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domingo, 20 de junio de 2021

Montaigne Superstar

 

Me citan de pasada en este artículo sobre multimedia y exposiciones:

 

Bideran, Jessica de, and Mélanie Bourdaa. "Quand les experts du patrimoine s'emparent du transmédia storytelling: L'exemple de Montaigne Superstar, une stratégie inachevée." Communication & Organisation 51 (2017). Online at HAL.*

https://hal.archives-ouvertes.fr/hal-01855828

         2021

 

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domingo, 26 de enero de 2020

Multimodality in Communication


Me citan en este artículo narratológico sobre semiótica del cómic, incluido en un volumen sobre Multimodality in Communication, Literature, Culture:


Szawerna, Michal. (U of Wroclaw, Poland). "Visual Metaphorization of Events as Objects in Comics." Language, Mind, Culture and Society 2 (2018) – Special issue: Multimodality in Communication, Language, and Culture. In Memoriam Prof. Alina Kwiatkowska.  150-79. Online at Academia.*
         2020


 En el enlace se encuentra todo el volumen, un número especial de la revista polaca Language, Mind, Culture and Society, de Wroclaw. 

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domingo, 16 de abril de 2017

Retropost #1568 (16 de abril de 2007): Reinventando la narración


Siguiendo el hilo de un post de ifBook sobre los comics en red llego al artículo de la wikipedia sobre Web Comics y a la teoría del comic en forma de comic I Can't Stop Thinking! de Scott McCloud. Muy secuencial y uniforme parece ser la reinvención que propone McCloud; será que yo tampoco puedo parar de pensar, pero se me ocurre que cada viñeta podría conducir verticalmente, u horizontalmente, o hipertextualmente (o sea en profundidad) a otra viñeta, o a un texto que continuase la historia narrándola, o a una película que la animase (del propio autor o de YouTube), o a fotografías e imágenes periféricas de esa escena, o a diversas músicas de fondo, materiales originales o ready-made de todo tipo reciclados o a medio deglutir... la obra de arte narrativo total, vamos, dentro de los límites del web. Con añadidos de grupos de discusión, foros, flashmobs, expansiones colaborativas o alternativas, tipo fanfiction, o por qué no, una narración wikimultimediada hecha por cientos de personas.... me parece que debo estar describiendo Second Life en cierto modo, cuando se le añadan ciertas potencialidades y detalles, por ejemplo la web dentro de la web. O igual estoy describiendo la web sin más, o quizá  First Life. Una narración tan total como la que digo sería inacabable e indiseñable (poco narrativa en suma) aunque pudiese contener episodios de intensa narratividad, como la vida misma. Nuestra noción de la narración necesita un hilito que nos conduzca de un episodio al siguiente, y unas convenciones estables, unos límites impuestos—una cierta mecánica que no lo deje todo a nuestra iniciativa exploratoria, porque allí la narración pasa a confundirse con la vida. El poem unlimited que decía Polonio tiene en realidad pocos adeptos.

¿Es un diario una narración?—les preguntaba yo hoy a los alumnos en clase de comentario de texto. Un diario no es tan retrospectivo como... una novela en forma de diario ficticio, por ejemplo. Me contesta una alumna enfatizando la diferencia de retrospectividad que se da para el escritor del diario (con el futuro todavía por escribir) y para quien lo lee con distancia, una vez terminado o avanzado (y con el futuro ya escrito). Gran parte de la retrospectividad que hace aumentar la narratividad no está en el texto de por sí, sino que estará, o no estará, según los azares de lo que la vida, el autor y  el lector hacen con ese texto.

En cierto sentido esto de los blogs personales es una narración multimedia en curso. Con texto, imagen, drama vivo, música y cine, como queríamos. Y con un hilo conductor suficiente. Porque hay muchos materiales absorbidos, y miles de puertas de salida, una por enlace... pero a pesar de todo se mantiene su precaria secuencia y entidad. Y establece sus propias recurrencias, coherencias, incoherencias e ironías, voluntarias e involuntarias, vale decir su propia narratividad. Es, pues, una narración multimedia de las aventuras de la mente (como diría Anatole France), con música e historietas añadidas. La historia del mundo pasado por la web y repasado por uno mismo. No deja de tener su intriga, si alguien lo relee en el futuro, cosa improbable como no sea yo mismo. En todo caso, continúa la historia... Y estoy de acuerdo con McCloud en que no está claro dónde está el final, más allá del horizonte visible quizá. Aunque el último post de la mayoría de los blogs suele caer de improviso, por lo que tengo observado.




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sábado, 8 de abril de 2017

Retropost #1550 (8 de abril de 2007): Experiencias multimedia pelaires


- Qué cruz, unos gamberros me han tirado la moto por el suelo. Esto no es una experiencia multimedia (no voy a colgar foto) pero quiero que conste aquí mi protesta. Desgraciaos antisociales. Australopitecos con vaqueros. Borrachuzos con subidón de testosterona. Un asco. A mí el capitán Haddock.

- En Biescas se nos escapan los críos por el pueblo, por el monte. Hace falta implantarles un chip. Con localización GPS. Al tiempo. Móvil ya tienen algunos, nos falta sólo un empujoncillo tecnológico.

- Mono, tienen mono de ordenador. Interactúan con sus primos por PC-- no por Messenger, sino jugando juntos a videojuegos digo. Pero ya es cosa seria esto; entre mal tiempo que hace y los mayores que hacemos largas sesiones de café, en el momento que no los vigilas, hale, al ordenata. Como son los únicos de su clase que no tienen Nintendos, aquí se desfogan.

