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miércoles, 27 de mayo de 2026

Mi blog sobre mi POSICIONAMIENTO

 

En un blog llamado Vanity Fea no podía faltar un subreddit, digo, un sub-blog, sobre su propio posicionamiento. Various positions:

Vanity Fea (Posicionamiento).* (José Angel García Landa).

         https://blogdenotasvanityfea.blogspot.com/search/label/Posicionamiento

         https://vanityfea.blogspot.com/search/label/Posicionamiento

         2026

 


Me perdonarán si destaco los casos en los que estoy en el número uno o alrededores. Los demás serían demasiados, para aburrir, y además no atraen nuestra atención. 

 

 

lunes, 18 de marzo de 2024

Retropost, 2014: EXCELHONOUR

 







Tengo, quizá, el honor de contar en mi currículum con el libro más gordo del mundo, que no es ni la Biblia, ni Clarissa, ni la saga de Juego de Tronos, sino mi Bibliografía, el Libro Librorum.

Bueno, quizá el libro más voluminoso sea en realidad la  Enciclopedia Espasa, o alguna enciclopedia china, pero esas no las ha compilado ni tecleado una sola persona. Mi bibliografía, sí. Hace diez años imprimí la mitad (renuncié a imprimir toda), y me salieron 26 volúmenes tamaño tesis doctoral. La encuadernación fue mi ruina; los puse encima de un carrito y se partió éste. 


Desde entonces no ha parado de crecer la Bibliografía, pero claro, ya no la volveré a imprimir, y menos a encuadernar. Digamos, por abreviar, que mide varios kilómetros de longitud, que es el Libro Gordo de Petete, la cosa más enorme jamás tecleada por el ser humano. Me río yo de la Patrología de Migne, o del libraco de H. J. Darger In the Realms of the Unreal.

Antes mi bibliografía era una sola Obra, muy gorda, eso sí, pero de baja rentabilidad—pues añadirle cien páginas más sólo aumentaba su tamaño en un uno por mil. Pero ahora, sin yo pergeñarlo, de repente ha estallado en mil "publicaciones"—por así llamarlas—diferentes. Su rentabilidad imaginaria ha aumentado, por tanto.

Voy encontrando trozos de mi bibliografía en los repositorios más extraños, como éste cuyo nombre me tienta a mencionarlo, Excelhonour. No sé si están ahí mis documentos de manera estable o si esta gente (o cíborgs, o lo que sean) van recopilando y tirando las cosas según los deseos o fantasías del usuario.

Sea como sea, parece ser que ahí está (al menos de momento) mi bibliografía sobre T. S. ELIOT.
 
(bueno, años después ya desapareció de allí la bibliografía sobre Eliot... aunque sigue aquí y en otros sitios).

De Eliot mismo no he publicado gran cosa yo mismo, aunque lo mencionaba en este artículo, a cuenta de aquel ensayo de Persse McGarrigle, "La influencia de T.S. Eliot sobre Shakespeare", y otras retroactividades literarias.

 



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miércoles, 13 de abril de 2022

Mi posicionamiento en SSRN

Entre los repositorios de ámbito mundial, SSRN es quizá aquél en el que estoy mejor posicionado. Nos dice la página principal que...

SSRN´s eLibrary provides 1,107,699 research papers from 825,703 researchers in more than 65 disciplines.

Bien, pues a fecha de hoy éste es mi posicionamiento en dos parámetros. El primero, el principal que se tiene en cuenta: el número de descargas o lecturas: vengo a estar en el 0,1%, o sea, el Top uno por mil:


SSRN1


Lo cual viene a concordar con el posicionamiento que tengo en otro repositorio mundial, Academia.

Y aún hay otro parámetro en el que estoy mejor ubicado—el posicionamiento por número de artículos aceptados. Llevo años rondando el puesto 10—mundial, digo:


SSRN2


Esto viene a ser el Top 0,001, o el Top Uno por Cien Mil. No es mal puesto, créanme, aunque se lo diga yo.

Aprovecho para insistir en que es una vergüenza que mi propia universidad me tenga bloqueado en Twitter. Creo que se puede decir ya que La Conjura de los Necios es algo que se me aplica a mí con tanta propiedad como a Ignatius Reilly.

 

 

Me bloquea mi universidad

 


250.000 lecturas en ResearchGate—y posicionamiento


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domingo, 21 de febrero de 2021

Veinte años Nº 1 en Google

 

De modo inexplicable, y que me hace ganar puntos de modestia, no había caído hasta hoy en la cuenta de que tengo un logro del que presumir gracias a Google. No se me había escapado, claro, que mi Bibliografía de Teoría Literaria, Crítica y Filología es el resultado número uno ("mundial") en una búsqueda de Google:


Veinte años Nº 1 en Google

 


Pero es que esto sucede ahora y continuamente desde hace veinte años, de hecho creo que desde la fundación de Google. No sé si alguien más tiene el récord de haber pasado veinte años como resultado número uno en Google "en lo suyo".

También soy Namberguán, por cierto, buscando "Crítica" o "Filología":

 
Captura de pantalla 2021-02-21 a las 18.48.11


Captura de pantalla 2021-02-21 a las 18.48.32


—y excuso decir, buscando "Bibliografía de teoría literaria, crítica  y filología".


Captura de pantalla 2021-02-21 a las 19.01.59


A modo de autoloa, sólo dejaré caer, lacónicamente, que esto pasa poco.



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sábado, 13 de febrero de 2021

En la Wikipedia latina

 

Citan mi bibliografía de teoría literaria en la Wikipedia latina, en el artículo sobre teoría literaria:

"Ratio litteraria." Vicipædia: Libera Encyclopædia.*

         https://la.wikipedia.org/wiki/Ratio_litteraria

         2021

Me citan en la Wikipedia latina


Salgo allí con otros eximios exsimios, como Sigmund Freud, Terry Eagleton, Jonathan Culler, etc.


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martes, 9 de febrero de 2021

Puesto 2 en LIT

 

Lit es la red de Literatura Inglesa y Norteamericana del SSNR (Elsevier), en tiempos considerado repositorio (el repositorio número uno mundial en ciencias sociales y humanidades, Social Science Research Network) y ahora parte de esta multinacional editorial.

Bien, pues en esta red aparezco destacado en el puesto número dos. Mundial, huelga decir:

 

Puesto 2 

 

No es que en nuestro sistema académico se consideren mucho ni poco estas cuestiones de redes y repositorios, pero yo por si acaso lo he alegado como mérito para la evaluación de producción investigadora.

El repositorio éste consta de muchas redes, aparte de la de literatura, en las cuales también publico a veces trabajos: sobre todo en antropología, ciencia cognitiva, retórica, etc. Y en SSRN en general no estoy tampoco mal ubicado; esto me mandan hoy:


Currently in the Top



De hecho, por número de artículos aceptados he estado varios años alrededor del puesto 10, y ahora mismo estoy en el puesto 15:


Puesto 15

 

 

 

 

 Por número de lecturas ya baja la cosa: allí estoy (según me dicen) en el puesto 1109. Mundial.

 

Puesto 1109

 

En fin, que en este 2021 en el que ya me deslizo hacia los 60 años, lo que mi padre llamaría una edad provecta, y mi carrera va tocando a su fin (muy particularmente en lo que respecta a su actividad neurológica vista desde dentro), quería darme esta buena noticia. 

Y observar que aunque no ha sido mi carrera académica como para tirar cohetes, de hecho no tengo noticias de que nadie haya tirado ninguno, ni siquiera yo que soy el más prono a ello, tampoco son malos resultados los obtenidos, al menos en lo que a esta red se refiere. Mucho mejores, ni los espero ni los merezco.

 



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sábado, 22 de diciembre de 2018

The Spotlight Effect

The Spotlight Effect, and the Focusing Illusion. Two biases which are the effect of subjectivity and attention:










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viernes, 5 de octubre de 2018

SSRN Top 18

SSRN Top 18



Observemos que el número 18 de esta lista, Pablo Fernández, es el número uno absoluto según el parámetro más apreciado que no es el aquí presente (número de artículos aceptados) sino el de número de lecturas, descargas o visitas.


