dar ilusiones y crear sentido a la vida, aunque nunca se vaya a realizar. Quizá le parezca un opiáceo demasiado flojo; pero un mensaje secundario de la novela es, desde luego, la desilusión con toda idea de reforma posible de la sociedad humana. La vida es demasiado corta, opina don Manuel, como para no recurrir a un ideal más accesible a todos, darles a cada uno su cielo, aunque sea ilusorio. Requiere eso, claro, mantener la ilusión. Al contrario que Dawkins, Unamuno cree que la fe en la existencia de espíritus y en el más allá proporciona más seguridad que angustia y más consuelo que ocasiones de manipulación. También cree que la vida mortal y la consciencia son algo más terrible de lo que parece a simple vista.
—Como acaso tú... —le decía yo.
—Y sí, y como don Manuel. Pero no creyendo más que en este mundo, esperan no sé qué sociedad futura y se esfuerzan en negarle al pueblo el consuelo de creer en otro..." (103-104)
Podríamos decir, claro, que Unamuno no hace exactamente como Don Manuel, guardar el secreto... sino que al escribir este libro más bien grita su verdad en medio de la plaza. Pero quizá su libro va dirigido sólo a los Lázaros de este mundo, y bien sabe que será ignorado por los demás.
También hoy se promueven a veces, al margen del cristianismo y frente a las utopías terrestres, ingenierías sociales y revoluciones, utopías trascendentales que si bien no tienen mayor sustancia, ayudan a mantener el status quo e ilusionan a la gente—a quienes prefieren vivir de ilusiones más que de verdades. Es una cosa muy humana, y ésta sí que no parece que vaya a cambiar con ningún programa de ingeniería social. Todo lo más se transforma.
La gente encuentra sus propios remedios para la falta de sentido y la mortalidad. El fútbol quizá sea la última encarnación masiva de la religión, de ese mundo aparte con el que nos autoengañamos y cimentamos (con cimientos imaginarios) la existencia cotidiana. Pero cada cual se construye su religión; y si no es en el fútbol, estará el más allá trascendental en la Patria, o en el Amor, o en los sagrados recuerdos, o en la eficacia profesional, o en sublimaciones sexuales. Todas estas cosas que nos importan, ¿bien quedarán almacenadas en algún sitio, acumuladas en algún blog de la Eternidad? Ya la lo decía Chesterton—si no crees en Dios, el peligro es que puedes acabar creyendo en cualquier cosa.
viernes, 4 de junio de 2010
Writer Pops Out of Text
A veces estás leyendo un autor y resalta vívidamente sobre la página, por alguna cualidad de estilo o de voz, o de algo dicho de una manera que conecta con tus propias ideas. A veces eso me motiva para escribir, y hace unos meses escribí en el blog un artículo, "Tiempo Congelado", donde retomaba o comentaba unas ideas de Lidia Vianu, una anglista rumana que escribía sobre literatura modernista en el European English Messenger. Ayer precisamente me estaba leyendo otro artículo de la misma autora en el siguiente número de la misma revista, el European English Messenger, cuando me encuentro al mirar el ordenador con que me escribe precisamente ella, la que me estaba leyendo—esto ya es casualidad, eh... que había dado con mi comentario anterior sobre su artículo. Así que hemos estado intercambiando ideas y especulaciones—muchas tiene ella, es una máquina de ideas y sugerencias, muy activa y dinámica, todo un caso de escritora a la que estabas leyendo tranquilamente y va y se pone a hablar contigo ya desde la página.
Internet tiene estas cosas—más bien estas posibilidades, porque estamos muchos a un golpe de clic en el mundo, pero pocos lo aprovechan realmente el enorme potencial comunicativo que tiene la red. De esto hablaba hoy con un estudiante—cómo la red está infrautilizada en sus posibilidades, y cómo de hecho muchas veces en la Universidad se le da la espalda deliberadamente, en concreto en nuestro centro pasa mucho. Me decía el estudiante que en otros centros utilizan sistemáticamente la web como apoyo—en el nuestro, bien poquito. Lidia Vianu está muy interesada en observar cómo nos vamos adaptando a esta nueva ecología mediática y le sacamos partido (me parece que me ve un poco como un case study in point).
Vianu dirige en la Universidad de Bucarest un máster de traducción inglesa y una editorial en red asociada. Y lo de hablar con los autores en directo parece que también le va—aquí hay un libro suyo de entrevistas con escritores contemporáneos, Desperado Essay-Interviews. Incluye entrevistas con Danny Abse, Peter Ackroyd, R. V. Bailey, Julian Barnes, Jean Bleakney, Alan Brownjohn, Catherine Byron, Andrei Codrescu, Julia Copus, Peter Dale, Michael Donaghy, Maura Dooley, Nick Drake, Ian Duhig, Ruth Fainlight, U. A. Fanthorpe, Elaine Feinstein, Kate Foley, John Fowles, Leah Fritz, John Fuller, Alasdair Gray, Robert Hampson, David Harsent, Selima Hill, Mimi Khalvati, Wayne Lauter, David Lodge, Mary Michaels, Timothy Mo, John Mole, Sean O'Brien, Bernard O'Donoghue, Pascale Petit, Peter Redgrove, Carol Rumens, Eva Salzman, Fiona Sampson, Jo Shapcott, Eugen Simion, Anne Stevenson, Liviu Joan Stanciu, Matthew Sweeney, Graham Swift, George Szirtes, John Whitworth, y Thomas Wright.
jueves, 3 de junio de 2010
El juego de Ender: La realidad flojea
Acabo de leerme El juego de Ender, uno de los clásicos de la ciencia ficción, de Orson Scott Card. Ya quería comentar algo sobre esta novela cuando ví que en su sociedad futurista, ya tenían lugar los debates en red que ahora son característicos de los foros y de los blogs, como una forma establecida de periodismo/escritura pública.
Aquí todos son niños genios: los hermanos de Ender, Valentine y Peter, aun siendo niños asumen personalidades virtuales y se convierten en gurús de la política y cerebros influyentes, bajos los nombres de Locke y Demóstenes. (Necesitan abrirse cuentas engañando sobre su edad, usando el "acceso de ciudadano" de su padre a la red).
"—Peter, tienes doce años.
—No, en las redes, no. En las redes puedo llamarme como quiera, y tú también." (141)
—No, en las redes, no. En las redes puedo llamarme como quiera, y tú también." (141)
Esto es una notable anticipación en una novela escrita cuando apenas existían los primeros boletines en red y redes de Usenet.
Peter confía en el poder del pensamiento viral avant la lettre, difundido por las redes: "podemos decir las palabras que todos repetirán dentro de dos semanas" (140). Más fácil decirlo que hacerlo, pero bueno, la ciencia ficción es ficción....
Avatares, sistemas reprogramables, entornos de realidad virtual, juegos... todo se mezcla en la novela de modo notable,
"La figura que le representaba en la pantalla había empezado siendo un niño pequeño. Durante un rato había pasado a ser un oso. Ahora era un ratón grande, con manos largas y delicadas. Hizo correr su figura por debajo de gran cantidad de muebles. Había jugado mucho con el gato, pero ahora se aburría; demasiado fácil darle esquinazo, conocía todos los muebles." (75).
A Ender se le está entrenando, en centros especiales situados en el espacio, para que sea capaz de liderar eficazmente una flota de guerra contra el ataque de una raza alienígena, los "insectores" (formics), que décadas atrás estuvo ya a punto de acabar con la Tierra. El antiguo y mítico líder de la defensa terrestre entonces, Mazer Rackham, se ha mantenido vivo enviándolo a viajar a velocidad relativista, y se convierte ahora en su entrenador o Maestro. En la novela alternan las sesiones de entrenamiento de Ender y las conversaciones entre militares de alto rango que lo observan o controlan, evaluando sus posibilidades. Pero aunque tienen una cierta perspectiva irónica sobre Ender, no se nos revela en estas conversaciones el secreto principal de la novela, y la perspectiva del lector sigue limitada por el punto de vista de Ender sobre su propio entrenamiento. Este tiene lugar tanto en videojuegos y entornos virtuales como en entornos reales, con batallas simuladas en las que Ender lidera grupos de comandos en combate contra otros. Es El Elegido, pero no le resulta fácil sentirse a la altura ni llevar una vida social coherente con sus iguales— cuánto menos adecuada a su edad.
