jueves, 24 de marzo de 2011

Superponiendo


Superponiendo, originally uploaded by JoseAngelGarciaLanda.
Igual, al pasar por la calle, no ves exactamente lo que piensas que ves.

El Pilar desde la plaza Santa Engracia

Sobre mundos paralelos


NATURE PODCAST: PARALLEL WORLDS


Habla Brian Greene de su libro Hidden Reality,
donde expone la tesis del multiverso basada en la teoría de cuerdas. Vuelve entre otras cosas la teoría del Eterno Retorno, cansinamente... pero ello no es prueba suficiente del Eterno Retorno.

La clave del asunto es, dice Greene, si los universos pueden influir de alguna manera unos con otros, de manera experimentalmente comprobable: si no, se trataría de una pura construcción matemática, un problema en la cabeza de alguien, o un pseudo-problema desde el punto de vista científico. La prueba que propone es la existencia de interferencias en la radiación de fondo, y también la investigación de variaciones en la energía procedente de la colisión de partículas—si desaparece energía, sería que ha pasado a esa "otra dimensión" de un universo paralelo. En los últimos diez años, dice, se han hecho no sólo progresos instrumentales haciéndose con aparatos de medición (el Gran Colisionador de Hadrones) sino también grandes avances teóricos en el desarrollo matemático de la teoría de cuerdas. Así que seguiremos escuchando la radiación de fondo...

Pero evidentemente la discusión matemática está aquí a un nivel que no va a producir claridad ni acuerdo ni entre los propios matemáticos, sino más bien una proliferación de teorías y escuelas sobre lo que es aceptable o no aceptable como modelo, cuánto menos a la hora de buscarle un correlato físico. Y las indicaciones experimentables que propone Greene son tan remotas e indirectas que podrían ser prueba de la teoría,

o de un deseo desmesurado de que se verifique... o quizá de un enchufe defectuoso en algún sitio.


George Ellis reseña este libro en Nature y concluye que es más teoría y especulación que hechos probados. De momento, seguiremos encerrados en nuestro universo único, que de hecho nos viene grande, y los demás, en la medida en que se nos alcanzan, estarán contenidos en éste—en teorías y en novelas de ciencia-ficción y de ficción-ciencia.

Recuerda esta discusión sobre el multiverso a la que se producía en el siglo XVII, cuando comenzaba a calar en las mentes ilustradas la idea de la enormidad del universo y la existencia de "otros mundos"—pienso en obras como las Conversaciones sobre la Pluralidad de los Mundos (1686) de Fontenelle. Siglos después, hemos aprendido bastante sobre la realidad de esos mundos—pero quizá la realidad más importante nos resistimos a admitirla: que son inhabitables para la humanidad y siempre lo serán, al margen de incursiones simbólicas o imaginarias.

Por cierto que habría que diferenciar la teoría de los mundos paralelos de Greene, o de Hawking, de otras especulaciones parecidas pero no tanto, o diferentes pero no tanto—otras teorías que parecen el alter ego de esta teoría del multiverso, clonadas en otra realidad alternativa. Abundar, abundan, los mundos paralelos y si no paralelos, al menos divergentes. Ahora estamos leyendo con los niños Luces del Norte (Northern Lights, 1995) el primer volumen de la saga de Philip Pullman His Dark Materials—el que se filmó en la película La Brújula Dorada.  El padre de la heroína Lyra, Lord Asriel, explica así su propósito de tender un puente entre las diversas realidades:

–¿Qué es ese otro universo?—le preguntó ella.
—Uno más de los innumerables billones de mundos paralelos. Hace siglos que las brujas tienen noticias de ellos, pero los primeros teólogos que demostraron su existencia de forma matemática fueron excomulgados hace cincuenta años o más. Pese a todo, es verdad; no hay forma posible de negarlo.
    "Pero nadie había considerado jamás la posibilidad de transitar de un universo a otro. Nos figurábamos que era una violación de las leyes fundamentales. Pues bien, estábamos equivocados; aprendimos a ver el mundo de arriba. Si la luz puede atravesarlo, ¿por qué no hemos de poder hacerlo nosotros? Pero tuvimos que aprenderlo, Lyra, de la misma manera que también tú has aprendido a usar el aletiómetro [la "brújula dorada"].
    "Ahora bien, este mundo, como otro universo cualquiera, es resultado de la posibilidad. Tomemos el ejemplo de una moneda: la arrojamos al vuelo y el resultado puede ser cara o cruz. Antes de que toque el suelo ignoramos de qué lado caerá. Si el lado es cara, significa que la posibilidad de que fuera cruz ha quedado eliminada. Pero hasta ese momento las posibilidades eran las mismas.
    "Sin embargo, en otro mundo podría ser cruz. Cuando ocurre tal cosa, los dos mundos se separan. Utilizo el ejemplo de arrojar una moneda para que resulte más claro. En realidad, estos fallos de lo posible ocurren al nivel de las partículas elementales, pero se producen de la misma manera: en un momento determinado son posibles varias cosas, un momento después ocurre una sola y las restantes dejan de ser posibles... salvo que hayan surgido otros mundos donde podrían serlo." (389)

Y de ahí pasa Lord Asriel a grandiosos planes de pasar de un mundo a otro y (es más) acabar con la Muerte y la Destrucción del Mundo. Está más claro quizá en este ejemplo que los deseos de materializar otros mundos u otras alternativas realizadas es (antes que una estructura posible de la realidad) ante todo un sueño característicamente humano, de corregir la vida como es— ligado a la frustración por la mortalidad y del paso irremediable del tiempo, y por las elecciones y opciones que quedan atrás, sin realizarse en ningún mundo que no sea un mundo inventado. Mundos alternativos hay muchos en la ficción, no sólo en Ada  de Nabokov—y de hecho es en ese sentido en el que nuestra realidad es inmediatamente un multiverso; hay muchas ficciones, pero están en ésta. Aparte, cada cual vive en su mundo particular, imperfectamente coincidente con el de otras personas. Y los mundos generados por los matemáticos son especialmente inhabitables para los demás.


