jueves, 7 de marzo de 2013
Multiphrenia
See Kenneth J. Gergen (Wikipedia)
From Publishers Weekly, on The Saturated Self:
"Social saturation" is Gergen's term for ordinary people living with constant change, bombarded by electronic messages, open to a vast range of personal relationships. Under this sensory assault, the self as a known entity breaks down and the post-modern woman or man, cast adrift in a world of limitless possibilities, advances from the "pastiche personality" to the energy vortex of the "relational self" ("the relationship replaces the individual as the center of human action"). This dizzying scenario is anchored by a discussion of "self-reflective" movies and TV shows (Woody Allen, David Letterman ) , coalescing artistic genres, anthropological comparisons, deconstructivism, with examples drawn from popular culture. Swarthmore psychology professor Gergen touches raw nerves, scrutinizing unmoored selves naked to experience in this highly stimulating, mind-expanding original work which dusts away the cliches surrounding that tiresome phrase, "the post-modern condition."
A review by H. A. Jones in Amazon:
The Saturated Self by Kenneth J. Gergen, Basic Books (Perseus); 1991; 2nd edn. 2000; 320 ff.
`The thesis of this book is that the process of social saturation is producing a profound change in our ways of understanding the self.' It is written by a psychologist who is Senior Research Professor at Swarthmore College, Pennsylvania.
Gergen's idea is that we are now being subjected to excessive social stimulation, both at work and in our `relaxation' hours by the demands of our work itself and work colleagues, who are continually making greater demands upon us for their satisfaction and professional advance; by our partners and children, who also want to lead full and active lives; and even in the time we set aside for relaxation because commercial enterprise has endeavoured, in its quest for profits, to tempt us with ever more exciting opportunities for enjoyment.
Our self-image is continually under review as new opportunities for work, play and belief present themselves. We are becoming overwhelmed even by the technologies provided for our benefit - telephones, computers, television, CDs, DVDs . . . Even some relatively recent inventions, such as video and tape recorders, are already obsolete. Instead of real relationships with actual people we have vicarious relationships with characters on our TV screens, or virtual relationships on-line with 'friends' on social networking sites.
We now have 24-hour radio and television channels and 24-hour shopping. Sunday used to be a day of rest in Christian countries but now is little different from any other day of the week. When the whole of society around you is immersed in such activity, it becomes more difficult to remove yourself from it. Marriages, close-knit families and lifelong friendships have now become replaceable by transient relationships. In the absence of meaningful human interaction, we are now increasingly attracted to relationships with these material things.
The result has been that many of us are experiencing social exhaustion. Gergen believes that this is a prime factor in the development of the New Age movement, where people are increasingly attracted to eastern mystical philosophies of quietude and reflection. Nostalgia for simpler past times is a feature of this same mind-set, because the dreamy ethos of Romanticism in the 19th century has been replaced by hard-edged scientific and technological realism in the 20th. For the romanticist conception of the self `is a perspective that lays central stress on unseen, even sacred forces that dwell deep within the person, forces that give life and relationships their meaning.' Depressingly, Gergen feels that this process of social saturation is far from complete.
This is a challenging and thought-provoking book. The author says his aim is `to offer insight into current academic debates to those outside the tower.' However, the breadth and depth of this monograph make it best suited to graduate students in a wide range of disciplines - philosophy, psychology, sociology. There are even perceptive comments on Romantic to postmodern art, music and literature. For the non-academic, this level of scholarship may prove intimidating. For those who stay the course, there are copious Notes and an Index at the end of the book.
From The Saturated Self:
"As one casts out to sea in the contemporary world, moorings are slowly left behind" and "it becomes increasingly difficult to recall precisely to what core essence one must remain true" (1991: 150).
miércoles, 6 de marzo de 2013
Significado y sentido
significado, da. p. p. de significar. // 2. adj. Conocido, importante, reputado. // 3. m. Significación o sentido de las palabras y frases. // 4. Ling. Concepto que, como tal, o asociado con determinadas connotaciones, se une al significante para constituir un signo lingüístico. En aquella asociación, pueden dominar los factores emotivos, hasta hacerse casi exclusivos como en el caso de la interjección. // 5. Ling. Complejo significativo que se asocia con las diversas combinaciones de significantes lingüísticos. // 6. Lo que se significa de algún modo.
En cuanto al significado de significación:
Son muchos sentidos, o significados, los que tienen estos vocablos, pero algunos de ellos son coincidentes, sin necesidad de recurrir a sentidos acomodaticios. Así que, sintiéndolo, los mantendré con el mismo significado. Otro día hablaremos, o hablaremos más, de la semiótica y la hermenéutica, o de los signos y los símbolos.