En la descripción de uno de los juegos, el juego del Gigante, se anticipa también Card a los juegos de ordenador disponibles en su época, y más bien parece proporcionar el modelo para lo que serían juegos más complejos de múltiples niveles y claves ocultas en entornos de alta definición— Ender entra en una realidad virtual, y se mueve con su avatar como un personaje más del videojuego, interactuando con seres a medio camino entre reales y generados por el sistema. Sólo el hecho de que William Gibson estuviese escribiendo también en los 80 sus historias sobre entornos virtuales a la vez —Neuromancer—nos hace recordar que para algunos escritores de ciencia ficción la realidad virtual ya era un entorno habitual antes de materializarse, si vale para ella esta expresión. La ventaja de la realidad virtual representada en narración, como en cine, es que la virtualidad del mundo representado es en última instancia un continuo fluido con la virtualidad de los mundos virtuales que contiene, y lasa barreras se pueden cruzar insensiblemente—la acción tiene lugar tanto en el ordenador como en la sala de combate, pero todo es virtual para el lector.
La novela explota esta ambigüedad de forma muy hábil. En el juego del Gigante la cosa se complica cuando Ender sueña con el juego (otro nivel de virtualidad) y lo ve invadido de insectores—para descubrir al final de la novela que esos insectores no eran meras imágenes oníricas, sino que estaban allí interactuando realmente con él, enviándole un mensaje a través de un lazo psíquico.
Porque Ender acabará al final con el mundo de los Insectores, y con su raza entera, pero a la vez será quien se preocupe por conocerlos y por contar sus historia, volviéndose el Speaker for the Dead, y aún más, el que, conservando una larva de la última reina insectora, permitirá recrear la especie. Lo interesante desde el punto de vista de la realidad virtual es que los Insectores se comunicaron con él a través de su juego y sus sueños, recreando en la realidad, en uno de sus planetas, lo que hasta entonces había sido un mero entorno virtual, el mundo del Gigante derrotado por Ender en el juego, con las ruinas del gigante donde otros han construido sus poblados. Aquí la virtualidad se hace real, o precede a lo real, estableciendo una circulación paradójica más entre los dos niveles.
El juego de Ender es una de esas narraciones donde la realidad flojea, donde se circula de modo inesperado o sorpresivo entre niveles de realidad y de realidad representada, donde a veces no está muy claro si la acción que se nos describe transcurre en un mundo sólido o en uno virtual, y donde a veces creemos estar en uno y estamos en otro. En eso se basa la sorpresa final que recibe Ender—y el lector a través suyo. A saber, el juego de Ender era real, los entrenamientos en videojuegos donde se ejecutaban batallas contra los insectores eran un sistema de mando auténtico, y Ender llevaba a la batalla y a la muerte a sus amigos, o exterminaba realmente a sus enemigos, sin saberlo. Aunque en realidad toda la novela nos ha estado preparando para la lógica de esta solución. Cuando Mazer se lo explica, Ender sufre una crisis.
"—Para eso era la guerra.
—Todas sus reinas. Y por consiguiente maté a todos sus niños, todo de todo.
—Ellos lo decidieron cuando nos atacaron. No era culpa tuya. Tenía que pasar.
Ender asió el uniforme de Mazer y se colgó de él estirándole hacia abajo para que estuvieran cara a cara.
—¡No quería matarlos a todos! ¡No quería matar a nadie! ¡No soy un asesino! ¡No me queríais, desgraciados, queríais a Peter, pero me hicisteis hacerlo, me engañasteis!
Estaba llorando. Había perdido el control de sí mismo.
