Matemática alternativa. Esto me han enviado: https://t.co/T1LyEAJ4dr— Rafael Esteban (@rafateruel) 22 de septiembre de 2018
Aquí cuelgo un artículo sobre narratología, lectura, e interpretación: "Múltiples lectores implícitos". Es otro blog post que, revisado y expandido, envío al Social Science Research Network. Por estas fechas llevo varios miles de visitas, y 1220 descargas de artículos. Supongo que muchos visitantes se desaniman al ver que la mayoría de los artículos (los míos, digo) están en español.
También me informa la web del SSRN que mi "Author Rank" es de 8.240, de entre 113.434 autores. Eso quiere decir, supongo, que estoy entre el diez por ciento superior. Quien no se consuela es porque no quiere, aunque vaya el ocho mil y pico de la fila. Citarme no me cita nadie—hasta esas alturas de éxito no nos hemos elevado. Qué caras van las citas...
Según Taleb, en El cisne negro, las citas y los visitantes de Google, como otros factores numéricos (y en especial los relacionados a procesos de información global o infecciosa) pertenecen a lo que él llama la economía "escalable", o Extremistán (opuesta a la economía no escalable o "Mediocristán"). Los fenómenos escalables dependen de procesos accidentales y aleatorios que no tienen relación directa con el trabajo que uno le dedique a la cosa. Taleb es provocador, à la Oscar Wilde: en el arte, "lo que generalmente llamamos 'talento' es fruto del éxito, y no al contrario" (76). El éxito llama al éxito, pero esto es más visible en la economía de la información escalable, "cuando alguien a quien se considera mejor sólo marginalmente se lleva todo el pastel" (76). Lo mismo sucede con los éxitos discográficos, las ventas de libros, el éxito de los famosos... etc.
La calidad de un best-seller para nada tiene que ver con su éxito de ventas; otro libro en el mismo género e igual de bueno no vende nada. Y es que queremos leer lo que todo el mundo lee, así nos comunicamos y nos aclaramos: el gráfico de la globalización necesita una cabeza bien visible, además de una larga cola. Así que estos fenómenos de difusión social siguen un proceso que yo llamo "torbellinos de información" (Taleb lo llamaría un cisne negro o discontinuidad azarosa imprevisible—lo cierto es que este Taleb, además de parecérseme físicamente, coincide conmigo en varias líneas de razonamiento... pero él es un cisne negro, supongo que por azar, jaja!).
Si no se crea un torbellino en torno a ti, es inútil que te esfuerces por agitar el aire. Hombre, igual ayuda, pero igual no, igual deshaces las corrientes... es imprevisible. La información, como la peste porcina o la escarlata, va por epidemias: