miércoles, 21 de diciembre de 2016

Fielding - The history of Tom Jones, a foundling (parts 3-4-5)













Nuevo look de mi SSRN


Ha cambiado el diseño de mi página de autor en el Social Science Research Network (bueno, de la mía y de las demás). Ahora tiene este aspecto:



Tiene un nuevo look mi SSRN


Me felicito de que estoy entre los 1500 primeros en la clasificación general; en algunos otros parámetros aún estoy mejor posicionado, siendo mi récord absoluto el puesto 5 mundial... por actividad reciente, una temporada que me dio fuerte. Ya voy aflojando.

Por número de citas estoy peor ubicado, y en general no me cita nadie, pero bueno, se mire como se mire estoy entre los 30.000 principales, que son los que cuentan a efectos de datos. Aunque sea éste un podio con tantos escalones que parece la escalera al arco de Tianmen.


tianmen





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Nana Mouskouri sings Bob Dylan

En moto junto al mar

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Retropost #1278 (21 de diciembre de 2006): La misteriosa llama de la reina Loana

La misteriosa llama de la reina Loana

Publicado en Literatura y crítica. com. José Ángel García Landa


Que es el misterioso título de la última novela de Umberto Eco, vendida masivamente a cientos de miles de personas hace un año y ahora leída por unos pocos y olvidada por muchos, supongo. Del olvido va, y al olvido va, supongo. Aunque no está mal para un público cortado a la medida de Eco: vamos, de una edad parecida, de intereses similares, especialistas en semiótica si es posible, nostálgicos de la cultura popular de hace años, reprimidos sexuales y dados a enamoramientos platónicos... porque la novela va más o menos de Umberto Ego y su mundo interno y obsesiones y ansiedades particulares.  
 No es que esté mal, no... pero realmente es la novela de un hombre de ideas embebido en sí mismo y en sus ideas. Le falta vida, interacción, sociedad, a pesar de los intentos del autor, los personajes que no son Yambo, el protagonista, pasan como sombras por el trasfondo, o como voces que resuenan en su cabeza. Excesiva, exhaustiva, en su dedicación a los viejos recuerdos que nos formaron. Supongo que también va sobre el autoembebimiento, o sobre nuestro destino último que es hacernos nuestro propio mundo y habitarlo mayormente en soledad mientras la muerte va distribuyendo sus rayos aniquiladores a nuestro alrededor, y un día nos toca.
Es una novela sobre la memoria, sobre cómo somos memoria; estamos hechos de recuerdos. Como en otras novelas sobre la amnesia, se utiliza aquí como estrategia para involucrar al lector y seguirle y guiarle los pasos a medida que se adentra en la novela: el narrador en primera persona (luego sabremos que es Giambattista Bodoni, "Yambo", librero sesentañero) ha perdido la memoria, no sabe quién es, el lector tampoco lo sabe, claro, y así poco a poco lo vamos conociendo a medida que se conoce. Es un nuevo nacimiento a la vida, con una mente inocente de sí, y como estrategia narrativa es ciertamente sugestiva, y está magistralmente llevada por Eco. Claro que inocente del todo no es... lo que nos encontramos es un personaje diseñado a medida para ejemplificar algunas de las ideas de Eco sobre el conocimiento enciclopédico: porque eso es lo que Yambo tiene, es una colección de citas, una enciclopedia sobre dos patas y sin recuerdos sobre sí mismo. Un caso tan perfecto que uno duda que pueda existir como no sea a modo de estrategia narrativa, pero oye, cosas veredes.
Y la historia es la historia de cómo Yambo recupera la memoria de su identidad, de cómo llegó a ser quien es... o más bien quien ya no es, porque la mayor parte de los recuerdos personales se recuperan tras un segundo ataque cerebral, con el protagonista reducido a una especie de limbo comatoso o conciencia lúcida e incorpórea. Mientras estuvo deambulando de nuevo por el mundo, el nuevo y viejo Yambo conoce (que no reconoce) a su mujer Paola, duda sobre si sería amante de su ayudante la bella librera Sibilla (¿le dará ella alguna pista? No), se las apaña como puede para no actuar como un marciano. Esperando recuperar sus recuerdos viaja a la casa de campo de su abuelo en Solara, mantenida en hibernación durante cuarenta años, oye discos viejos, relee sus cuadernos de deberes y sus lecturas infantiles, sus tebeos... sin mucho éxito de momento.
