sábado, 15 de mayo de 2010

Cada centímetro contra la Autoridad Fáctica hay que batallarlo


Y es una pesadez. Nuestro departamento lleva años embarcado en una Misión o Empeño, consistente en privar de su categoría académica a los profesores que no pertenecemos a los grupos de investigación de los catedráticos: marginándonos, impidiéndonos dar clase en el segundo ciclo de los nuevos estudios oficiales, el máster, y expulsándonos del programa de doctorado (doctorado "boloñés" también). En la práctica, no podemos ni siquiera optar a tutelar estudiantes de tercer ciclo ni a dirigir una tesis, porque a alguien le pasa así por las narices. Según quien sea ese alguien, a nuestro departamento le parece un argumento de peso.

Esta situación es, naturalmente, ridícula e intolerable. Pero más ridículo e intolerable es que el Rectorado lo haya venido permitiendo durante años, y que hayamos tenido que acudir a los tribunales de justicia para ver si conseguimos que no se vulnere la ley con maniobras que no habría que ser muy mal pensado para calificar de acoso laboral. Según la ley en ciernes, aliñada al gusto de Bolonia, con mi titulación y currículum yo podría dirigir no ya una tesis doctoral sino un programa de doctorado (que ya los dirigí por cierto el siglo pasado) y hasta una Escuela de Doctorado, si se funda. Pero en mi departamento se me viene negando hasta el derecho a impartir una asignatura del ciclo previo al doctorado, inventándose una normativa ad hoc. Eso sí, quien se haya doctorado hace dos meses, y no hace veinte años como yo, no tiene ningún problema para ello siempre que vaya bajo el ala protectora de algún catedrático. Feudalismo del clásico, lo que les digo, sólo que aquí lo llaman equipos de investigación.


Tras un par de sentencias judiciales a nuestro favor, el Rectorado ha cambiado de táctica y ha optado por exigir al Departamento que cumpla con la normativa. Bravo, y podíamos haber empezado por allí.

En una de las sentencias, se ordenaba al departamento que nos incluyese a mí y a la Dra. Penas en el programa de doctorado. Se hizo a regañadientes, y añadiendo letra pequeña que facilitase seguir excluyéndonos de facto. Protestamos al Rectorado, argumentando que no se había cumplido adecuadamente la sentencia. Y en efecto el Rectorado ha ordenado al Departamento que se cumpla punto por punto la sentencia en los términos que nosotros exigíamos, no mediante la solución "con truco" que habían buscado.

Claro que de esta orden, y de la reprimenda del Rectorado, avisando al Director de que "podrían derivarse responsabilidades" si tampoco esta vez se cumple, nada se nos ha dicho en Consejo de departamento. Chitón... Y a estas alturas la orden sigue sin cumplirse, como puede comprobarse consultando el programa aquí
http://www.unizar.es/departamentos/filologia_inglesa/doctorado.htm

—pues siguen sin incluirse nuestras líneas de investigación:




Extraño, porque al Director, que es un mandado, lo mismo le da esto que lo otro, supongo, y debería obedecer gustoso o indiferente una orden clara que le venga de arriba. Al ser responsable de que las decisiones del departamento sean correctas, es la suya una posición más comprometida que la de los catedráticos, y Catedrática, de quien proceden estas normativas absurdas y estas obcecación en excluirnos. Ellos, más cómodos, actúan normalmente por persona interpuesta, y sus nombres nunca se ven comprometidos. Ah, pero se llaman los Dres. Onega, Collado, y Deleyto, esos Coordinadores. Y Vázquez, que no dice pero hace.

Esta vez ha vuelto a salirles mal la jugada. Pero arrieros son, nuestros catedráticos, y seguramente ya van pensando que en el camino nos encontrarán. Con el máster también siguen mareando la perdiz.

Cuánto empeño mal orientado, cuando les bastaría con seguir las normas que sigue todo quisque en la Universidad, y crearían mucho mejor ambiente de trabajo. Y más Calidad de esa que tanto les llena la boca—pues menuda calidad la de un programa de estudios que no cumple ni siquiera con la ley.





viernes, 14 de mayo de 2010

El Rey del Glam


Una vieja canción de Alaska y Dinarama que me acabo de sacar corriendo corriendo antes de llevar a los nenes al cole...






Yo me debí quedar definitivamente en el ochenta y tres...

Segundo intento con este clásico:






Angie


—oOo—

jueves, 13 de mayo de 2010

Aspectos metadiscursivos en el discurso académico


Notas sobre una conferencia de Annelie Ädel, de la Universidad de Estocolmo, invitada hoy en nuestro departamento. Puede encontrarse un artículo completo sobre este trabajo de investigación en el último número del Nordic Journal of English Studies, un volumen sobre metadiscurso editado por ella y por Anna Mauranen.

Pongo al final mis notas en inglés. La charla se titulaba, en inglés y sobre el inglés—

"
Just to give you kind of a map of where we are going: Metadiscourse in Spoken and Written Academic English".


This is a contribution to the study of linguistic reflexivity and it will follow these steps:

a) a discussion of the present model
b) a sketch of previous reserch in academic metadiscourse
c) the material (corpora) used
d) the method of study
e) a proposed taxonomy of metadiscourse types and functions
f) a comparison of spoken and written metadiscourse
g) a conclusion

a) A discussion of the present model

Metadiscourse is discourse about discourse, language used to talk about talk. It may refer to communicators (Speaker and Hearer, interactants), or to the situation in which communication takes place. Lyons defined linguistic reflexivity as "the capacity of natural language to refer to itself" (1977: 5). Hockett argues it is a language universal (1977: 173) and Silverstein notes that it is unique to human communication systems (1976: 16). Verschueren (1999: 187-188) considers metadiscourse a fundamental dimension of discourse. The inaugural classical approach is Jakobson's inclusion of the metalinguistic function among his scheme of the several functions of language.

In applied linguistics, metadiscourse has been the object of study since late 1980s (Vande Kopple, Crismore, Markkanen et al., Mauranen, Hyland, Ädel)... It is nonetheless a divided area: problems of definition are a major issue. But 2 strands in definition: interactive vs. reflexive models of metadiscourse.

The interactive model
It uses a very broad definition of metadiscourse, with a bias towards written communication. Centered on the study of authorial stance, intertextuality, all types of connectives… For Ädel, it tries to subsume too many features or categories under the umbrella of metadiscourse.

The reflexive model
It uses a narrower definition, sticking rather more closely to the meta- notion: based on reflexivity. Restricted to elements of discourse which are about the ongoing discourse. Here we'll stick to this (perhaps biased) view of metadiscourse as reflexivity.

Anyway we use here fuzzy categories: instances analyzed are often multifunctional, and there is no absolute borderline between what is and what is not metadiscourse.

Ädel's definition (2006): metadiscourse is discourse "referring to the evolving discourse itself or its linguistic form". References should be to the world of discourse, not the "real world" in which the discourse activity takes place. Reference to the speaker-writer should be (in order to count as metadiscourse) to that speaker qua speaker-writer, audience qua audience—not in other possible capacities or social roles which may be superimposed.

Personas in the world of discourse: It is useful to think about metadiscursive reference in terms of personas. The speaker-writer can appear in many personas, only some of which are metadiscursive: e.g. he can also be simultaneously the organiser of the discourse activity, or an experiencer in the real world, a US citizen, a fellow human being... but these are different personas or capacities.

The use of "We" in lectures provides some examples. One may refer using "we" to communicators in ongoing discourse, or to other kind of personae ("we" as citizens, or as members of the human species..). But only those related to the ongoing interactive communication are metadiscursive uses of "we".



b) Previous research.