 
 
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García Landa, José Angel. "Unamuno apocalíptico: La entropía terminal, el multiverso, y la perspectiva dominante de la divinidad." In García Landa, Vanity Fea 15 Jan. 2025.*

         https://vanityfea.blogspot.com/2025/01/unamuno-apocaliptico-la-entropia.html

         2025

miércoles, 23 de marzo de 2011

El Hombre del Paraguas Amarillo

Álvaro in Transition.

Siguiendo a Tolkien


El libro favorito, originally uploaded by JoseAngelGarciaLanda.

Hoy hemos ido con Ivo a su primera lección en la Universidad: en el Aula Magna de Filosofía, para hacerle buena impresión, con una conferencia sobre su adorado Tolkien. Ivo ha disfrutado de lo lindo, sobre todo visto que la conferencia estaba presidida por una figura de Gandalf con su bastón iluminado. Era en el marco de los X Encuentros sobre Tolkien, de la Sociedad Tolkien local.

Daba una conferencia Fernando Cid Lucas, sobre la fortuna de Tolkien en el mundo académico y su trabajo como filólogo; y ha estado muy amena e interesante, con un coloquio animado al final. Varios tenían allí la impresión de que a Tolkien le ha perjudicado en el ámbito académico, a pesar de la calidad de sus trabajos, el haberse convertido en un fenómeno de "literatura popular". Yo he defendido que si bien puede ser el caso en ciertos ámbitos, también sucede al revés: que el éxito de Tolkien como novelista ha llamado la atención sobre sus trabajos filológicos a mucha gente, mientras que otros muchos filólogos con trabajos igualmente meritorios yacen en el olvido más absoluto de las estanterías, para nunca resucitar.

Bueno, aunque he intentado demostrar que yo sí conocía un poquito (poquito) la obra crítica de Tolkien, no sé si los he convencido de la no indiferencia de la Academia a Tolkien-- visto que de nuestros muchos profesores de filología inglesa y más alumnos todavía, me parece que era yo el único representante allí asistente, o casi. Que hay muchos libros en el mundo, y algunos muy gordos... Por otra parte, les he dicho, la gente tiende a hiperespecializarse en su ámbito, y de lo demás conocemos poco o menos que poco, aunque sea supuestamente nuestra disciplina.

Bueno, pues a Ivo el conferenciante le ha firmado un libro editado por él, titulado Quince caminos para seguir a Tolkien. "Yo voy a seguirlos todos", comenta Ivo a la salida. No cabe duda de que es un optimista.



Sale el último libro




 

Último de momento, o quizá el último último. Ya hace tiempo que me parece que nunca más volveré a publicar nada en forma de libro,  y sin embargo siguen goteando los volúmenes impresos; hoy nos ha llegado de la editorial Reichenberger el último libro ("último" o "no último") en el que colaboro con mi señora esposa. Este es el que editó Beatriz junto con Micaela Muñoz y Marta Conejero, Con/Texts of Persuasion; mi capítulo es el último; va sobre teoría crítica y tiene el curioso título de "Crítica acrítica, crítica crítica". En su versión española, digo: en este libro aparece en inglés, como "Acritical Criticism, Critical Criticism: Critical Interaction, Reframing, and Topsight".

Estuve en un trís no sólo de escribir un capítulo, sino también de aparecer de reclamo publicitario en la portada; ésta es la foto que le propusimos a la editorial para la cubierta del libro, pero por fin eligieron otra. Para Los Caminos de la Lengua no me consultaron siquiera, aunque también saldrían ideas.

También me ha enviado amablemente su editor esta edición española de La Filosofía del Presente de George Herbert Mead: resultó que descubrimos que los dos estábamos trabajando en la traducción del mismo libro. (Que por cierto recomiendo a todos los interesados en el cruce entre la filosofía del tiempo, la consciencia y la nueva física—increíble casi que hubiese alguien trabajando en el cruce de caminos este complejo de cosas en los años 20). Mi propia traducción, en la que aún faltan por añadir los ensayos suplementarios, está en esta página.








La casa donde yo vivía


En la calle Marcial, hace muchos, muchos años. Que están cerca en el recuerdo, at my back.

Y Marcial dijo: "Poder disfrutar de los recuerdos de la vida es vivir dos veces."

 

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martes, 22 de marzo de 2011

Nuevos fajos 2


Nuevos fajos 2, originally uploaded by JoseAngelGarciaLanda.

Homenaje a Don Ángel

Hoy hay una jornada de recuerdo y homenaje a mi padre organizada por el Ayuntamiento y la escuela de Biescas.



Aquí sale mi padre hacia 1970, con una de las numerosas promociones de chavales de la escuela de Biescas que pasaron por sus clases, entre los años cincuenta y los noventa. Creo que yo soy (era) uno de los de la fila de delante.

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El la web de Biescas (del 22 de marzo) aparece la noticia de la jornada; también en Europa Press y en el Diario del Alto Aragón lo anunciaron.

En esta noticia de Europa Press aparece él en una foto en lo suyo—enseñándonos a esquiar. Y hoy salía esta noticia en el
Heraldo de Huesca:





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Pues en Biescas estuvimos, y fue un acto muy sentido y conmovedor. Estaba el salón de actos lleno a rebosar, con gente de Biescas y de otros pueblos, pues por la escuela de mi padre pasaron la mayoría de los habitantes del Valle de Tena. Le dieron a mi madre una placa de recuerdo a mi padre como maestro y un ramo de flores que le llevó mi ahijadica Lucía. Y hubo aplausos y un vino al final, donde puede hablar con viejos amigos que veo raramente, y también con gente que no conocía yo pero que sí que conocían a mi padre, y todos lo recordaban con cariño y admiración. Hacía poco que había sido el pregonero de las fiestas de Biescas.