Todo va volviendo poco a poco tras un segundo infarto cerebral que deja a Yambo sin cuerpo ni sentidos, pero con recuerdos. Esta parte recuerda al Innombrable de Beckett, que se hallaba en una situación parecida, pero con problemas de identidad aún más angustiosos que los de Yambo. Es sin embargo una bonita variación sobre el tema y homenaje supongo a Beckett.
Aquí volvemos con doble intensidad a la recuperación de la cultura popular de los años cuarenta: los tebeos, las historias de ciencia-ficción, las aventuras de héroes machotes en países exóticos, donde se hallan mujeres atractivas con velos tentadores, como la reina Loana...
De todo esto se ve que disfruta enormemente Yambo (un eco de su autor), y que con estas cosas retro pierde los papeles.  El libro está decorado abundantemente con viñetas y portadas de época, y se somete a detenido análisis la influencia de esos Sandokanes, esos Rip Kirby, esos Pinochos y Chapetes, esos Capitán Trueno que diríamos por aquí, en el imaginario del protagonista. También se vuelve cada vez con más precisión e intensidad a escenas vividas durante la época fascista y la Segunda Guerra Mundial, al final incluso rememorando la participación de Yambo, aún niño, como guía para unos resistentes contra las SS. Y se reconstruye el amor platónico (platónico a falta de otra cosa), ideal, del joven Yambo, la colegiala Lila Saba, cuyo rostro está tan velado como el de la reina Loana que es quizá su encarnación en otro plano de la economía mental del Yambo tineiyar.  La lluvia caótica de imágenes paraliterarias se acelera al final y se combina en una parodia del apocalipsis, a medida que Yambo se acerca a la visión beatífica del rostro de Lila, y de la muerte, dos experiencias que quedan más allá de lo efable. Un final con muerte, recuerdos y cita, entrada simultánea en la luz y en la oscuridad. Rosebud.
 Tunnel light  
Atrás quedan las personas reales, Paola, con quien hizo el amor Yambo por última vez dudando si ella cometía adulterio al hacerlo; Sibilla, con quien no lo hizo (¿o sí?), sus hijas, la vieja criada de Solara, algún amigo... Mucho más vívidas son las personas recordadas: el abuelo, su amigo mayor Gragnola, suicidado para escapar de los fascistas. Y sobre todo las lecturas, seres de letras más literalmente, más conocidos, más cercanos realmente al protagonista, que está hecho de ellas. A través de las lecturas vemos cómo llegó Yambo a ser lo que es, desde las novelas de aventuras, pasando por la poesía y la frustración amorosa y sexual, a las sublimidades decadentes y egocéntricas de Huysmans... un sistema interno de actitudes, desplazamientos simbólicos y fetiches privados. Todo esto sugiere una vida mental y emocional tenuemente conectada con la gente real que lo rodea, y más centrada en su propio universo personal. Lo dicho: Umberto Ego... Se non è vero, eccóme, è ben trovato. Ciertamente, a pesar de los años de desfase entre Eco y yo, es ésta una historia personal que me suena bastante, en cuanto al ambiente y la relación con las lecturas, una especie de variación sobre mi propia experiencia de la lectura y la memoria y los años del fascismo.
Si es que el colapso cerebral le da a Yambo cuando descubre entre los papeles de su abuelo un original del First Folio de Shakespeare. A mí también me daría, me parece. La gente le importa menos, en realidad, a este Yambo absorto en sí; los comparsas vivos pasan a segundo plano, y quedan los recuerdos y lecturas. Y qué poquita cosa somos al final, "hombres de letras"... a poor player, an unperfect actor on the stage, que (antes o después) olvida su papel. And then is heard no more: un día ya no oímos más esa ecolalia resonando en nuestra cabeza. Who now, who knows. Nos convertiremos, con suerte, en un recuerdo, o en una cita.







