lunes, 25 de febrero de 2013
Mis papers en PhilPapers
Aquí el enlace a mi página de PhilPapers.
A estas fechas, aparecen diez artículos. También tienen página de Facebook.
domingo, 24 de febrero de 2013
sábado, 23 de febrero de 2013
The truth about dishonesty
Las Biblias de Obama
Aquí en Debates en Libertad, un debate sobre la Revolución Americana y los orígenes del sistema democrático americano. Entre ellos, el puritanismo y la tradición de respeto a los dissenters. A cuenta de la tradición de enraizamiento religioso de la democracia americana, unos dicen que está cambiando; César Vidal recuerda que Obama ha jurado con dos biblias. Como quien dice, ojo, no ya una biblia, sino dos.
A lo cual quiero comentar que dos biblias valen menos que una. Obama empezó su primer mandato jurando o perjurando por la biblia de Martin Luther King, personaje histórico al que toma o coopta como avalista o role model. Sobre Obama, el primer presidente negro, habría que decir que es curioso como icono. La comunidad negra evidentemente lo ha acogido bien, pero es ésa una de sus muchas contradicciones. Podría considerarse incluso gravemente lesivo para la dignidad de los afro-americanos el que el primer presidente negro elegido en USA no desciende de dicha comunidad. Su padre era africano, claro (aquí la curiosa historia de Barack Obama senior). Y eso podría considerarse un caso de irse a buscar negros a África, como si aquí en América hubiera pocos—sin necesidad de llegar a la reflexión todavía más desagradable para la comunidad negra de que entre sus idealizados africanos (esa idealización quizá haya jugado a favor de Obama, de hecho) no sólo estaban los negros que no fueron vendidos como esclavos, sino también (oh heart of darkness...) los negros esclavistas, o negros negreros.
Lo que USA no ha tenido aún, ni quizá tenga en mucho tiempo, es un presidente descendiente de esclavos. Para eso está Michelle, y ese es su rol crucial en la Casa Blanca, o bueno, la casa Caucasiana, o como se llame.
A lo que iba. Las Biblias de Obama. En su segundo mandato, y más fiel a su naturaleza doble o dúplice, quizá invocando el favor de los blancos, o de su media alma blanca, Obama ha jurado con dos biblias. La de Martin Luther King, y la de Lincoln. Éste último es, claro, el gran icono blanco de los negros, el presidente que liberó a los esclavos por decreto, un episodio crucial narrado en detalle en la última película de Steven Spielberg. Hasta ahí todo bien; y Lincoln también es un buen modelo de política posibilista, al igual que la película de Spielberg es (precisamente por mostrarlo así) un buen modelo de película pro-Obama.
Pero como digo, dos biblias son peor que una, desde el punto de vista religioso. Ya está bastante mal personalizar la biblia, la biblia de Luther King— ya no es sólo la Biblia de Dios, sino la biblia de ese hombre ante todo. Y dos biblias—ya queda Dios relegado como el espíritu santo de esta trinidad. Lo que hace Obama, en un movimiento magistral (y posibilista, y oportunista, e infinitamente inteligente en el contexto del simbolismo americano) es continuar la tradición de democracia protestante puritana, y a la vez orientarla en la dirección que desea; primero, supeditando ese fundamento divino y poniendo en primer plano la tradición de liderazgo democrático y el presidencialismo. El valor icónico de los líderes, y de los presidentes, es aquí primordial, y Obama está en ese juego mediático. Pero en términos de pensamiento político, su maniobra bíblica es un hermanamiento simbólico de las dos comunidades, blanca y negra, a la vez que las mantiene como tradiciones distintas. Diferenciadas, pero en última instancia basadas en la democracia protestante original. El énfasis cambia significativamente, y la religión queda desenfatizada, a la vez que se mantiene una continuidad con la tradición de las instituciones. Un artista, Obama, o un producto bien acabado.
En el debate enlazado arriba, por cierto, César Vidal niega que Jefferson tuviese hijos con su esclava Sally Hemings (las películas sobre el tema vale la pena verlas, por ej. Sally Hemings: An American Scandal). Vidal se atiene a la versión de la fundación Jefferson, que no es sorprendente que piensen así, pero la mayoría de los historiadores interpretan los datos de otra manera. Jefferson tuvo hijos con su esclava; más gravemente, era a la vez demócrata, liberal, y esclavista, siendo así un ejemplo paradigmático de las contradicciones fundacionales de los Estados Unidos, contradicciones que en cierto modo se encarnan en su actual presidente. Dice Toni Morrison sobre esas contradicciones que el carácter distintivo de los EE.UU. desde su fundación es la conjunción de las proclamas de libertad superpuestas a la perpetuación de la subyugación en el corazón mismo del experimento democrático. Son "una nación de gentes que decidieron que su visión del mundo combinaría planes de libertad individual y mecanismos de opresión racista destructiva".
Esas contradicciones son comentario suficiente sobre las "verdades evidentes de por sí" a las que apelaban los signatarios de la Declaración de Independencia, y en nuestros debatidores de Libertad Digital. Obama está por la superación de estas contradicciones—se lo exige su propio ser—pero a la vez es un producto de ellas, de modo paradójico, y lleva a sus espaldas no sólo su propia identidad sino mucho simbolismo relativo a la identidad política norteamericana. Es un buen administrador de símbolos, parece—aunque la deuda americana sigue creciendo, y eso pesa más que dos biblias juntas.
viernes, 22 de febrero de 2013
Nietzsche, Más allá del bien y del mal
De la serie de la BBC "Humano, demasiado humano" (1999):
Nietzsche, Beyond Good and Evil:
Robert de Beaugrande's Epiphany
Long since I braved in unframed glazed amazement
Re-bonding my despondent blonde insomnia
To spin equivocal erratic epic,
Belated maze of many-edgèd legends
And many-ended memories.
I might uncurl my swirling unshored odyssey
Embayed in memory’s meridians,
Distending networked blends of vibrant lifelines…
I’d de-reflect the echoes of my vanished stanzas
Writ in silvered sun-script on a river’s restive eddies,
On plasmaed azure axioms from seething seas
On hoary forests’ whispered mists
On crystal cities’ distal walls and walks...
Perhaps I might un-scar the darkling particles
That hover fuzzily on credos of unheeded dreams
And drift their wisps into divining wines
To sully all with galling sullen colors.
Perhaps I might un-cipher cryptic scriptures
In fields and forests or in labyrinthine villages
Skimmed from dimming windows of re-tracking aircraft
Perhaps I might beneath unworded surfaces
Unfurl redeeming meanings or uplifting missives
Resculpting sunken sufferings as joy-toyed buoyancies…
And yet mayhap such furtive earth-burled searches
Under sundry surfaces unburden dearths
That merely mirror weirder wavy images,
Or bloat demoted hopes or caustic losses
Or transitory cancelled chances...
I might exhume a doom of smeltered cellars
Whose acrid casks untapped from smarting harvest
Etch the seams of years with searing scars.
The landscape-tableaus of my unplumbed countries
Might dub with muddling puzzles or unbroken codes
Untaming my emplanèd never resting-quest.
——————
This lone intoned recital of unchanging rain-song
Revivifies the rivulets of deep depreciated seasons
Immured in currents murmuring of oceans ...
On such a plaintive greying rain-stained day
Uncertain birth immersed me in the world
That new-distillèd children flail with wordless wails
Emergent couriers of later plaint.
My child-world was whirled in legendarities
Enchanted fantasies and tattered tales of sages
Rebordered in the lordly rolls of early earth.
I multituded broods with agile magic
With fancied gentries reveling in untroubled love
With pageants of impervious and ivory victories
Arraigned by fabled races over evil’s creatures.
I mazed the blazing brands of brazen knights
Who over-toppled ghastly gnashing towers
And courted welcomes swelled by welling trumpets,
The thanks of kings untinged from hellish spells…
——————
My mind resigned divined a doubled study
Intoned on tomes of fustian history
The dawning chronicles of length-indentured centuries
Swayed by waning crowns of mired tyrants…
I tredded the unbedded tablets of Egyptian mysteries
Exhumed from fruitless tombs of stony dynasty;
I distaled lists of gore-born laurels
From world-diseasing seizure Roman rule:
Those poisonous despoils for a lonely throne
Imposing over-throated dotaged yoke atop the ancient age
Yet flayed at bay with straining slaves and guilded guilt.
Despite unfettered dressages of early journals
Their stranded languages still molded hope
For mankind realigning dire crimes —
The starkly marching rows of Roman legions,
Unmired midst the latitudes of Latin language
Whose sentiments were rent in tempelled thought,
And verses urned in turns of firmèd bronze,
In iambics or pentameters of attic vintage….
And in monastic scripts of medieval scribes
I heeded deeds of sinless princes and untainted saints
Who strongly strove or meekly preached against an iron time
And spent unfettered deaths for high celestial respite —
Endearing miracles emblazoned in cathedrals
Soaring lofty frozen light and marble shadow,
Still sketching on our skyscapes their uplifting riddles.
I limned intrinsic principles that lash those happenings
Decide the gliding glorias of empire or republic
Allaying greyest nadir or supremest zenith;
I clerked some mark to hark purveying greatness
To deem resplendant regents from the fleeting…
But this instead there treaded tragic axiom
Which stitches history a cataclysmic pattern:
That force-torn wars insanely maimed the meek,
That high-born castes ensavaged sanguine footfalls on the low…
We today in our apathetic anesthetizing times
Decorate belatedly the fated graves
Of rarely chartered martyrs who disproved this brutal rule.
For we, not fazed by fabled fey invaders,
Are terror-flared by silent sightless systems
Splaying fear-inbreeding evils on statistic scales
Dismembering pretended enemies upon haphazard maps
And disinforming drastic battlefields and torture cages.
We forage holy glory with expedient credos
And save our doleful souls in offshore vaults.
——————
Yet I demurred in terse unswerving certitude
That god-placed graces must reface injustices
Redeem believers in undying triumph —
I could not realize the realest zeal of heroes
Nor guess their destinies that wend with winds:
Implode at crossroads into uninflected steps;
Implore the unformed stories of receding realms;
Encapsulate to fractious masses in unmasted bastions
Revisions of recidivist realities...
To earn with roiling toils world-encircling journeys
Until unfabled death in cobbled gutter
Nested in the leaf-loft eaves of last nomadic legend in a leveled age.
——————
MY biding drive in life imprinted mint beginnings
To gear the multi-tiered machinery of meaning;
Still I have grasped but hasps of facts I mapped,
Witting flinted wisdom with erosion’s slowness.
jueves, 21 de febrero de 2013
miércoles, 20 de febrero de 2013
Phantom of the Opera 25th Anniversary - Wishing You Were Somehow Here Again
Altamente recomendable la celebración de los 25 años de Phantom of the Opera.
Como en otras obras sobre el teatro, se mezclan en ella los diversos planos de ficción; por ejemplo en esta canción, "Past the Point of No Return", que pertenece a la ópera escrita por el Fantasma, "Don Juan Triunfante", pero que significa una cosa en el contexto de esa ópera y otra en "El Fantasma de la Ópera", aunque las dos situaciones se reflejan una a otra.
Esta chica, Sierra Boggess, vale mucho. Aquí la tienen cantando "Think of Me":
—oOo—
martes, 19 de febrero de 2013
Mapas narrativos y universos simbólicos
Temporality is an intrinsic property of consciousness. The stream of consciousness is always ordered termporally. It is possible to differentiate between different levels of this temporality as it is intrasubjectively available. Every individual is conscious of an inner flow of time, whicvh in turn is founded on the physiological rhythm s of the organism though it is not identical with these. It would greatly exceed the scope of these prolegomena to enter into a detailed analysis of these levels of intrasubjective temporality. As we have indicated, however, intersubjecivity in everyday life also has a temporal dimension. The world of everyday life has its own standard time, which is intersubjectively available. This standard time may be understood as the intersection between cosmic time and its socially established calendar, based on the termporal sequence of nature, and inner time, in its aforementioned differentiations. There can never be full simultaneity between these various levels of temporality, as the experience of waiting indicates most clearly. Both my organism and my society impose upon me, and upon my inner time, certain sequences of events that involve waiting. I may want to take part in a sports event, but I must wait for my bruised knee to heal. Or again, I must wait until certain papers are processed so that my qualification for the event may be officially established. it may readily be seen that the temporal structure of everyday life is exceedingly complex, because the different levels of empirically present temporality must be ongoingly correlated.