As regards academic discourse, research on metalanguage has been carried out almost exclusively on written language. There is very little done on spoken and written metadiscourse simultaneously. Luukka, Mauranen, Pérez-Llantada, Thompson, address spoken genres (conferences, lectures). And Mauranen & Luukka deal with both speech and writing.

Mauranen (2001) differentiates monologic, dialogic, or interactive types of metadiscourse (depending on whose talk is being commented on). She splits spoken and written discourse, arguing that they are different modes.

Luukka (1994) mentions the following functions: Textual (relative to the structuring of text), interpersonal (signaling of attitudes of participants), contextual… This is an interactive model, attentive to the speakers' stance. Lukka provides a "lumping" approach, dealing simultaneously with spoken and written discourse, but this choice is not commented on. Comparisons are provided between the oral/written versions of the same talk.

Ädel puts forward a proposal toward a new taxonomy—which should be attentive to specific discourse functions, and should be based on speech and writing (a "lumping" approach).

"Discourse function essentially refers to the rhetorical function that the metadiscursive expression performs in its immediate discourse context" (Ädel 2006: 57ff).


c) The material for study

The corpus for spoken discourse in this study consists of 30 large university lectures from the MICASE corpus, 255.000 words in all. For written discourse, 130 papers from MICUSP, a corpus of writing by senior university students and graduate students. 400,000 words, covering several disciplines.


d) the method:

Corpus linguistics methods were used to retrieve potential examples of metadiscourse, eg. I, we, you,—followed by a manual sifting of irrelevant (non-metadiscursive) instances. Other disregarded data include those coming from quotes or arising from speech dysfluencies, hesitations, etc.

Personal metadiscourse includes reference to discourse participants. Impersonal metadiscourse does not involve any explicit reference to participants. Here, only PERSONAL types of metadiscourse were dealt with.

The following taxonomy was based on 5,000 examples for spoken, 800 examples for written data. (But only one analyst...).


e) A taxonomy of discourse functions:

—a provisional proposal. Two big subtypes: functions relating to metatext, and functions relating to audience interaction.

1) Metatext (Metalinguistic comments, Discourse organisation, Speech act labels).

2) Audience interaction (references to the audience)

Metatext is oriented towards code, language, discourse… Audience interaction functions refer to the audience.


1. METATEXT

Metatextual functions can be classified under three headings: metalinguistic comments, discourse organisation, and speech act labels.

1.1. Metalinguistic comments

1.1.1. Repairing:

Corrections to discourse, both self- or other-initiated. (There are NO examples of discourse repairing in written data).

1.1.2. Reformulating:

This includes the offering of alternative terms or expressions, because of their added value of expanding previous discourse.

1.1.3. Commenting on linguistic form/meaning (choice of words, meaning…)

1.1.4. Clarifying (spelling out the addresser's intentions to avoid misinterpretation)

1.1.5. Managing terminology (giving definitions, providing terms or labels for phenomena talked about).

(Examples of all these were given in the talk and can be found in the paper).



1.2. Discourse organisation
Ten functions are distinguished. The first 5 manage the topic; 6-10 manage the phorics.

1.2.1. Introducing a topic.

1.2.2. Delimiting a topic (explicitly stating in which way the topic is constrained in the discussion. (see e.g. d) above).

1.2.3. Adding to a topic (Used to explicitly comment on the addition of a sub-topic).

1.2.4. Concluding a topic (closing the topic), e.g. "We've talked in detail…", "I have attempted in this paper to…" etc.

1.2.5. Making asides—opening or closing a 'topic sidetrack' or digression. (No examples of this function were found in the written data).

1.2.6. Enumerating: shows how specific parts of the discourse are ordered in relation to each other.

1.2.7. Endophoric marking: points to a speciific location in the discourse, refers to cses in which it is not clear whether what is referred to occurs before or after the current point – e.g. instructions to look at tables, or handouts…)

1.2.8. Previewing: points forward in discourse

1.2.9. Reviewing: points backwards, reminding what has already taken place in the discourse.

1.2.10. Contextualising: Comments on the conditions of the situation of writing or speaking, and thus containing traces of the production of the discourse (typically, spelled-out justifications for choices made in planning or organising the discourse). (Also found in written discourse: comments on layout or printing, on ways to navigate hypertextual links, etc.).



1.3. Speech act labels:

1.3.1. Arguing (for or against an issue)

1.3.2. Exemplifying (used when explicitly introducing an example).

1.3.3. Other speech act labels….
Other speech acts were found not to be frequent or common enough to give them separate categories. But the subtypes could be extended in specific genres or modes.



2. AUDIENCE INTERACTION (references to the audience)

2.1. Managing comprehension (channel) – No examples of this function are found in the written data.

2.2. Managing audience discipline (cases in which audience is directly addressed an instructed to do something, reprimanded or complimented). – No examples are found in the written data either.

2.3. Anticipating the audience's response (e..g. attributing statements to the audience as potential objections or counterarguments).

2.4. Managing the message:
Emphasises the core message in what is being conveyed, provides big picture or main poiint, what the audience should remember or experience based on the discourse. Also when addresser refers explicitly to the desired uptake.

2.5. Imagining scenarios:

A mutual thought experiment, asking the audience to see things from a specific perspectiv, opening up another world in the world of discourse.

(Examples were likewise provided for all of these categories…)

f) A comparison between metatextual functions in spoken and written academic discourse

A number of similarities as well as differences between spoken/written discourse were found. 23 functions were identified, most found in both sets of data. But there are salient data as regards their distribution.

7 discrepancies between speech and writing
5 of those related to different conditions in S/W
2 have to do with genre differences.

Discrepancies: can be attributed to the differences between prototypical speech and prototypical writing.

Repairing, marking asides, contextualising, managing channel and comprehension, managing audience discipline... are typical of spoken discourse and are missing in written data.

The presence of repairing or marking asides in spoken discourse is attributable to lack of time in real-time discourse—and is missing in writing.

Contextualising is marginal in writing, much more common in spoken lecturers. Marks of ad-libbing in talking, improvising discourse. E.g. references to remaining time, etc.: Temporal constraints are quite often commented on in lectures.

Managing comprehension, channel and audience discipline are possible in spoken discourse, and frequent; they could occur in writing, but they are rarer.

The importance of time and interaction. Both dimensions are important constraints in any linguistic production (Chafe 1982): the time available, and the modes of interaction available— 2 constraints marking all discourse. Regarding these, there are two constraints in speech which do not apply to writing: lack of time for revision, and the immediate presence of an audience.

Discrepancies in genre: (2) —arguing, and managing the message. These might be conditioned by the nature of the data used. Genres used have different purposes and involve different speaker-writer roles. Arguing is more common in written language, and the differences in data are also likely to be genre-related.

Managing the message is quite common in lectures, an oral genre, but rare in writing. Here too we find genre-related factors involving power relations (teacher-students).



g) Conclusions

A lumping approach makes possible a comparison between spoken and written discourse, showing their differences but also what they have in common—which is a lot.

Spoken metadiscourse appears to perform a greater range of discourse functions than written metadiscourse. Or perhaps the speakers (lecturers) happen to have a more advanced rhetorical repertoire. More studies are needed.

It would be interesting to study these functions in conversational interaction. Future research lines: Statistical differences would need to be studied, categorizing relative frequencies of functions in different modes. Likewise, more specific studies across modes and across speaker groups (teachers vs students, professional writers vs beginners…) would be welcome.

