Tu viens me visiter
Publicado en Músicas mías. com. José Ángel García Landa
Voy practicando "Il n'y a plus d'après", canción de Guy
Béart, una de esas canciones a las que vuelvo como si fuese siempre el
mismo.
jueves, 24 de agosto de 2017
Retropost #1757 (24 de agosto de 2007): Lila Downs, Agua de rosas
Muy musicales estamos este mes por aquí. Para variar de mi línea habitual, o para no variar, no sé, aquí hay una de Lila Downs. Lo hace tan bien que no le importaría a una que la llamasen "suripanta del pueblo", dicho así...
—oOo—
Retropost #1756 (24 de agosto de 2007): Blogs, narratividad, ficcionalidad
Blogs, narratividad, ficcionalidad
Publicado en Blogs. com. José Ángel García Landa
Para mi paper in progress sobre los blogs y la narratividad de la experiencia....
Comencemos por la diferencia entre narración y ficción, o narratividad y ficcionalidad. No siempre se tiene en cuenta en el rigor de las definiciones. Por ejemplo, Angela Thomas define un "blog ficticio" (fictional blog) como "any form of narrative that is written and published through a blog, Livejournal, or other similar online Web journal" (199)—una conceptualización claramente deficiente.
Distingamos la ficcionalidad involuntaria de la ficcionalidad explícita. La primera puede identificarse en principio, en lo que a las narraciones se refiere, con la narratividad y las demás dimensiones de articulación semiótica de un contenido. A saber: por el mero hecho de recibir una forma narrativa, una distribución de la información en base a presuposiciones y un punto de vista, etc., todo texto presentado como factual ha de entenderse críticamente como una versión de la realidad supuestamente factual que presenta. Por supuesto, la argumentación del hablante es que su discurso es una fiel transcripción de los hechos, y por eso hablamos de ficcionalidad involuntaria—es el punto de vista de un tercero el que señala la discrepancia entre los hechos y su representación.
El segundo tipo de ficcionalidad, la ficcionalidad explícita, es un juego verbal diferente: supone la invitación al receptor a entrar en un universo alternativo que puede mantener diversos tipos de relaciones con el real, según los géneros invocados y las maniobras específicas de cada texto. Pero se trata en principio de una actividad poética, que remite al emisor y receptor a un mundo referencial alejado de la interacción comunicativa sobre hechos factuales.
Por tanto, puede haber en principio en los blogs narrativos, como en cualquier otra narración, una ficcionalidad involuntaria y una ficcionalidad explícita. Puede haber blogs que ficcionalicen o narrativicen la experiencia real del bloguero, y blogs que relaten una historia de ficción—o que sometan a una ficcionalización la forma misma del blog (por ejemplo con falsos archivos antiguos, enlaces a otros blogs que a su vez también formen parte de la obra diseñada por el autor...). Y una vez sentados estos dos polos... hay que tener en cuenta que el terreno intermedio está también ocupado.
¿Es el blog de por sí una forma narrativa?
Aquí tenemos que tener en cuenta diversas dimensiones de la narratividad. La propia secuencialidad temporal, la datación cronológica inherente a los blogs, les dota de una importante potencialidad narrativa de un tipo particular: lo que Genette llamaba narración intercalada (típica de los diarios). Pero existen muchas otras dimensiones en la narratividad al margen de la mera secuencialidad.
Tomemos la retrospectividad, por ejemplo. La enunciación típicamente intercalada de los blogs hace que en el momento de la composición la retrospectividad se limite a lo ya escrito y ya contado, no a lo que está por contar (y de hecho por venir). El bloguero es inocente del porvenir de su texto, que no está diseñado como no está diseñada la vida que hemos de vivir. (Y, sin embargo, repito que este efecto como cualquier otro efecto textual se puede ficcionalizar, reutilizar, en una estructura estética que utilice la estructura del blog como un material compositivo).
En el blog caben referencias temporales al pasado o al futuro que enfaticen la narratividad, por el procedimiento de señalar o enfatizar secuencias de acción, causalidad, expectación... así pues, puede haber referencias a artículos anteriores que enfaticen un desarrollo narrativo, o expresión de futuros desarrollos, planes, incógnitas que se han de resolver. Estamos teniendo en cuenta aquí de modo especial la narratividad enfatizada por la referencia del texto a sí mismo (pero naturalmente también pueden darse referencias al pasado y al futuro que no sean además referencias al propio texto que ha de recoger ese pasado y ese futuro).
Cabe especialmente en los blogs un tipo de retrospección muy unido a los textos en proceso: la reevaluación de anteriores datos, sucesos, circunstancias, entradas, etc. - a la luz de hechos imprevistos o sobrevenidos. Esta relación del blog o del diario - como de la vida - con la imprevisión es lo que hace de ellos narraciones vitales - textos que enfatizan el carácter narrativo del propio discurrir de la vida.
Publicado en Blogs. com. José Ángel García Landa
Para mi paper in progress sobre los blogs y la narratividad de la experiencia....
Comencemos por la diferencia entre narración y ficción, o narratividad y ficcionalidad. No siempre se tiene en cuenta en el rigor de las definiciones. Por ejemplo, Angela Thomas define un "blog ficticio" (fictional blog) como "any form of narrative that is written and published through a blog, Livejournal, or other similar online Web journal" (199)—una conceptualización claramente deficiente.
Distingamos la ficcionalidad involuntaria de la ficcionalidad explícita. La primera puede identificarse en principio, en lo que a las narraciones se refiere, con la narratividad y las demás dimensiones de articulación semiótica de un contenido. A saber: por el mero hecho de recibir una forma narrativa, una distribución de la información en base a presuposiciones y un punto de vista, etc., todo texto presentado como factual ha de entenderse críticamente como una versión de la realidad supuestamente factual que presenta. Por supuesto, la argumentación del hablante es que su discurso es una fiel transcripción de los hechos, y por eso hablamos de ficcionalidad involuntaria—es el punto de vista de un tercero el que señala la discrepancia entre los hechos y su representación.
El segundo tipo de ficcionalidad, la ficcionalidad explícita, es un juego verbal diferente: supone la invitación al receptor a entrar en un universo alternativo que puede mantener diversos tipos de relaciones con el real, según los géneros invocados y las maniobras específicas de cada texto. Pero se trata en principio de una actividad poética, que remite al emisor y receptor a un mundo referencial alejado de la interacción comunicativa sobre hechos factuales.
Por tanto, puede haber en principio en los blogs narrativos, como en cualquier otra narración, una ficcionalidad involuntaria y una ficcionalidad explícita. Puede haber blogs que ficcionalicen o narrativicen la experiencia real del bloguero, y blogs que relaten una historia de ficción—o que sometan a una ficcionalización la forma misma del blog (por ejemplo con falsos archivos antiguos, enlaces a otros blogs que a su vez también formen parte de la obra diseñada por el autor...). Y una vez sentados estos dos polos... hay que tener en cuenta que el terreno intermedio está también ocupado.
¿Es el blog de por sí una forma narrativa?
Aquí tenemos que tener en cuenta diversas dimensiones de la narratividad. La propia secuencialidad temporal, la datación cronológica inherente a los blogs, les dota de una importante potencialidad narrativa de un tipo particular: lo que Genette llamaba narración intercalada (típica de los diarios). Pero existen muchas otras dimensiones en la narratividad al margen de la mera secuencialidad.
Tomemos la retrospectividad, por ejemplo. La enunciación típicamente intercalada de los blogs hace que en el momento de la composición la retrospectividad se limite a lo ya escrito y ya contado, no a lo que está por contar (y de hecho por venir). El bloguero es inocente del porvenir de su texto, que no está diseñado como no está diseñada la vida que hemos de vivir. (Y, sin embargo, repito que este efecto como cualquier otro efecto textual se puede ficcionalizar, reutilizar, en una estructura estética que utilice la estructura del blog como un material compositivo).
En el blog caben referencias temporales al pasado o al futuro que enfaticen la narratividad, por el procedimiento de señalar o enfatizar secuencias de acción, causalidad, expectación... así pues, puede haber referencias a artículos anteriores que enfaticen un desarrollo narrativo, o expresión de futuros desarrollos, planes, incógnitas que se han de resolver. Estamos teniendo en cuenta aquí de modo especial la narratividad enfatizada por la referencia del texto a sí mismo (pero naturalmente también pueden darse referencias al pasado y al futuro que no sean además referencias al propio texto que ha de recoger ese pasado y ese futuro).