The temporal structure of everyday life confronts me as a facticity with which I must reckon, that is, with which I must try to synchronize my own projects. I encounter time in everyday reality as continuous and finite. All my existence in this world is continuously ordered by its time, is indeed enveloped by it. My own life is an episode in the externally factitious stream of time. It was there before I was born and it will be there after I die. The knowledge of my inevitable death makes this time finite for me. I have only a certain amount of time available for the realization of my projects, and the knowledge of this affects my attitude to these projects. Also, since I do not want to die, this knowledge injects and underlying anxiety into my projects. Thus I cannot endlessly repeat my participation in sports events. I know that I am getting older. It may even be that this is the last occasion on which I have the chance to participate. My waiting will be anxious to the degree in which the finitude of time impinges upon the project.
The same temporal structure, as has already been indicated, is coercive. I cannot reverse at will the sequences imposed by it—'first things first' is an essential element of my knowledge of everyday life. Thus I cannot take a certain examination before I have passed through certain educational programmes, I cannot practise my profession before I have taken this examination, and so on. Also, the same temporal structure provides the historicity that determines my situation in the world of everyday life. I was born on a certain date, entered school on another, started working as a professional on another, and so on. These dates, however, are all 'located' within a much more comprehensive history, and this 'location' decisively shapes my situation. Thus I was born in the year of the great bank crash in which my father lost his wealth, I entered school just before the revolution, I began to work just after the Great War broke out, and so forth. The temporal structure of everyday life not only imposes prearranged sequences upon the 'agenda' of any single day but also imposes itself upon my biography as a whole. Within the coordinates set by this temporal structure I apprehand both daily 'agenda' and overall biography. Clock and calendar ensure that, indeed, I am a 'man of my time'. Only within this temporal structure does everyday life retain for me its accent of reality. Thus in cases where I may be 'disoriented' for one reason or another (say, I have been in an automobile accident in which I was knocked unconscious), I feel an almost instinctive urge to 'reorient' myself within the temporal structure of everyday life. I look at my watch and try to recall what day it is. Buy these acts alone I re-enter the reality of everyday life. (40-42)
Esa estructuración temporal del día a día se basa en una determinada conceptualización de la realidad, y una determinada noción del universo, que sirven de trasfondo para enmarcar allí la posición, identidad y acción del sujeto. Una especie de cognitive mapping por utilizar el término de Jameson.
Es relevante para toda esta conceptualización otro capítulo dedicado por Berger y Luckmann a los procesos de "legitimación" de la realidad. Aquí sigue el resumen conveniente de esta sección proporcionado por El Rincón del Vago:
2. LEGITIMACION
Orígenes de los universos simbólicos.
La legitimación es el proceso que constituye una objetivación de significado de “segundo orden”.
La legitimación no es indispensable en la primera fase de la institucionalización. Surge inevitablemente cuando las objetivaciones del orden institucional deben transmitirse a una nueva generación.
Este proceso de explicar y justificar el orden institucional atribuyendo validez cognoscitiva a sus significados objetivados constituye la legitimación.
El conocimiento precede a los valores en la legitimación de las instituciones.
La legitimación incipiente aparece tan pronto como se transmite un sistema de objetivaciones lingüísticas de la experiencia humana.
El segundo nivel de legitimación lo constituyen las proposiciones teóricas rudimentarias.
El tercer nivel contiene las teorías explícitas por las que un sector institucional se legitima en términos de un cuerpo de conocimiento diferenciado. Suele encomendarse esta función a personal especializado para que las transmita.
El cuarto nivel lo constituyen los universos simbólicos que son cuerpos de tradición teórica que integran zonas de significado diferentes y abarcan el orden institucional en una totalidad simbólica.
El universo simbólico se concibe como la matriz de todos los significados objetivados socialmente y subjetivamente reales. El universo simbólico se construye mediante objetivaciones sociales.