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Retropost #1277 (21 de diciembre de 2006): Nuevos directores, nuevas directrices

Nuevos directores, nuevas directrices

Publicado en Universidad. com. José Ángel García Landa
Se ha publicado en la página del Ministerio de Educación y Ciencia, con cierto retraso, un borrador de las "Directrices para la elaboración de títulos universitarios de Grado y Máster", que viene a corregir y aumentar a los actualmente vigentes Reales Decretos de Grado y Postgrado, tan ambiguos en algunos casos y que en tanto atasco metieron el proceso de reforma universitaria con el anterior equipo ministerial. También está el texto de estas nuevas directrices en Fírgoa.

Bueno, esto parece bastante preliminar aún, a pesar del retraso, y se nos promete un Anexo con gran parte de la madre del cordero (las asignaturas troncales y obligatorias de los títulos, para entendernos) que todavía no está: "se añadirá". Los títulos tendrán nombre y apellido (como el que me saqué yo, por ejemplo: "Filosofía y Letras (Filología Inglesa)". Una cuarta parte de materias comunes habrá en los que tengan el mismo nombre. Esto es lo que dibujará el mapa de titulaciones, de hecho. Y lo han de diseñar las subcomisiones del Consejo de Coordinación Universitaria, ya tiemblo... que fueron estas subcomisiones las que iniciaron el proceso que acabó en manifestaciones y caos y parón general la última vez. El trabajo de esas subcomisiones y sus sucesoras hasta ahora parece que pasa a mejor olvido; tampoco los Libros Blancos de la ANECA serán obligatorios para proponer un título, sino que se puede partir hasta de los actuales. Hay mucho más margen para la decisión de las universidades. Pero, visto que volvemos a empezar en el mismo sitio con las subcomisiones... ¿se repetirá la historia? Esperemos que no sea el caso. Tanto andar para redescubrir que había que reformar las titulaciones, no cargárselas de plano y empezar de cero. 

Sí hay mucho énfasis en este documento en planificación previa, objetivos y métodos, control de calidad, énfasis en procedimientos medibles y adquisición de competencias concretas... y evaluación final de los títulos, en vista de los objetivos, y unida a la financiación. Aquello de financiar por resultados obtenidos que decía la ministra. O sea que habrá que pasar la mitad del tiempo enseñando y la otra mitad rellenando impresos justificando la necesidad y calidad de tus enseñanzas.

Por su parte los rectores han propuesto hace poco clarificaciones en la situación: por ejemplo, no saben aún (ni lo sabe nadie) lo que va a ser un máster y lo que no lo va a ser. Si todos los títulos de postgrado van a un registro oficial... ¿son oficiales o no? 

Y otra cosa: hasta 2009 se podrán mantener los viejos títulos matriculándose en primero: en quinto, cinco años más tarde. Aún hay filología inglesa para un rato. Si no la reinventamos, después de tanto dar vueltas; desde luego si ahora se suprime será porque queramos los anglistas.
 

martes, 20 de diciembre de 2016

El Estado Islámico atentó en Berlín





Jiménez Losantos, Federico, et al. "Tertulia de Federico: Atentado en Berlín." EsRadio 20 Dec. 2016.*
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Chicas de un yate

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Retropost #1276 (20 de diciembre de 2006): Dishonest Reading


Dishonest reading

Publicado en Literatura y crítica. com. José Ángel García Landa

Another exchange from the Narrative-L discussion list. Elizabeth Patnoe raises this issue:
"In thinking about the issues that emerged today, I wonder:  What does it mean to be a dishonest or honest reader or listener or viewer?"
From Matthew Clark's answer:
I like this question --

Here's a thought -- I've tried to think of times that I have been a dishonest reader, and here are two:

1. Some writers rub me the wrong way, and I have difficulty putting my feelings aside to see what is valuable in what they have to say. Derrida, for example.

