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miércoles, 17 de noviembre de 2021
lunes, 2 de septiembre de 2019
Gran Bretaña y el ataque a la moral occidental
Pedro de Tena - Gran Bretaña y el ataque a la moral occidental https://t.co/Uojwx7mKNz pic.twitter.com/MUOaZhUyba— Libertad Digital (@libertaddigital) September 2, 2019
jueves, 2 de noviembre de 2017
Retropost #1843 (2 Nov. 2017): Señorita
Señorita
Publicado en Historia. com. José Ángel García Landa
Vía Ireth, me leo este divertido (es un decir) contrato de maestra para la Escuela Pública de niñas Casasimarro (Cuenca).
Si así eran los de la escuela pública, temblad ante los de la privada... Aunque supongo que no serían tan diferentes: es una de las bellezas que puede llegar a tener la autonomía total de los poderes locales para dictar normas propias. Por suerte, en Biescas las maestras se podían casar en los años veinte; si no, esto lo estaría escribiendo otra persona.
Me pregunto (bueno, en realidad no me pregunto) si los contratos de los maestros eran igulamente draconianos: usar dos pares de calzoncillos, etc. Un viaje en el tiempo nos dejaría temblando de pavor, en más cosas de las que suponemos normalmente. Por favor, que continúe avanzando la Ilustración, y desatándose los turbantes externos o internos al cráneo.
—oOo—
lunes, 13 de febrero de 2012
CSIF contra la reforma laboral
A los otros sindicatos se les presupone, pero es que hasta CSIF se opone a la reforma laboral de Rajoy. Algunos argumentos:
Aun estando de acuerdo en algunos puntos, me parece que este sindicato, como los otros, subestima seriamente la situación de la deuda pública y las reformas que son necesarias en el gasto público para ajustarlo a los ingresos. Aun después de la subida de impuestos. Si no se quiere el "desmantelamiento del sector público" habrá que encontrar una manera viable de financiarlo—¿o va a trabajar la gente gratis? Para mí que no.
Tampoco parecen conscientes de la relación entre la eliminación de penalizaciones al despido y la creación de puestos de trabajo. Esas penalizaciones convierten a un contrato laboral en una relación mucho más comprometedora y firme que un matrimonio; si no quieres arriesgarte a hundir la empresa, casi es mejor opción casarte con un trabajador antes que contratarlo. Hasta que no introduzcan el divorcio exprés entre patrono y empleado, aquí no se va a colocar ni el potitos. Por cierto, la reforma de Rajoy aún está muy, muy lejos de eso, o sea que convengo en que no va a contribuir mucho a crear empleo, como mucho a destruir aún más. Este país no es consciente aún de la travesía del desierto que le espera antes de crear una economía viable—y, cuánto menos, viable para mantener las superestructuras que se ha dado a sí mismo y que espera ingenuamente poder mantener vendiéndoles deuda a los chinos—como Estados Unidos. Me reiría, pero me pillan sin ganas.
La Central
Sindical Independiente y de Funcionarios, CSI·F, manifiesta su rechazo
a las medidas de la reforma laboral, que no van a servir para crear
empleo, sino que van a desequilibrar las relaciones laborales en
España, facilitando la destrucción del empleo y precarizando aún más
las condiciones laborales y salariales de los trabajadores y que
profundiza en el desmantelamiento del sector público.
Se quiere salir de la crisis con el sacrifico único de los trabajadores. Se facilita el despido al reducir la indemnización por despido improcedente a 33 días y con un limite de 12 mensualidades. Ademas con la ampliación de las causas objetivas para el despido procedente todos los despidos serán de 20 días con el tope de 12 mensualidades y teniendo el trabajador que probar en los tribunales la improcedencia del despido.
Propicia la destrucción de empleo en el sector público, sin entrar a valorar si es necesario o no y rechazando la negociación y el trabajo para adecuar las Administraciones Públicas: el Estado, las Comunidades Autónomas y los Ayuntamientos podrán despedir al personal laboral que accedió a su plaza mediante oposición aduciendo causas, técnicas, organizativas y de la producción igual que en la empresa privada.
Facilita los EREs, las empresas no necesitaran la aprobación de la autoridad laboral competente, solo tendrán que comunicar su decisión.
Las empresas podrán reducir los salarios e incrementar las jornadas por razones económicas o técnicas y el trabajador que no esté de acuerdo será despedido con 20 días por año.
Elimina la ultra actividad de los convenios, despojando a los trabajadores de los derechos del convenio en caso de que la patronal lo denuncie y trascurrido el plazo de 2 años no se llegue a acuerdo.
En el capítulo I, el de medidas para favorecer la empleabilidad de los trabajadores, dedica su primera parte a las empresas de trabajo temporal (ETT)… que te contratan y luego te ceden para que prestes los servicios en otra empresa, que hacen de INEM. Una amplia extensión del capítulo para ellas, intermediarios que suplen a las administraciones ante la imposibilidad, forzada por los políticos, para que la administración pública realice su trabajo. Sería necesario que se les de a las oficinas de empleo la operatividad que merecen.
No se adoptan medidas para luchar contra la economía sumergida. Habrá que controlar que el nuevo contrato para PYMES que permite compatibilizar el cobro del 25% del desempleo para que no se convierta en una figura abusiva.
Si no se genera empleo es por la recesión, la caída del consumo interno, la falta de crédito y el déficit generado por unos Administradores Políticos que han derrochado, y nos lo están haciendo pagar a los trabajadores.
Creemos que esta reforma por si sola no va a crear empleo sino va acompañada de medidas que persigan el fraude fiscal, la economía sumergida y la reactivación racional de la inversión pública.
Se quiere salir de la crisis con el sacrifico único de los trabajadores. Se facilita el despido al reducir la indemnización por despido improcedente a 33 días y con un limite de 12 mensualidades. Ademas con la ampliación de las causas objetivas para el despido procedente todos los despidos serán de 20 días con el tope de 12 mensualidades y teniendo el trabajador que probar en los tribunales la improcedencia del despido.
Propicia la destrucción de empleo en el sector público, sin entrar a valorar si es necesario o no y rechazando la negociación y el trabajo para adecuar las Administraciones Públicas: el Estado, las Comunidades Autónomas y los Ayuntamientos podrán despedir al personal laboral que accedió a su plaza mediante oposición aduciendo causas, técnicas, organizativas y de la producción igual que en la empresa privada.
Facilita los EREs, las empresas no necesitaran la aprobación de la autoridad laboral competente, solo tendrán que comunicar su decisión.
Las empresas podrán reducir los salarios e incrementar las jornadas por razones económicas o técnicas y el trabajador que no esté de acuerdo será despedido con 20 días por año.
Elimina la ultra actividad de los convenios, despojando a los trabajadores de los derechos del convenio en caso de que la patronal lo denuncie y trascurrido el plazo de 2 años no se llegue a acuerdo.
En el capítulo I, el de medidas para favorecer la empleabilidad de los trabajadores, dedica su primera parte a las empresas de trabajo temporal (ETT)… que te contratan y luego te ceden para que prestes los servicios en otra empresa, que hacen de INEM. Una amplia extensión del capítulo para ellas, intermediarios que suplen a las administraciones ante la imposibilidad, forzada por los políticos, para que la administración pública realice su trabajo. Sería necesario que se les de a las oficinas de empleo la operatividad que merecen.
No se adoptan medidas para luchar contra la economía sumergida. Habrá que controlar que el nuevo contrato para PYMES que permite compatibilizar el cobro del 25% del desempleo para que no se convierta en una figura abusiva.
Si no se genera empleo es por la recesión, la caída del consumo interno, la falta de crédito y el déficit generado por unos Administradores Políticos que han derrochado, y nos lo están haciendo pagar a los trabajadores.
Creemos que esta reforma por si sola no va a crear empleo sino va acompañada de medidas que persigan el fraude fiscal, la economía sumergida y la reactivación racional de la inversión pública.
Aun estando de acuerdo en algunos puntos, me parece que este sindicato, como los otros, subestima seriamente la situación de la deuda pública y las reformas que son necesarias en el gasto público para ajustarlo a los ingresos. Aun después de la subida de impuestos. Si no se quiere el "desmantelamiento del sector público" habrá que encontrar una manera viable de financiarlo—¿o va a trabajar la gente gratis? Para mí que no.
Tampoco parecen conscientes de la relación entre la eliminación de penalizaciones al despido y la creación de puestos de trabajo. Esas penalizaciones convierten a un contrato laboral en una relación mucho más comprometedora y firme que un matrimonio; si no quieres arriesgarte a hundir la empresa, casi es mejor opción casarte con un trabajador antes que contratarlo. Hasta que no introduzcan el divorcio exprés entre patrono y empleado, aquí no se va a colocar ni el potitos. Por cierto, la reforma de Rajoy aún está muy, muy lejos de eso, o sea que convengo en que no va a contribuir mucho a crear empleo, como mucho a destruir aún más. Este país no es consciente aún de la travesía del desierto que le espera antes de crear una economía viable—y, cuánto menos, viable para mantener las superestructuras que se ha dado a sí mismo y que espera ingenuamente poder mantener vendiéndoles deuda a los chinos—como Estados Unidos. Me reiría, pero me pillan sin ganas.