Sus antiguos compañeros de la escuela habían hecho un video entrevistando a gente del pueblo y del valle, donde recordaban cómo era mi padre, su carácter especial, altruista y dedicado, su vocación de enseñar y ayudar y conciliar conflictos donde los hubiese, la manera en que se salía de su camino para solucionar los problemas que él veía, y cómo conseguía aunar las voluntades de la gente para hacer pueblo entre todos y para buscar soluciones donde cada cual aportase algo... Y hubo momentos de llorar recordándolo y viendo el aprecio que todos le tenían—a poca gente se nos recordará así, desde luego... Y también hubo risas con las salidas que tenía la gente, sus antiguos alumnos rebeldes que ahora lo recordaban con agradecimiento—uno que acabó de socorrista, y le decía mi padre: "Ves cómo  por fin acabaste ayudando a los demás en lugar de fastidiar", y se reía. Sus viejos colegas del pueblo recordaban su empeño en sacar adelante proyectos que mejorasen el pueblo: que si la piscina, que si el centro de mayores, y su manera de convencerles para que colaborasen para evitar conflictos, cuando fue juez de paz. Y su vida en el pueblo día a día, hablando con todos, interesándose por sus problemas, buscando ayudar, siempre dando ejemplo, que es como él entendió su profesión y su vida. 

El vídeo, en menos de media hora, dio para mucho: risas, lloros y recuerdos agradables. Fernando Gracia, el director, y uno de los autores, hizo además de maestro de ceremonias con sencillez y soltura; comenzó recitándonos el abecedario (que tanta ocupación le dio a mi padre, por cierto, con sus métodos para enseñar a leer), y a cada letra le atribuyó una cualidad que tenía mi padre: todas buenas, y a veces muchas salían en cada letra. Lo bueno es que además de ser ingenioso y divertido, era todo verdad. Nos puso muy alto el listón, mi padre—pero Fernando y sus amigos han sabido demostrar que no era tan incomprendido como parecía a veces, sino que mucha gente le apreciaba, ayudaba y apoyaba. Y que de bien nacidos es ser agradecidos. Fue quizá uno de los momentos más conmovedores, y que mejor retrataron a papá, cuando sus colegas en la escuela, los demás maestros, dijeron que habían tenido en él no sólo a un excelente compañero y amigo, sino también a un maestro también para ellos.

La jornada había empezado en las pistas de esquí, a donde habían subido los chavales de la escuela con sus maestros para pasar un día de juegos en la nieve, de concursos y de esquí. Subió con ellos mi tío Agustín (que por cierto abría y cerraba las entrevistas del vídeo) y me contó lo bien que lo habían pasado allí los chavales y lo bien que esquiaba esta generación. Mi padre y él empezaron a esquiar subiendo a los montes andando, y aserrando un árbol para hacerse los esquís, eran otros tiempos desde luego.  

Todos recuerdan a mi padre, además de como una persona muy sociable y atenta a los demás, como alguien que también se encontraba a sí mismo y feliz subiendo solo a un monte, o yéndose a esquiar. En recuerdo de lo que hizo por promocionar este deporte, cantaron al final los niños la canción de los esquiadores de Panticosa, que yo aún recordaba perfectamente, de cuando estuve en la Operación Aguilucho hace... pues eso, cuarenta años. Lo recordamos como un momento feliz más de la vida de mi padre, que fue una vida feliz y ejemplar.

Cuando amanece, y huyen las estrellas
Y en Panticosa empieza a clarear
La vista al frente, al hombro los esquíes
A Selva Verde nos vamos a esquiar
Vámonos ya, que el día nace
Y el blanco manto solo está
Y si no vamos a poblarlo, muy solitario quedará
Y si no vamos a poblarlo, muy solitario quedará


Desde Petrosos cantamos tu grandeza
Valle de Tena tendido a nuestros pies
Y la gran mole de Peña Telera
Su blanco manto nos brinda por doquier
Y al descender por la pendiente
Ligeros vuelan los esquís
Y mientras bajo voy pensando que en Panticosa soy feliz
Y mientras bajo voy pensando que en Panticosa soy feliz


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Tasting the Original Apple

Impresión de realidad

 

El libro Sobre la realidad, de Xavier Zubiri, se publica a partir de unas lecciones impartidas por el autor en 1966. Explica el editor José A. Martínez en su introducción cómo

"en sus dos grandes obras creadoras realiza Zubiri una doble y formidable liberación: la del concepto de realidad de su ascripción a la sustancia y la del inteligir de su primordial función de juzgar. En efecto, sostiene Zubiri, en Sobre la esencia, que las cosas reales no son sustancias ni sujetos sustanciales, sino sustantividades o sistemas sustantivos, y, en Inteligencia sentiente, que el acto primario y formal de la intelección no es el idear o juzgar, sino el tener impresión de las cosas mediante la aprehensión primordial de realidad: un único acto elemental, exclusivo y radical de la inteligencia que, por lo que tiene de impresión, es sentiente y, por lo que tiene de realidad, es intelectivo." (ii)

Naturalmente se sitúa Zubiri en la línea de diversos idealistas y fenomenólogos... y también en la de otros coetáneos estructuralistas y estructuralizantes. Por ejemplo, compárense con las tesis de Zubiri sobre el conocimiento las observaciones de Kenneth Burke sobre las pantallas terminológicas. O la teoría de los marcos de Goffman: ya expliqué en este artículo sobre la realidad como expectativa autocumplida de qué manera nuestra sensación de la realidad, la organización misma de nuestra percepción tanto del mundo externo como del mundo interno, no es "pura sensación", sino que está mediatizada por esquemas de representación y por relaciones semióticas importadas de actos cognitivos anteriores (y así más que conocer, reconocemos). Las mismas reflexiones podrían remontarse hasta la teoría de las ideas de Platón, y su tesis de que vivimos en un mundo de representaciones.  Por cierto, a este respecto—una cita interesante de las Leyes de Platón, una que viene a erigirse en precedente de todas las teorías dramatísticas de la realidad—las de Goffman, las de Burke, o las de Shakespeare. El legislador de la república ideal de Platón, tras expulsar a los poetas y dramaturgos de la ciudad, justifica así su medida:

"también nosotros, en la medida de nuestras capacidades, somos dramaturgos, y nuestro drama es el mejor y el más noble, porque la totalidad de nuestro Estado es una imitación de la vida mejor y más noble, lo cual afirmamos que es efectivamente la verdad misma del drama. Vosotros sois poetas y nosotros somos poetas . . . rivales y antagonistas en el más noble de los dramas."