- Y de qué hablamos los mayores. Pues del tiempo, y de puntos wifi, y del cambio climático y las orientaciones a tomar en previsión de. Y de lo preocupante que es esto de la ciberadicción de los críos (mientras ellos le dan a la tecla). De las lluvias, y los pantanos de Franco, y de las expropiaciones abusivas de aquellos tiempos... No tenían información, ni organización. Otro gallo les canta hoy a los pantanos: los paran con pleitos. Información.

- Me leo un ensayo sobre el e-mail de Anne Fadiman. En sustancia: que el e-mail es un paso adelante en la economía postal, unificación tarifaria a nivel planetario, como el Black Penny de la época victoriana. Práctico. Pero no tiene aura, no es un objeto que pueda tener historia sentimental. (¿Que no? Al tiempo).

- Rin. Suena el cronómetro. Niños, cerrad el videojuego. "Es que tío Eduardo nos deja un poquito, que no hemos jugado mucho".

- Hay que abrirles a los críos un Second Life donde jueguen sus avatares en el parque virtual. Algo será algo.

- Oscar me cuenta sus Imposible Creatures "mira, es una mutación que es una mezcla de jirafa y langosta..." y Álvaro me informa sobre nuevos desarrollos en OGame, con la introducción de acorazados. Tiene humildes aspiraciones allí, su planetita es pequeño, su flota invasora es modesta.

- A mi padre le informo sobre los chinos reales que hay ganando dinero de verdad en las minas de oro virtuales de World of Warcraft. "Vivimos en un mundo desquiciado".

- Y él me cuenta cómo sube a esquiar y pasa por múltiples controles electrónicos en cada remonte, y luego puede consultar en una página web el trayecto que ha hecho, los kilómetros que ha esquiado, el total de este año... Vamos, deporte por control remoto casi. Le digo que de ahí al satélite Gran Hermano con láser selectivo media el cantar de un vizcaíno.

- Leo sobre la Eva Mitocondrial en el National Geographic. Sólo con ordenadores se llega a semejantes contabilizaciones: todos los humanos nos remontamos a una única hembra que vivió en África hace unos 150.000 años. Dicen. A mí no me terminan de casar las fechas.

- Me llega alguna consulta sobre la bibliografía por email, y noticias sobre el libro de la narratividad que coedito, a punto de salir en Alemania.... "¿Quieres editar libros en ediciones limitadas? En Internet lo tienes fácil. - Ya, pero primero hay que escribirlos".

- Me recuerda mi tío las series de la BBC que escuchaba hace treinta años... las tiene grabadas en cassette. ¿Se podrán pasar a CD? Los ordenadores estos de Biescas están desfasados, no tienen grabador. Son de hace dos años.

- Llama Luis Alberto por teléfono. Está en Bélgica- no, está pasando ahora por París, manda una foto de la torre Eiffel iluminada. ¿De qué hora es? De hace cinco minutos la foto.

- Hablo con Pili "Lacaja" un rato seguido por primera vez desde hace años, cómo pasa el tiempo. Me cuenta que se va a trabajar muchas veces a Milton Keynes, al mismo sitio donde trabajaba Turing para la inteligencia británica. El de la máquina de Turing.

- El móvil.... no, no hay SMS. Para qué enviarlos, son postales de vacaciones pero también cruces de cables en las emociones.

- Blanquita, escribe en tu blog. Que te pondré comentarios. Blanqui y yo somos los únicos blogueros de la familia, a fin de cuentas.

- Como estamos casi todos, la abuela no da abasto; cuando no estamos, está en el Messenger, con la webcam y su colección de iconitos, uno para cada ordenador de la familia. Ahora puede ver a Franquita en Amsterdam todos los días, hasta que brota de la pantalla y entra por la puerta: "Hola yaya".

- En Biescas suenan los teléfonos simultáneamente en varias partes de la casa. Además hay varios teléfonos distintos, sin contar los móviles de los visitantes circulantes, que son muchos. Todo es un politono continuo. Quién ha llamado. Dónde está tal. Ya ha llegado cual. No, ese timbre es de la puerta, ábrela. ¿Ya te vas? Pues desenfunda el móvil y seguimos hablando.




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viernes, 3 de marzo de 2017

Retropost #1484 (3 de marzo de 2007): Hypermedia Selves


Organiza la sección de narrativa de la Poetics and Linguistics Association un congreso sobre "Narración y Multimodalidad" en el que se prometen oír cosas muy interesantes. (Conference at the School of English, U of Birmingham: Narrative and Multimodality - 27th-28th April, 2007).

Repesco de su web ( List of Abstracts) el resumen un artículo especialmente interesante de Paul J. Thibault sobre los blogs y la representación de la identidad, a cotejar con el libro Viviane Serfaty que reseñé: The Mirror and the Veil: An Overview of American Online Diaries and Blogs. Aquí está la reseña en versión completa, y aquí en PDF la versión recortada que apareció en Atlantis. También en mi sección temática sobre blogs trato a veces yo temas similares. Creo que voy a abrir aquí una vanity section sobre autoanálisis de este blog...  El tema de la narratividad que toca Thibault también me ha traído a vueltas últimamente, pero aún no me he puesto a analizar en detalle la narratividad específica de los blogs. En este abstract hay un buen comienzo:

Paul J. Thibault, Agder University College, Kristiansand, Norway
HYPERMEDIA Selves and Hypermodal Stories: Narrativity, agency and meaning-making in personal blogs

People create stories to make sense of their lives to themselves and others (Bruner 2001, Harré 2001). In their self-narratives, people reflect on and transform their personal experience through the emergent meanings that they create and discover along the trajectory of the narrative. Narratives are situated and reflexive: they are tied to the perspectives and values of the selves who narrate their lives and they enact a form of reflexive or second-order consciousness that interacts with first-order consciousness of what is experienced and in this way the second level experiences the experiencing as a knowing self. Narratives are also characterised by their power to connect the heterogeneity of events experienced, activities participated in and meanings made into an overall sense of unity that gives a sense of wholeness and continuity to one's life.

Hypermedia meaning-making practices strongly foreground cross-scalar and cross-modal linkages in the creation of a hypertext trajectory in ways that disrupt this (always constructed) sense of wholeness and continuity. Hypermedia narratives of the self in personal blogs foreground the movement of the self between different institutional places and contexts and their associated meanings and practices. The technological affordances of the Internet and hypermedia and the new kinds of meanings and practices that have emerged through the reorganization of precursor technologies, media, practices and meanings have made this possible. Through their hypermedia traversals (Lemke 2002) or trajectories (Baldry and Thibault 2006: chap. 3), bloggers connect meanings, media and semiotic modalities from potentially many different persons, activities, contexts and places and weave them into the temporal trajectory of their self-narratives. In doing so, they enact and represent themselves and their relations with others in cyber space. In the process, they foreground the tensions, inconsistencies and contradictions between different contexts, different media, different institutions, and their associated activities, meanings and voices. They accordingly draw attention to the manner in which the strong insulation of contexts 'in' separate times and places, along with the concomitant separation of their meanings, roles and activities, obscures these same contradictions.

In this paper, I will look at the ways in which the hypermedia traversals of bloggers across diverse institutional times, places and activities emphasise the construction of multiple identities and multiple communities of practice by virtue of the way in which agents move between multiple and parallel activities and contexts which place very different demands on the self. The narrative construction of the 'self' in personal blogs thus involves horizontal movements between various activities and their participants. I will also look at the kinds of social spaces that are produced in and through the meaning-making practices of personal blogs, the hypermedia trajectories created, the forms of multimodal semiotic integration that emerge, the forms of embodiment that agents in the virtual space of the web enact and the ways in which they represent this space to themselves and others.

Some relevant questions: How do 'real' physical space, cognized (represented, symbolized) space and cyber space interact? How do agents position themselves in this nexus of spatial relations? How does cyberspace transform our familiar spatial orientations yet remain tied to them? What kind of alternative forms of place and embodiment are created in the personal narratives of bloggers? A key area to be explored here are the forms of multimodal interdiscursivity whereby the hypermedia traversals of bloggers construct relationships between different genres and semiotic modalities – linguistic and non-linguistic – in ways which enable bloggers to both enact and represent diverse social identities and to resist others. In the case of hypermedia web-based genres like personal blogs, this form of analysis requires the tools of multimodal discourse analysis in order to analyse the ways in which diverse semiotic modalities are coordinated in the enacting and representing of the narratives of the self which bloggers create. Recent work on multimodal text and discourse analysis (e.g. Kress and Van Leeuwen 2001; Lemke 2002; O'Halloran 2004; O'Toole 1994; Thibault 2000, 2004, 2006; Baldry and Thibault 2006) will inform this perspective and will be used to analyse a number of examples of personal blogs and other hypermedia self-narratives.

References

Baldry, Anthony and Thibault, Paul J. (2006). Multimodal Transcription and Text Analysis: A multimedia toolkit and coursebook. Foreword by Jay Lemke. London and Oakville, CT: Equinox.

Bruner, Jerome 2001. 'Self-making and world-making'. In Jens Brockmeier and Donal Carbaugh (eds.), Narrative and Identity. Amsterdam/Philadelphia: John Benjamins, 25-37.

Harré, Rom 2001. 'Metaphysics and narrative: singularities and multiplicities of self'. In Jens Brockmeier and Donal Carbaugh (eds.), Narrative and Identity. Amsterdam/Philadelphia: John Benjamins, 59-73.

Kress, Gunther, Van Leeuwen, Theo (2001). Multimodal Discourse: The modes and media of contemporary communication. London: Arnold.
Lemke, Jay L. (2002). 'Travels in hypermodality'. Visual Communication, 1(3), 299-325.

O'Halloran, Kay (2004). "Visual semiosis in film". In Kay O"Halloran (ed.), Multimodal Discourse Analysis: Systemic Functional Perspectives. London and New York, Continuum, pp. 109-130.

O'Toole, Michael (1994). The Language of Displayed Art. London: Leicester University Press.

Thibault, Paul (2000). 'The multimodal transcription of a television advertisement: theory and practice'. In Anthony Baldry (ed.), Multimodality and Multimediality in the Distance Learning Age. Campobasso, Palladino Editore, pp. 311-385.

Thibault, Paul J. (2004). Agency and Consciousness in Discourse: Self-other dynamics as a complex system. London and New York: Continuum.
Thibault, Paul J. (2006). 'Multimodal Meanings and Trajectories: or Some Reflections on Hypertextual Stories, Place, Embodiment, and Agency in CyberSpace'. Guest lecture, Università di Trieste, 28-11-2006.


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viernes, 6 de noviembre de 2015

El yo remediado (The Remediated Self)


En diálogo con el concepto de 'remediación' de Bolter y Grusin, y con su análisis de la mediación y de la inmediatez en la representación, este artículo presenta algunas observaciones sobre las consecuencias de la multimedialidad y de la intermedialidad en el análisis de la estructura del sujeto y de la experiencia personal. También tomamos nota de la relación paradójica que une a la inmersión, a la atención, y a la complejidad multimediática.

blogblog


English Abstract:

The Remediated Self

In dialogue with Bolter and Grusin's concept of 'remediation' and their analysis of mediacy and immediacy in representation, this paper makes some observations on the consequences of multimediality and intermediality in the analysis of the structure of the self and of personal experience. I also note the paradoxical relationship linking immersion, attention, and multimedial complexity.