sábado, 9 de enero de 2010
La letra pequeña
Además, por si hay dudas, pueden pagar un regimiento de abogados más caros todos que el tuyo.
jueves, 22 de octubre de 2009
Vender el alma y la identidad
Salía estos días en los periódicos la noticia de que las productoras de Hollywood imponen, o procuran imponer, a sus actores unas condiciones comunicativas especiales, que incluyen no participar en blogs ni redes sociales. No está claro si hay alternativa (en forma de perderse un "complemento de silencio") o no; tampoco si el juramento ése sobre la biblia se refiere sólo a la participación en persona, o si también se extiende a la participación "imperson", con alias, niques, avatares, sockpuppets y móniquers.
Yo lo entiendo. Todo buen trabajador se debe a su empresa, y a sus condiciones leoninas. Y si a los famosos a veces se les imponen o sugieren noviazgos falsos y ligues para mantenerlos en el candelero informativo, pues qué menos que apoderarse de su identidad online. Total, su identidad no les pertenece—ha sido construida por los estudios, es lo que se llama el star system, y a los estudios pertenecen en cuerpo y esencia.
Supongo que los actores, como las putas, tienen un pequeño yo aparcado a un lado que es el que consideran el suyo auténtico, al margen de su trabajo. En Occidente, decía un sociólogo, la experiencia sexual y las relaciones sexuales idealizadas han ocupado en el sujeto urbano moderno el lugar que antes ocupaba el alma—en ese sentido, las putas venden el alma, y los actores seguramente también, aunque como digo tengan otra de repuesto para uso personal. También hay quien dice, creo que era Arcadi Espada, que putas son o somos todos los que vendemos el cuerpo para el trabajo, y más si vendemos las partes nobles del mismo, como el talento, la inteligencia o la consciencia. Por no hablar del tiempo. Nada, todos unos vendidos—aunque es curioso que aquí el concepto de la mayor dignidad (respetabilidad como ciudadano, seriedad profesional, etc.) roza más o menos de cerca el de la mayor indignidad. Hay que vender la vida, o el alma. Al diablo, o a la empresa.
Hasta los genios se venden, parece. Me leía La loca de la casa, de Rosa Montero, que se vende como periodista antes de vender sus libros; bueno, pues criticaba allí a García Márquez por dejarse mimar obscenamente por el tirano habaneras. O a Cela. Pero otros aún más eminentes que García Márquez se han vendido; Montero observa que Goethe termina su autobiografía Poesía y verdad con el momento en que obtiene un codiciado puesto en la corte. Era un joven escritor famoso, y más obras eminentes que escribiría—pero se quejaría siempre de la servidumbre autoimpuesta de la corte, de cómo le robaba tiempo su cargo, aunque claro que el muy snob (y luego nob) se agarraba a él como una lapa. Hombre práctico, por otra parte—casi todos lo somos en cuanto podemos. Peor es pasar a escribir obras de encargo, como los poetas laureados ingleses, o peor aún, no de encargo pero pelotíferas, e intentar venderlas al loado. Los escritores siempre han sido vendedores de su alma, y de esas ventas están llenas algunas de las mejores páginas de la literatura. No es casual, dice Montero, que fuese Goethe el autor de Fausto, precisamente. (Marlowe, por cierto, también parece haber vendido su alma a las autoridades... y aún le fue peor).
Ahora, esto de vender la identidad pública a la empresa es sin duda ir un paso más. Al volverse ubicuas las comunicaciones en red, y vivir el sujeto moderno cibernetizado, rodeado de texto electrónico, en forma de voz, imagen y twitters, avanza sobre esta extensión de la personalidad también la sombra de la empresa. Ya comenté cómo la BBC sacó indicaciones que debían observar sus redactores en los blogs personales. Otras empresas, o la Administración, aún no están en eso, son más lentas de reflejos que los de los Mass Media, pero todo llegará.
