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domingo, 17 de enero de 2021

El mono borracho en el ojo del tigre

 

Un interesantísimo artículo de José Miguel Martínez Gázquez en Der Golem sobre la evolución del ojo y la mirada:
 



Al que le pongo este comentario:

Quite interesting. Congratulations admirativas, etc. Y una cuestión complementaria: El ojo produce un efecto especial en otro ojo, la mirada un efecto especial de sobresalto en otra mirada. Especialmente, creo, en contextos que requieren una interacción rápida (cazador / presa, interacciones sociales, y otros quizá). Habría que seguir en este efecto especial (quizá) la pista de las neuronas espejo: http://vanityfea.blogspot.com/2010/04/neuronas-espejo-y-vision-de-la-vision.html

 

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viernes, 19 de junio de 2020

Human, Seeing


Me citan en esta tesis sobre la visión o el ver en los libros de caballerías franceses medievales—la matière de de Troyes y demás.


Human, Julie L. "Medieval French Romance and the Dynamics of Seeing." Ph.D. diss. 2010. Online ref. at Semantic Scholar.*

 
No es esto lo que citan, pero mi escrito más popular sobre la mirada y el ver es éste otro: La mirada invisible: dos maneras de mirar por el rabillo del ojo.







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lunes, 15 de julio de 2019

La mirada invisible: Dos maneras de mirar por el rabillo del ojo

Analizamos la acción conjunta de mirada y atención y sus variedades, en el sujeto de la mirada y en terceros que observan esa mirada. Todo ello se realiza desde la perspectiva de una psicología social interaccionista inspirada por G. H. Mead.

 

La mirada invisible: 

Dos maneras de mirar por el rabillo del ojo

Posted: 9 Jul 2019


José Angel García Landa

Universidad de Zaragoza
Date Written: July 13, 2016


English Abstract:

The Invisible Gaze: Two Ways of Looking Out of the Corner of One's Eye

  An analysis of the interplay and varieties of gaze and attention in the gazing subject and in third parties observing the gaze. This is done from the standpoint of an interactionalist social psychology inspired by G. H. Mead.




Note: Downloadable document is in Spanish.

Keywords: Gaze, Interactionism, Attention, George Herbert Mead, Proxemics


Garcia Landa, Jose Angel, La mirada invisible: Dos maneras de mirar por el rabillo del ojo (The Invisible Gaze: Two Ways of Looking Out of the Corner of One's Eye) (July 13, 2016). Ibercampus (July 13, 2016). Available at SSRN: https://ssrn.com/abstract=3415624




_____. "Dos maneras de mirar por el rabillo del ojo." In García Landa, Vanity Fea 10 June 2016.*

         http://vanityfea.blogspot.com.es/2016/06/dos-maneras-de-mirar-por-el-rabillo-del.html

         2016

_____. "La mirada invisible: Dos maneras de mirar por el rabillo del ojo." Ibercampus (Vanity Fea) 10 June 2016.*

         http://www.ibercampus.es/dos-maneras-de-mirar-por-el-rabillo-del-ojo-33185.htm

         2016

_____. "La mirada invisible: Dos maneras de mirar por el rabillo del ojo (The Invisible Gaze: Two Ways of Looking Out of the Corner of One's Eye)." Social Science Research Network 9 July 2019.*

https://ssrn.com/abstract=3415624

         2019

_____. "La mirada invisible: Dos maneras de mirar por el rabillo del ojo." In García Landa, Vanity Fea 15 July 2019.*

         https://vanityfea.blogspot.com/2019/07/la-mirada-invisible-dos-maneras-de.html

         2019

_____. "La mirada invisible: Dos maneras de mirar por el rabillo del ojo." Net Sight de José Angel García Landa 5 Jan. 2023.*

         https://personal.unizar.es/garciala/publicaciones/dosmaneras.pdf

         2023

_____. "La mirada invisible: Dos maneras de mirar por el rabillo del ojo." Academia 30 April 2026.*

https://www.academia.edu/166118856/

         2026





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viernes, 10 de junio de 2016

Dos maneras de mirar por el rabillo del ojo


No sólo miramos con los ojos—miramos con el cuerpo, y con la mente. La mirada corporal es visible. La mirada mental es la mirada invisible. 



Las expresiones "mirar de reojo" o "mirar por el rabillo del ojo" son en cierto sentido bastante claras, y se entienden bien en el sentido de mirar algo disimuladamente, o no directamente, sin fijarlo directamente con la mirada; es lo contrario de mirar algo de frente y abiertamente. Así por ejemplo, si estoy sentado en el bar, entra una chica y la miro por el rabillo del ojo, es lo contrario de lanzarle una mirada descarada, una mirada que vaya a ser vista—o mirada.

Ahora bien, hay una cierta ambigüedad en la expresión, ambigüedad que deriva de dos maneras que hay de mirar por el rabillo del ojo. Y, yendo más allá, la ambigüedad proviene de una ambigüedad latente en el significado de "ver" —ambigüedad que a su vez nos remite a dos tipos de experiencias perceptivas relacionadas con la vista, o con la interacción entre mirada y cerebro.

El primer tipo de mirada de reojo consiste en volver la mirada, pero no el rostro, hacia el objeto o mujer-objeto que se mira. Cabría distinguir una subcategoría, o tercera manera de mirar de reojo, consistente en volver (ligeramente) el rostro hacia el objeto de la mirada, pero sin volver los hombros ni ponerse de frente. El diccionario de la RAE contempla ambas posibilidades, en su primera acepción:

reojo (mirar de). n. Mirar disimuladamente dirigiendo la vista por encima del hombro, o hacia un lado y sin volver la cabeza.

Si ya giro la cintura hacia la moza, aunque no despegue los pies del suelo, mal puede decirse que la estoy mirando de reojo.

Concentrándonos en el primer tipo nombrado (el segundo de la RAE) como el que más propiamente cuenta como mirar de reojo o mirar por el rabo del ojo (para el DRAE la acepción literal de "mirar por el ángulo del ojo" aparece en este caso como la segunda—las otras acepciones se refieren a mirar con desconfianza o no fiarse de alguien, acepción interesante pero que no comentaremos aquí). De todos modos, ya se echa de ver que la mirada no es una cosa sólo referida a los ojos, sino que también se "mira" con el cuerpo.  Hay estudios evolucionistas que dan gran importancia al desarrollo del blanco de los ojos, revelador de la dirección de la mirada, como una característica del desarrollo de la sociabilidad humana. Empleamos la mirada y su orientación de modo interaccional, como una señal comunicativa. El hecho de mirar se convierte en signo explícito destinado a ser visto, en la interacción compleja humana, y de ahí deja su huella en la misma anatomía del ojo.

El segundo tipo de mirada de reojo es todavía más disimulado, y se presta menos a ser identificado por la dirección de la mirada, y por el blanco de los ojos. Es la mirada de reojo elevada a la perfección y a la invisibilidad, mediante el uso de unos mecanismos cerebrales similares a los que permiten el desarrollo de la visión de rayos X.

Este tipo de mirada de reojo ni siquiera se presta a ser expresada con propiedad por la expresión "mirar por el rabillo del ojo", porque no conlleva movimiento ni direccionalidad del ojo. Incluso decir que "miramos de reojo" es en este caso algo figurativo. El segundo tipo de mirada de reojo es una pura función de la atención. Y la atención es un fenómeno de la consciencia que tiene gran interés, y al que sugerimos prestar más atención de la que se ha venido prestándole.

La fóvea es una parte de la anatomía ocular contraria al punto ciego: está hecha para seleccionar un objeto de atención en el campo visual. Podemos decir que es una estructura anatómica relacionada con determinadas modalidades de atención y de uso de la mirada—atención corporeizada, por así decirlo. Pero todo elemento corporal es reutilizable, o utilizable a un nivel secundario de complejidad (por ejemplo, igual que la actividad sexual se utiliza en el ser humano no sólo como instrumento de reproducción sino como socializador, emparejador y marcador afectivo). Así, la fóvea, que lleva la atención visual "de oficio" por así decirlo, inscrita en ella, puede sin embargo disociarse de ella, o más bien la atención puede disociarse de la fóvea, y fijarse (sin desviar la mirada) en otro punto del campo visual. Así podemos "mirar" algo "sin mirarlo", no por el mero hecho de verlo, sino por fijar en ese algo, o esa alga, nuestra atención visual. Con una mirada invisible.

Es ésta, por tanto, la segunda modalidad de mirada de reojo: la que tiene lugar únicamente mediante la selección de la atención. Es una modalidad de mirada de reojo que no es un acto social. O, si todo acto humano es un acto social, es mucho menos directamente social que la primera mirada de reojo. Una mirada detectable, que se deja mirar, que se proyecta como una señal, casi pide una respuesta, o se presta mucho más a ella. La mirada invisible, en cambio, es una mirada que permite al sujeto ocultarse tras las gafas negras de sus propios ojos inexpresivos. Proporciona, en ese sentido, una posición de topsight o perspectiva dominante relativa, guardando al sujeto de la detección en el juego de la interacción estratégica

Cabe pensar que, aunque la agudeza visual es mucho menor en el área periférica, comparativamente a la fóvea, la mera atención puede permitir modularla en alguna medida. Quizá no en términos de agudeza físicamente definida, pero sí en el sentido de que sobre el objeto al que prestamos atención—sin mirarlo—se ha posado una especie de fóvea mental; está más disponible para la percepción y para la acción del sujeto, dentro de la gradación minimalista a la que nos estamos refiriendo. Aquí, como en otros ámbitos, la atención es una modalidad de la acción, y una modulación del entorno.

A este respecto puede venir a cuento la concepción de la atención como un elemento crucial en una ecología interaccionalista, concebida por G. H. Mead como un proceso activo de creación del entorno por parte del viviente, por medio de la respuesta selectiva. Traduzco:


Spencer concebía el sistema nervioso central como constantemente afectado por estímulos que establecían determinadas vías, de modo que era el entorno el que daba forma a la estructura. 
    Los fenómenos de la atención, sin embargo, nos dan una imagen diferente de la conducta. El animal humano es un animal atento, y su atención puede dirigirse a estímulos que son relativamente tenues. Uno puede distinguir sonidos a cierta distancia. Todo el proceso de nuestra inteligencia parece reposar sobre la atención selectiva a determinados tipos de estímulo. Otros estímulos que bombardean el sistema en cierto modo son desviados. Prestamos atención a una cosa en concreto. No sólo abrimos la puerta a determinados estímulos y la cerramos a otros, sino que nuestra atención es un proceso organizador, además de selectivo. Cuando prestamos atención a lo que vamos a hacer seleccionamos todo el grupo de estímulos que representan la actividad sucesiva. Nuestra atención nos capacita para organizar el campo en el que vamos a actuar. Aquí tenemos al organismo como algo que actúa y que ddetermina su entorno. No es simplemente un conjunto de sentidos pasivos sobre los que actúan estímulos llegados de fuera. el organismo sale y determina aquéllo a lo que va a responder, y organiza ese mundo. (G. H. Mead, Mind, Self, and Society, 25)

En el uso y en la gestión pública de la mirada, la atención es una modalidad de la acción, y una modulación del entorno. En suma, que no sólo miramos con los ojos: miramos con el cuerpo, y con la mente. La mirada corporal es pública y visible. La mirada mental es la mirada invisible.

martes, 19 de abril de 2016

Retropost #853 (12 de abril de 2006): Mírame a los ojos



En La Cosa húmeda hay un post sobre los patrones de circulación de la gente al cruzarse en la acera y los errores que se producen a veces, mímica disfuncional en peatones.

"Sigue un ridículo baile de position swapping en el que ambas personas se turnan evitando y "buscando" al mismo tiempo el impacto. Por mis observaciones empíricas diría que el número medio de cambios suele ser de tres ± uno , pero esto debe ser función de cosas como la distancia a partir de la que se inicia el proceso, la velocidad de los peatones, su inatención, y otros factores que no he podido dilucidar todavía."
 
Le pongo el siguiente comentario:

Yo también me he planteado esto muchas veces, y estoy totalmente de acuerdo con quienes hablan de patrones culturales y también de orientación por la mirada. De manera subliminal, mayormente. Observad que un número altísimo de veces que se crea la confusión o movimientos en falso, o que chocas con alguien, ese alguien (o tú, pero no yo) lleva gafas oscuras y no funciona la orientación por movimientos de ojos.

Bueno, he de reconocer que en tiempos sí llevaba gafas oscuras (graduadas) como las de Bob Bylan en la portada de Infidels, y me parece recordar que entonces el número de colisiones o amagos de con otras personas, en especial con otras personas con gafas oscuras, aumentaba espectacularmente (o quizá spectacularmente). Y si las dos personas con gafas oscuras llevan además bastón blanco... habría que ver. Igual no chocan. Una de las principales razones para llevar gafas oscuras, y no sólo los ciegos, es que no te vean los ojos, pero se paga un precio por ese dominio de la mirada ajena.




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jueves, 28 de enero de 2016

Un cineasta sustituye su ojo por una cámara



jaglcuadrado
Una cámara de cine, claro—no de fotos. Aquí comentan el tema. En realidad lo que se sustituye en este caso es un ojo de cristal. 


Me ha recordado la cosa a Termineitor, y a una serie de temas cinematográficos a partir de Dziga Vertov. La dama del lago viene a la mente.... Pero el primero de todos, el argumento de La Mort en Direct

Quizá, en realidad, estén haciendo esto todos los cineastas, continuamente. Un cineasta sustituye su ojo por una cámara.










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se puede ver haciendo clic en la foto ésta de Termineitor. Y hay más enlaces a cosas mías al pie de esta página.