—Po supuesto que te engañamos. Ese es el asunto—dijo Graff—. Tenía que ser un engaño o no lo habrías hecho. Ese era nuestro problema. Teníamos que tener un comandante con tanta empatía que pensara como los insectores, los entendiera y se anticipara a ellos. Tanta compasión que ganara el amor de sus subordinados y trabajara con ellos como una máquina perfecta, tan perfecta como los insectores. Pero alguien con tanta compasión nunca habría sido el asesino que necesitábamos. Nunca habría ido a la batalla deseando ganar a toda costa. Si lo hubieras sabido, no lo habrías hecho. Si fueras el tipo de persona que podría haceerlo incluso sabiéndolo, no habrías entendido a los insectores en la medida necesaria." (308).
—Todas sus reinas. Y por consiguiente maté a todos sus niños, todo de todo.
—Ellos lo decidieron cuando nos atacaron. No era culpa tuya. Tenía que pasar.
Ender asió el uniforme de Mazer y se colgó de él estirándole hacia abajo para que estuvieran cara a cara.
—¡No quería matarlos a todos! ¡No quería matar a nadie! ¡No soy un asesino! ¡No me queríais, desgraciados, queríais a Peter, pero me hicisteis hacerlo, me engañasteis!
Estaba llorando. Había perdido el control de sí mismo.
—Po supuesto que te engañamos. Ese es el asunto—dijo Graff—. Tenía que ser un engaño o no lo habrías hecho. Ese era nuestro problema. Teníamos que tener un comandante con tanta empatía que pensara como los insectores, los entendiera y se anticipara a ellos. Tanta compasión que ganara el amor de sus subordinados y trabajara con ellos como una máquina perfecta, tan perfecta como los insectores. Pero alguien con tanta compasión nunca habría sido el asesino que necesitábamos. Nunca habría ido a la batalla deseando ganar a toda costa. Si lo hubieras sabido, no lo habrías hecho. Si fueras el tipo de persona que podría haceerlo incluso sabiéndolo, no habrías entendido a los insectores en la medida necesaria." (308).
Ender buscará redimirse ante sí mismo entendiéndolos todavía más—algo ya previsto en cierto modo por los insectores, que le habían dejado su mensaje grabado en esa realidad virtual realizada, y le confían su último superviviente. El acto de empatía de Ender se hará a través de la literatura, escribiendo él el libro Speaker for the Dead (continuación de esta novela). Es curioso notar que los insectores son una civilización en red, conectados mentalmente a sus reinas, con poca autonomía individual—y que su indiferencia a los humanos se debe precisamente a una falta de empatía que al fin también superan—no creían los insectores que mentalidades no conectadas en red pudieran merecer su atención, o el nombre de inteligencia.
De hecho, aparte de las comunicaciones por red en la novela, y los mensajes personales o animaciones que se envían crackeando las consolas, los humanos ya han desarrollado aquí un sistema de conexión mental en red. La novela comienza cuando "desconectan" a Ender extrayéndole el monitor que le habían implantado, y que permitía a sus entrenadores observarlo desde dentro de su propia mente. Es extraño que este tema no se desarrolle más—extraño, en realidad, que no se le implante el monitor al principio, en lugar de desconectarlo. Ender estará constantemente monitorizado cuando se le reclute para los comandos espaciales, pero ya no desde dentro. Lástima, pues tenía posibilidades el tema, tanto por la analogía con los insectores, como en tanto que modelo analógico de la intrusión mental que es toda ficción psicológica—y toda sociedad hipervigilada.
Hay aquí, en la relación con los insectores, una tensión poco resuelta, entre la empatía necesaria para el conocimiento y comprensión mutuos, y la cosificación e indiferencia que produce el entorno de videojuego y de ficción. Casi piensa uno que en el mundo allí descrito, Ender estaría más endurecido y mataría marcianos con la mayor indiferencia. Es lo que dicen que hacen ya algunos pilotos de aviones virtuales, combatiendo en un entorno tan mediatizado tecnológicamente, y tan aislados ellos del peligro, que la realidad misma se virtualiza y ya no les importa mucho si están en una simulación o en un ataque real.