Pero derivo. A lo que iba es a que la realidad no está previamente constituida, sino que hay que constituirla mediante un acto de intelección que no es puramente receptivo, sino también proyectivo, una intervención en lo real, una ordenación del mundo en el acto de percibirlo, o una proyección cuasi cinematográfica que va de la mente al mundo—como en los viejos tratados de óptica que mostraban rayos saliendo de los ojos y proyectando el campo visual desde el cerebro.

La neurología moderna conviene en parte (todavía le falta desarrollo) en este planteamiento, pues muestra cómo gran parte de la actividad cerebral está "fuera de línea" o desconectada—y consiste en la comunicación del cerebro consigo mismo, no con los sentidos. Los circuitos cerebrales que crean la impresión de realidad que recibimos son muy complejos, y en absoluto pueden reducirse a una mera decodificación de las señales que envían los sentidos—hay mucha circulación por recónditas áreas del cerebro de desarrollo "reciente", regiones corticales muy separadas de las regiones sensoriales más centrales o más primitivas o reptilianas.

En un par de notas sobre un libro de neurología, Cajal and Consciousness, planteaba yo el entronque de esta teoría de la proyección a nivel cerebral, con otras nociones más clásicas de la hermenéutica y la fenomenología—la interacción entre el sujeto de la percepción y el objeto percibido (ver "Más consciencia" y también "Interacción internalizada: El desarrollo especular del lenguaje y del orden simbólico"). Así, las neuronas espejo

"Son un sistema neurológico que abre un camino para relacionar, en términos biológicos y evolucionarios, reflexividad e interacción. Y que permiten concebir un punto de contacto entre neurología, lingüistica y esas reflexiones sobre fenomenología que tanto han enfatizado la relación entre yo y otro (la teoría de la mirada de Sartre, la teoría de la alteridad de los otros como sujetos y no objetos en Merleau-Ponty, o las reflexiones sobre soi-même comme un autre de Ricoeur). Casi nada, ¿verdad? Bien, pues tanto Ramachandran como Arbib dan un papel crucial a este sistema neurológico en la génesis de la autoconsciencia."

O bien, también, autocitándome/citándolos:

"siguiendo la teoría de la retroalimentación cortical - tálamo-cortical, los sistemas sensoriales primarios han de evolucionar si no sólo han de procesar el input de los sentidos, sino proyectarlo a un sistema de monitorización o interacción más evolucionado, y, aún más, recibir el feedback de este sistema y volver a reenviar quizá varias veces las señales modificadas."

En fin, con toda esta línea de pensamiento viene a entroncar (sin saberlo, creo) la teoría de Zubiri sobre la realidad, abstracción hecha de sus disquisiciones o pseudosoluciones teológicas. Cito del final del libro,

"No hay un mundo propio de los sentido, un mundo sensible, y un mundo propio de la inteligencia, el mundo inteligible; no hay sino un solo mundo real. Esta mismidad del objeto sentido y del inteligido envuelve innegablemente para ser aprehendido en su mismidad alguna unidad en el acto aprehansor mismo. Esta unidad consistiría en que ambos actos, el sensible y el intelectivo, son conocimientos, son actos cognoscitivos. El intelectivo es cognoscitivo porque conoce y juzga lo que los sentidos aprehenden, y el acto de sentir es también un conocimiento intuitivo, una gnosis. Son dos modos de conocimiento. En su virtud, el propio Aristóteles atribuyó a veces caracteres noéticos al sentir." (Zubiri, 256)

Y remite también Zubiri a Kant y Husserl, pero quiere ir más allá, arguyendo que "inteligir no es formalmente idear, sino aprehender las cosas como realidad"—en nuestra misma aprehensión de la realidad está ya el momento cognoscitivo que une sensibilidad e inteligencia, y no viene dado por la unidad del objeto, sino por el acto de conocer como "inteligencia sentiente". Aunque el sentir es a determinados niveles más "animal" y primario, admite Zubiri, esto no obsta para su argumentación:

"Hay, pues, un sentir puro, esto es, un sentir que no es intelectivo, que para nada necesita del momento intelectivo de versión a la realidad. Pero la recíproca no es cierta. Toda aprehensión de la realidad lo es precisamente por vía impresiva; la inteligencia no tiene acceso a la realidad más que impresivamente [compárese esto con la proyección mental del objeto conocido en el acto de la percepción, a la que aludíamos antes - JAGL]. Y el momento de versión a la realidad es intrínseco y formalmente un momento intelectivo, sólo por esto es por lo que existe una impresión de realidad en los sentidos. En cierto nivel humano, cuando faltan las respuestas adecuadas al estímulo, el hombre se hace cargo de la situación real, esto es, siente la realidad o, lo que es lo mismo, intelige sentientemente lo real. En este nivel no hay dos actos: uno, de sentir, y otro, de inteligir, sino un solo acto para un mismo "objeto": la formalidad de realidad. Inteligencia sentiente expresa, no la subordinación de lo inteligible a lo sensible ni tan sólo la unidad del objeto, sino la estricta unidad numérica del acto aprehensor de la formalidad de realidad. La inteligencia humana, en tanto que inteligencia en su acto formal y propio (la aprehensión de realidad), está constituida y unitariamente inmersa en el acto del puro sentir; y el sentir, en su nivel no-puro, está formalmente constituido por un momento intelectivo. Trátase, pues, de la unidad de un solo acto de intelección sentiente. No es una unidad objetiva, sino una unidad subjetiva del acto en cuanto acto. La inteligencia aprehende la realidad sintiéndola, así como la sensibilidad humana siente intelectivamente. La inteligencia no "ve" la realidad impasiblemente, sino impresivamente. La inteligencia humana está en la realidad no comprensiva, sino impresivamente." (Zubiri, 257-58)


Así se superaría el dualismo aristotélico (como hace a su manera Husserl con la reducción fenomenológica, que no veo tan diferente del planteamiento de Zubiri). En cualquier caso, Zubiri propone que esta unidad estructural de sentir e inteligir es propiamente humana, y que su adecuada comprensión es algo "decisivo en el problema del hombre entero) no sólo en su aspecto intelectivo) y en especial en el problema de todos sus conocimientos, inclusive los científicos y los filosóficos." (259)

Habrá que buscar la comprensión de esta unidad estructural de sensibilidad y conocimiento en la peculiaridad del simbolismo humano—en las características únicas del ser humano como animal simbólico. Mark Turner formula algunas propuestas interesantes al respecto en "The Scope of Human Thought". Y sobre ciertas conexiones entre estos planteamientos cognitivos y el papel del lenguaje en esta modalidad de cognición típicamente humana puede leerse mi nota sobre "La caverna del cerebro: el lenguaje como realidad virtual".

