A mi padre le contó cómo fue ese momento. Estaban dallando en una era, cuando dice uno de sus compañeros: "¡Mira por dónde vienen los requetés!" Y a lo lejos los veían llegar, con bandera y todo. Mi abuelo echó a correr monte para arriba, y los otros detrás a tiro limpio; corriendo en zigzag se fue cuesta arriba, y suerte fue que no le acertaron ni le alcanzaron.
Algunos datos de sus actividades durante los últimos días de la República en Sigües pueden colegirse del expediente franquista de la Causa General relativo a él (ver Causa General vs. el abuelo). El abuelo Severiano acabaría sus días en Francia, pero no inmediatamente: lo que hizo de momento fue volver a cruzar los Pirineos e integrarse en el ejército republicano.

Manuel Ballarín ha localizado el acta de constitución de una agrupación comunista (un "radio" o agrupación de células) del batallón Alto Aragón. Este batallón se integró en la 43ª División, mandada por "El Esquinazau". Y fue destinado a la zona de Biescas, precisamente... La misma que aquí se ve desde otra perspectiva, desde el otro bando de los combatientes, en un capítulo de la novela Un millón de muertos de Gironella. A saber lo que viviría el abuelo esos años. En Biescas, ese verano del 36, acababan de matar a mi otro abuelo, Ángel García, los falangistas. Y no en combate, precisamente, sino en un asesinato cobarde, en el más puro estilo de esos matarifes iluminados. La guerra iba a pegar duro en Biescas, que fue tomada por los rebeldes, co nquistada por los rojos en una de sus escasas ofensivas con éxito, y retomada por los nacionales otra vez al final de la guerra. Quedó el pueblo lleno de escombros donde antes había casas.
Me dice Manuel Ballarín:
"a tu abuelo lo eligieron adjunto de agitación y propaganda de la 1ª compañía. Para que contextualices un poco, para veas el tipo de gente que rodeó a tu abuelo en esa reunión constitutiva:
-Juan Lacasa, herrero de Biescas, fue comandante de la 130 Brigada.
-Emiliano Lalana, de Jaca, acabó en la cárcel de Huesca.
-Ángel Casajús, maestro de Canfranc, fue capitán de una unidad de guerrilleros de la 130BM. Se exilió.
-Francisco Cavero, taxista de Biescas, había participado en la sublevación de Jaca. Creo que pudo exiliarse.
-Miguel Malle, jaqués, participó en la sublevación de Jaca. Capitán de la 130BM, fue máximo dirigente militar del campo de Mauthausen.
-Nicanor Felipe había sido teniente de Asalto (Caballería) en Barcelona, antes de la guerra. Ascendido a capitán, mandó la 143BM y, después, la 44 División.
-Matías Cuello Serrato, de Rodellar, maestro, ya era del Socorro Rojo Internacional y de las Juventudes Comunistas de Zaragoza en 1932. Capitán de la 130BM, medalla de Sufrimientos por la Patria, murió en el campo de Güsen en 1941.
-Tomás Maza: probablemente, campesino de Robres.
-Pedro Oyaga Iriarte: por el primer apellido, probablemente era de Sigüés.
-Rafel Lozano de Haro: periodista, responsable del órgano regional del PC, Vanguardia, fue del comité regional del partido"
-Juan Lacasa, herrero de Biescas, fue comandante de la 130 Brigada.
-Emiliano Lalana, de Jaca, acabó en la cárcel de Huesca.
-Ángel Casajús, maestro de Canfranc, fue capitán de una unidad de guerrilleros de la 130BM. Se exilió.
-Francisco Cavero, taxista de Biescas, había participado en la sublevación de Jaca. Creo que pudo exiliarse.
-Miguel Malle, jaqués, participó en la sublevación de Jaca. Capitán de la 130BM, fue máximo dirigente militar del campo de Mauthausen.
-Nicanor Felipe había sido teniente de Asalto (Caballería) en Barcelona, antes de la guerra. Ascendido a capitán, mandó la 143BM y, después, la 44 División.
-Matías Cuello Serrato, de Rodellar, maestro, ya era del Socorro Rojo Internacional y de las Juventudes Comunistas de Zaragoza en 1932. Capitán de la 130BM, medalla de Sufrimientos por la Patria, murió en el campo de Güsen en 1941.
-Tomás Maza: probablemente, campesino de Robres.
-Pedro Oyaga Iriarte: por el primer apellido, probablemente era de Sigüés.
-Rafel Lozano de Haro: periodista, responsable del órgano regional del PC, Vanguardia, fue del comité regional del partido"
Según Manuel Ballarín, no sería extraño que el abuelo Severiano "hubiese alcanzado algún grado de responsabilidad en el Ejército (comisario, suboficial u oficial...)". Y es posible que acabase cruzando la frontera francesa, esta vez definitivamente, con el fin de la Bolsa de Bielsa. Aún le esperaba, en Francia, la Segunda Guerra Mundial, con más combates, de los que poco sabemos, en la Resistencia.
Recuerda mi madre que en los años 60, cuando volvió a Biescas de visita el abuelo Severiano, fue a saludar a un viejo compañero suyo de armas del pueblo. Pero se llevó algo de chasco, porque los viejos tiempos habían quedado atrás, y su compañero, como otros muchos, prefería acordarse lo menos posible de aquellos años.
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PS: Un audio de Radio Nacional sobre Españoles en la Resistencia francesa.


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