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miércoles, 18 de julio de 2018

Retropost (18 de julio de 2008): Refutación de la vanidad



O: Hegel y el egotismo intelectual. Siempre me llamó la atención en el sistema filosófico de Hegel su lado megalómano.  Es un proyecto intelectual ciertamente ambicioso e interesante, el de ver todas las producciones intelectuales y culturales del ser humano como un gigantesco proceso necesario, en el que las fases anteriores son imperfectas realizaciones del conocimiento, y éste sólo llega a su culminación al final de la historia. Representa un paso conceptual crucial, el ver otros sistemas, religiones, ideologías, etc., no como errores sino como fases necesarias del desarrollo espiritual, que sin embargo han de ser superados en el proceso de un conocimiento más totalizante. Abre una vía muy interesante esta concepción para una teoría evolucionaria o emergentista de la cultura y la consciencia—ciertamente ya muy trabajada en Vico—en el que una fase avanzada de la cultura o del conocimiento no puede surgir de modo gratuito sino siempre "a hombros de gigantes", como fenómeno emergente de una fase anterior. El problema que me llamaba la atención, como digo, es que por pura lógica y de modo bien argumentado, semejante sistema tenía un fallo que amenazaba con desacreditarlo: el hecho de colocarse a sí mismo, y a la mente de Hegel por tanto, como la culminación del proceso cósmico del Espíritu, y ápice de la historia de la materia pensante. Conclusión que si bien no era descartable, también tenía su lado cómico.

Bien, pues he aquí cómo Hegel se enfrenta (elegantemente) a la objeción que podría plantearle el argumento del egotismo intelectual o de la historia del pensamiento entendida como un concurso de cráneos privilegiados. Es el párrafo ochenta de la memorable introducción a la Fenomenología del Espíritu, sobre el proceso y fin del conocimiento:

"Pero su objetivo queda fijo para el conocimiento de modo tan necesario como la progresión secuencial; es el punto en el que el conocimiento ya no necesita ir más allá de sí mismo, en el que el conocimiento se encuentra a sí mismo, en el que la Noción corresponde al objeto y el objeto a la Noción. Por tanto, el progreso hacia esta meta también es incesante, y en tanto no se llega a ella no se encuentra satisfacción en ninguna etapa del camino. Cualquier cosa que quede confinada en los límites de una vida natural no puede por su propio esfuerzo ir más allá de su existencia inmediata; pero algo distinto la empuja más allá, y este desenraizamiento conlleva su muerte. La consciencia, sin embargo, es algo que va más allá de los límites, y puesto que estos límites son los suyos propios, es algo que va más allá de sí. Con el establecimiento de una simple particularidad queda también establecido el más allá para la consciencia, aun si sólo se halla juntamente con el objeto así limitado, como en el caso de la intuición espacial. Así, la consciencia sufre esta violencia a manos de sí misma; estropea hasta su propia satisfacción limitada. Cuando la consciencia siente esta violencia, bien puede ser que su angustia la haga retraerse de la verdad, y esforzarse por mantenerse apegada a lo que se encuentra en peligro de perder. Pero no puede hallar la paz. Si desea mantenerse en un estado de inercia irreflexiva, entonces el pensamiento turba ese mismo rechazo al pensamiento, y su propia inquietud altera su inercia. O, si se atrinchera en el sentimentalismo, que nos asegura que encuentra todas las cosas buenas en su género, entonces esta certidumbre también sufre violencia a manos de la Razón, porque precisamente en tanto que algo es meramente un género, la Razón encuentra que no es bueno. O, también puede ser, su temor a la verdad puede llevar a la consciencia a esconderse a sí misma, y a esconderse a los demás, tras el fingimiento de que su ardiente celo por la verdad hace que sea difícil o incluso imposible encontrar otra verdad que no sea la verdad única de la vanidad—la de ser uno por lo menos más listo que cualquier pensamiento que uno pueda obtener de sí mismo o de los demás. Este engreimiento que entiende cómo empequeñecer cualquier verdad, para volverla contra sí misma y regocijarse sobre la propia capacidad de comprensión—que sabe disolver todo pensamiento y encontrar siempre el mismo Ego estéril en lugar de contenido alguno—ésta es una satisfacción que habremos de dejar a sí misma, pues huye de lo universal, y busca sólo encerrarse en sí misma." (51-52).



Lo cual, si no es una refutación total de la vanidad—pues admite su existencia y sus efectos en el discurso filosófico—sí señala que lo filosóficamente importante y debatible se halla al margen del elemento de egotismo que en este y otros discursos se pueda encontrar.