Also, only personal types of metadiscourse have been addressed here. Impersonal types may differ in speech and writing; it is to be expected that spoken discourse will be more personal.

Research should focus on specific forms used to carry out these functions (here the focus has fallen on functions). Many specific expressions are likely to play a role as stored units which help people process discourse, develop expectations, etc.


References
Ädel, Annelie, and Anna Mauranen, eds. Nordic Journal of English Studies 9.2 (2010). Special issue on metadiscourse. (Introd.: "Metadiscourse: Diversity and Division").
http://ojs.ub.gu.se/ojs/index.php/njes/issue/current
2010
Ädel, Annelie, and Ute Römer. "Research on Proficient Student Writing across Disciplines and Levels: Introducing MICUSP." Paper given at ICAME 30, Lancaster, UK, May 2009.
Ädel, Annelie. Metadiscourse in L1 and L2 English. Amsterdam and Philadelphia: John Benjamins, 2006.
Baron, Naomi. "The Written Turn." English Language and Linguistics 9.2 (2005): 359-76.
Biber, Douglas. Variation across Speech and Writing. Cambridge: Cambridge UP, 1988.
Chafe, Wallace, and Deborah Tannen. "The Relation between Written and Spoken Language." Annual Review of Anthropology 16 (1987): 383-407.
Chafe, Wallace. "Integration and Involvement in Speaking, Writing, and Oral Literature." Spoken and Written Language: Exploring Orality and Literacy. Ed. Deborah Tannen. Norwood (NJ): Ablex, 1982. 35-53.
Chaudron, Craig, and Jack C. Richards. "The Effect of Discourse Markers on the Comprehension of Lectures." Applied Linguistics 7 (1986): 113-27.
Crismore, Avon. Talking with Readers: Metadiscourse as Rhetorical Act. New York: Peter Lang, 1989.
Goldberg, Adele E., and Devin Casenhiser. "English Construction." The Handbook of English Linguistics.
Hockett, Charles. The View from Language: Selected Essays 1948-1974. Athens (GA): U of Georgia P, 1977.
Hyland, Ken. Metadiscourse: Exploring Interaction in Writing. London and New York: Continuum, 2005.
_____. "Persuasion and Context: The Pragmatics of Academic Discourse." Journal of Pragmatics 30 (1998): 437-55.
Jakobson, Roman. On Language: Roman Jakobson. Ed. L. R. Waugh and M. Monville-Burstion. Cambridge (MA) and London: Harvard UP, 1998.
_____. The Framework of Language. Michigan: Michigan Studies in the Humanities, 1980.
Luukka, Minna-Riitta. "Metadiscourse in Academic Texts." In Text and Talk in Professional Contexts: Selected Papers from the International Conference "Discourse and the Professions," Uppsala, 26-29 August, 1992. Ed. B.-L. Gunnarsson, P. Linell, and B. Nordberg. Uppsala: ASLA, The Swedish Association of Applied Linguistics, 1994. 77-88.
Lyons, John. Semantics. Cambridge: Cambridge UP, 1977.
Markkanen, Raija, Margaret Steffensen and Avon Crismore. "Quantitative Contrastive Study of Metadiscourse: Problem in Design and Analysis of Data." Papers and Studies in Contrastive Linguistics 28 (1993): 137-52.
Mauranen, Anna. "Reflexive Academic Talk: Observations from MICASE." Corpus Linguistics in North America: Selections from the 1999 Symposium. Ed. R. Simpson and J. Swales. Ann Arbor (MI): U of michigan P, 2001. 165-78.
Miller, Jim. "Spoken and Written English." The Handbook of English Linguistics. Ed. B. Aarts, and A. McMahon. Oxford: Blackwell, 2006. 670-91.
Pérez-Llantada Auría, Carmen. "Signalling Speaker's Intentions: Toward a Phraseology of Textual Metadiscourse in Academic Lecturing." In English as a Glocalisation Phenomenon: Observations from a Linguistic Microcosm. Ed. C. Pérez-Llantada and G. R. Ferguson. Valencia: U of Valencia, 2006. 59-88.
Roberts, Celia, and Brian Street. "Spoken and Written Language." Blackwell Handbook in Linguistics. Ed. F. Coulmas. Oxford and Malden: Blackwell, 1998. 168-86.
Silverstein, Michael. "Shifters, Linguistic Categories, and Cultural Description." In Meaning in Anthropology.
Simpson, Rita, Sarah Briggs, Janine Ovens, and John Swales. The Michigan Corpus of Academic Spoken English. Ann Arbor (MI): U of Michigan, 1999. (MICASE).
Thompson, Susan Elizabeth. "Text-Structuring Metadiscourse, Intonation and the Signalling of Organisation in Academic Lectures." Journal of English for Academic Purposes 2 (2003): 5-20.
Vande Kopple, William J. "Metadiscourse and the Recall of Modality Markers." Visible Language 22 (1988): 233-72.
_____. "Some Exploratory Discourse on Metadiscourse." College Composition and Communication 26 (1985): 82-93.
Verschueren, Jef. Understanding Pragmatics. London: Arnold, 1999. Ed. B. Aarts and A. McMahon. Malden (MA): Wiley / Blackwell, 2006. 343-55. Ed. K. Basso and H. Selby. Albuquerque: U of New Mexico P, 1976.


miércoles, 12 de mayo de 2010

Traumas colectivos y curas narrativas


Una lectura de la autora haitiana Edwidge Danticat (2004), aquí Eduvigis, supongo; y una entrevista con la autora (2008). En su obra está especialmente atenta a la historia traumática de Haití y cómo las experiencias de brutalidad y opresión marcan la trayectoria posterior de los personajes, qué digo, de las personas. La talking cure es esencial en las historias mismas—volver al pasado para darle una forma tratable. Y la propia obra de Danticat es una talking cure de la experiencia haitiana. Que buena falta le hace.







No deja de tener su lado insatisfactorio, empero, la solución narrativa, en el sentido al que se refería Fredric Jameson en su definición de narración: "La narración es una solución imaginaria ofrecida a problemas reales." Habrá que empezar por imaginar la solución, claro...

Y una entrevista tras el terremoto de hace unos meses. Que a estas alturas posiblemente supera las 200.000 víctimas. Asegurando que el trauma continuará, mucho tiempo, a pesar de los parcheos narrativos.






Los haitianos están muy orgullosos de su independencia. Y razones había... hace doscientos años. Ahora me temo que, tras doscientos años de calamidades, se puede sacar la conclusión de que su independencia es un obstáculo para su desarrollo. Bastante mejor estarían hasta siendo cubanos... y no digamos ya si fuesen como sus vecinos los dominicanos, o como los puertorriqueños, que tienen menos independencia pero mejor gobierno. Lo malo es que el gobierno de Haití, menudo marrón, nadie lo quiere ni regalado. Excepto los sacamantecas de costumbre que allí han gobernado, y los que probablemente seguirán haciéndolo.

martes, 11 de mayo de 2010

Radio Comunista del Batallón Alto Aragón


No se trata de una emisora de radio (que ya la hubiesen querido) sino de un "radio" en el sentido bolchevique de "agrupación de células del Partido". Transcribo aquí el acta de constitución del Radio Comunista del Batallón Alto Aragón, a comienzos de la guerra civil, en el que se integró mi abuelo Severiano Landa. Muchas gracias a Manuel Ballarín, que me ha hecho llegar el documento tras localizarlo entre otros materiales procedentes del Archivo Histórico Nacional. Aquí hay más datos al respecto, y escaneo del original mecanografiado. En la transcripción corrijo los errores materiales, incluido el principal en lo que a mí me toca—a mi abuelo lo llaman "Severino" en lugar de "Severiano".