2. If a group that I identify with dislikes a particular writer, then I have difficulty forming an independent judgement. Leo Strauss, for example.

Do these count as instances of dishonesty? I'm not being confessional here -- I don't claim to be much worse than the average (but not much better, either) -- just trying to use introspection as a way into the question. (...)
And my own post:

On the subject of "dishonesty" and "dishonest readers":

I find Matthew's suggestions interesting, although they address the issue from one specific viewpoint: self-analysis, that is, trying to discover, through an examination of conscience, which are our flaws in living up to our own ideals of honesty. Which is all right, but I find is not the most evident focus on the issue. I would begin with "dishonesty" as an interactional value judgment, that is, it is applicable to self-interaction as Matthew does, but it is above all concerned with ethical and political positions vis à vis other people. That is, "dishonest", for whom? A dishonest reader is a dishonest reader mainly for another reader. Who in turn may be dishonest for the first, or for a third observer. One person (maybe the same person, OK) has to behave and another has to judge. Then each of them will be acting as representatives of general values or wider communities. And then each of them may be divided within, perhaps thence the possibility of being accused of dishonesty. This topic is fascinating from a narratological viewpoint of course: think of the connections with the issue of unreliable narrators, unreliable narratees, and unreliable authors. And unreliable readers, who needn't be dishonest by the way.

Jose Angel García Landa
Universidad de Zaragoza

I am aware of course, that some people believe (actually it's almost a consensus among narratologists) that narrative theory should be blind to such issues as "unreliable authors" or "dishonest readers". But to my mind a fully interactional narrative theory cannot be severed from an ethics of reading, and an ethics of writing as well. And an ethics of theorizing.

And—one last issue. The term "reader" may be confusing above, in such phrases as "a dishonest reader is a dishonest reader mainly for another reader". We have to posit here a communicated or textualized reading (whether conversational, broadcast, in private writing or in published criticism). Maybe the right term for a reader who articulates his or her reading in an expressive form is, in most cases, critic. And therefore we should be discussing dishonest criticism. (But who wants to acknowledge one is a critic, whether honest or dishonest...).




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Retropost #1275 (20 de diciembre de 2006): Sigo siendo WHO?


Sigo siendo WHO?

Publicado en Personales. com. José Ángel García Landa

Creo que sigo incluido en la edición para 2007 de Who's Who in the World. Al menos me llega esta oferta especial de Who's Who:
Dear José García Landa,

There are just a few days left for you to Save 15% off all items in the Marquis Who's Who Merchandise Catalogue. If you haven't already taken advantage of this exclusive savings... now is the time!

SAVE 15% through December 31, 2006!

Capture the accomplishment of your inclusion in one of this year's Marquis Who's Who volumes by choosing from our beautiful collection of commemorative keepsakes, such as the always-popular Mahogany Wall Plaque.

Mmmm....Mahogany Wall Plaque. Me tienta, me tienta ahorrar en estas cosas. Creo que lo voy a hacer. No por modestia, sino por ahorro.





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El más leído en Filosofía y en Filología


Es cosa de felicitarse, pues soy esta semana (y muchas otras) uno de los autores más leídos en la sección de humanidades de ResearchGate, el mayor repositorio mundial de artículos académicos. O uno de los mayores. Últimamente me han subido mucho las visitas aquí, y pronto llego a 40.000— y si me siguen llegando 500 visitas semanales, en nada me planto en 50.000, ahora que me dedico a escalar cincuentamiles.

Como, sin apretar demasiado, abarco mucho, tengo artículos de temáticas bastante variadas, y supongo que eso favorece el tráfico. Aparte, tengo también un buen número de elementos subidos aquí—acabo de alcanzar la cifra de 300 artículos y capítulos etc. en red en ResearchGate.