La cristalización de los universos simbólicos sucede a los procesos de objetivación, sedimentación y acumulación del conocimiento. El universo simbólico aporta el orden para la aprehensión subjetiva de la experiencia biográfica.
El universo simbólico puede describirse diciendo que “pone cada cosa en su lugar” dado que ordena las diferentes fases de la biografía.
En cuanto a la legitimación de la ubicación de la muerte, el universo simbólico desempeña una importancia estratégica fundamental porque revela su carácter apaciguador fundamental de las legitimaciones definitivas de la suma realidad de la vida cotidiana.
Otras características del universo simbólico como legitimador son:
- resguarda el orden institucional a la vez que la biografía individual
- ordena la historia y ubica los acontecimientos colectivos dentro de una unidad coherente que incluye el pasado, el presente y el futuro
- establece una memoria que comparten todos los individuos socializados
- establece un marco de referencia común para la proyección de las acciones individuales
- proporciona una amplia integración de todos los procesos institucionales aislados
Mecanismos conceptuales para el mantenimiento de los universos simbólicos
El universo simbólico es teórico. Se origina en procesos de reflexión subjetiva los que con la objetivación social llevan al establecimiento de vínculos explícitos entre los temas significativos que arraigan en las más diversas instituciones.
Solamente una vez que el universo simbólico se objetiva como primer producto del pensamiento teórico surge la posibilidad de la reflexión sistemática sobre la naturaleza de ese universo. Sería una legitimación de segundo grado.
Todo universo simbólico es incipientemente problemático. La existencia de grupos heréticos plantea no sólo una amenaza teórica para él sino también una amenaza práctica para el orden institucional legitimado por ese universo simbólico.
(Un buen ejemplo que se me ocurre es el del gnosticismo. Véase este artículo sobre el Evangelio de Judas y el combate por la realidad).
Esto implica poner en marcha diversos mecanismos conceptuales destinados a mantener el universo “oficial” contra el desafío herético.
La aparición de universos simbólicos alternativos es una amenaza porque su misma existencia demuestra empíricamente que nuestro propio universo es menos que inevitable.
Los mecanismos conceptuales para el mantenimiento de los universos son en sí mismos productos de la actividad social, como lo son todas las formas de legitimación y el enfrentamiento con universos alternativos implica un problema de poder.
Estos mecanismos de mantenimiento siempre entrañan la sistematización de legitimaciones que ya estaban presentes en la sociedad de modo más sencillo y que cristalizan en el universo en cuestión.
Los más antiguos mecanismos de mantenimiento son los que adquieren formas mitológicas, los que se esfuerzan por eliminar incoherencias y mantener el universo mitológico en términos de integración teórica. La teología constituye una forma de estos mecanismos. Otra es la ciencia.
También la terapia utiliza mecanismos conceptuales para mantener a todos dentro del universo de que se trate.
Organización social para el mantenimiento de los universos simbólicos
Todos los universos construidos socialmente cambian porque son productos históricos de la actividad humana.
A medida que surgen formas más complejas de conocimiento aparecen los expertos, quienes demandan jurisdicción definitiva sobre la totalidad del acopio social de conocimiento en esa área. Esto conlleva la posible aparición de conflictos entre camarillas rivales de expertos.
La etapa del desarrollo del conocimiento tiene una cantidad de consecuencias. La primera es la aparición de la teoría pura. La segunda es el fortalecimiento del tradicionalismo en las acciones institucionalizadas, lo que legitima la tendencia a la inercia.
Las situaciones monopolistas presuponen un alto grado de estabilidad socio-estructural y son de por sí estructuralmente estabilizadoras, pero pueden no lograr mantenerse por diversas razones, tanto internacionales como domésticas.
El sectarismo intelectual es típicamente un ejemplo de desintegración social o pérdida de objetivación en la sociedad global. Los intelectuales emprenden la realización de sus designios para la sociedad en la sociedad. La revolución es una gran opción de orden histórico.