[añadido a mano:] para el archivo
462
RADIO COMUNISTA DEL Batallón
ALTO ARAGÓN


******************

ACTA DE CONSTITUCIÓN DEL COMITÉ DE RADIO

En el pueblo de Broto, y siendo las veintidós horas del día veintiuno de diciembre de mil novecientos treinta y seis. Con la asistencia de los camaradas militantes al partido antes del 19 de julio; Juan Lacasa Lalana, Angel Casajús, Francisco Cavero, Leonardo Tagores, Severiano Landa Sánchez, Nicanor Felipe, Miguel Malle, Tomás Maza, Matías Coello y Pedro Oyaga Iriarte, y con la asistencia de otros camaradas simpatizantes, se lleva a efecto la reunión acordada para tratar los asuntos del orden del día de referida citación.
A tal efecto, se procede al nombramiento de mesa y recae en los camaradas Miguel Malle y Rafael Lozano. El primero actúa como Presidente [y] el segundo como secretario de actas.
No se hizo objeción alguna al orden del día, siendo de conformidad de todos, y el cual es así: Iº: Dar cuenta del trabajo realizado.— 2º: Dar cuenta de las circulares recibidas.— 3º: Constituir el Comité de Radio.— 4º: Ruegos y preguntas.
En cuanto al primer punto del orden del día, por el camarada Lozano, se procede a dar cuenta del trabajo realizado hasta llegar a la Constitución del Radio, así como el trabajo de captación de militantes para el Partido que alcanza el número de 120. Asimismo expresa otros trabajos como el de prensa, literatura del partido etc. que ha desarrollado durante su permanencia en el Batallón.
Todos los camaradas asistentes se muestran satisfechísimos con la labor realizada.
En cuanto al segundo punto, también por el camarada Lozano se da cuenta de las circulares recibidas y del trabajo realizado al efecto.
En cuanto al tercer punto del orden del día, por el camarada Malle se da cuenta de los objetivos que se persiguen con la constitución del radio, y la necesidad imperiosa que hay para ello.
El camarada Lozano, una vez concedida la palabra, expuso la forma que a su juicio y ajustándose a las líneas marcadas por el Partido y concretamente al funcionamiento de los radios en las unidades del Ejército del Pueblo debía ser de la siguiente forma: Un Secretario General, un Secretario de Organización, un Secretario de Agit-pro y un Secretario de Milicias, añadiendo a estos secretariados el número que se considerara procedente de adjuntos para desarrollar una labor francamente bolchevique.
Sometida la proposición anterior a discusión, es aprobada en todas sus partes, con la adición propuesta del camarada Malle de añadir un Secretario de Juventudes. Asimismo, por el camarada Coello se hace la proposición de que se añada otro Secretario para el trabajo de S.R.I.
Así se acuerda en definitiva, y por lo tanto el Comité de Radio quedará formado con seis Secretarios responsables y los adjuntos que se consideren procedentes.
Por el camarada Lacasa, se prpone que antes de constituir el comité de Radio, o mejor dicho antes de proceder al nombramiento de camaradas para el repetido Comité de Radio, se fiscalice la labor de los militantes, oyendo su voz en la reunión.
El camarada Lozano pide la palabra y concedida que le fue manifiestaa este respecto que aun considerando la proposición justísima, por no ajustarse al orden del día, no debe accederse hasta tanto que por los asistentes se acuerde.
Todos los asistentes emiten su opinión y se considera justa la proposicón, procediéndose seguidamente a dar cuenta de las tareas realizadas desde el 19 de julio.
Todas las manifestaciones son absolutamente conformes y compartidas por los reunidos.
Por el camarada Malle se propone que para haer el nombramiento de los cargos del Comité de Radio lleven militando en el Partido antes del movimiento del 19 de julio, 1 año por lo menos.
El camarada Lozano pide la palabra, y después de serle concedida hace constar que es justa y es norma que debe seguirse, en el caso de que hubiere militantes suficientes antiguos al movimiento con un año de afiliación al partido; o en otro caso, que se verifique con los más antiguos en el Partido.
Sometido a discusión, es aprobada la proposición del camarada Malle, teniendo en cuenta que hay suficiente número de militantes que pertenecen al partido más de 1 año antes del movimiento fascista.
Por el camarada Felipe se proponen los nombres de Miguel Malle, Rafael Lozano y Emiliano Lalana.
Sometidos a discusión son aprobados por unanimidad.
Asimismo se propone a los camaradas Nicanor Felipe, Matías Coello, Daniel Orús (que aun no estando presente en la reunión ha sido debido por causa del servicio), Juan Lacasa, Severiano Landa y Ángel Casajús.
Sometidos ampliamente a discusion los nombres, no se pone reparo alguno, sino por el contrario parecen acertadísimos para dirigir el Radio Comunista y trasladar nuestra voz allá donde sea necesario.
Queda pues el Comité de Radio constituido de la siguiente forma:
Secretario General: Miguel Malle
Secretario de Organización: Rafael Lozano
Secretario de Agit-pro: Emiliano Lalana
Secretario de Milicias: Nicanor Felipe
Secretario de Juventudes: Matías Coello.
Secretario del S.R.I. Daniel Orús.
Adjuntos para la Secretaría de Agit-pro. a un camarada por cada compañía del Batallón, recayendo en los camaradas Juan Lacasa, por la tercera compañía, Severiano Landa, por la primera, y Ángel Casajús de manera provisional.
Los restantes a su debido tiempo se verificará el nombramiento, ya que en la segunda compañía sólo hay dos camaradas. El de ametralladoras lo designará el Radio.
Por el camarada Lozano se dio lectura del manifiesto lanzado por el Comité Central, y que se dirige a las masas laboriosas del campo y de la ciudad, a todos los antifascistas, marcándoles el camino de la victoria y son aprobados por aclamación y con entusiasmo los 10 articulados del mismo, acordándose se remita al Comité Central la manifestación de júbilo por la línea de conducta de nuestro glorioso Partido, que es sin género de duda el verdadero dirigente de la revolución en España.
Se acuerda que inmediatamente se remitan los fondos necesarios para que sea proporcionado este Radio de 150 carnets para el próximo año 1937, así como los sellos de cotización y en definitiva todo el material necesario para la buena marcha de nuestro Radio.
Y no habiendo otros asuntos a tratar, se dio por terminada la presente reunión y extendida la presenta acta por el Secretario de Organización, es firmada por el mismo y por el Secretario General, la cual se enviará inmediatamente al Comité Provincial, quedándose copia de la misma en este Radio.

El Secretario General,

(Fdo.: M. Malle) El Secretario de Organización,
(Fdo.: R. Lozano)

(Sello: Radio Comunista del Batallón Alto Aragón).

La primera de las dos páginas lleva un sello del Archivo: AHN, Guerra Civil, Sección Político-Social; aparte de la nota y número de archivo iniciales, hay a mano un número, "440", y los nombres en la lista de cargos aparecen subrayados. Quizá para levantar otra acta, o añadirlos a otra lista.

lunes, 10 de mayo de 2010

Perfil público de Spotify


Hoy conecto el perfil de Spotify con el Facebook. Todo es información, mientras la máquina ruede (en clase comentamos "The Machine Stops" de E. M. Forster).


Hay bonita música allí: he inaugurado mi lista pública con Arielle (la otra Arielle), Capdevielle, Jane Birkin, Carla Bruni, Céline Dion, Bécaud, Juliette Gréco, Nolwenn Leroy—y para que no digan que me va sólo el francés, una griega (Savina Yannatou). Y más que iré poniendo, cuando el escepticismo y el desaliento lo permitan.