Note: Downloadable document is in Spanish.
Number of Pages in PDF File: 6
Keywords: Representation, Semiotics, Mediacy, Media, Immersion, Multimedia, Remediation, Intermediality, Self



_____. "El yo remediado." Academia 18 March 2017.*
         2017
_____. "El yo remediado." ResearchGate 19 March 2017.*
         2017






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viernes, 29 de agosto de 2014

Glass Prospective

La magia del teatro en Robert Greene. O: La televisión medieval en el drama isabelino.


Estoy leyendo una obra de teatro de Robert Greene, Friar Bacon and Friar Bungay, escrita hacia 1589. Fue el mayor éxito de Greene en el teatro—éste, uno de los llamados University Wits, pertenece a la generación inmediatamente anterior a Shakespeare, y es mayormente despreciado como escritor, sobre todo por haber tenido la pachorra de acusar a Shakespeare de advenedizo e imitador.  Es lo último que hizo, quizá, pues murió antes de que saliese publicada su diatriba, y ha sido suficientemente abucheado. Pero mirado con más distancia es llamativo lo mucho que pudo aprender Shakespeare sobre mímesis compleja y sobre dramaturgia de un autor tan despreciado como Greene. Esta obra incluye (como más tarde Doctor Faustus de Marlowe y La Tempestad de Shakespeare) escenas de magia, y me ha llamado la atención cómo puede usarse la magia en el teatro para lograr una teatralidad más compleja, con diversos mundos o marcos superpuestos en la misma escena.

La superposición de marcos puede darse de muchas maneras. El disfraz mismo es una manera de crear dos espacios virtuales (informacionales) distintos y superpuestos—y también Greene anticipa aquí a Shakespeare al introducir su propia versión del carnaval en escena—cuando disfrazan al bufón Rafe como el príncipe Eduardo y ocupa su lugar. Los cortesanos bromistas creen primero que van a engañar a alguien, y luego se conforman con que los profesores de Oxford finjan tratar al bufón como si fuese el príncipe: "WARREN I will, Master Doctor, and satisfy the vintner for his hurt; only I must desire you to imagine him [Rafe] all this forenoon the Prince of Wales. / MASON  I will, sir." De manera menos explícita, los disfraces de Lacy, que también le ocultan o desocultan parcialmente, tienen una dimensión metateatral.

La escena del espejo mágico de Bacon tiene sin embargo otro tipo de interés dramático—aparte de ser una de las primeras escenificaciones de la idea de la televisión. Crea dos espacios imaginariamente acotados en el escenario: la unidad de espacio del drama queda maltrecha y reducida al absurdo cuando se introduce la magia para superponer dos espacios distintos en una sola escena. Reproduzco la escena en cuestión, comentando sobre la marcha.

En esta escena el príncipe Eduardo habla con el fraile y mago Roger Bacon, en Oxford, y espía por televisión de circuito cerrado al emisario de Eduardo, Lacy, conde de Lincoln, que se encuentra en Fressingfield. Este ha sido enviado por Eduardo para cortejar en su nombre a una moza, pero se ha enamorado de ella él mismo, y está a punto de traicionar a su señor. No sabemos cómo se escenificaba el "glass prospective" de Bacon—probablemente era un falso espejo que enmarcaba a los personajes de Fressingfield, quizá en el habitáculo trasero de la escena. Pero podemos imaginarlo como queramos, como un televisor por ejemplo (—ya lo decía Alaska, "Es como un ordenador personal / Es la bola de cristal").

[Scene 6]

Bacon and Edward goes into the study.

BACON      Now, frolic Edward, welcome to my cell.
       Here tempers Friar Bacon many toys,
       And holds this place his consistory court,
       Wherein the devils plead homage to his words.
       Within this glass prospective thou shalt see
       This day what's done in merry Fressingfield
       'Twixt lovely Peggy and the Lincoln earl
EDWARD   Friar, thou glad'st me. Now shall Edward try
       How Lacy meaneth to his sovereign lord.
BACON      Stand there and look directly in the glass.

Enter Margaret and Friar Bungay [as if in the magic glass. They are visible to Edward but cannot be heard by him]

BACON      What sees my lord?
EDWARD   I see the Keeper's lovely lass appear,
       As brightsome as the paramoiur of Mars,
       Only attended by a jolly friar.
BACON      Sit still and keep the crystal in your eye.
MARGARET      But tell me, Friar Bungay, is it true
       That this fair courteous country swain,
       Who says his father is a farmer nigh,
       Can be Lord Lacy, Earl of Lincolnshire?
BUNGAY   Peggy, 'tis true. Tis Lacy, for my life—
       Or else mine art and cunning both do fail—
       Left by Prince Edward to procure his loves
       For he in green that holp you run your cheese
       Is son to Henry, and the Prince of Wales.
MARGARET   Be what he will, his lure is but for lust.
       But did Lord Lacy like poor Margaret,
       Or would he deign to wed a country lass,
       Friar, I would his humble handmaid be,
       And for great wealth quite him with courtesy.
BUNGAY      Why, Margaret, dost thou love him?
MARGARET   His personage, like the pride of vaunting Troy,
        Might well avouch to shadow Helen's scape.
        His wit is quick and ready in conceit
        As Greece afforded in her chiefest prime;
        Courteous—ah, Friar!—full of pleasing smiles.
        Trust me, I love too much to tell thee more.
        Suffice to me he is England's paramour.
BUNGAY      Hath not each eye that viewed thy pleasing face
       Surnamèd thee fair maid of Fressingfield?
MARGARET      Yes, Bungay, and would God the lovely earl
       Had that in
esse that so many sought!
BUNGAY   Fear not; the Friar will not be behind
       To show his cunning to entangle love.

Toda esta conversación entre Bungay y Margaret es vista pero no oída por Edward y Bacon. Eso lleva a Edward a malinterpretar los gestos de confianza e intimidad que pasan entre el fraile y la moza:

EDWARD [To Bacon]
I think the Friar courts the bonny wench!
       Bacon, methinks he is a lusty churl!

Sin embargo, el público ve y oye a la vez, con lo cual se coloca a un nivel perspectivístico superior al de Edward y Bacon. Bacon dispone de magia, pero la magia más potente es la que proporciona la realidad virtual del teatro. Se jerarquizan así las perspectivas de los personajes, con el público apenas un grado por debajo del autor—controlador (o de la compañía teatral, si se prefiere). Y en la escena suceden dos imposibilidades o superposiciones de realidades simultáneas, salvadas por la imaginación teatral: una, Bacon y Edward espían a Bungay y Margaret sin posibilidad de ser descubiertos. Es una manera de potenciar, o elevar a una dimensión superior, el recurso ya clásico del personaje que espía a otros desde detrás de una puerta, una cortina o una columna. Observemos que no hay sino una transición gradual en estas variedades de control informativo—y que en todas se potencia la convención teatral que genera la escena misma, la separación entre el público y los actores, multiplicada así sobre la escena, con actores-actores y actores espectadores reflejando la relación entre el público y el escenario. Son todos, por tanto, recursos reflexivos, y toda variación sobre ellos, como este espejo mágico, viene a ser también una reflexión sobre el teatro y sus convenciones. La primera de las imposibilidades aludidas es la relativa a la (tele)visión; la segunda es relativa a la audición: el público puede oír a Margaret y Bungay, pero a la vez capta, quizá con retraso y sorpresa retroactiva, que sus palabras son inaudibles para Bacon y Edward.

Hay pues una disociación doble entre la escena que se ve dentro del marco del espejo y la exterior—y es una disociación marcada por la perspectiva superior del público, que también está viendo (y oyendo) a Bacon y Edward a kilómetros de distancia, a siglos de distancia, y sin problemas de desfase entre vista y oído.  El teatro, o la imaginación si se prefiere, el teatro como potenciador de la imaginación, se pone en evidencia como el más potente sistema generador de realidad virtual, y de gestión de las perspectivas que ordenan el mundo y los marcos que lo organizan. Sigue la escena sin interrupción:

BACON   Now look, my lord.
   
    Enter Lacy [disguised in country garb, as before]

EDWARD    Gog's wounds, Bacon, here comes Lacy!
BACON      Sit still, my lord, and mark the comedy.

A lo antes dicho hay que matizar que la perspectiva de Bacon es más misteriosa y ambigua, y ciertamente superior a la de Edward—es un control de la escena más próximo al del dramaturgo, y eso lo acerca algo al papel de Prospero en The Tempest. Esta superioridad perspectivística viene connotada asimismo por su uso de terminología teatral para describir la situación en la que está ("mark the comedy"). Por este tipo de cosas se ha alabado mucho a Shakespeare—pero no a Greene.

BUNGAY      Here's Lacy. Margaret, step aside awhile.
          [They step aside and overhear Lacy in soliloquy]

Aquí la teatralidad se intensifica cuando los espiados se vuelven ellos mismos espías, y contemplan a Lacy en su soliloquio, mientras ellos son contemplados a su vez por Bacon y Bungay, y éstos por el público, cada uno en su plano interaccional correspondiente. Este tipo de situación la usara mucho Shakespeare, por ejemplo en Love's Labour's Lost.

LACY [to himself]   Daphne, the damsel that caught Phoebus fast,
    And locked him in the brigthness of her looks,
    Was not so beauteous in Apollo's eyes
    As is fair Margaret to the Lincoln earl.
    Recant thee, Lacy! Thou art put in trust.
    Edward thy sovereign hath chosen thee
    A secret friend to court her for himself,
    And darest thou wrong thy prince with treachery?


Aquí la disyuntiva que experimenta el personaje entre su fidelidad a su señor y el amor por Margaret se expresa plásticamente en el diálogo que entabla consigo mismo, dos roles o dos aspectos de su personalidad enfrentados. Tanto más teatro para los espectadores que se acaban de ocultar a espiarlo.

    Lacy, love makes no exception of a friend,
    Nor deems it of a prince but as a man.

La expresión también alude a la teatralidad de la vida cotidiana, a los roles interpretados—siendo el de príncipe irrelevante aquí para Lacy. Su propia teatralidad e identidad elegida se ajusta a la que interpreta está en juego entre el príncipe y Margaret.

    Honor bids thee control him in his lust.
    His wooing is not for to wed the girl,
    But to entrap her and beguile the lass.
    Lacy, thou lovest; then brook not such abuse,
    But wed her, and abide thy prince's frown;
    For better die than see her live disgraced.


Este debate interno es una herencia de los morality plays, donde un personaje decide su curso de acción aconsejado o tentado por encarnaciones de las virtudes o de los vicios. Así en Everyman, en The Castle of Perseverance, en Magnyfycence de Skelton, etc. En Doctor Faustus  de Marlowe aún se conservará prácticamente intacta esta psicomaquia teatralizada. En las morality plays veíamos la plasmación exteriorizada de la teatralidad interna precisamente para hacerla accesible o perceptible—aquí, esa teatralidad interna que había sido exteriorizada vuelve al interior, y es el propio personaje quien hace para sí mismo de ángel bueno y ángel malo—no tan distinguibles uno de otro, por lo demás—si bien se conservan en la retórica dramatizada huellas claras de ese paso necesario por la teatralidad exterior. Ahora los espectadores de la escena rompen en cierto modo su marco e invaden o interrumpen el espectáculo:

MARGARET   Come, Friar, I will shake him from his dumps.
                                        [She approaches Lacy]
    How cheer you, sir? A penny for your thought.
    You're early up; pray God it be the near.
    What, come from Beccles in a morn so soon?
LACY      Thus watchful are such men as live in love,
    Whose eyes brook broken slumbers for their sleep.
    I tell thee, Peggy, since last Harleston Fair,
    My mind hath felt a heap of passions.
MARGARET    A trusty man, that court it for your friend!
    Woo you still for the courtier all in green?
    I marvel that he sues not for himself.
LACY      Peggy, I pleaded first to get your grace for him
    But when mine eyes surveyed thy beauteous looks,
    Love, like a wag, straight dived into my heart,
    And there did shrine the idea of yourself.
    Pity me, though I be a farmer's son,
    And measure not my riches, but my love.


Como vemos, Lacy puede quitarse sólo medio disfraz, y con ello reorganizar la teatralidad de la escena de modo selectivo. (Claro que Bungay y Margaret saben más sobre Lacy de lo que él piensa, con lo cual su intento de control perspectivístico de la situación es más bien cómico, al situarlo en el último escalón de la jerarquía pero con ínfulas de dominio cognitivo). También Margaret y Bungay han desvelado su juego sólo a medias, pues es sólo Margaret la que sale de su escondrijo mientras Bungay sigue observando.

MARGARET   You are very hasty; for, to garden well,
    Seeds must have time to sprout before they spring.
    Love ought to creep as doth the dial's shade,
    For timely ripe is rotten too too soon.

BUNGAY [coming forward] Deus hic! Room for a merry friar!
    What, youth of Beccles, with the Keeper's lass?

Con el apelativo "Youth of Beccles" Bungay no sólo indica a Lacy que no lo ha reconocido en su verdadera identidad (indicación que sería algo redundante) sino que ante todo indica al públicio (y a Margaret, pues un tercero siempre es público en otra dimensión) que va a continuar en su papel imaginado por Lacy, el de un "fraile que desconoce la auténtica identidad de Lacy" aunque tanto Margaret como el público (y Bacon seguramente) conocen que la realidad es otra.

    'Tis well, but tell me, hear you any news?
MARGARET      No, Friar. What news?
BUNGAY   Hear you not how the pursuivants do post
    With proclamations thorugh each country town?
LACY   For what, gentle Friar? Tell the news.
BUNGAY      Dwell'st thou in Beccles and hears'st not of these news?

—Aquí Bungay usa taimadamente la mala conciencia de Lacy sobre su disfraz para reforzar la credibilidad de su propio engaño y disimular su perspectiva superior sobre la situación.
  
    Lacy, the Earl of Lincoln, is late fled
    From Windsor court, disguisèd like a swain,
    And lurks about the country here unknown.
    Henry suspects him of some treachery,
    And therefore doth proclaim in every way
    That who can take the Lincoln earl shall have
    Paid in the Exchequer twenty thousand crowns.
LACY    The Earl of Lincoln! Friar, thou art mad.
    It was some other; thou mistakest the man.
    The Earl of Lincon? Why, it cannot be.
MARGARET      Yes, very well, my lord, for you are he.
    The Keeper's daughter took you prisoner.
    Lord Lacy, yield. I'll be your jailer once.

Se produce el súbito desenmascaramiento, a pesar de la resistencia patética de Lacy, y éste se ve precipitado en un nuevo y súbito juego de máscaras por la broma de Margaret, que lo aprisiona en broma y lo abraza en serio, convertida en carcelera de la cárcel de amor.  El drama tiene también otro espectador, Edward, que no entendiendo la parte de broma, pues no oye lo que dicen, ve sólo un abrazo dado sin disimulo alguno:

EDWARD      How familiar they be, Bacon!
BACON      Sit still and mark the sequel of their loves.

Bacon insiste en mantener separados los planos de dentro del espejo y fuera del espejo, e insta a Edward a mantenerse en su papel de espectador. Pero Edward ansía salir también de su escondite e interrumpir la escena—sólo que aquí esto supondría un acto de magia que él no puede realizar, pues en cierto modo está más separado de Lacy y Margaret de lo que todos ellos lo están del público del Teatro. Sólo en cierto modo, claro, y la introducción de esta convención imaginativa añade una dimensión fenomenológica más a esta "magia del teatro" de Greene. 




LACY    Then am I double prisoner to thyself.

Aquí reconoce Lacy los disfraces y entra en el juego de la broma propuesto por Peggy, a la vez que se apresta a confesarle su amor también en su papel de conde—lo cual no está de más, dada la ambigua tetralidad de las identidades y sus diversos compromisos sociales.

   
Peggy, I yield. But are these news in jest?

MARGARET      In jest with you, but earnest unto me.
    Forwhy these wrongs do wring me at the heart.
    Ah, how these earls and noble men of birth
    Flatter and feign to forge poor women's ill
LACY      Believe me, lass, I am the Lincoln earl
    I not deny but, tirèd thus in rages
    I live disguised to win fair Peggy's love.