Por cierto, ahora que estamos con la vanidad a vueltas, me pasa José Luis Gamboa un meme que pide explicar el nombre de mi blog. Mi blog tiene muchos nombres, y creo que esa multiplicidad se explica por el carácter cambiante y evolutivo y multiforme del género en sí. Podría explicarlos todos, pero me llevaría una jornada. Así que me centraré en explicar el nombre más estable que tiene mi blog en su edición de Blogia, “Vanity Fea”. Me parece autoexplicativo, pero quizá no sobre aclararlo.
Es un título irónico, una versión Spanglish del título de la revista “Vanity Fair”. “Fair” quiere decir cosa bonita, hermosa, pero curiosamente su homófono español, “Fea”, es todo lo contrario. Y es que encuentro esa misma ambivalencia en el carácter personal de los blogs, tanto ventajas que ofrece ese centrarse en el propio universo, como inconvenientes. Por supuesto es un título que apunta a la condición de blog de lo titulado: una especie de versión pobrecita y ególatra de lo que sería una revista de cultura y sociedad como Vanity Fair, pero reducida al estrecho círculo de uno mismo y sus limitaciones. Y siendo muy consciente de ello, y haciendo gala de ello (vanidosamente) en la justa medida espero. Por otra parte hay que señalar que el título de la revista americana es ya él mismo una alusión, a la irónica novela de Thackeray (hace poco una vistosa película con Reese Witherspoon), y más allá al origen de la cita, al relato alegórico de John Bunyan Pilgrim’s Progress (siglo XVII), que presenta la vida humana como el viaje de un peregrino que va pasando distintas etapas y visitando paisajes tan alegóricos como él mismo. Uno de esos sitios es la Feria de las Vanidades, donde se podría decir que estamos cada vez que elegimos presentarnos en público ante los demás y ofrecer una imagen favorable, y cultivar así el ego. Es un ingrediente inescapable en los blogs, como en la filosofía de Hegel. Pero sería un error limitarnos a ese componente.






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sábado, 19 de mayo de 2018

2018 Albert Nelson Marquis Lifetime Achievement Award


Va acercándose a su fin mi carrera, y también mi vida. Por suerte esta ominosa constatación se ve jalonada por pequeñas compensaciones, como por ejemplo mi selección para el Premio del Logro al Trabajo de Toda Una Vida Albert Nelson Marquis, en su edición de 2018, concedido por la empresa y editorial de biografías Marquis Who's Who:


2018 Albert Nelson Marquis Lifetime Award





Ya antes tuvieron la atención, hace años ya, de incluirme en Who's Who in the World. Y ahí, o aquí, seguimos.








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viernes, 27 de abril de 2018

Retropost #2127 (27 de abril de 2008): Cuatrocientas páginas de Google


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Eso es lo que ocupa la lista de artículos de este blog, si nos atenemos a esta búsqueda de mi URL. (Hay que ir al pie de la página de esta búsqueda de Google y pulsar en Repetir la búsqueda e incluir los resultados omitidos). Se verá que sólo nos ofrece Google aquí cien páginas accesibles (¡como si no quisiésemos más!) que contienen mil resultados de "aproximadamente 3.970", o sea cuatro mil. Larga, larga es la lista. Quien no me lea no será porque no he escrito nada. Y aunque a veces me repito como un disco rayado como un disco rayado como un disco rayado como un disco rayado como un disco rayado como un disco rayado, bien habré iniciado unos cuantos cientos de conversaciones sobre temas distintos y variados. Quien no converse conmigo será porque no quiere—digo yo. Lo cual nos puede llevar a diversas melancólicas reflexiones...

... visto que ni mis conocidos ni mis desconocidos ni mis colegas ni mis amistades se han animado en general (con la excepción de Marcos) a conversar públicamente (normalmente tampoco privadamente) con este bloguero hiperproductivo. Ni de política, ni del trabajo, ni de cine, ni de literatura, ni de la evolución del mono, ni de mí (tema inagotable) ni de nada de nada. Temerán una avalancha de opiniones, seguro.

Con lo cual he de decir, ateniéndome a mi experiencia de primera mano, que si los blogs son excelentes para la autocomunicación con uno mismo, no queda en absoluto garantizada la intercomunicación con otras mentes. Que sin embargo sé de buena fuente que existen por ahí. La proporción artículos / comentarios—ya no te digo la proporción palmos de texto/comentarios— helaría la pluma de más de uno. Sin embargo aquí me tienen al pie del cañón, ante el ensordecedor abucheo de la indiferencia general. Déjenme al menos presumir de inasequible al desaliento.




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Mi fotoblog

Mi fotoblog
se puede ver haciendo clic en la foto ésta de Termineitor. Y hay más enlaces a cosas mías al pie de esta página.