Pero la abundancia agobia, y la gente rechaza regalos como "las obras completas de los artistas del pop", o "la música clásica"—de hecho ya nadie quiere ni un disco suelto. Aún me quedan invitaciones para Spotify; si alguien las quiere... Mis amigos y amigos de Facebook ("en algunas direcciones la vida social se había desarrollado extraordinariamente", dice Forster) no parecen demasiado interesados, aunque hoy le he enviado una invitación a Chusi.

Por cierto, no había comentado, las oposiciones en Galicia bien, me recibieron muy amablemente y no hubo problemas en la plaza (una sola candidata ya habilitada). El ambiente departamental, en la medida en que se puede juzgar desde afuera, parece más normal que en el nuestro. Por lo menos les extrañaban esas maniobras exclusionistas a las que juega nuestro departamento con algunos profesores, por ejemplo conmigo. Allí (y aquí, y en cualquier parte) eso de que a un profesor como yo, que se doctoró en los años ochenta, titular desde hace casi veinte años, con tres sexenios.... que no le dejen participar en el doctorado o en el máster, por órdenes de la Mafia local, les parece surrealista. Y es que lo es. Pero aquí la gente ya ha perdido el oremus, o el criterio, por lo que se ve.

De hecho, casi somos famosos, el departamento de Zaragoza—y no para bien precisamente, me parece. Hablando de perfiles públicos.

domingo, 9 de mayo de 2010

Habanereando


No vamos a ser menos que Marta Sánchez, así que aquí está nuestra primera versión de la habanera de Carmen de Bizet, y vite vite la segunda. Me falta el do de pecho, claro.









Esas eran en fa sostenido menor... A ver ésta, en si menor, un poco más subida (y también más bajada) de tono.






sábado, 8 de mayo de 2010

Night Train—y la película de tu vida


El volcán Eyjafjallajokull, en un nuevo arrebato de expiración, obliga a cerrar el aeropuerto de Santiago de Compostela. Pero da igual, yo vuelo bajo, por debajo de tierra gran parte del tiempo, para ir hasta allí y para volver. The earth compels, y si hay tren prefiero no coger avión. 

Hace tiempo que no cogía un tren de noche, y no los recordaba tan traqueteantes, ni tan fantasmales los reflejos de uno mismo en el cristal oscurecido. Supongo que vuelvo a pasar largos túneles—pero la noche misma es un largo túnel, y los sueños, cuando los hay, pero me cuesta mucho dormirme, y además hay un punto en el que se confunde el tren de tus pensamientos en la oscuridad con un sueño. Me acordaba del Innombrable, y las vidas que se contaba a sí mismo, no se sabe si reales o ficticias, metido en el arcón de algún cráneo. Los viajes te descolocan, te cambian el tren habitual de tus ideas (que es cierto que suelen ir tan encarriladas como nuestros movimientos habituales), y te encuentras en tu compartimento con extraños compañeros de viaje y de cama. 

No me refiero a exóticas pasajeras ni a espías alemanas, no... Aunque sí aparecen muchas figuras femeninas en el desfile éste de sombras, un poco como le pasa a Enrique Tercero—"Mañana, en el tren de noche, pensarás en mí...". Casi alegorías, deidades familiares, o Sombras, como aquéllas de El Caballero de Olmedo. Difuntos vivos, o difuntos difuntos, pero muy presentes. Aunque algunas Sombras también eran gente real desaparecida en vida hace tiempo, como esa morenaza con una melena negra impresionante que era compañera de clase, en el ochenta y dos... cómo se llamaba, ni me acuerdo, (¿Elvira?) y no me había pasado por la cabeza en veintimuchos años creo. Visitations. Y vuelven las caras de estos últimos días, y del pasado remoto, como si la noche (y no me dormía, no) fuese un contenedor inagotable y a la vez repetitivo, todo salía y todo se mezclaba, oyendo la radio de la cabeza, o esas emisiones que nos enviamos a nosotros mismos desde alguna parte más oscura de la mente, parecía que ya veías la vida desde otra perspectiva, como algo que ya ha pasado y que se repite en un submundo infernal, pasando lista, repasando, rememorando... 

No era desagradable, aunque a veces pasas por todas las emociones, y las paradas del tren nocturno, los andenes vacíos de las estaciones, iluminados por fluorescentes o por bombillas amarillentas....y luego el traqueteo otra vez, todo alimentaba la sensación de que ibas a alguna parte y a la vez a ninguna parte, como si fuese el viaje una muestra, échantillon es la palabra que me viene a la cabeza, de alguna post-existencia que desde luego no existirá, esos Hades clásicos sólo los experimentaremos en vida, pero una vida un poco al margen, no sé si me explico. Total, que hasta me oigo decir (otra frase inspirada por Radio Cabeza), "Mi vida ya ha terminado, ya veo lo que da de sí". (Y aún iremos bien si estaba en lo cierto, y no me llevo alguna mala sorpresa en el futuro que me quede).




Y a cuenta de esto, otra cosa que me venía a la cabeza es, aparte de la película o vídeo casero que es la vida de uno, un comentario sobre este fenómeno que hizo Sánchez Vidal en su conferencia sobre la utilidad de las ficciones (la tarde avanzaba, y la luz que iluminaba al conferenciante ya se iba apagando, we cannot catch the minute). Era un chiste, una de las varias ocurrencias con que amenizó su charla sobre para qué nos sirven las ficciones. Están dos tipos en una tasca, y uno le dice al otro: "Sabes que dicen que justo antes de morirte, ves tu vida pasar como una película por delante de ti". Y el otro, fastidiado, "Ostras, como si no fuese bastante malo morirse, encima... ¡¡te tienes que morir viendo cine español!!"

Casualmente, o no, en alguna sección humorística leía ayer, "Antes de morir, es cierto que ves tu vida pasar ante tus ojos. Este fenómeno se llama vivir". Claro, que pasa la vida a cámara lenta... Pero hay también escenas recopilatorias, o anticipos retroprospectivos del trailer final—por ejemplo en el tren de noche, when all is told.




viernes, 7 de mayo de 2010

Con quién cooperamos


En el tren, camino de la oposición, me venía leyendo un interesante libro de Michael Tomasello, Why We Cooperate (Boston Review / MIT Press, 2009), que versa sobre algunas características únicas de la especie humana, centradadas alrededor de la naturaleza cooperadora de los seres humanos. Es esa vida social cooperadora la base sobre la que se asientan otras características humanas fundacionales, como son el desarrollo de capacidades simbólicas y del lenguaje.

 Tomasello hace experimentos comparativos con niños y chimpancés, y sus resultados indican que los niños son, de manera innata y no aprendida, más cooperadores que los chimpancés (que son biológicamente nuestros parientes más cercanos). Hay algunos elementos comunes de las actitudes sociales de humanos y demás primates, claro, pero el estudio también resalta estas diferencias de origen.

¿Rousseau o Hobbes? ¿Es el hombre por naturaleza un buen salvaje o un lobo para el hombre? El desarrollo social de los niños pasa de uno a otro, hasta ajustar el comportamiento e interiorizar las normas sociales (un proceso que puede durar toda la vida). Primero los niños son instintivamente cooperadores; luego aprenden a discriminar, y seleccionan con quién cooperan.

Parte de ese desarrollo es la obediencia a normas: leyes e instituciones son un desarrollo cultural único entre los humanos, y parte del desarrollo social del individuo se encuentra en la acción cooperativa en el marco de leyes e instituciones.

Toda cultura social y cooperativa tiene el problema de los parásitos y manipuladores: los free riders, los que se aprovechan del sistema y de las tendencias cooperadoras de los demás. O de las leyes, claro.

Y parte importante de la educación social humana consiste en aprender a distinguir a esos manipuladores del sistema, y defenderse de sus maniobras.

____________________________

Recuerdo un interesante experimento sobre la capacidad imitativa de niños y de chimpancés. Se trataba de un dispositivo para obtener comida en una caja: la comida iba precedida de un ritual inútil de manipulaciones; luego se podía coger la comida (y antes también, pero eso no se mostraba, pues la caja era opaca). Tanto niños como chimpancés aprendían rápidamente las manipulaciones requeridas. Al cambiarles la caja por una caja transparente, que revelaba lo inútil de algunas de las maniobras, el chimpancé se saltaba rápidamente los pasos innecesarios, e iba a por la comida. Pero el niño no: seguía repitiendo como un "repitemonas" todo el ritual previo. Paradójicamente, en algunos aspectos los humanos son, por tanto, mucho más imitativos. Dependemos más del aprendizaje social, la enseñanza, y la tradición, y de ahí que los niños interiorizasen tanto esas manipulaciones aprendidas, a pesar de su inutilidad. En este ejemplo puede parecer una torpeza, claro, pero a la larga una especie inteligente y que aprende absorbiendo los procedimientos enseñados logra acceder a un nivel de inteligencia superior al del mono que va a lo práctico por cuenta propia. La cultura es cooperación. También Sánchez Vidal, en su conferencia anteayer sobre la función de las ficciones, especulaba sobre la importancia suprema que debió tener el ritual y la repetición a la hora de cohesionar el precario universo simbólico incipiente de los primeros humanos.

Por cierto, Tomasello habla de cultura en varias especies animales, no sólo en los humanos. Hay cultura en cuanto "diferentes poblaciones de una especie desarrollan distintas maneras de hacer las cosas, basadas en el aprendizaje social". Así, hay poblaciones de chimpancés que usan herramientas, o que cazan, de maneras distintas a otras, no por su mayor inteligencia sino por su cultura diferente. Los seres humanos, por su parte, han desarrollado una amplia gama de nichos culturales cuya riqueza, variedad y complejidad no tienen paralelo. Hay otras culturas animales, pero la nuestra es diferente y superior, cuantitativa y cualitativamente. El desarrollo y la transmisión de conocimientos y tecnologías cada vez más complejos y dependientes de los anteriormente desarrollados y transmitidos abre un universo cultural específicamente humano. Esto sucede no sólo con las tecnologías (o con los idiomas) sino con las instituciones sociales. Todo ello descansa, explica Tomasello, en la "intencionalidad compartida", que supone "la capacidad de crear con otros intenciones conjuntas y compromisos conjuntos, con vistas a empresas cooperativas". Para ello son básicos tanto las capacidades innatas, como los procedimientos de enseñanza y aprendizaje, y las normas sociales relativas al orden y al castigo para quienes no cooperan.

Tomasello observa que estas habilidades especiales humanas surgieron en el proceso de construcción de nichos culturales específicos y en el proceso de coevolución genética/cultural. Así los humanos se crearon mundos culturales en el seno de los cuales funcionar eficazmente. Observemos que el individuo tiene que funcionar eficazmente en el seno de su universo cultural, y que a su vez esta cultura tiene que ser capaz de existir junto a (o contra) otras culturas, y funcionar en el marco natural / cultural que le permite la obtención de recursos para perpetuarse y adaptarse. Una teoría evolucionista "simplona" que nos hable de la adaptación al medio, de la lucha por la existencia o de la selección natural, etc., pero sin tener en cuenta este marco cultural en el que tienen lugar esa adaptacion, esa lucha y esa selección, está ignorando precisamente la ecología que es propia de la especie humana, una ecología cultural.

Los estudios experimentales de Tomasello sobre el carácter innato de la cooperación humana se apoyan en otros estudios al respecto de Elizabeth Spelke (uno de los expertos cuyos comentarios sobre las tesis de Tomasello cierran este libro). Spelke ha estudiado experimentalmente comportamientos sociales y cooperativos que son innatos en los bebés. (Aquí hay un artículo de Paul Bloom relacionado con esta cuestión: The Moral Life of Babies). Sobre esta cuestión de la cooperación y la competitividad hay que distinguir varios niveles, para no confundir las cosas y creer que estas tesis refutan las teorías darwinistas (en lugar de refinarlas y especificarlas). Todos los individuos vivos compiten por su supervivencia y reproducción, a un nivel primario. Las estrategias cooperativas surgen como modo de optimizar esa supervivencia mediante la acción social concertada. Y, en una fase ulterior, estas estrategias cooperativas de los animales sociales requieren afinarse para evitar el problema mencionado del parasitismo.

Es decir, los niños cooperan de modo innato, como señala Spelke, por pertenecer a una especie innatamente social, pero en una fase de desarrollo un poquito más avanzada aprenden a seleccionar con quién cooperan, para no ser explotados. (Aunque aquí hablamos de generalidades, claro, y es fácil argüir que muchos adultos nunca aprenden a distinguir en qué relaciones sociales están siendo manipulados y explotados por otros individuos que utilizan estrategias sociales más refinadas y egoístas que las suyas).

A Tomasello no le gusta mucho hablar de "altruismo"—prefiere el término "cooperación". Pero en fin, también usa "altruismo" en este sentido, para hablar de tres tipos básicos: pueden compartirse con los demás a) alimentos (u otros bienes), b) servicios, o 3) información. En los tres tipos de cooperación (en un contexto tanto puramente altruista como de beneficio propio y ajeno) los niños pequeños cooperan o ayudan de manera mucho más consistente y fiable que los simios, y las diferencias son especialmente llamativas en los casos en que no obtienen en principio ningún beneficio inmediato.

Es de notar que los simios (los chimpancés para Tomasello, pero también los bonobos, que son menos agresivos y competitivos) cooperan mucho menos que los pequeños humanos en casi cualquier contexto. En el nivel informativo, observa Tomasello que los simios no señalan a los objetos para pasarse información: aunque pueden aprender a hacerlo en un contexto humano, tampoco entonces lo hacen de modo altruista, sino más bien en casos en los que indican algo que les va a beneficiar directamente. Ni siquiera comprenden la función puramente informativa del acto de señalar a algo. Es éste un caso muy claro en el que la capacidad de intencionalidad compartida, y la orientación cognitiva hacia un objeto distinto de los dos "interlocutores", se basa en modalidades de acción cooperativa. Esto parecería sugerir que el lenguaje (u otros modos de comunicación simbólica) descansan sobre protocolos previos de cooperación internalizados, antes que al revés.

Se remite varias veces Tomasello al principio de cooperación de Grice como un fundamento básico que permite cualquier otro tipo de comunicación: los otros me pueden ayudar informándome de cosas relevantes no sólo para ellos, sino también para mí. Los monos no se informan unos a otros de esta manera—ni siquiera a través de los gritos de alarma, arguye Tomasello, aunque en este punto su razonamiento es menos convincente. Yo diría más bien que hay pocas cosas de las que monos y simios puedan informarse unos a otros de modo cooperativo. Los monos y simios (y otros animales) obtienen mucha información de la observación del comportamiento ajeno, tanto de sus coespecímenes como de otros animales, pero no llegan a desarrollar una intencionalidad comunicativa a no ser muy rudimentaria y en general limitada a avisos de peligro, llamadas de auxilio, peticiones de rascamientos, invitaciones o solicitudes sexuales, de alimento... De hecho, una intencionalidad tan limitada no es distinguible claramente de la interpretación desarrollada en interacción con un comportamiento instintivo.