MARGARET      What love is there where wedding ends not love?
LACY      I meant, fair girl, to make thee Lacy's wife.
MARGARET      I little think that earls will stoop so low.
LACY      Say, shall I make thee countess ere I sleep?
MARGARET      Handmaid unto the Earl, so please himself;
    A wife in name, but servant in obedience.
LACY      The Lincoln countess, for it shall be so!
    I'll plight the bands and seal it with a kiss.
[They kiss]
EDWARD      Gog's wounds, Bacon, they kiss! I'll stab them.
                   [He threatens the magic glass with his sword.]
BACON      Oh, hold your hands, my lord! It is the glass.
EDWARD   Choler to see the the traitors 'gree so well
    Made me think the shadows substances.

Edward comete el error del espectador ingenuo o poco avezado, que no distingue las imágenes de la realidad, ni los niveles de representación unos de otros; en semiótica es un torpe, al contrario que Bacon. Al modo de Don Quijote destrozando el retablo de las maravillas de Ginés de Pasamonte, hubiera interrumpido bruscamente la función del interior del marco, de no ser porque la tecnología usada por Bacon no es teatral, sino televisiva.

Y ello nos puede llevar a un breve excurso sobre la naturaleza de la televisión. Su esencia queda bien patente aquí—al margen de la tecnología en concreto utilizaea por Bacon (ya sabemos que toda tecnología suficientemente compleja es indistinguible de la magia para el profano). La televisión está definida por la diferencia física entre la materialidad del signo y la del significado, mientras que en el teatro el signo (o el actor) es materialmente idéntico  al significado (o personaje) si bien conceptualmente distinto. Pero al margen de esa materialidad semiótica, vemos que los protocolos de uso de la televisión, la interaccionalidad, etc., no quedan agotados ni predefinidos por esa tecnología. Así, podrá haber televisión interactiva o no interactiva (la de Bacon no lo es, como tampoco lo es en principio la que tenemos en el salón). Y los protocolos de uso de la televisión (el ocultamiento del público, la teatralidad de lo televisado, etc.) habrán de definirse separadamente de esa tecnología, y en diálogo con ella. Así, podemos decir que Bacon no sólo ha inventado aquí la televisión, sino también la cámara oculta, el espionaje por televisión, pues Bungay, Lacy y Margaret no tienen ni idea de que están siendo objeto de esta observación. Y así hay muchas modalidades posibles del perspectivismo televisivo (aquí sólo vemos algunas de ellas) que han de definirse a nivel no ya tecnológico sino interaccional; el nombre "televisión" es un complejo mal analizado que cubre muchos protocolos comunicativos diferentes, desde Skype a la cámara del cajero automático o a Candid Camera, aparte de las muchas modalidades exploradas en la Caja Tonta. Las tecnologías nuevas posibilitan modalidades interaccionales pero ni las generan automáticamente, ni las agotan de entrada. Por ello, hay que seguir inventando la televisión constantemente, aunque en un arrebato de genio la haya inventado aquí Roger Bacon, o Robert Greene si se prefiere. También la empezó a inventar, por tanto, el que inventó el espacio teatral como espacio deslocalizado del de los espectadores.

BACON    'Twere a long poniard, my lord, to reach between
      Oxford and Fressingfield. But sit still and see more.

Me recuerda también, este amago de ruptura de marcos de Edward, una cosa que hacían algunos espectadores de televisión poco avezados ante the shock of the new. Mi tía Felisa, en el pueblo, conversaba a veces con la televisión, un poco para sí, pero interactuando a distancia con lo televisado. Cuando la presentadora despedía la programación y daba las buenas noches a los telespectadores (algo que ya no se hace, claro), mi tía le respondía "Buenas noches, maja". En realidad a un nivel todos interactuamos a distancia con lo televisado, es la idea misma de televisarlo o televerlo.

BUNGAY      Well, Lord of Lincoln, if your loves be knit,
    And that your tongues and thoughts do both agree,
    To avoid ensuing jars, I'll hamper up the match.
    I'll take my portace forth, and wed you here;
    Then go to bed and seal up your desires.
LACY   Friar, content.—Peggy, how like you this?
MARGARET   What likes my lord is pleasing unto me.
BUNGAY      Then hand-fast hand, and I will to my book.
BACON      What sees my lord now?
EDWARD     Bacon, I see the lovers hand in hand,
    The Friar ready with his portace there
    To wed them both. Then am I quite undone.
    Bacon, help now, if e'er thy magic served!
    Help, Bacon, stop the marriage now,
    If devils or necromancy may suffice,
    And I will give thee forty thousand crowns.   
BACON   Fear not, my lord, I'll stop the jolly friar
    For mumbling up his orisons this day.
                            [Bacon puts a spell on Bungay.]
LACY      Why speak'st not, Bungay? Friar, to thy book.
                      (Bungay is mute, crying 'Hud hud!')

Aquí vemos de nuevo cómo la magia posibilita tanto el establecer barreras invisibles, que acotan espacios diferentes, como el deshacerlas atravesando la cuarta pared, rompiendo el marco, y estableciendo una comunicación "imposible" entre esos espacios. Esa magia existe, en cierto modo: es la capacidad de la mente humana para acotar la realidad y diferenciarla en espacios de actuación donde se aplican normas de interpretación o de interacción diferenciadas: los marcos o frames de Goffman, que dan estructura a la realidad, y sin embargo pueden disolverse o atravesarse mediante una intervención en las mismas convenciones comunicativas que los mantienen. La magia de la escena es en Friar Bacon and Friar Bungay una manera de significar la magia de la escena, las convenciones teatrales, y a través de ellas la magia de la escena cotidiana, la estructura dramatúrgica de la realidad social, the social construction of reality.