El intelectual revolucionario debe conseguir otros que mantengan para él la realidad de la ideología revolucionaria. Su realidad asume proporciones masivas cuando todos los estratos sociales se convierten en sus portadores. La historia de los movimientos revolucionarios modernos aporta muchos ejemplos de la transformación de los intelectuales revolucionarios en legitimadores “oficiales” tras el triunfo de dichos movimientos.
En este análisis se pone de relieve los aspectos estructurales en la existencia social de los elencos para el mantenimiento de los universos. Los universos y las instituciones se legitiman por medio de individuos vivientes que tienen ubicación e intereses sociales concretos.
El cambio social debe entenderse siempre como vinculado por una relació dialéctica a la “historia de las ideas”. Las apreciaciones idealistas y materialistas pasan por alto esta relación y por lo tanto, distorsionan la historia.
Hoy de momento
19 feb 13, 15:39
JoseAngel: 'Unnullable Least' - sobre minimalismo en Beckett, en Cognition & the Arts eJournal 2 mayo 2010: http://t.co/crFE0Dp4 |
19 feb 13, 15:39
JoseAngel: Hoy en el Paraninfo Where the Sidewalk Ends:http://t.co/5NlBHkdC? |
19 feb 13, 13:24
JoseAngel: Soy número 1 en Google buscando "requisitos para trabajar en la Universidad" |
19 feb 13, 12:49
JoseAngel: ESTIGMA de Erving Goffman, resumen:http://html.rincondelvago.com/estigma_e_goffman.html |
19 feb 13, 11:09
JoseAngel: Aquí leyendo Berger y Luckmann, "La Construcción social de la Realidad"http://html.rincondelvago.com/construccion-social-de-la-realidad.html |
19 feb 13, 11:06
JoseAngel: Nueva web de la Universidad de Zaragoza:http://www.unizar.es/ |
19 feb 13, 09:27
JoseAngel: Artículo sobre escritura paleolítica:http://cuadernosdebitacora.com/2013/01/25/publicacion-digital-cdb-01-un-viaje-al-mundo-que-desconocemos/ |
-
- He añadido un vídeo a una lista de reproducción de @YouTube (http://t.co/Ngix2hua - Yoko Ono - Mother of the Universe).
—más unos capítulos de Herbert Blumer, "The Methodological Position of Symbolic Interactionism."
lunes, 18 de febrero de 2013
ENN Conference Programme
José Ángel GARCÍA LANDA, Senior lecturer in English
Department of English and German Philology, University of Zaragoza, Spain
garciala@unizar.es Plenary session III, Room A
The Story behind any Story: Evolution, Historicity, and Narrative
Mapping
“The narratives of the world are numberless”; yet, all stories may be seen as
chapters of a single story. Evolutionary approaches to literary and cultural
phenomena (E. O. Wilson, Joseph Carroll) have led to a growing awareness that
these literary and cultural phenomena are best accounted for within a consilient
disciplinary framework. From this consilient standpoint, human modes of
communication must be contextualized as situated historical phenomena, and
history as such is to be placed within the wider context of the evolution of
human societies and of life generally (what is often called “big history”). Using
the notions of “narrative mapping” and “narrative anchoring,” the present lecture
aims to draw from the aforementioned theoretical outlook a series of conclusions
relevant to narratology, in particular to the narratological conceptualization
of time. Cultural conceptions of big history underpin the production,
the reception and the critical analysis of any specific narrative, as well as any
narrativizing strategy, in the sense that these conceptions provide both a general
ideational background to the experiences depicted in the narratives, and a
mental framework in which to situate (e.g., historicize) the narrative genres
used in the depiction.
José Ángel GARCÍA LANDA (MA Brown University, PhD University of Zaragoza) is
a senior lecturer in English at the Facultad de Filosofía y Letras, University of
Zaragoza. He has coedited the Longman Critical Reader on Narratology (1996)
and the volumes Gender, I-deology (1996) and Theorizing Narrativity (2008). He
is the author of Samuel Beckett y la Narración Reflexiva (1992) and of Acción,
Relato, Discurso: Estructura de la ficción narrativa (1998). He is the past editor
of Miscelánea: A Journal of English and American Studies and is currently editing
A Bibliography of Literary Theory, Criticism and Philology, a free-access
online resource.