Arresting Deconstruction (Choose Seven)
Este artículo mío sobre el primer libro de Gayatri Spivak, que lo escribí cuando yo estaba en Brown University y Gayatri Spivak era algo de lo más "in", aparece en un par de eJournals del SSRN:
Arresting Deconstruction: On Gayatri Chakravorty Spivak's Cultural Criticism
Date posted: May 29, 2010
http://papers.ssrn.com/abstract=1617671
| eJournal Classifications | Message |
| CSN Subject Matter eJournals
Cognition & Culture: Culture, Communication, Design, Ethics, Morality, Religion, Rhetoric, & Semiotics eJournal - CMBO
| Added to eLibrary |
| LIT Subject Matter eJournals | Added to eLibrary |
También aparece, claro está, en la referencia de arriba de REDEN, una revista de estudios norteamericanos de la Universidad de Alcalá. Y además ha aparecido en otros repositorios:
Ivo Fourteenager
No somos muy dados a las efemérides, pero observaremos que Ivo cumple hoy catorce años y tarta de chocolate. Qué bien lo está haciendo este chaval.
martes, 5 de marzo de 2013
lunes, 4 de marzo de 2013
EGYPT - KATE BUSH
Kate Bush, "Egypt."
Para una toma alternativa sobre el país, sugiero leer Fatwa: Living with a Death Threat, de Jacky Trevane. Es libro de no ficción, donde la autora cuenta el horror por capítulos que va siguiendo tras su matrimonio en Egipto con un musulmán que resulta ser un tirano brutal y abusador. Y cómo le acompaña y da palmaditas en la espalda todo el hipócrita ambiente de su familia, falsarios beatos musulmanes, y el machismo ambiental de la sociedad egipcia, una atmósfera opresiva y espesa como un puré agobiante. Qué horror de "civilización", y que pobreza ya no digo económica sino sobre todo mental. Qué digo pobreza, miseria —de la de auténticos miserables.
No se acerquen mucho por allí. Se supone que "islam" quiere decir sumisión ante Dios, pero lo que se echa de ver en letras gordas es la sumisión de las mujeres a los hombres—esa es, a todas luces, su misión. Todo para ellos.
—oOo—
domingo, 3 de marzo de 2013
sábado, 2 de marzo de 2013
Curricula mentis
Puestos a celebrar efemérides, hoy celebro que mi currículum vitae, arrastrándose en toda su longitud como una larga serpiente herida, ha alcanzado una longitud poco común: 500 páginas.
Normalmente envío versiones abreviadas por no aburrir o indignar al personal. Tampoco todas son publicaciónes académicas peer reviewed, hay que aclarar (¿hay que aclarar?). La mayor parte es una larga lista de blog posts y artículos autopublicados en repositorios. Pero me cuesta mucho tiempo y trabajo escribirlos, no crean. Hasta hacer la lista de lo que escribo, y mantenerla más o menos ordenada, me lleva un buen rato. Ah, pero no vayan a pensar que incluyo en la lista todo lo que escribo—que hay que escardar, y más habría que.
Casi estoy, sin embargo, por dar por finiquitada mi Obra, aquí, y si vivo algo más y escribo algo más, que sea por añadidura. Voy a añadir recursivamente el currículum al currículum, como última publicación realizada y epítome de todas ellas, y así le ponemos un bonito punto final reflexivo a estas labores.
viernes, 1 de marzo de 2013
Spencer, Herbert
SPENCER, HERBERT (1820-1903), nac. en Derby. Spencer no asistió a escuelas, públicas o privadas, y recibió la educación en su casa paterna. Interesado en la mecánica, trabajó como ingeniero en los ferrocarriles (London and Birmingham Railway) de 1837 a 1846. Luego se consagró al estudio de la geología y la biología. De 1848 a 1853 trabajó de ayudante del director del Economist, de Londres, comenzando luego su larga serie de trabajos y publicaciones.