Quizás es en la primera Guerra del Golfo, aquella que "no tuvo lugar" según Baudrillard, donde se sitúa simbólicamente esta fusión de la matanza real y su versión filtrada por pantalla, pero en realidad es una manifestación de un fenómeno muy característico del Siglo XX. El juego de Ender es así, de modo quintaesencial, una novela de la Guerra Fría, exhibiendo lo que podríamos llamar el principio Enola Gay llevado a sus últimas consecuencias. ¿Un síntoma de mala conciencia, quizá, a la vez que una repetición virtual de la jugada? En la ciencia ficción estudiamos los límites de lo que sería posible o de lo que seríamos capaces, pero normalmente resulta que las pesadillas del futuro son algo que ya ha sucedido.
Curiosamente, ahora se está preparando la película de la novela, aunque parece atascada... y, cómo no, se había pensado en el videojuego de la película de la novela del videojuego... Pero parece que tampoco encontraban un juego adecuado—quizá no daban con manera adecuada de tratar la realidad virtual al cuadrado en un videojuego. Aunque es fácil, y el género lo pide: el truco consiste en no distinguir entre un plano real y otro virtual, o hacerlo de modo incoherente y sorpresivo.
miércoles, 2 de junio de 2010
I Took My Harp to a Party
Estaba en la plaza con mi guitarra cuando me ve Tim Bozman que pasaba, y me envía esta canción que me asegura no ha compuesto él, aunque está in character.
I TOOK MY HARP TO A PARTY
(Noel Gay / Desmond Carter)
Gracie Fields
Also recorded by: Billy Cotton.
Also recorded by: Billy Cotton.
Christmas is coming, Christmas is coming
Christmas is coming again.
But that never thrills me, the thought of it chills me
I tell you it fills me with pain.
It makes me remember a Christmas gone by,
When I was extremely upset
A night in December, an evening that I,
Would very much rather forget
For I took me harp to a party
But nobody asked me to play,
The others were jolly and hearty
But I wasn't feeling so gay.
They might have said, "Play us a tune we can sing."
But somehow I don't think they noticed the thing.
I took me harp to a party
But nobody asked me to play
So... I took the darned thing away!
They asked Mrs. Morgan to play her mouth-organ
And somebody else did a dance
They Let Mrs. Carter perform a sonata
But I wasn't given a chance.
A north country person called Sandy McPherson
Played bagpipes and took off his coat.
While both the Miss Fawcetts bust out of their corsets
In trying to take a top note.
But I took me harp to a party
Nobody asked me to play,
The others were jolly and hearty
But I wasn't feeling so gay.
I felt so ashamed at not striking a note
That I tried to hide the thing under me coat
I took me harp to a party
But nobody asked me to play
So... I took the darned thing away!
They sang "Home Sweet Home" and "The Banks of Loch Lomond"
And "All the King's Horses" and "Trees"
While nephews and nieces kept playing their pieces
And spreading their jam on the keys.
A daughter called Lena, played her concertina
We all played ridiculous games,
'Til old Mr. Dwyer, set his whiskers on fire
And a fire engine played on the flames.
But I took me harp to a party
But nobody asked me to play
So... I took the darned thing away!