La solución es renunciar a tu identidad oficial, porque esa ya pertenece a la empresa—oye, y al Estado, que eres un sujeto fiscal, localizado por GPS—y crearte una nueva identidad a la vez nómada, desposeída, fluida y despersonalizada, una que no se vende, y que utilices para decir en público lo que tu yo civilizado no puede decir ni se atreve, y ni siquiera quiere. Lo cierto es que una vez hecha una identidad online estable, no sólo se vuelve precaria, por identificable, sino que reproduce aunque sea en forma atenuada todos los compromisos sociales y ataduras de la identidad real. Así que también habrá que tomarse vacaciones de ella... Todos unos Dr Jekyll y Mr Hyde, o Mr Troll. Claro que hay una libertad que el troll no tiene, por definición, una vez se ha desmelenado a gusto—la de reclamar su identidad civilizada. Esa ya es de la empresa, por contrato—y va al currículum. Nos espera una buena esquizofrenia, cuando esto se generalice.
miércoles, 15 de abril de 2009
Querría trabajar en la Universidad

Le contesto a un lector que me pregunta sobre los primeros pasos a dar para conseguir un puesto de profesor universitario...
Hola, Javier:
Nos podemos tutear si no te importa; ningún problema en contestarte lo que buenamente pueda sobre lo que me preguntas. Lo cierto es que debe de haber gente más informada que yo, pero bueno, ahí va. Dices que eres ingeniero técnico; actualmente hay ingenieros técnicos impartiendo docencia en la universidad, pero son un poco herencias del pasado, cuando no había tantos requisitos. No conozco bien todas las figuras de contratación, pero entiendo que para concursar a las plazas de profesor no permanente, que es la manera de ir entrando en la universidad, se requeriría que fueses como mínimo licenciado (o ingeniero, arquitecto, etc.), o de cara al futuro, ahora que están cambiando las titulaciones y se extinguen las licenciaturas, que tengas un máster. Cada vez hay más competencia por las plazas; antes solía suceder que no se presentaban candidatos, o uno o dos, ahora está todo mucho más reñido y los requisitos mínimos no bastan. Se utilizan baremos en los que dan muchos puntos las publicaciones en revistas de investigación, o publicaciones de libros. Es cierto que para las plazas más temporales (sustituciones, plazas a tiempo parcial, etc.) a veces las obtienen candidatos que aún no tienen muchos de esos méritos, pero en cuanto se opta a una plaza mínimamente estable se hace necesario pasar por varios filtros. El primero es presentar el currículum a una agencia de acreditación (hay una en cada comunidad autónoma, ligada a la consejería de universidades). Y estos te dan la acreditación, el "visto bueno" para optar a una plaza de las de categoría superior. Luego está el concurso de méritos y la entrevista a los candidatos en la propia universidad, y decide una comisión nombrada para las contrataciones---todo con anuncios públicos, plazos para reclamaciones, etc. Las plazas o contratos para cubrir vacantes se hacen públicos antes de cada curso, se anuncian en las páginas web de cada universidad. Pero lo cierto es que hasta llegar a ese punto hay un largo camino previo: conviene que te matricules en un programa de postgrado o de doctorado, pues para las plazas de profesor titular o de contratado doctor hace falta haber hecho la tesis doctoral. Esto es cuestión de varios años, y requiere trabajar en estrecha colaboración con algún profesor preferentemente del departamento en el que quieras entrar. En realidad deberías empezar aconsejándote allí, quizá en la universidad donde hayas estudiado o cerca de donde residas, pues ellos conocerán mejor los requisitos para esas plazas y el tipo de méritos que se aprecian para obtenerlas, y te podrán decir las perspectivas de colocación que hay si emprendes un programa de doctorado allí o en otra parte. Ojo, que en todos los departamentos hay gente más informada y otra menos informada sobre estas cuestiones; pide que te remitan a alguien que esté en la comisión de contratación para hablar y que te explique cómo ve la cuestión en esta área y universidad. Hay que elegir director y grupo (y que te acepten en el programa, etc.) y sólo así y con trabajo de varios años en algún equipo de los que sean influyentes en ese departamento conseguirás obtener una colocación estable. Hay plazas con menos requisitos, y es el primer paso, pero son precarias y mal pagadas, y hay que trabajar mucho preparando clases a partir de cero en ellas. Eso sí, necesitarás una licenciatura para todas (o título equivalente), y un buen expediente académico. Si te puedo aclarar algo más pregúntamelo tranquilamente; y quizá suene un tanto desalentador todo esto que te digo, pero lo cierto es que es una carrera de fondo, esto de entrar en la Universidad, un auténtico maratón de aguante. Suerte y un saludo,
JoseAngel
No sé si debería haber enfatizado más la necesidad de rendir pleitesía a algún catedrático y hacerse su siervo de la gleba durante unos años... pues quien no vaya informado del feudalismo y la endogamia universitarias, que hacen requisito el apoyo mutuo de los grupos para colocar a sus candidatos, va mal informado.
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