Cabe especialmente en los blogs un tipo de retrospección muy unido a los textos en proceso: la reevaluación de anteriores datos, sucesos, circunstancias, entradas, etc. - a la luz de hechos imprevistos o sobrevenidos. Esta relación del blog o del diario - como de la vida - con la imprevisión es lo que hace de ellos narraciones vitales - textos que enfatizan el carácter narrativo del propio discurrir de la vida.
miércoles, 23 de agosto de 2017
Retropost #1754 (22 de agosto de 2007): Tarde de piscina
Tarde de piscina
Publicado en Imágenes. com. José Ángel García Landa

Con guitarra y todo (aunque a tocarla dentro del agua no llego, y eso que me ayudaría a flotar). Es a lo que nos dedicamos este agosto, muchos días con la piscina para nosotros solos. Hoy hasta hemos coincidido con gente conocida, pero la mayoría de los días la ausencia de vida social se compensa con la posibilidad de dejar el encefalograma plano mientras flotas. He puesto algunas fotos en el flicker, por cierto. Y alguna otra más en mi álbum de Facebook.
Publicado en Imágenes. com. José Ángel García Landa

Con guitarra y todo (aunque a tocarla dentro del agua no llego, y eso que me ayudaría a flotar). Es a lo que nos dedicamos este agosto, muchos días con la piscina para nosotros solos. Hoy hasta hemos coincidido con gente conocida, pero la mayoría de los días la ausencia de vida social se compensa con la posibilidad de dejar el encefalograma plano mientras flotas. He puesto algunas fotos en el flicker, por cierto. Y alguna otra más en mi álbum de Facebook.
Retropost #1753 (22 de agosto de 2007): 2046
2046
Esta es una película que fue extraordinariamente premiada en 2004, quiero decir excesivamente: según El País, "inmensa, impresionante", según ABC, "la Casablanca del siglo XXI..." – vamos, vamos... más quisieran. Es una película china, con una mezcla irritante de convencionalismo y extravagancia, bellamente fotografiada y demasiado larga para lo que da de sí. No me extraña que, a pesar de tantos premios, pasase sin pena ni gloria por las salas.
Es casi un remake de la cargante Deseando amar del mismo Wong Kar-wai, con la misma combinación de colorido precioso y actitudes simplistas y convencionales de los personajes, y la misma carencia de interés humano, pues no pueden interesar personajes tan superficiales, u opacos, o bidimensionales, o falsos, o robotizados. En un momento dado cambia en esta película a las chicas por androides, pero la diferencia es mínima. En lo que es psicología del amor, los personajes y argumentos de estas películas tienen la sutileza literaria de las novelas de artes marciales que escribe el protagonista. Y con semejantes mimbres ya le puedes echar vestidos estampados y luces matizadas...
Aquí encontramos las mismas historias de amantes maltratadas, medio putillas seleccionadas-seducidas por hombre de negocios, a lo Don Juan o Clark Gable chino—inexplicablemente seducidas, si además de guapas no tuviesen sesos de chorlito. El machismo del implausible seductor pasa con un fundido imperceptible al del narrador de la historia, al del guionista y al del director. Este tipo de historias decimonónicas en una película vigesimoprimérica, o vigesímica - pues la mayor parte de la acción pasa entre 1966-68 - pues como que son rancias; diría estereotípicas si no porque lo de estéreo queda demasiado tridimensional. Hablo de actitudes cinematográficas, pues no dudo que el mundo esté lleno de hecho de chicas guapas con cabeza de modistilla, en 2046 o en 1846. Pero en fin, que nos vengan a estas alturas los donjuanes chinos de tercera en plan castigador... es un castigo que no tenemos por qué aguantar.
En esta ocasión la historia se complica con el hecho de que el personaje sea escritor, que inventa su propia historia, o variaciones sobre ella, que se mezclan de maneras paradójicas con su propia vida, en un juego de repeticiones, variaciones, flashbacks, anamorfosis y transiciones imposibles que a su manera sí expresan bien la sensación de un personaje empantanado en las mismas actitudes y recuerdos, como me pasa a mí. Formalmente, estos recursos convierten a la película en un cruce entre La casa de citas de Robbe-Grillet e Hiroshima mon Amour. O L'Année dernière à Marienbad. O sea, pretenciosa, un rato, sobre todo por lo larga y lenta de más. Así que eso, que le debían haber dado el premio en los viejos tiempos del Nouveau Roman, o de la Nouvelle Vague. Hoy es un futuro un poco passé, éste de 1966. Pero bueno, en realidad nunca cambiaremos, y vale la pena mirarla aunque sea sólo por la fotografía.