Microblog de mayo 2010
30 may 10, 23:18 JoseAngel: Nicholas Carr, ¿Qué les está haciendo Internet a nuestros cerebros? http://laventana.casa.cult.cu/modules.php?name=News&file=article&sid=4312 | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
30 may 10, 20:13 JoseAngel: Mi padre está muy flojico. Lo han ingresado en un hospital en Valencia, donde habían ido a pasar unos días. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
30 may 10, 00:24 JoseAngel: Debate sobre el burka en España: http://www.youtube.com/user/libertaddigitaltv#p/u/7/O2YQKGWrFcs | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
29 may 10, 22:39 JoseAngel: Hoy mucho guitarreo en la plaza. Y un paseo con Abo por el desierto. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
28 may 10, 23:14 JoseAngel: Hitler ve el último capítulo de Lost: http://www.youtube.com/watch?v=XFKoxKQHOk4 | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
28 may 10, 16:27 JoseAngel: Blog de nuestro ex-director Carlos Inchaurralde, ahora en Rusia, y últimamente con ciertas pintas de Dostoievsky: http://inchaurralde.com/blog/ | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
27 may 10, 19:23 JoseAngel: Ivo se empieza a ir solo por la ciudad: hoy, a un concurso de peonzas (estamos en la fase de la peonza). | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
26 may 10, 19:27 JoseAngel: Vida artificial: http://www.ibercampus.es/articulos.asp?idarticulo=12846 | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
26 may 10, 14:02 JoseAngel: "Hay que desmontar la universidad de los funcionarios; no tiene futuro" http://www.unizar.es/prensa/noticias/noticias.php?noticia=14392&enlace=1005/100526_z0_camp3.pdf&via=m&fecha2=2010-05-26 | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
26 may 10, 12:06 yo: http://culturaeues.blogspot.com/2010/05/charla-sobre-ludopatia.html | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
26 may 10, 10:54 JoseAngel: For No One: http://vimeo.com/12043895 | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
26 may 10, 08:52 JoseAngel: Podrás probar, de este libro, este saber: http://militeraturas.ning.com/profiles/blogs/podras-probar-de-este-libro | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
26 may 10, 08:23 JoseAngel: Abundo en Yahoo: 169.006 resultados: http://search.yahoo.com/search;_ylt=A0geu_IbvvxLdAsAggRXNyoA?p=%22Jos%C3%A9+Angel+Garc%C3%ADa+Landa%22&fr2=sb-top&fr=ush-smbizc&sao=0
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martes, 1 de junio de 2010
Portal de Víctimas de la Guerra Civil
Anuncia el Ministerio de Cultura su Portal de Víctimas de la Guerra Civil y de Represaliados del Franquismo.
Esto es lo que figura allí a fecha de hoy, poca cosa, sobre mis abuelos. Son Ángel García Benedito, maestro asesinado por falangistas; Eusebia Pomar, su esposa, maestra "depurada" y luego readmitida, y Severiano, mi otro abuelo, miliciano comunista y soldado republicano, perseguido, expedientado y exiliado en Francia. De su cuñado el tío abuelo Víctor Carrera, maquis encarcelado y luego liberado, no hay mención.
Severiano Landa Sánchez (del que más datos figuran).
Datos Personales
Apellidos y Nombre Landa Sánchez, Severiano
Otras formas del nombre
Población Sigüés
Residencia/s Zaragoza(España)
Profesión Agricultores / Labradores
Tipología
Expedientes Encontrados
Datos Archivísticos
Archivo Archivo Histórico Nacional
Fondo Causa General
Serie Pieza primera o principal de la provincia de Zaragoza
Signatura Legajo: 1426 Caja: 1 Exp.: 18 Folio: 10
Fecha de expediente 21/12/1963
Número de páginas del expediente
Observaciones Informe para la Comisión Dictaminadora de Repatriación de Exiliados Políticos - - La localidad y provincia indican el lugar donde se cometió el delito, por tanto podrían no coincidir con su residencia.
Archivo Archivo Histórico Nacional
Fondo Causa General
Serie Pieza primera o principal de la provincia de Zaragoza
Signatura Legajo: 1426 Caja: 1 Exp.: 18 Folio: 11
Fecha de expediente 14/12/1963
Número de páginas del expediente
Observaciones Informe para la Comisión Dictaminadora de Repatriación de Exiliados Políticos - - La localidad y provincia indican el lugar donde se cometió el delito, por tanto podrían no coincidir con su residencia.
Archivo Archivo Histórico Nacional
Fondo Causa General
Serie Pieza primera o principal de la provincia de Zaragoza
Signatura Legajo: 1426 Caja: 1 Exp.: 18 Folio: 12
Fecha de expediente 09/01/1964
Número de páginas del expediente
Observaciones Testimonio para la Comisión Dictaminadora de Repatriación de Exiliados Políticos - - La localidad y provincia indican el lugar donde se cometió el delito, por tanto podrían no coincidir con su residencia.