El más leído en Filosofía

Y también soy el más leído esta semana en Filología, en Lingüística... —y hasta en mi departamento, aunque nadie sea profeta en su tierra.

Me interesan los repositorios como fenómeno web, de centralización y circulación de la información. (Hoy hablaba en clase del World Brain concebido hace ochenta años por H.G. Wells). Pero sobre ellos no circula mucha información; la gente no es muy dada a comentar sus experiencias con los repositorios, aunque algo de feedback siempre te llega a través de Google y otros sitios. La Ranking Web de Repositorios (pues también a ellos se les mide y evalúa por volumen y calidad) nos coloca actualmente a Academia en el número uno mundial; ResearchGate es el segundo, y el SSRN el tercero. En los tres estoy extraordinariamente bien posicionado—digo extraordinariamente para lo que yo doy de sí.

Ranking Web de Repositorios

A mí tanta congratulations de ResearchGate me suena un poco a autopromoción de la web, y claro, acaba uno contagiándose. Así que lo comento, for what it's worth, pero de verdad tengo curiosidad por saber si a otros usuarios les llega también información sobre su posicionamiento, si sólo pasan aquí noticias agradables, o también desagradables, etc. Años después me sigue sorprendiendo, por otra parte, la poca importancia que dan los académicos (los que yo conozco) a la accesibilidad y posicionamiento de sus escritos en repositorios como éstos, frente al interés mucho más activo que hay por obtener una publicación en una revista o por meter un capítulo en un libro que vaya a ser financiado por los propios autores, y que nunca tendrá tanta accesibilidad o difusión.

Nuestra universidad, por razones que no se me alcanzan, decidió cortar el acceso de los profesores e investigadores a nuestro repositorio institucional (del cual también era yo el mayor usuario), y ahora se incluye en él sólo lo que deciden los bibliotecarios. Pues vale. A mí me parece que ha sido un movimiento en dirección a la irrelevancia, pero cada cual se va colocando su propio listón.

En fin, si conocen algún repositorio más interesante o relevante para humanidades y demás que estos tres que digo, Academia, ResearchGate y SSRN, me lo hagan saber, y quizá también me apunte a él. De momento ya me dan bastante faena éstos.





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Paleoanthropology Top 7



Dear Jose Angel Garcia Landa:

Your paper, "EXTRASOMATIZACIONES: PANORAMA DE LA EVOLUCIÓN HUMANA (EXTRASOMATIZATIONS: AN OVERVIEW OF HUMAN EVOLUTION)", was recently listed on SSRN's Top Ten download list for: AARN: Paleoanthropology (Topic).

As of 20 December 2016, your paper has been downloaded 16 times. You may view the abstract and download statistics at: https://ssrn.com/abstract=2558404.

Top Ten Lists are updated on a daily basis. Click the following link(s) to view the Top Ten list for:

AARN: Paleoanthropology (Topic) Top Ten.

Click the following link(s) to view all the papers in:

AARN: Paleoanthropology (Topic) All Papers.



Paleoanthropology Top 7

lunes, 19 de diciembre de 2016

The Nature of Causation: Hume's Regularity Theory

A series of lectures by Marianne Talbot at Oxford. 1st one, on Hume's theory of causality, here:

CINCUENTA MIL FOTOS Y FOTOBLOGS


Hace más de once años que abrí mi fotoblog de Flickr, y ahí sigue hasta hoy, que es el día en el que cumplo CINCUENTA MIL FOTOS. Reconozco que son muchas, incluso demasiadas me dicen, y que aburriría a una oveja verlas todas. Así que como muestra un botón, sólo les mostraré aquí una foto de mi fotoblog: mi foto número cincuenta mil—que es una foto, digo, de mi fotoblog:

Ésta es mi foto número CINCUENTA MIL

No es mi primer ni mi único fotoblog. Antes del descubrimiento de Flickr, empecé un pequeña galería fotográfica en mi web casera;  luego también pasaron a existir mi fotoblog de Blogia y el de Blogger. Así como las imágenes de Google, el Facebook, el Twitter cuando quiere mostrar imágenes, etc. Y etc. Pero la gran masa de mis fotos que reúno están en este fotoblog de Flickr que hoy llega a un número medio redondo. Instagram, que salió luego, no lo he probado ni creo que me anime, pues no doy abasto a más. Flickr es una web impresionante en su tamaño, calidad y capacidades— tiene además herramientas que multiplican las posibilidades: etiquetar las fotos (cosa que no hago), clasificarlas en álbumes, compartirlas en grupos, crear fotoblogs suplementarios.... Aquí están por ejemplo mis fotos en los grupos AFZ y  en Fotógrafos en Zaragoza.

Luego están, además, mis fotos favoritas de otros miembros de Flickr, otro fotoblog personal menos personal.

Diez años ininterrumpidos en la fluida Web es mucho tiempo, y me ha dado tiempo a crear uno de los fotoblogs más grandes que conozco. He visto muchos fotoblogs en Flickr, algunos extraordinarios, y he aprendido mucho (lo que haya aprendido) de varios de ellos, pero sólo he visto uno que sea a la vez más grande y más bueno que el mío, o más grande sin más: el de Thomas Hawk. Habrá otros, no lo dudo. Pero éste de Thomas Hawk destaca tanto en calidad como en calidad; tiene más de 120.000 fotos, casi todas mejores que las mías. En fin, yo, más modestamente, prefiero concentrarme sólo en cantidad, hasta donde llegue, y que la calidad cuide de sí misma. (Quizá no sea sorprendente que mi fotoblog también destaque por ser uno de los que menos favoritos y comentarios tiene, qué se le va a hacer).

Sea como sea, considero un logro de constancia y de trabajo haber creado uno de los fotoblogs más grandes que conozco, y por qué no admitirlo, uno de mis favoritos, si no es el favorito.

Hoy, día en el que cumplo cincuenta mil fotos, cumple mi madre ochenta y un años. ¡Felicidades, mami! Que eres, cómo no, la persona que más ha apreciado y apreciará mis fotos. Así que te lo dedico de regalo de cumpleaños, como fotonovela de la vida que va pasando por delante del ojo izquierdo, y de la cámara derecha.

Me da un poco de apuro que la calidad de las fotos sea (no en opinión mía, sino ateniéndonos a los datos) tan baja o mediocrilla; mi colega de Flickr, Eustoquio, siempre me dice que tengo que seleccionar más las fotos y no colgar tantas. A lo cual le respondo lo que aquí les comunico: que para fotos de más calidad (?) o al menos más seleccionadas, tengo los álbumes de Flickr, a los que va a parar una de cada diez o doce fotos, más o menos. Aquí hay unos pocos, por años, y así  hacemos una retrospectiva recopilatoria. Que lo disfruten; tanto como yo, imposible:


Álbum de 2006 - Álbum de 2007 - Álbum de 2008 - Álbum de 2009 - Álbum de 2010 - Álbum de 2011 - Álbum de 2012 - Álbum de 2013 - Álbum de 2014 - Álbum de 2015 - Álbum de 2016

Y para los más theoretically minded, aquí un ensayo sobre la narratividad del fotoblog, donde combino dos de mis aficiones: la narratología, y la fotografía.





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EsRadio: La crisis de Ciudadanos





Jiménez Losantos, Federico, et al. "Crisis en C's." EsRadio 19 Dec. 2016.*
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Bob Dylan - Blackbushe Aerodrome, England (15th July 1978) [Full Concert]

La sublevación del gueto de Varsovia


Corría el año: La rebelión de Varsovia por libertaddigitaltv

Retropost #1274 (19 de diciembre de 2006): Realities, Representations, and Interactions


Realities, representations and interactions

Publicado en Semiótica. com. José Ángel García Landa

... an ongoing thread from the Narrative-L discussion group, which began problematising the nature /culture divide, and the binarism itself. Now Tony Jackson on the notion of the real and its accurate representation:

This idea of accurate representation of the actual (and its other versions, of which there are many) and the idea that products of human perception are untrue to “the real”  intrigues me. This will get all sloppy with disputable terms but still...