—oOo—
Esta es una película que fue extraordinariamente premiada en 2004, quiero decir excesivamente: según El País, "inmensa, impresionante", según ABC, "la Casablanca del siglo XXI..." – vamos, vamos... más quisieran. Es una película china, con una mezcla irritante de convencionalismo y extravagancia, bellamente fotografiada y demasiado larga para lo que da de sí. No me extraña que, a pesar de tantos premios, pasase sin pena ni gloria por las salas.
Es casi un remake de la cargante Deseando amar del mismo Wong Kar-wai, con la misma combinación de colorido precioso y actitudes simplistas y convencionales de los personajes, y la misma carencia de interés humano, pues no pueden interesar personajes tan superficiales, u opacos, o bidimensionales, o falsos, o robotizados. En un momento dado cambia en esta película a las chicas por androides, pero la diferencia es mínima. En lo que es psicología del amor, los personajes y argumentos de estas películas tienen la sutileza literaria de las novelas de artes marciales que escribe el protagonista. Y con semejantes mimbres ya le puedes echar vestidos estampados y luces matizadas...
Aquí encontramos las mismas historias de amantes maltratadas, medio putillas seleccionadas-seducidas por hombre de negocios, a lo Don Juan o Clark Gable chino—inexplicablemente seducidas, si además de guapas no tuviesen sesos de chorlito. El machismo del implausible seductor pasa con un fundido imperceptible al del narrador de la historia, al del guionista y al del director. Este tipo de historias decimonónicas en una película vigesimoprimérica, o vigesímica - pues la mayor parte de la acción pasa entre 1966-68 - pues como que son rancias; diría estereotípicas si no porque lo de estéreo queda demasiado tridimensional. Hablo de actitudes cinematográficas, pues no dudo que el mundo esté lleno de hecho de chicas guapas con cabeza de modistilla, en 2046 o en 1846. Pero en fin, que nos vengan a estas alturas los donjuanes chinos de tercera en plan castigador... es un castigo que no tenemos por qué aguantar.
En esta ocasión la historia se complica con el hecho de que el personaje sea escritor, que inventa su propia historia, o variaciones sobre ella, que se mezclan de maneras paradójicas con su propia vida, en un juego de repeticiones, variaciones, flashbacks, anamorfosis y transiciones imposibles que a su manera sí expresan bien la sensación de un personaje empantanado en las mismas actitudes y recuerdos, como me pasa a mí. Formalmente, estos recursos convierten a la película en un cruce entre La casa de citas de Robbe-Grillet e Hiroshima mon Amour. O L'Année dernière à Marienbad. O sea, pretenciosa, un rato, sobre todo por lo larga y lenta de más. Así que eso, que le debían haber dado el premio en los viejos tiempos del Nouveau Roman, o de la Nouvelle Vague. Hoy es un futuro un poco passé, éste de 1966. Pero bueno, en realidad nunca cambiaremos, y vale la pena mirarla aunque sea sólo por la fotografía.
—oOo—
Sedicion tolerada
Cargos públicos proclamando la sedición y la desobediencia a la ley, o sea, la guerra contra España, desde la autoridad de sus sillones de las instituciones españolas. Qué vergüenza de país y de gobierno, si esto se tolera. Y se tolera.
—oOo—
martes, 22 de agosto de 2017
From Sequence to Scenario
Me citan en esta tesis narratológica de la universidad de East Anglia:
Horváth, Gyöngyvér. From Sequence to Scenario: The Scenography
and Theory of Visual Narration. Ph.D. diss. U of East Anglia, 2010.*
—oOo—
Me enlazan en Nueva York
Ponen un enlace a mi bibliografía en la biblioteca de Queens College, que pertenece a la City University of New York. Aquí:
http://qc-cuny.libguides.com/c.php?g=364234&p=2460291
lunes, 21 de agosto de 2017
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