Un año antes de abandonar su puesto en el Economist, Spencer comenzó a publicar unos Principios de Psicología, posteriormente incorporados a su sistema, en los que, con anterioridad a la formulación por Darwin de su doctrina de la selección natural (1859), concibió la idea de una interpretación general de la realidad a base del principio de evolución. Esta ida tomó cuerpo en un programa de 1860, que Spencer realizó casi íntegramente en los siguientes treinta años de su vida con tenacidad extraordinaria. El conjunto de la doctrina fue llamado por su autor Sistema de filosofía sintética y comprendió, además de los Primeros principios (1862), los Principios de biología (1864-1867), los Principios de psicología (1876-1896) y los Principios de ética (1879-1892). Sus ideas sobre la evolución en la naturaleza inorgánica, así como sobre política, educación y particularmente sobre la clasificación de las ciencias, donde combatió resultamente a Comte, fueron publicadas en una serie de trabajos menores: La clasificación de las ciencias (1864), El estudio de la sociología (1873), La educación intelectual, moral y física (1861), etc. La filosofía tiene por misión según Spencer, el conocimiento de la evolución en todos los aspectos de la realidad dada, que de ninguna manera es igual a la realidad absoluta. Lo dado es la sucesión de los fenómenos, la evolución universal como manifestacvión de un Ser inconcebible, de un absoluto último que Spencer designa alternativamente con los nombres de Incognoscible of Fuerza. en este reconocimiento de un absoluto pero a la vez en esta limitación de la ciencia a lo relativo, que es lo único positivo, radica la posibilidad de una conciliación entre la religión y la ciencia. La evolución es la ley universal que rige todos los fenómenos en tanto que manifestaciones de lo Incognoscible. No es sólo una ley de la Naturaleza, sino también una ley del espíritu, pues éste no es más que la parte interna de la misma realidad y justamente aquella parte cuya evolución consiste en adaptarse a lo externo, en ser formado por él. Lo incognoscible, que se ha comparado con el nóumeno de Kant, no es, por consiguiente, una realidad material o una realidad espiritual; es algo de lo cual no puede enunciarse nada más que su inconcebibilidad y el hecho de ser el fondo último de la realidad universal. Limitada a esta tarea, la ciencia, como conocimiento parcial de la evolución, y la filosofí, como conocimiento total y sintético de la misma, deben ser enteramente positivas; lo que la ciencia y la filosofía pretenden sólo el examen de una realidad no trascendente, pero de una realidad sometida a una ley universal que proporciona los primeros principios del saber científico. Esta ley es la evolución, definida como "la integración de la materia y la disipación concomitante del movimiento por la cual la materia pasa de un estado de homogeneidad indeterminada e incoherente a un estado de heterogeneidad determinada y coherente." El supuesto implícito de la evolución es, por consiguiente, la conservación de la materia y la conservación de la energía. Sólo porque la fuerza y la energía se conservan puede el aspecto interno, esto es, el espíritu, entrar dentro de la órbita de la ciencia y ser regido por la evolución. Spencer aplica consecuentemente la ley fundamental a todos los dominios de la realidad, y particularmente a la biología, psicología y sociología, las partes más ampliamente dilucidadas de su sistema. La evolución se muestra sobre todo al considerar la formación del sistema solar, donde la fórmula mencionada aparece realizada clara e inequívocamente. En la biología, la evolución se manifiesta en el proceso de adaptación de lo interno a lo externo, en la progresiva diferenciación de los seres vivos que conduce de la homogeneidad a la heterogeneidad. Con esta concepción se enlaza la integración del darwinismo como doctrina biológica en el sistema spenceriano: la supervivencia del más apto es un ejemplo de la mencionada adaptación, en el curso de la cual aaparecen formas vivas cada vez más complejas y perfectas. Esta evolución se realiza, por otro lado, de una manera puramente mecánica; toda noción de finalidad queda descartada por el principio de la conservación de la energía, que no solamente implica el tránsito de lo homogéneo a lo heterogéneo, sino el proceso inverso, el paso de lo heterogéneo a lo homogéneo, la disgregación de la materia con la absorción de la energía. En la evolución no hay ningún punto final; todo equilibrio es sólo el punto de partida de una nueva desintegración y por eso el universo entero se halla sometido a un ritmo constante y eterno, a un perpetuo cambio, a la disolución de todo supuesto finalismo en un simple movimiento de compensación y equilibrio. La psicología, que se divide en objetiva y subjetiva, trata en su primera parte de la adaptación de la conciencia (como aspecto interno) a los procesos fisiológicos (como aspecto externo de la misma realidad), en tanto que en su segunda parte se examina "la ciencia subjetiva del espíritu" que, en oposición a Comte, es considerada como posible, pues lo que la psicología analiza no es una realidad incognoscible, sino una serie de elementos primarios, un conjunto de hechos mentales cuya integración y desintegración, sometidas a la misma ley de evolución que rige para todas las esferas, permiten comprender la formación de las llamadas facultades superiores como conjuntos heterogéneos de los elementos primitivos. Y, finalmente, la evolución es la ley fundamental de la sociología y de la ética. También aquí se muestra la progresiva adaptación del hombre al medio con la consiguiente diferenciación de las funciones y capacidades con vistas a una mejor adecuación a las necesidades del ambiente. Por eso la evolución culmina en un individualismo que, defendido vigorosamente por Spencer en sus concepciones políticas, muestra al ser humano en la mayor perfección posible de sus reacciones frente al medio que le rodea hasta llegar a la adecuación justa, definidia como la verdadera cualidad moral. Pero la perfección absoluta no es posible, porque representaría el final de la evolucion y con ello la aniquilación de la conciencia humana, la cual adquiere su sentido en el perpetuo esfuerzo de adaptación al medio. Por eso la moralidad es siempre, en última instancia, una aspiración y un esfuerzo, el intento de servir a la colectividad humana y la justificación del individuo por esta tendencia al perfeccionamiento de la sociedad.