MARGARET      How lookest thou, Friar, as a man distraught!
    Reft of thy senses? Bungay, show by signs,
    If thou be dumb, what passions holdeth thee.
LACY   He's dumb indeed. Bacon hath with his devils
    Enchanted him, or else some strange disease
    Or apoplexy hath possessed his lungs.
    But, Peggy, what he cannot with his book
    We'll 'twixt us both unite it up in heart.
MARGARET      Else let me die, my lord, a miscreant.

Curioso que Lacy intuye aquí la intervención a distancia de Bacon, como si de repente se supiese observado—una cierta ruptura de marco producida como respuesta a la intervención a distancia de Bacon. Vemos ahora, además, que lo de Bacon no es sólo una televisión, sino un sistema de control remoto a voluntad, una tecnología todavía más compleja que no entendemos. Magia, vamos.

EDWARD      Why stands Friar Bungay so amazed?
BACON      I have struck him dumb, my lord, and if Your Honor please
    I'll fetch this Bungay straight from Fressingfield,
    And he shall dine with us in Oxford here.
EDWARD      Bacon, do that, and thou contentest me.
LACY      Of courtesy, Margaret, let us lead the Firiar
    Unto thy father's lodge, to comfort him
    With broths to bring him from this hapless trance.


Caldito caliente contra la magia. Lacy está realmente desorientado.

MARGARET   Or else, my lord, we were passing unkind
    To leave the Friar so in his distress.
                                        Enter a devil, and carry Bungay on his back [and so exeunt]
    Oh, help, my lord! A devil, a devil, my lord!
    Look how he carrries Bungay on his back!
    Let's hence, for Bacon's spirits be abroad!
                                        Exeunt [Margaret and Lacy]

La magia de Bacon, de ser un secreto, ha pasado aquí a ser un fenómeno de todos conocido; puede invadir la sustancia de la realidad, y hacerla poco fiable, alterable. Ya no hay normalidad que valga, ni leyes naturales ni mundo fiable, cuando "Bacon's spirits be abroad!" Pero la realidad siempe es inestable, de hecho, si puede volverse inestable sin previo aviso. Con esta salida de escena de Margaret y Lacy se cierra el doble espacio teatral (y quizá la cortina del recinto del fondo del escenario). Así se restablece la estructura semiótica habitual del teatro: un espacio abierto en el seno de la realidad, pero que no tiene a su vez otro espacio abierto en su seno, un teatro dentro del teatro, convención que si bien será muy del gusto de Shakespeare en modalidades variadísimas, amenaza con marearnos mediante una regresión al infinito. Aquí se ha abierto provisionalmente un segundo espacio acotado por el espejo mágico de Bacon, y hemos visto parte de las posibilidades que se abren junto con ese espacio inestable. Ahora se ha cerrado, y puede concluir la escena en un plano de relativa solidez:

EDWARD   Bacon, I laugh to see the jolly friar
    Mounted upon the devil, and how the Earl
    Flees with his bonny lass for fear!

Aquí Eduardo es el espectador modelo, disfrutando un poco con bufonadas un tanto satíricas de la vieja iglesia, y con recuerdos del viejo teatro de los Misterios—tanto que parece olvidarse de su problema principal, que Lacy le está levantando a la moza. Así de importante es marcar la transición de una realidad teatral a otra, para la cual es la primera ante todo un espectáculo. Su papel como actor interesado en su propio rol en la acción viene en segundo lugar:

    As soon as Bungay is at Brazennose,
    And I have chatted with the merry friar,
    I will in post hie me to Fressingfield,
    And quite these wrongs on Lacy ere it be long.
BACON   So be it, my Lord. But let us to our dinner,
    For, ere we have taken our repast awhile,
    We shall have Bungay brought to Brazennose.       Exeunt.

Fressinfield está más o menos a la misma distanciea de Oxford que de La Haya, con lo cual Bacon está luciendo además la capacidad de sus demonios para desafiar la coherencia espacial de la realidad con una suerte de teleportación. Es, para el siglo XVI, una velocidad equivalente a las que hoy plantearían paradojas relativistas sobre la velocidad de transmisión de la informacióni y la luz. La comprensión adecuada de la magia de Bacon requiere ese ejercicio de perspectivismo histórico.

Y aquí dejamos nuestro análisis de la televisión, y la teleportación, medieval—posibilitada por la nueva tecnología escénica del teatro renacentista de Greene. Lo que revelan esta televisión, y esta teleportación, es la naturaleza flexible de la realidad, y su capacidad de ser modelada mediante convenciones comunicativas que desafían lo que parecerían ser leyes físicas inamovibles. Hasta un extremo insospechado, la naturaleza de la realidad humana es informacional, es en gran medida una realidad aumentada, infundida con una realidad virtual o teatral, que se presta a su manipulación mediante las tecnologías de la representación.




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lunes, 22 de abril de 2013

On the Future of the Book

A commentary to a post if:book on the future of the book, "The future of the book is the future of society":

I suppose that given the affordances for universal exchange, linking and connection provided by new media, an important issue in new books will be simply to preserve their identity as books, or call them what you will, multimedia units, or discourse interventions. They might tend to be dissolved into ongoing multimedia conversations on whatever subject they deal with, or into the author's whole production, to follow two lines of dissolution. So the issue of how they manage to (still) be books at all will be an important one, with those which remain identifiable as such. Because no doubt many textual and media practices are emerging which cannot be contained by the definition of book, however generously stretched.



 
 
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se puede ver haciendo clic en la foto ésta de Termineitor. Y hay más enlaces a cosas mías al pie de esta página.