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Zubiri, Xavier. Sobre la realidad. (Grandes pensadores españoles). Barcelona: Planeta DeAgostini, 2011.

Ver también:

 

García Landa, José Angel. "'Lo mismo despiertos, que soñando': Hobbes sobre la virtualidad de lo real." In García Landa, Vanity Fea 11 August 2015.*

         http://vanityfea.blogspot.com.es/2015/08/hobbes-sobre-la-virtualidad-de-lo-real.html

         2015

 
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Nuevos modelos de cagada

Esto está yendo a más. Los nuevos modelos de cagada ya habían hecho su aparición antes, pero creo que podemos decir que es esta semana cuando han tomado la calle, definitivamente. Bueno, la calle, los bancos, los coches... y que ande con cuidado el personal, porque si no acabará cagado.

Las nuevas cagadas aparecen a veces aisladas, pero con mucha frecuencia acumuladas en chaparrón. Son amplias y generosas, de color verde claro / amarillento, de textura granulosa con tendencia al líquido pastoso. Salpican, caen con energía, y se extienden de tal manera que bien pueden cubrir todo un capó o un parabrisas a manchones. No sé aún si además son corrosivas. Pero son pruebas de un sistema digestivo potente, vigoroso y decidido, y de una afición incontrolable a cagar en grupo.

No sé si atribuirlo a una epidemia de diarrea entre las palomas. Pero mucho me sospecho que las responsables son realmente de importación recientea saber, las cotorras que poco a poco han proliferado en Zaragoza y están cotorreando en todos los árboles, construyendo además unos nidos bien voluminosos.  Anden con cuidado, y no miren para arriba. Además, hablan—y no sé si harán comentarios sobre su puntería.



 
 
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lunes, 21 de marzo de 2011

Corrupción en la Universidad

 

Corrupción en la Universidad es un libro de José Penalva Buitrago. Me pasa Fer el enlace, y cito de su autopresentación en Criteria:


"Corrupción en la Universidad" es el relato de un profesor universitario [José Penalva Buitrago] que ha decidido romper la ley del silencio. Como su caso hay cientos. Pero este es el primero que sale a la luz pública [Aquí habría que matizar, claro...]

La Universidad, como algunas otras instituciones, goza de una suerte de respetabilidad que no es sino una efectiva cortina de humo. Tras ella se esconden numerosos casos de corrupción y endogamia que ni mucho menos son marginales. Es una guerra sucia en todas las instancias entre profesores, doctores, catedráticos, etc., que luchan por mantener su campo de influencia, su particular parcela de poder. Todo ello, a costa de los alumnos y de los contribuyentes, que con sus impuestos sostienen un imperio de ineficacia y nepotismo.

«Por desgracia, -escribe Alejo Vidal-Quadras en el prólogo- las cosas demasiado horribles también suceden y la historia desarrollada en Corrupción en la Universidad así lo demuestra para nuestra vergüenza colectiva. […] Como en tantos otros puntos débiles de nuestro sistema institucional, cultural y económico, las desgracias presentes tienen a sus espaldas una larga historia de errores de planteamiento, de dogmatismos ideológicos y de políticas de vuelo corto. Hemos construido un mundo universitario fuertemente politizado, teñido de localismo y rígidamente funcionarial. […] Es imprescindible una reforma radical en este ámbito porque el grado de deterioro es tan alto que horrores como los expuestos en Corrupción en la Universidad, lejos de ser una ficción de novela negra, constituyen la realidad cotidiana de no pocos departamentos universitarios españoles».


Algo parecido comentaba yo hace ya unos años en un artículo sobre endogamia y corrupción.

El epígrafe del libro es memorable:

A mis enemigos,
los únicos que nunca me han fallado.


Como algunos episodios de esta historia me suenan familiares, iré citando algún pasaje interesante o "divertido". Por ejemplo, éste de la presentación:

"el problema más grave que tiene planteado España hoy es el ocultamiento de la realidad y la connivencia académica ante la mentira. El motor de la connivencia académica, y el consiguiente ocultamiento de realidad y fabricación de mitologías varias: la endogamia universitaria. La endogamia, en suma, se ha instaurado como un cáncer en la universidad española, en general, y en los departamentos de pedagogía, en particular. El motor que genera su metástasis es una forma de agresión contra el 'intruso' o 'candidato-no-oficial' o 'candidato-sin-padrino', etcétera. Una agresión de forma piramidal y laberíntica, pero agresión. (...) Y el caso que se trata en este libro reúne un altísimo número de rasgos esenciales de esta realidad. El caso que ofrece este libro se refiere a la experiencia ocurrida a un profesor cualquier en una universidad pública española cualquiera. Es un caso particular en el mapa general de España." (26)


 
 
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Guía de supervivencia en Plutón



Redactada mentalmente por Oscar, en uno de sus riffs fumaos:

Esta es una guía para sobrevivir en el planeta Plutón. Son consejos útiles.

1. Plutón no es un planeta.

2. En Plutón puedes sobrevivir comiendo castores.

3. Si no te has llevado el castor tú, no tienes nada que hacer.

4. Se puede pedir socorro haciendo teléfonos con chocolate. 1) Prepara el teléfono. 2) Échale chocolate por encima.

5. Hay arañas gigantes. Cómo matar a una araña con tus gafas de sol: 1) Ponte las gafas. 2) Saca la pistola. 3) Mata a la araña.

6. Cómo huir del planeta construyendo una nave espacial: 1) Encarga las piezas. 2) Encarga el manual de instrucciones de montaje. 3) Sigue las instrucciones del manual.

7. Si necesitas sobrevivir en Plutón, es importante hacerse con una buena guía de supervivencia. Esta no sirve.

8. Pero si estás leyendo esta guía, es que no tienes muchas probabilidades de ir a Plutón, así que igual da.



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PS: Vaya, veo que esta historia la han ido reelaborando Ivo y Oscar, y la han utilizado para estrenar un nuevo blog que acaban de abrise ellos solitos. Se titula Nuestras Incompetencias. Así que allí puede leerse la nueva versión o versión original de la Guía para sobrevivir en Plutón.