It seems to me that the idea of the impossibility of accurately or truly (or whatever) knowing and/or describing and/or representing the actual is a misbegotten idea. To claim that if human beings are limited to perceiving the real by their natural organs (just to stay with nature for the moment), then we cannot truly perceive the real is beset by a serious logical flaw. In order to make such a blanket judgment it seems there would have to be some existing possible precise and true knowledge of the real in relation to which our own perceptions could be evaluated. But (apart from supernatural entities) no such knowledge can exist. In a similar way if knowledge is to be taken in some specifically human sense (probably entailing some ‘meta’ level), then it follows that there must be a difference between the knower and the known. If this is the case, then the notion of a precise or accurate or “true” understanding or representation of the real would again be an impossibility; because how could one know the real absolutely in its essence and remain apart from that essence? The hypothetical maximum requires no difference between knower and known (I think?!) [more than a few ideas of supernatural existence do their best to have the knower and the known both absolute and identical, which is pretty interesting]. What exactly would an accurate representation of the actual be??

So if the hypothetical knowledge in relation to which our own knowledge could possibly be evaluated on some absolute scale is an impossibility, then we have only the actual kinds of knowledge that actually happen on the third planet from the sun. Human knowledge is hardly somehow absolutely valid, is necessarily limited…of course, but once again to say just this as is often said, is what philosophers would call trivial. Knowledge entails limitation. Human knowledge is limited to our representational capacities, but I don’t see how this can be reasonably taken in itself as some kind of deficiency, because we do have the meta-abilities to think about our representations; and otherwise we must be as relatively adequately evolved for the earthly ecosystem as are other successful adaptations.

Hopefully someone will point out the logical flaws in what I’ve said here.

Tony J
 
And here follows my reply, emphasizing the interactional dynamics of representation, it inherent (sometimes implied) dialogical dimension:

Yep, representation never represents the real ding an sich; it always represents my real, the one (in my context, from my viewpoint, with my limitations and my interests and my priorities) I'm promoting. So, barring the omniscient viewpoint or absolute coincidence between representation and object (a desideratum or fantastic by-product of semiotic perspectivism) what remains is the conflict of interpretations, or contest of descriptions if you prefer: Bakthin tells us that any time we bother to open our mouth we are engaging in a dialogue, our discourse a hidden polemic with previous discourses, or descriptions, or representations. So, my reason to open my mouth now after Tony J is both to agree with him and also to polemicise, emphasizing the element of conflict, dialogism and dialogue of perspectives in any act of (or account of) representation.

Peirce, of course, wrote on this subject, as well as Eco (the Dynamic object versus the Immediate Object, meaning vs. the Interpretant, etc.). But both lack, I think, some emphasis on practical interpretive conflicts, and on the reasons why different interpretants, or different representations of an object, are chosen in specific cases: reasons which may be epistemological, ideological, historical, political, scientific, biographical and personal, psychological... 

(As a practical example of conflict, take the flame war that ensued in this list, when I pointed out, using abusive language, that if Sue McPherson's abusive language and insults were to be tolerated in this list, then anything goes. Let me point out that before I chose to use offensive language, list members seemed unwilling to complain about McPherson's poisonous whining and abject self-victimising... perhaps because of her "politically correct" (awfully incorrect to my mind) posing as a radical feminist and a man-hater? There's self-representation for you, and psychopathology—both personal and political). 







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Retropost #1273 (19 de diciembre de 2006): ¿O sea y ese i be ese en es quéee?



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¿O sea y ese i b ese ene es quéeee?

Publicado en Blogs. com. José Ángel García Landa


¿Es un pájaro? ¿Es un meme? No, es el IBSN. Que inventamos gracias a fernand0 a principios de este año (cómo pasa el tiempo); pasó por avatares, hace días le perdí la pista y hoy veo que tiene nueva página en el sitio web de Jarfil. Así que me apresuro a re-registrar, cómo no, mi IBSN número 0-000-00000-1 para este blog.
En cuanto a este otro blog que es el mismo, tenía el 0-000-0000-37, pero vete a saber si lo tiene aún o no. Y vete a saber si es un blog o no, tenemos el morro tan fino ahora...
Y, bueno, ¡hasta estoy en la Wikipedia alemana! Otros han sido menos famosos.




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Retropost #1272 (19 de diciembre de 2006): Eragon

Eragon

Publicado en Cine. com. José Ángel García Landa

Harry Potter meets The Lord of the Rings. Malas reseñas tiene Eragon, y no le voy a subir el nivel. Me gusta este comentario que aparece en la Internet Movie Database: "The main character looks like a deer in head lights most of the time and the villains acts like cartoon stereotypes more than real characters". Pero el principal problema no son los actores, ni siquiera la dirección, sino una historia patéticamente simplista, un guión pobre y plano como... como Holanda, como Flatland, como si... ¿como si lo hubiese escrito un chaval de quince años? Pues eso. A Álvaro le gustó un montón, eso sí, a pesar de que comprime el libro y no lo sigue en múltiples detalles de los que irritan a los fans. Y en realidad es una película para preadolescentes; de ahí que la princesa y el chaval se mantengan todo el rato a una distancia más que prudente. Que ningún adulto vaya a verla, aviso, aunque los efectos especiales desde luego están bien hechos, jamás tanto dinero ni talento se desperdició en un guión tan pobriño. (Aunque tampoco se les salió la genialidad por las orejas a los guionistas de La Guerra de las Galaxias o el de El señor de los anillos, y ahí las tienes cosechando elogios. Y pasta, que es lo que importa). Pero Eragon... qué le vas a pedir a una película sobre dragones en la que Eragon no es un dragón sino un chico que encuentra un dragón. Aggg. Hasta Álvaro reconoce que ese punto clave de partida es patético. Claro que aún peor es Eldest, donde al parecer nadie es Eldest ni viene a cuento. Ya empezamos mal, con una voz en off resumiendo una lejana historia pasada, y una acción atropellada, como para avisarnos de que no nos va a importar nada de lo que le pase a ninguno. Yo creía que esto ya decían los manuales de guionista que no se puede hacer: bastante mejoraría la impresión inicial cortándole los cinco primeros minutos. En otra de aventuras para chavales, La princesa prometida, por lo menos le echaban ironía a estas narraciones, intercalando el abuelo leyendo la historia y los comentarios del niño: "Una de princesas, bah. Seguro que hay besitos". (Teníamos a los pequeños Ivo y Oscar embebidos, como si la pantalla les estuviese leyendo la mente). Y en Dragonheart también había cierta guasa con el tema del dragón. (Aunque allí ya era, como en Eragon, especie amenazada; de monstruo casi a protagonista. Los dragones ya no son lo que eran; si Beowulf levantara la cabeza...). Pero en fin, que aquí, ironía cero: mejor para adolescentes, claro. Problemo: se sufre una especie de déjà vu continuo al ver la historia pasar de un topicazo a otro sin la menor disculpa. Que nada, que le pregunten a Álvaro, que yo no puedo con ésta. Enhorabuena a Paolini por su demostración de que se puede hacer uno multimillonario y celebridad de las letras antes de los veinte, y luego pasar a la gran pantalla, sin genialidad alguna. Pero qué quieren, el mundo sigue necesitando dragones, y lecturas fáciles; el mundo necesita esta película. Pero ahora que ya tienen mi dinero, que venga San Jorge, por favor.



 


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