Bibliografía:Spencer. "The Proper Sphere of Government." The Nonconformist (1842).
_____. The Proper Sphere of Government. 1843.
_____. Social Statics, or the Conditions Essential to Human Happiness, Specified and the First of them Developed. 1850. Rev. ed. 1892.
_____ Essays, Scientific, Political and Speculative. 2 vols. 1858-1863.
_____. "The Development Hypothesis." 1852. In Essays, Scientific, Political and Speculative. 2 vols. 1858-1863.
_____. "Manners and Fashion." 1854. In Essays, Scientific, Political and Speculative. 2 vols. 1858-1863.
_____. "The Genesis of Science." 1854. In Essays, Scientific, Political and Speculative. 2 vols. 1858-1863.
_____. "Progres: Its Law and Causes." 1857. In Essays, Scientific, Political and Speculative. 2 vols. 1858-1863.
_____. A System of Synthetic Philosophy (Programme published in 1860): I. First Principles (1862); II and III: Principles of Biology. 1864-67, rev. ed. 1898; IV and V: Principles of Psychology (1855; 2nd ed., 2 vol.s 1870-1872); VI, VII and VIII. Principles of Sociology (VI, 1876; VII, Ceremonial Instittions, 1882; VIIII: Ecclesiastical Institutions, first part 1885; complete vol. 1896); IX and X: Principles of Morality (1892-1893; Part I: Data of Ethics, 1879; Part IV, Justice, 1891; Parts II and III, 1892; Part V., 1893).
_____. Essays Intellectual, Moral and Physical. 1861.
_____. The Classification of the Sciences: to which are added Reasons for Dissenting from the Philosophy of M. Comte. 1864.
_____. The Study of Sociology. 1873.
_____. The Man Versus the State. 1884.
_____. The Factors of Organic Evolution. 1893.
_____. A Rejoinder to Professor Weismann. 1893.
_____. Weismannism Once More. 1894.
_____. Various Fragments. 1897.
_____. Facts and Comments. 1902.
_____. An Autobiography. 2 vols. 1904.
_____. Essays on Education and Kindred Subjects. 1911.
En español:Spencer, Herbert. Primeros principios.
_____. Principios de psicología.
_____. Clasificación de las ciencias.
_____. Principios de sociología.
_____. Esnayos sobre eduacación.
_____. El individuo contra el Estado.
_____. Ensayos científicos.
_____. El progreso. Trans. Miguel de Unamuno.
_____. Ética de las prisiones. Trans. Miguel de Unamuno.
_____. La justicia. Trans. Miguel de Unamuno.
_____. Principios de sociología. Abbreviated ed. Madrid, 1947.
Collins, F. Howard. An Epitome of the Synthetic Philosophy. 1889.
Duncan, D. The Life and Letters of Herbert Spencer. 1912.
Bowne, B. P. The Philosophy of Herbert Spencer. 1874.
Ground, W. D. An Examination of the Structural Principles of Mr. H. Spencer's Philosophy. 1884.
Hudson, W. H. The Philosophy of Herbert Spencer. 1894.
_____. An Introduction to the Philosophy of Herbert Spencer. 1895.
Watson, John. Mill, Comte and Spencer: An outline of Philosophy. 1895.
Collins, F. H. Philosophy of Herbert Spencer. 1897.
Gaup, Otto. Spencer. 1897.
_____. Spencer. Spanish trans. 1930.
Royce, J. Herbert Spencer: An Estimate and Review, with a Chapter on Personal Reminiscences by J. Collier. 1904.