Los niños aprenden a mentir después de haber desarrollado los principios de la cooperación y la confianza. La mentira y otras formas de explotación se edifican sobre la base de la confianza mutua y de la veracidad. (Aquí Tomasello no parece dejar mucho lugar a un análisis desconstructivista de las nociones de verdad y mentira: por muy imbricadas que puedan estar en unas relaciones sociales complejas y elaboradas, en el nivel básico y primordial se encuentra la cooperación social, y la explotación o la mentira son fenómenos derivados, no primordiales).

En este comentario sobe "Language, Mind-Reading and Cooperation" sopesaba yo las teorías que priman la inteligencia social y la cooperación, frente a las que priman el desarrollo del lenguaje precisamente como impulsor de ese universo social (pues así podrían interpretarse las teorías de Bickerton sobre el origen del lenguaje). En realidad no hay ninguna oposición tajante: la especie humana podía ser extremadamente social y cooperadora previamente al origen del lenguaje, por necesidades ecológicas, y el posterior desarrollo del lenguaje no haría sino potenciar la inteligencia social y la construcción de universos culturales específicos.

Un aspecto importante del libro de Tomasello es la manera en que muestra cómo las acciones humanas, aunque parezcan puramente individuales, son institucionales, y están mediadas por un sistema social de valoraciones y normas. Así, por ejemplo, los chimpancés buscan maximizar el beneficio propio y en los experimentos consiguen la comida que pueden sin preocuparse de si es justo que a otros les den más. Simplemente maximizan su beneficio. Los humanos, en cambio, muy pronto muestran que sus acciones están mediadas por un sentimiento de justicia que es social o institucional—por ejemplo, en los juegos de ganar o perder apuestas (o comida) frente a un abusón, los humanos prefieren no ganar nada, y castigar al abusón, antes que conformarse con un poco y que el otro se lleve casi todo. No hay instituciones o normas similares entre los animales. (También es cierto, me dice la Dra. Penas, que algunos humanos aprenden a actuar como los chimpancés, y a conformarse con lo que les cae, renunciando a nociones de justicia...). Las normas humanas no sólo regulan la interacción: son normas constitutivas, que crean hechos no brutos sino institucionales. Searle ya hablaba de esto en Speech Acts; y la noción de la acción lingüística individual como algo mediado por la colectividad se encuentra en Bajtín. Aquí se extiende esa noción a toda acción humana. Para Tomasello, los niños pequeños pronto dan señales de comprender que actúan con este tipo de reglas, y pronto desarrollan una racionalidad social de un modo que no hacen los animales. No es sólo que los humanos sean sensibles a presiones sociales de diversos tipos, sino que también revela "un tipo de identidad grupal y una racionalidad social que es inherente a todas las actividades que conllevan una intencionalidad compartida, de 'nosotros'" (44).

Se remite Tomasello al concepto de Thomas Nagel (The Possibility of Altruism) de la identificación con el otro, una intersubjetividad inherente, podríamos decir, a la comprensión. Y esto crea una perspectiva humana propia que es la "visión desde ninguna parte" o comprensión del yo como otro. (Habría que relacionar esto con la fenomenología de Ricoeur y Lévinas). Desde el punto de vista de la teoría narrativa, me interesa esta "visión desde ninguna parte" como modalidad del punto de vista: vendría la voz narrativa omnisciente y anónima, característica de la ficción realista clásica, a ocupar la posición de la pura racionalidad social, y a darle expresión. La ficción narrativa puede entenderse así, desde un punto de vista biolingüístico o evolucionista, como un juego de perspectivismo social que nos es muy propio, muy próximo a lo que nos hace humanos. (Y concurrimos aquí una vez más con la visión de Brian Boyd, On the Origin of Stories, o con la de Agustín Sánchez Vidal en su reciente conferencia sobre el por qué de las ficciones).

Los niños pasan en su desarrollo de la identificación con "Otros significativos" (familia y amigos) a la identificación con un "Otro generalizado" o grupo social, político... (los términos son de G. H. Mead; Tomasello también se refiere someramente a Goffman en su noción de afiliación grupal). La identificación con un grupo ha sido una dinámica evolucionista potentísima que ha hecho a los humanos lo que son. La cooperación se da no indiscriminadamente, sino en el seno de un grupo social en el que se coopera. (Eso no quiere decir que no podamos cooperar con un miembro de otro grupo, claro, pero—y esto sí lo muestra bien Goffman—la propia identidad social del individuo se delimita en el seno de un grupo social y subgrupos laborales o afiliativos—mediante sus rituales, modos de interacción, espacios e instituciones.

Los niños nos sólo internalizan las normas sociales, sino que inmediatamente participan en su aplicación y la exigen. Aquí corrige Tomasello a Piaget que subestimaba esto. Y arguye que el altruismo humano deriva de la mutualidad en las actividades colaborativas. No procede la cooperación del altruismo, sino al revés. Los humanos primitivos, desarrollando una ecología de cooperación mutua, hubieron de volverse más confiados y menos egoístas que los simios, y desarrollaron normas sociales que asignan un status deóntico a los roles sociales institucionales. La acción humana es colectiva, es interacción, es inherentemente social, y así se crean expectativas mutuas, derechos, obligaciones, identidades sociales reguladas. Volviendo al concepto de Nagel de la "vista desde ninguna parte", en una interacción social, podemos decir que esa perspectiva que trasciende el egoísmo primigenio es característica de los humanos:

"Así, desde la perspectiva de ambos participantes, las actividades colaborativas humanas se realizan mediante roles generalizados que potencialmente son desempeñados por cualquiera, incluyendo el propio sujeto. Algunos filósofos llaman a esto 'roles de agentividad neutra'" (68)

—y aquí sí podemos remitir a la teoría de Goffman de los roles sociales, de la identidad del sujeto social humano como una serie o conjunción de roles. Y entenderemos así cómo estos roles—y con ellos nuestra identidad—están socialmente definidos y son en muchos casos rápidamente intercambiables, asumibles o susceptibles de ser aparcados o supeditados a otros.

La atención conjunta se desarrolla, dice Tomasello, unida a un objetivo común. Luego desarrolla formas desvinculadas de objetivos cooperativos (el lenguaje, por ejemplo, es un potente instrumento orientador de la atención a objetos no presentes)—en una fase posterior:

"Pero al principio, tanto en la filogenia como en la ontogenia, la atención conjunta sólo se da en el contexto de un objetivo conjunto, lo que hemos llamado atención conjunta de arriba abajo (top-down), ya que los objetivos de los actores determinan la atención" (70)

La propia estructura de la acción, conjunta pero con roles divididos, da lugar a una fragmentación perspectivística sobre ella, pues cada uno de los actores desarrolla su propia perspectiva sobre la acción:

"De hecho, la noción misma de perspectiva deriva de tener primero un foco atencional conjunto que luego podamos ver de manera diferente (si no, vemos simplemente cosas totalmente diferentes). Esta estructura atencional de doble nivel—con foco de atención compartido en el nivel superior, diferenciado en perspectivas en el nivel inferior—es directamente paralela a la estructura intencional de dos niveles de la propia actividad colaborativa (un objetivo común con roles individuales) y en última instancia deriva de ella" (70)

(Estas observaciones, me parece, tendrían una interesante aplicación al análisis de la perspectiva narrativa—siendo una elaboración secundaria de la acción, en el seno de esa modalidad de atención conjunta que es ya de por sí la narración, atención conjunta a un mundo virtual recreado conjuntamente por el narrador y los interlocutores. La perspectiva u orientación general (visual, informativa, ideológica, etc.—ver Uspenski) de la narración se fragmenta en perspectivas de nivel inferior que sin embargo están comprendidas en el mismo marco colaborativo general de la acción narrativa).