Archivo Archivo Histórico Nacional
Fondo Causa General
Serie Pieza primera o principal de la provincia de Zaragoza
Signatura Legajo: 1426 Caja: 1 Exp.: 18 Folio: 5
Fecha de expediente 20/11/1963
Número de páginas del expediente
Observaciones Solicitud de informe para la Comisión Dictaminadora de Repatriación de Exiliados Políticos - - La localidad y provincia indican el lugar donde se cometió el delito, por tanto podrían no coincidir con su residencia.
Archivo Archivo Histórico Nacional
Fondo Causa General
Serie Pieza primera o principal de la provincia de Zaragoza
Signatura Legajo: 1426 Caja: 1 Exp.: 18 Folio: 6
Fecha de expediente 29/11/1963
Número de páginas del expediente
Observaciones Solicitud de informe para la Comisión Dictaminadora de Repatriación de Exiliados Políticos - - La localidad y provincia indican el lugar donde se cometió el delito, por tanto podrían no coincidir con su residencia.
Archivo Archivo Histórico Nacional
Fondo Causa General
Serie Pieza primera o principal de la provincia de Zaragoza
Signatura Legajo: 1426 Caja: 1 Exp.: 18 Folio: 7
Fecha de expediente 03/12/1963
Número de páginas del expediente
Observaciones Informe para la Comisión Dictaminadora de Repatriación de Exiliados Políticos - - La localidad y provincia indican el lugar donde se cometió el delito, por tanto podrían no coincidir con su residencia.
Archivo Archivo Histórico Nacional
Fondo Causa General
Serie Pieza primera o principal de la provincia de Zaragoza
Signatura Legajo: 1426 Caja: 1 Exp.: 18 Folio: 9
Fecha de expediente 19/12/1963
Número de páginas del expediente
Observaciones Solicitud de informe para la Comisión Dictaminadora de Repatriación de Exiliados Políticos - - La localidad y provincia indican el lugar donde se cometió el delito, por tanto podrían no coincidir con su residencia.
Angel García Benedito (pone Angel García Benedicto).
Datos Personales
Apellidos y Nombre García Benedicto, Angel
Otras formas del nombre
Población
Residencia/s Huesca(España)
Profesión Maestro/a Nacional
Tipología
Expedientes Encontrados
Datos Archivísticos
Archivo Archivo Histórico Provincial de Huesca
Fondo Comisión Depuradora del Magisterio Provincial
Serie Expedientes
Signatura I-820/34
Fecha de expediente 1936-1937
Número de páginas del expediente
Observaciones
Eusebia Pomar Guillén
Datos Personales Apellidos y Nombre Pomar Guillen, Eusebia
Otras formas del nombre
Población Biescas
Residencia/s Huesca(España)
Profesión Maestro/a Nacional
Tipología
Expedientes Encontrados
Datos Archivísticos
Archivo Archivo General de la Administración
Fondo Ministerio de Educación Nacional
Serie Expedientes de depuración de maestros nacionales
Signatura 32/13227
Fecha de expediente 1936-1942
Número de páginas del expediente
Observaciones
_____________
Les escribo al Archivo Histórico Provincial de Huesca:
Estimados Sres:
Desearía saber si es posible obtener una copia de un documento archivado en su institución, sin tener que desplazarse a Huesca. El fondo al que pertenece es el de la Comisión Depuradora del Magisterio Provincial, serie expedientes (1936-1937)
---y la signatura es I-820/34.
Se refiere a mi abuelo, que aparecerá con el nombre de Angel García Benedito o quizá Angel García Benedicto.
Les agradecería información al respecto, si debo facilitarles más datos, o algún documento adicional, o si es necesario consultarlo in situ.
— Y me contestan:
Muy Sr. mío:
Hemos localizado el expediente que solicita y no hay inconveniente en enviarle copia del mismo a su dirección postal. La signatura correcta es I-810/34, aunque figura erróneamente en el Portal del Ministerio de Cultura como I-820/34.
El envío se hará contra reembolso del importe de las copias más gastos de envío; en este caso 21 copias a 0,10 euros cada una, más los gastos de envío según las tarifas postales que son unos 5 ó 6 euros. Le ruego que nos confirme su encargo.
Atentamente,
María Rivas
Directora del Archivo
Pocos días después me llega el expediente.
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