Dillari, J. Il pensiero filosofico di Spencer. 1905.
Thouverez, E. Herbert Spencer. 1905.
Stadler, A. Herbert Spencer. 1907.
Häberlin, P. H. Spencers Grundlagen der Philosophie. 1908.
Schwarze, K. Herbert Spencer. 1909.
Parisot, E. Herbert Spencer. 1911.
Morgan, C. Loyd. Herbert Spencer's Philosophy of Science. 1913.
Elliot, Hugh. Herbert Spencer. 1917.
Rumney, J. Herbert Spencer's Sociology. 1934.
_____. La sociología de Herbert Spencer. 1944.
Diaconide, E. Étude critique sur la sociologie de Herbert Spencer. 1938.
Ensor, R. C. Some Reflections on Spencer's Philosophy. 1946.
Rumney, J. Herbert Spencer's Sociology: A Study in the History of Social Theory. 1965.
Kennedy, J. G. Herbert Spencer. 1978.
Muhri, J. G. Normen von Erziehung: Analyse und Kritik H. S. Evolutionistischer Pädagogik. 1982.
Turner, J. H. Herbert spencer: A Renewed Appreciation. 1985.
jueves, 28 de febrero de 2013
Evolution, Culture and Truth
And "Breaking the Spell"—another Dennett lecture on religion as a mental virus:
Subscribe to Daniel Dennett (YouTube channel)
http://www.youtube.com/channel/HC1VcCvcWr-nM
Spencer según Fischl
a) Doble compás de la evolución: Toda evolución avanza en dos compases: En el primero se ostenta un despliegue, una diferenciación y especialización, que fija energía. Así suirge de lo simple lo complicado, de la célula primigenia el organismo. En el segundo compás, en cambio, se ostenta una descomposición en polvo y moho (o putrefacción), en que la materia apretada se deshace y desprende energía. Nacimiento y muerte, hacerse y deshacerse, marcan, consiguientemente, la ruta de la evolución.
b) ¿A priori o a posteriori? En oposición a Darwin, Spencer era un lamarckista. Mantuvo de por vida la opinión de que la experiencia particular lograda por nuestros antepasados se ha transmitido hereditariamente a sus descendientes. Por medio del constante aumento de la experiencia total de la especie han surgido también, al cabo de esta evolución, las verdades absolutas (a priori). Las mismas leyes matemáticas y lógicas, los conceptos metafísicos de espacio y tiempo, causa y efecto, alma y Dios, son sólo una madura experiencia de la especie. De esta evolución no puede tampoco exceptuarse la conciencia y las normas morales. Así pues, todas estas verdades "absolutas" son sin duda aprióricas para el individuo, pero a posteriori para la especie.
c) El Estado: Respecto a la evolución de la sociedad, el amor de Spencer a la libertad se mostró más fuerte que su fe en la evolución. Como el Estado no tiene, como tal, conciencia propia, no puede ser fin de la evolución. Es sólo un aparato para defensa de nuestra libertad personal. Spencer miraba tan sensitivamente por su libertad, que llevaba él mismo sus manuscritos a la imprenta sólo por no sujetarse a la tiranía del correo estatal. En el rey de Inglaterra, "de adorno", veía una especie de muñeco que se deja como juguete al pueblo infantil. Es lo mejor que se puede hacer. Espera que el Estado evolucione, de aparato policíaco, a libre Estado industrial, en que el trabajo manual retrocede para dejar lugar a la formación espirtual y en que todas las guerras desaparecerán por contrarias a la razón.
Spencer halló valiosos amigos en el fundador de la moderna eugenética, Francis Galton (1822-1911), en el famoso físico James C. Maxwell (1831-1879) y en los psicólogos de la religión Burnett H. Tylor, John Lubbock y James G. Frazer. A pesar de todo, el entusiasmo por la evolución fue barrido por el espíritu siguiente del tiempo casi con la misma rapidez con que había surgido. ¿Acrece el progreso la felicidad del hombre? Progreso, ¿para qué? ¿Existe un pueblo para llenar bibliotecas, atiborrar museos y... morirse? ¿No tiene sentido alguno la vida de obreros y campesinos, que no contribuyen inmediatamente al progreso de la cultura? Spencer se halló en su vejez en un aislamiento glacial, y se confesó a sí mismo que toda la erudición libresca es una necedad y que, en este mundo, sólo una cosa tiene valor: el amor. ¡Despedida verdaderamente emocionante de la ciencia!
____
Spencer en The Stanford Encyclopedia of Philosophy.