 
 
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La difícil retrotracción

Recibimos este mensaje del Director del departamento, sobre las complicadas consecuencias de la sentencia judicial que nos dio la razón en el contencioso del Máster:

Estimados Beatriz y José Ángel: Hemos consultado tanto con la Secretaría de la Facultad de Filosofía y Letras como con la Unidad de Planificación del POD sobre cómo actualizar el histórico de SIGMA, para reflejar los cambios en la asignación docente de cursos anteriores al actual en el Máster de Estudios Textuales... a raiz de la ejecución definitiva de la sentencia del contencioso-administrativo sobre las asignaturas en litigio. Ambos órganos de la Universidad coinciden en señalar que es cierto que SIGMA toma los datos de forma automática de ODILE, pero que luego son los Centros los que extraen datos de SIGMA para preparar las actas de calificación de asignaturas. En el caso que nos ocupa, hay actas firmadas por la Profesora Secretaria de la Facultad, aparte de por los profesores del Departamento Nadal, Herrero y García Mainar; está claro que en el contexto actual esos actos administrativos de firma de actas oficiales fueron erróneos y contrarios a derecho. Por ello, estimo que, si para modificar adecuadamente el histórico de SIGMA lo que queréis es que las actas de calificación de las asignaturas figuren a vuestro nombre, os pongáis en contacto con el Decanato de la Facultad de Filosofía y Letras, o bien con su Administradora, ya que es el Centro el que no ve claro modificar el histórico de SIGMA sin afectar a las actas. Como comprenderéis, la resolución de vuestra petición sobre el histórico de SIGMA se escapa a las competencias del Departamento dada la naturaleza de los documentos y actos administrativos concernidos. Sobre el resto de peticiones, os puedo comunicar que ya se han efectuado los cambios pertinentes sobre aspectos en los que tiene competencia el Departamento (http://titulaciones.unizar.es/est-text-cult-leng-ing/profesorado.html, web del Departamento).
Un cordial saludo,
EL DIRECTOR DEL DPTO.
Ignacio Guillén Galve


(Le hemos pedido, por tanto, al Decano, que se encargue de ordenar la corrección de guías y actas de años pasados, en cumplimiento de la sentencia del Juez—ya que parece que del Vicerrector no ha salido llevar hasta allí el cumplimiento de la sentencia, sino sólo comunicar al juzgado "que ya estaba cumplida". Y es que es muy fácil hacer mal y deprisa, pero más difícil retrotraer lo hecho).

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El Decano nos comunica que no hay precedentes de corrección retroactiva como la que pedimos, así que nos pide que especifiquemos exactamente lo que debe hacerse.  Y le enviamos por tanto estas peticiones:

Destinatario: Sr. Decano de la Facultad de Filosofía y Letras
Remitentes: Dres. José Ángel García Landa y Beatriz Penas Ibáñez, Dpto. de Filología Inglesa y Alemana, Facultad de Filosofía y Letras
Asunto: Actualización datos
Fecha: 31 de marzo de 2011

Sr Decano:

A resultas de lo dispuesto en el Auto Judicial de 19 de noviembre de 2010 relativo a la ordenación docente del Máster de Estudios Textuales y Culturales en Lengua Inglesa, así como de la Orden del Rector de 14 de diciembre de 2010 por la que se dan instrucciones para el cumplimiento de dicho Auto, se ha efectuado en parte la retrotracción del procedimiento administrativo a partir del año académico 2007-2008. Es decir, se ha efectuado la asignación de la docencia de las asignaturas "La Representación" (al Dr. García Landa) y "Alternativas al Canon" (a la Dra. Penas Ibáñez) tal como consta en las fichas docentes en soporte papel que hemos firmado y cuya copia se halla en el Departamento de Filología Inglesa y Alemana.

Sin embargo, hay todavía datos no actualizados en diferentes ámbitos.

1) Dado que la aplicación Sigma sólo refleja esta asignación en el presente curso 2010-2011, solicitamos que esta asignación se refleje también en la plataforma Sigma para los cursos 2007-2008, 2008-2009, y 2009-2010. En la plataforma Odile, a la que no tenemos acceso como profesores, deberá constar asimismo la asignación docente ordenada por el Juez y aprobada por Consejo de departamento (de fecha 23/12/2010).  Solicitamos que el histórico de Sigma y Odile refleje los datos de ordenación docente de todos los cursos mencionados tal y como figuran en nuestras fichas docentes en papel actualizadas según mandato del Rector.

2) Solicitamos asimismo firmar las actas de dichas asignaturas para los años 2007-2008, 2008-2009, y 2009-2010 (actualmente aparecen firmadas por otros profesores).

3) Por otra parte, dado que los datos que aparecen en las guías docentes de los estudios de este máster siguen sin actualizar con nuestros nombres, en las páginas
http://titulaciones.unizar.es/asignaturas/60705/infor_basica.html
http://titulaciones.unizar.es/asignaturas/60707/infor_basica.html
—solicitamos que se den instrucciones para su actualización, habida cuenta que contienen información errónea sobre una titulación dependiente de la Facultad. Hacemos constar que tanto la Coordinadora del Máster como el Director del Departamento nos ha comunicado que se declaran incompetentes para actualizar estos datos.

4) Nosotros mismos podríamos actualizar esta información en cuanto se nos faciliten las claves personales de acceso informático a las guías docentes, que hemos pedido a la Coordinadora y no se nos han facilitado. Solicitamos que se nos comuniquen estas claves como a los demás profesores de másteres de esta Facultad.

Zaragoza, 31 de marzo de 2011

Beatriz Penas Ibáñez                  José Angel García Landa




El Ojo que nos Vigila

Alberto de pequeño, en vídeo casero.

domingo, 20 de marzo de 2011

Tres primos de exploración

Riofrío

 

Riofrío es un libro de Santiago Muñoz Machado, abogado y profesor de derecho, sobre el juez Garzón—a cuenta de un largo proceso en el que Garzón intentó empapelar a la una serie de inversores que iban desde Berlusconi hasta Miguel Durán, en un macroproceso pésimamente instruido, pero muy bien filtrado a la prensa, que duró casi diez años, y en el que el autor actuó como abogado defensor de los encausados. Al final, después de todo el aparato mediático filtrado por el juez, los argumentos de la Fiscalía y el proceso de instrucción resultaron irrelevantes, si no delictivos—y todos los acusados fueron absueltos tras diez años de pena "de banquillo". A continuación se puso una denuncia a Garzón por prevaricación y otros delitos.

Había oído hablar de este libro, que pretende pasar por "novela de no ficción" o roman à clef, y me interesó leerlo. Y ciertamente parece desprenderse del relato una actuación en la línea de otras que tienen a Garzón ahora mismo ante el banquillo: y surge la figura de un juez ególatra, arbitrario, interesado, manipulador, obcecado y redentorista, con un alto concepto de sí mismo que parece bastante injustificado. Concluye el autor que el proceso Garzón es una piedra de toque: si no resulta condenado y apartado de la carrera judicial, será que no hay en España más que una ficción de estado de derecho, y que la justicia está totalmente supeditada a oscuras maniobras e intereses políticos. Muñoz Machado mismo fue uno de los acusados en el juicio, además de defendido y defensor: aquí está su autorretrato, en la figura de "el Profesor" que al final resulta ser una misma persona con el abogado narrador:


"escogí para la prueba a uno de mis defendidos que era con el que más, y con menos fundamento, se estaba cebando el juez. Se trataba de un profesor de Derecho y abogado prestigioso que había sido cogido en aquella trampa sin que nos explicáramos la razón, que no se deducía, desde luego, de nada de lo actuado en la instrucción. En las largas y penosas conversaciones que mantuve aquellos años con él, me asombraba su serenidad y firmeza frente a la adversidad. Nunca faltó a sus clases diarias ni durante la instrucción ni durante el juicio, ni dejó de dictar conferencias por todas partes, ni de asistir a jornadas ni congresos, ni de escribir artículo y libros de su especialidad. Ni siquiera le hacían resentirse lo más mínimo las fabulaciones que se habían levantado contra su persona. Los más proclives a la envidia no podían disimular a hurtadillas cierto regocijo por lo que estaba ocurriendo. Mi estimado profesor sufrió lo indecible por las tibias respuestas de algunos colegas y las dudas sobre su conducta que, a sus espaldas, llegaron a exponerse según pudo saber en los cenáculos de la Villa y Corte, que es extraordinariamente pequeña si de guardar secretos se trata. Pero nunca contestó de ninguna manera que estudiando, escribiendo y trabajando." (52)

Y ahora contesta además con este libro, que tiene un tono de ajuste de cuentas con Garzón, a quien retrata al final leyéndolo y a la espera de su propio Juicio Final.

Repetidamente manifiesta el autor su fe en la honorabilidad de los jueces (en general) y en la fiabilidad del Derecho, y de los mecanismos y procedimientos del sistema judicial (aunque sí observa que en la fase instrucción de procesos están insuficientemente garantizados los derechos de los acusados si se topan con un juez arbitrario).  


Bien, pues a pesar de ese relato, lo que se desprende del deprimente relato del proceso es para mí todo lo contrario: la ineficacia total y absoluta del sistema judicial, la monstruosa inoperancia de un procedimiento que puede ser infiltrado a cada paso por intereses espurios, sin capacidad de reacción ni de intervención de nadie, pues todos están agazapados detrás de un procedimiento que parece pensado para permitirles echar balones fuera, y rodar hasta el infinito como una kafkiana Oficina de las Circunlocuciones, acumulando legajos y toneladas de expedientes que nadie lee pero todo el mundo hace circular. El procedimiento judicial, supuesto garante de objetividad, es en realidad una máquina de creación de una realidad alternativa, en la que sólo pueden navegar quienes tengan tiempo o dinero para ello. Su misma estructura es una máquina de generar desigualdades, arbitrariedades manipulables por los mandarines expertos, y cegueras selectivas entre los aliados en intereses. Como digo, nada de esto es lo que pretende transmitir el autor, pero es lo que se transmite de una visión interna a cualquier proceso de éstos que duran años. Como este otro, por ejemplo.  Yo también tengo mi propio "Riofrío", publicado por capítulos, a cuenta del proceso de varios años en torno al examen de cátedra que me suspendieron.

El relato de Muñoz Machado es interesante en lo que tiene de revelación (semiinconsciente, como digo) de las cárceles de papel que genera no sólo el sistema judicial, sino también las estratagemas de magnates y mangantes para trabajar al límite de la legalidad, donde ésta se vuelve interpretable y por tanto los jueces fácilmente torcibles por razones espurias. Como novela no vale nada, está escrito el libro de manera torpe y confusa, con nula generación de suspense argumental, y con torpes intentos locales de introducción de anécdotas o personajes pintorescos. Tampoco es especialmente fino ni lúcido en tanto que ensayo sobre el sistema judicial o la jurisprudencia. No se lo lea nadie intentando sacar de aquí otra cosa que un retrato detallado de las detestables maneras de Garzón, vistas desde el banquillo.

"Las conductas de este tipo, si se toleran, acaban generando otras iguales y multiplicándose a toda velocidad, y concluyen en un quebranto irreparable de instituciones esenciales. La convivencia deja de estar regida por el Derecho y se convierte en un cuerpo a cuerpo en el que nadie gana al final, porque no hay un solo valor constitucional que pueda sobrevivir en medio de semejante refriega" (201).

Como digo, malo sería que el sistema se malease, pues bastante malo es ya—más apto para corros de mandarines intrigantes, o de escolásticos miopes, que para producir nada que pueda parecerse a la justicia. El arte de la justicia es tratar a todos por igual, pero todos no son iguales, y cada caso es diferente. Hay que hacer caer el caso concreto bajo el caso abstracto contemplado por la ley, pero entre la particularidad del caso y la generalidad de la ley hay un amplio espacio de maniobras, espacio en el que a menudo resultan indistinguibles la incompetencia de un juez, su mala fe o interés, o sus nociones sobre cuánto hay que afinar a la hora de aplicar las normas. Proporcionen un caso con un mínimo de criterios dispares contemplables, y el resultado del peritaje judicial viene a ser como el de echar una moneda a cara o cruz, ni mejor ni peor. Y si el juicio se anula o se repite o se recurre, el resultado del segundo juicio respecto del primero viene a ser como volver a echar la moneda al aire. Así de mal está el tema.