Para Tomasello, los grandes simios no entran en relaciones de atención conjunta, ni hacen lecturas mentales recursivas. Esto me parece un poquito precipitado como interpretación suya. Evidentemente, la atención conjunta de los simios es limitadísima comparada con la humana, como lo es su teoría de la mente. Pero de ahí a decir que carezcan totalmente de ella, va un paso que creo que Tomasello recorre precipitadamente. Un chimpancé ve un mono, en la caza, y colabora con otro, pero de un modo primitivo, dice Tomasello: no hay pruebas de que el chimpancé sepa que el otro chimpancé le ve ver el mono. Y sin embargo en otros experimentos he leído que los chimpancés son capaces de disimulo, frente a otros, para ocultar que han visto comida que el otro no ve. Eso parece indicar un grado de reflexividad interpretativa mayor del que sugiere Tomasello. Nos dice que los simios no han desarrollado atención conjunta porque no participan en actividades con fines comunes que requieran comunicarse para establecer objetivos comunes. (Quizá la caza sea una excepción. Y habría que detenerse más en sus rituales de interacción social, espulgamientos, sexo, etc.—me parece un tanto precipitado Tomasello en este aspecto).

En suma, observa que los humanos desarrollan modos de cooperación comunicativa (como señalar) antes de desarrollar el lenguaje, y que así debió ser en un origen. La inteligencia social, la lectura mental de intenciones, y la cooperación en fines comunes, precedieron al lenguaje—y fueron el requisito previo o la base para su aparición. En la observación del desarrollo de los niños ve Tomasello indicaciones generales claras sobre el desarrollo que debieron seguir las modalidades de cooperación en la evolución humana.

Podría parecer que esta teoría contradice en cierto modo a la de Deacon o a la de Bickerton sobre el origen del lenguaje—pues (dentro de un marco general de coevolución entre el cerebro y el lenguaje) estos autores parecen dar la prioridad al desarrollo del lenguaje, que luego "arrastró" el desarrollo cerebral. Pero en realidad no hay tal contradicción, creo. Bickerton postula el principio del lenguaje en unos seres no mucho más inteligentes ni con mucho más cerebro que los chimpancés actuales, pero que sí tenían ya una intensa vida social mucho más cooperativa que los simios, y en una ecología totalmente diferente que requería una intensa cooperación grupal. Es el mismo condicionante ecológico que imagina Tomasello:

"De hecho, creo que el contexto ecológico en el seno del cual se desarrollaron estas habilidades y motivaciones fue una especie de recolección de alimentos cooperativa. Los humanos sufrieron algún tipo de presión selectiva para colaborar en su obtención de alimentos—se volvieron colaboradores obligados—de una manera que no sucedió con sus parientes primates más próximos" (75).

El blanco de los ojos de los humanos, que revela la dirección de la mirada, es un indicador de un entorno social cooperativo: "anunciar la dirección de mi mirada para que la vean todos es algo que sólo podría evolucionar en un entorno social cooperativo en el que no era probable que los otros lo explotasen en detrimento mío" (76). En ese entorno se desarrollaron las bases de la moralidad humana, como la tolerancia, la disposición a compartir, y la confianza mutua—como requisitos para la acción cooperativa que permitía la supervivencia del grupo. Y esto requirió sin duda también una temprana acción policial:

"como las sociedades de cazadores-recolectores tendían a ser igualitarias, y los abusones con frecuencia sufrían ostracismo o muerte, los humanos sufrieron una especie de proceso de auto-domesticación, en el que los individuos muy agresivos o muy adquisitivos eran eliminados del grupo como malas hierbas" (84)

De hecho ya entre los simios se da una forma primitiva de "moralidad" en este sentido—pues tienden a evitar espontáneamente a los que menos comparten o menos colaboran, para evitar ser explotados. Es una modalidad de exclusión social que anticipa las instituciones humanas que regulan la cooperación, como las leyes y castigos.

Cita Tomasello los estudios de Hrdy sobre el cuidado cooperativo de los bebés—otra tarea necesaria en la ecología humana (la madre chimpancé cuida el 100% del tiempo a su cría, la humana cerca de un 50%). A ello se suma, en proceso retroalimentativo, la infancia cada vez más prolongada de los protohumanos, a medida que el desarrollo cerebral desmesurado hacía nacer crías cada vez más indefensas. Toda una serie de procesos anatómicos, mentales, sociales y ecológicos, mutuamente interdependientes, llevó a desarrollar un universo humano cooperativo.

"En algún momento de la evolucón humana, se hizo importante que los individuos de un grupo se comportasen todos igual: surgió la presión a favor de la conformidad. La motivación inmediata aquí es ser como los otros, ser aceptado en el grupo, ser uno de los 'nuestros' que constituyen el grupo y que compiten con otros grupos". (93)

Y así surgieron las culturas, y las tribus, y las tribus urbanas, y los idiomas, y las leyes e impuestos y reclutamientos forzosos, y los aparatos ideológicos del Estado y de la clase, y los equipos de fútbol. La imitación y la conformidad son para Tomasello principios de primer orden en la formación de la humanidad y su evolución.


"La razón es que la imitación y la conformidad pueden crear altos grados de homogeneidad intragrupal y de heterogeneidad intergrupal, y a una escala temporal mucho más rápida que la de la evolución biológica. Debido a este hecho peculiar—que presumiblemente no es característico de ninguna otra especie—se hizo posible un nuevo proceso de selección grupal cultural. Los grupos sociales humanos se volvieron máximamente diferenciados uno de otro en lenguaje, vestido y costumbres, y compitieron uno con otro. Los que tenían prácticas sociales más eficaces prosperaron en relación a los otros. Esta es presumiblemente la fuente de la mentalidad humana de inclusión y exclusión grupal, que los investigadores han mostrado que está activa incluso en infantes muy pequeños" (94).

Y en ello seguimos, y de allí la extraordinaria potencia de las dinámicas de grupos que regulan la pertenencia a ellos de los sujetos, los rituales de conformidad, y las modalidades aceptables de la acción del sujeto en el seno del grupo. La teoría de la acción en grupos de Goffman, grupos éstos que estructuran al sujeto desde dentro, es un complemento útil de estas observaciones de Tomasello. La identificación de los humanos con la humanidad es siempre un potencial abierto: estamos abiertos a la colaboración. Pero con quienes cooperamos es con los miembros de nuestro grupo, definido en círculos concéntricos cada vez más difuminados. Procesos sociales que podrían parecer patológicos—como la furia religiosa, el racismo, el partidismo cerril, o el nacionalismo excluyente—llevan a veces a marcar una de esas líneas concéntricas con especial énfasis, y a reestructurar los límites de la cooperación. Por imitación y por espíritu de grupo. Pero hay que reconocer que estas particulares políticas de chimpancés no son sino humanas—demasiado humanas.

_________________________


PS: Un vídeo de Redes, "Somos primates (2)", con Michael Tomasello:







—oOo—

Mi fotoblog

Mi fotoblog
se puede ver haciendo clic en la foto ésta de Termineitor. Y hay más enlaces a cosas mías al pie de esta página.