A veces es cierto que a Muñoz Machado le asalta la duda sobre si efectivamente vivimos en la selva, disfrazada de Estado de Derecho, por ejemplo cuando más allá de la maldad de un individuo se pregunta por qué el sistema no lo ha detenido antes: "El juez transgrede la legalidad y asume atribuciones que las leyes no le otorgan. Pero los poderes públicos afectados, que lo saben y lo consienten, y no defienden los valores esenciales del Estado de Derecho, son cómplices o cooperadores necesarios de esta ignominiosa situación" (85). Pues claro—pero cuando alguien es poderoso, es porque no le faltan cooperadores.  Y cuando se perpetúan en el sistema legal y judicial leyes absurdas, procedimientos inoperantes, y arbitrariedades sin otra justificación que el poder del juez, es para preguntarse en qué oficio está uno—si en el de la justicia o en el del abuso organizado, cuando procede. Por ejemplo (y esto lo dice tras muchos años de Derecho y Jurisprudencia teórica, sólo cuando se convierte en acusado él):

"Aprendí de una vez por todas que la incongruencia omisiva es un rasgo esencial del diálogo entre el juez instructor y las defensas. Es decir, el abogado hace un fundado alegato sobre la improcedencia, la ilegalidad o la inconstitucionalidad de una decisión, pide su revocación o levantamiento, y el juez no responde a los argumentos sino que contesta con dos líneas en las que no ofrece más motivación que la que cabe en un contundente no me da la gana. Yo no sabía nada de estas prácticas entonces, porque no había ejercido como penalista (....). Nunca se debe recurrir nada porque nunca te darán la razón. Y además, al recurrir te señalas y puedes perjudicar a tu cliente." (23-24).

Compárese con una observación que extraigo de mi propio Riofrío, la "sentencia de la cátedra":

Esta manera de escamotear las cuestiones es, por lo visto, un procedimiento habitual a todos los niveles de la actuación judicial. Hablando el otro día con un amigo abogado, me decía que, en base a su experiencia, los jueces se hacen una idea previa primero de si van a dar una sentencia favorable o desfavorable, y ello por múltiples razones, entre las cuales la argumentación presentada por las partes es sólo una, y a veces la menor. En muchos casos se olfatea el ambiente, se atiende a "la manera habitual de resolver estos casos" (sea lógica o no); otras veces se detectan los contactos y apoyos de una y otra parte, hay telefonazos de conocidos. E incluso hay casos de corrupción, de la de maletín, seguramente mucho más frecuentes de lo que imaginamos (...). En fin, una vez tomada la decisión previa, por las razones públicas u ocultas que resulten operativas, pasan los jueces a argumentar esa decisión por la vía rápida, creando una ficción de razonamiento que les lleva a esa decisión: o sea, estructuran una argumentación considerando sólo los aspectos de la cuestión que favorecen la decisión que ya han tomado. (Esto tiene su interés desde el punto de vista de una teoría de la retroactividad). Los demás aspectos del caso, los argumentos de la parte contraria, los refutan a veces de malísima gana. Los minimizan en lo posible, y con argumentos malos si no los hay buenos. (Y en esta sentencia sí vemos un caso acabado de este proceder). De tal manera que, si la parte "contraria" —que ya lo es, parte contraria—presenta un argumento demasiado fuerte, o irrefutable, éste suele desaparecer sin más de la argumentación del juez, y de la sentencia. De tal modo que, decía este abogado, a veces es una estrategia más provechosa para un abogado presentar únicamente el argumento más incontrovertible, aunque haya muchas otras razones que aducir y muchas irregularidades de procedimiento... y fundar la apelación exclusivamente sobre este punto incontrovertible. De esta manera, el juez no puede ignorarlo, pues como no puede entregar una sentencia en blanco, no puede dar un simulacro de sentencia donde la verborrea sobre cuestiones menores disimule el pufo grande. Algo tiene que escribir el juez, y se retrata vivamente si resuelve un asunto bien visible de modo chapucero.

Una estrategia favorita, pues, es escamotear sin más la argumentación del apelante—sin llegar a refutarla. Se pierde por el camino, entre punto y punto, o en el rincón de una frase, y ya está. Como si no hubiese existido.

—¿No son éstas las descripciones de un proceder general corrupto, fosilizado y devorado por su propio procedimiento? ¿Una máquina absurda de rituales supuestamente garantes que no garantizan nada en absoluto, a no ser la arbitrariedad del juzgador? Por otra parte, el propio Muñoz Machado relata cómo una de las estrategias de defensa seguidas, por lo eficaz, supongo, en otros casos, era la de compadreo extraoficial, en ambientes de ocio del caro, con el juez en cuestión de que se trate. En fin, todo un panorama judicial.

El título del libro viene de un cruce entre la cafetería Riofrío, frecuentada por jueces y abogados en Madrid, donde el autor redacta esta novela, y una novela del XIX, Los bandidos de Río Frío, de Manuel Payno, en la que aparece un juez canalla que "es un charlatán, un intrigante y un malvado, que ha logrado sorprender con embustes, con servicios fingidos y con mentiras, la buena fe del gobierno". 

Lo malo es que el nombre del juez nunca está dicho—y que el libro se subtitula "la justicia del señor Juez", así en genérico. En esto hay algo de justicia poética, quizá involuntaria.  Que no tengas pleitos, porque los ganes o los pierdas, y sea quien sea el juzgador, razones suele haber más que suficientes para pensar que los razonamientos del señor juez, los de cualquier señor juez, o sus simpatías subterráneas, o sus omisiones selectivas, o su interpretación particular de la norma, podrían haber sido los que son, o exactamente los contrarios. Y los del abogado, eso ya depende de quién lo contrate, directamente.


 
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Cardos al sol 2


Cardos al sol 2, originally uploaded by JoseAngelGarciaLanda.

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