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martes, 18 de diciembre de 2018

Retropost (18 de diciembre de 2008): Apocalipsis de la Comunicación Total


Este es un artículo en inglés que presenté en un congreso en 2002 y que tenía sin electrificar. Apareció un par de años después en el volumen colectivo
Memory, Imagination and Desire in Contemporary Anglo-American Literature and Film, editado por Constanza del Río-Álvaro y Luis Miguel García-Mainar. En inglés pero en Alemania, en la colección Anglistische Forschungen (no. 337) de Carl Winter, Heidelberg, 2004 (pp. 253-68). Trata de fantasías de conexión y comunicación total que terminan en una apoteosis ya sea infernal o utópica, centrándose en dos casos analizados más en detalle: la novela de Olaf Stapledon Star Maker (1937) y la película The Matrix (1999).  La primera, por cierto, prefigura entre otras muchas cosas más a la segunda.

 En fin, aquí está, en inglés, "An Apocalypse of Total Communication".
I Screw Robots
 






Me he acordado del artículo a cuenta de las recientes reflexiones de algunos como Kevin Kelly sobre el siguiente paso en la Red—la Red de las cosas, o la Red que atrapará el mundo, la Red que llevaremos encima y que cubrirá todo el espacio físico, interactivo y de objetos por el que nos movamos.... vamos, la Conexión Total, que ahora se atisba no como una fantasía literaria o cinematográfica, sino como un fenómeno real a la vuelta de la esquina. Será un efecto no tanto posible sino más bien inevitable de la producción hiperestandarizada y de la globalización. Será la Red de la que seremos parte porque estaremos integrados en ella, más de lo que jamás lo estuvo Sandra Bullock. A mí me da más escalofríos que a Kevin Kelly este desarrollo, no digo ya en los cinco mil días siguientes de la Red, sino en los cincuenta mil que seguirán a esos.





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domingo, 9 de septiembre de 2018

Retropost (9 de septiembre de 2008): Judas y Matrix


Acabo de colgar en el Social Science Research Network un artículo sobre el Evangelio de Judas—Judas ha abundado estos días por aquí a cuenta de Jesucristo Superstar, y también sale en Y entonces llegó ella. Pues el artículo, en español a pesar del título inglés, es "La Visión del Templo: Espiritualidad Antieclesiástica en el Evangelio de Judas y la Batalla por la Realidad" http://ssrn.com/abstract=1265207


Y sí, también aparece por ahí Matrix, y Borges el de "Tres versiones de Judas".

Los del SSRN han cambiado por cierto la interfaz, y está más cómoda e intuitiva, aunque sigue sin avisar de en qué idioma están los artículos allí colgados. Sigo tan viciado por las capacidades de autogestión de esta red, que no envío mis artículos a ningún otro sitio—aunque me digan que aquí no están publicados. La publicación sin publicar—es otro de los refinamientos angélicos a que vamos llegando en esta escolástica universidad. En realidad a lo que se refieren es que no les han dado el visto bueno dos expertos en la disciplina en cuestión, y por tanto no tienen esa garantía de calidad disciplinaria. Es cierto: lo malo es que los expertos, aparte de asegurar la calidad disciplinada, también acotan la discusión posible sobre los temas que tan celosamente guardan. Y en las humanidades esto me parece especialmente pernicioso o contraproducente: así que yo, como Judas y como Cristo, he pasado a desconfiar del Sistema y de su sacerdotes y sanedrines.




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jueves, 19 de enero de 2017

Retropost #1321 (19 de enero de 2007): Very Gnostic Matrix



Estoy leyéndome El Evangelio de Judas (National Geographic / RBA, 2006), y los comentarios de sus editores situándolo en el contexto de las religiones gnósticas de principios de la era cristiana. El Platonismo y Neoplatonismo también son ingredientes que fueron a la olla del gnosticismo, claro. Bien, pues queda casi validada la especulación de Borges (basada supongo en Ireneo) sobre la figura de Judas, en "Tres versiones de Judas". Judas es, si no el auténtico Cristo, sí un discípulo superior a los demás, y que al traicionar a Jesús ayuda a cumplir el plan de la Salvación. Cito del ensayo de Bart D. Ehrmann:


El cristianismo tradicional enseña, por supuesto, que nuestro mundo es la maravillosa creación del único dios verdadero. Pero no era eso lo que pensaban los gnósticos. Según un amplio abanico de grupos gnósticos, el dios que creó este mundo no es el único, y de hecho ni siquiera es el más poderoso ni es omnisciente. Es una deidad baja, inferior, y a menudo ignorante. ¿Cómo puede alguien mirar este mundo y decir que es maravilloso? Los gnósticos veían los desastres que los rodeaban —terremotos, tempestades, riadas, hambrunas, sequías, epidemias, miseria, sufrimiento— y declararon que el mundo no es bueno. Pero, dijeron, ¡no puedes culpar de este mundo a Dios! No; este mundo es un desastre cósmico, y sólo habrá salvación para aquellos que aprendan cómo escapar de este mundo y de sus trampas materiales. (82)

De ahí la religión del conocimiento secreto, de la elevación a un nivel espiritual superior, para conocer la auténtica verdad y su origen, las formas espirituales de las cuales sólo conocemos copias degradadas (los eones, parientes cercanos de las Ideas platónicas—recuérdese el famoso mito de la caverna). La hipótesis de un mundo creado por un dios menor aparece en diversas teologías. Podemos relacionar con ella la hipótesis cartesiana del genio maligno– no la descartes. Especula con la idea de una creación inferior Hume, y es una de las fases por las que pasa la realidad en la epopeya cósmica global narrada en el libro de Olaf Stapledon Star Maker. Según los gnósticos, a nuestro mundo imperfecto, obra de dioses menores e incompetentes, sólo llegan ecos y chispas de la realidad espiritual superior que es el auténtico núcleo del ser:

Esas divinidades menores crearon nuestro mundo material, hicieron el mundo como lugar donde retener las chispas de divinidad que habían capturado, a las que colocaron en cuerpos humanos. Algunos humanos, en otras palabras, tienen un elemento de la divinidad en su interior, en su núcleo esencial. Esas personas no tienen almas mortales, sino inmortales, encerradas temporalmente en este miserable y caprichoso reino material. Y esas almas necesitan escapar, volver al reino divino de donde vinieron. (82-83).

Bien, pues haciendo una búsqueda de Google inglesa (Matrix Gnosticism) se pueden encontrar diversos ensayos que relacionan la película con los temas principales del gnosticismo: Matrix es una parábola gnóstica que utiliza la metáfora de la robotización del mundo, de la virtualización postmoderna de la realidad, y de la inmersión en la interfaz digital, para transmitir actitudes e ideas que tienen muchos puntos de contacto con el gnosticismo. Yo diría que, más allá de los paralelismos más obvios, no se pueden superponer dos contextos culturales tan distintos a no ser por un punto de contacto que bien puede ser el nexo de unión más fuerte: el espíritu de secta. Una estructura de pensamiento sectario (y gnóstico en este sentido) se puede desarrollar en múltiples circunstancias históricas, pero parece invitar a eso el choque de culturas, la superposición caótica de ideologías (caótica en el sentido de que crea un caos en muchas mentes), la crisis de las certidumbres tradicionales, que lleva a la búsqueda de nuevas certidumbres, el amparo de pequeñas sectas de autoayuda o protección mutua, el sentido contracultural de oposición a una cultura dominante (el Imperio, la Iglesia, el Sistema). Son religiones para grupitos de iluminados, custodios de una Verdad minoritaria y que rechaza la evidencia pública, sectas que tienen una relación sociopática hacia la estructura social e ideológica oficial. Es un poco lo que podíamos llamar pensamiento terrorista/iluminado (Neo y sus amigos son evidentemente terroristas desde el punto de vista de las máquinas; para nosotros, que compartimos su punto de vista, son los buenos). 

Por supuesto, aunque existe un interesante punto de contacto entre iluminación sectaria y terrorismo, no todos los iluminados son terroristas, ni vice versa.  Como ejemplo de un iluminado cristiano sectario (pero no terrorista) que desarrolla espontáneamente varios elementos en común con el gnosticismo y con Matrix, en un tercer momento histórico que nada tiene que ver con uno ni con otro, me llama la atención Jones Very, el poeta transcendentalista norteamericano. Very constituyó en última instancia una secta de un solo hombre, al creerse la reencarnación del Mesías. Aquí está su poema The Prison. Nos remite, quizá deliberadamente, a la Caverna platónica; sin saberlo, también señala a la pesadilla claustrofóbica de Matrix, donde todos viven alegremente una vida real que es sólo una pantalla engañosa, una ilusión proyectada a su cerebro. La verdad de los demás es un engaño colectivo. Very y The Matrix le hablan directamente al gnóstico iluminado o al terrorista intelectual que en mayor o menor medida todos llevamos dentro:

The Prison

The prison-house is full; there is no cell
But hath its prisoner laden with his chains;
And yet they live as though their life was well,
Nor of its burdening sin the soul complains;
Thou dost not see where thou hast lived so long,—
The place is called the skull where thou dost tread.
Why laught’st thou, then, why sing the sportive song,
As if thou livest, and know’st not thou art dead.
Yes, thou art dead, the morn breaks o’er thee now,—
Where is thy Father, He who gave thee birth?
Thou are a severed limb, a barren bough,
Thou sleepest in deep caverns in the earth.
Awake! Thou hast a glorious race to run;
Put on thy strength, thou hast not yet begun.



La prisión

La cárcel está llena: ni una sola celda
Sin su preso cargado de cadenas;
Pero viven como si su vida fuese buena,
Y no lamenta el alma su carga de pecado.
No ves dónde has habitado tanto tiempo:
Se llama cráneo el suelo donde pisas.
Por qué te ríes, pues, por qué cantar alegre,
Como si vivieras, y no sabes que estás muerto.
Si, estás muerto, para tí rompe ahora la mañana,
¿Dónde está tu Padre, que te dió la vida?
Un miembro cortado eres, una rama seca;
Duermes en cavernas profundas de la tierra.
¡Despierta! Has de correr una gran carrera:
Ten listas tus fuerzas, pues pronto comienzas.





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domingo, 13 de septiembre de 2015

Retropost #185 (9 de abril de 2005): Más pescado de la red



Me pregunto si la red de la pesca milagrosa daría para contener todo lo que va apareciendo por Internet: igual hasta Cristo renunciaba. Hoy veo que la Wikipedia planea sacar una edición en DVD/CD-ROM este año. Revisada y desplagiada. Lo que prueba que igual que se pasa del cine a las novelas, además de viceversa, también se pasará de los intermedios a los medios sólidos. Si el DVD es un medio sólido, claro, es que ya estamos a un nivel...

Y desde hace años. Porque otra cosa que veo es que un tal Thomas P. Dawson, de Escondido (California) presentó en el año 2000 una patente de un sistema "para proyectar datos sensoriales al córtex cerebral humano": es decir, para generar tecnológicamente sensaciones virtuales directamente en el cerebro. La patente se aceptó en marzo de 2003: puede verse aquí. El propietario de la patente es Sony Corporation; y el inventor al parecer sigue "escondido" porque no quiere hacer declaraciones sobre su invento. Según el artículo de http://www.boingboing.net/2005/04/07/sonys_patented_metho.html">BoingBoing donde lo leo, una portavoz de Sony declara que el sistema es por ahora especulativo, aunque la tecnología nos llevará en esa dirección. Los fans de Matrix ya habrán reconocido las líneas generales del siniestro invento en la descripción, aunque en Matrix emplean una tecnología pre-wifi un poco patatera, con cables pinchados en la nuca. De hecho un sistema de estimulación del cerebro no invasivo, mediante ondas de radio (que es lo que viene a ser un BlueTooth) está imaginado, junto con sus funestas consecuencias sociales, en la novela de Olaf Stapledon Star Maker (1937).

Y, por último (todas estas vienen a través de BoingBoing), consejos y noticias sobre cómo bloguear anónimamente. Muchos se creen que son anónimos por usar un pseudónimo, pero su IP de origen queda registrado en la plataforma de blogging. En fin, ya se sabe, hecha la trampa, hecha la ley...







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domingo, 8 de enero de 2012

Reversibilidad de las realidades


Vamos con Oscar a la Librería General a comprar un libro llamado Galipete, y pasa una cosa curiosa. Tras hacer la cola llegamos al empleado (esto en una planta con decenas de miles de libros):


—"Buenas, queremos un libro que se llama Galipete"  

Por la cara que pone el dependiente cualquiera diría que no le suena de nada o que le parece una broma, pero pregunta, "¿de iniciación o avanzado?"

— "De iniciación" dice Oscar.

Y el empleado, sin ir a ninguna parte ni agacharse, nos da el libro de Galipete. Lo pagamos. "Gracias." "Adiós."

En la calle comentamos el caso:

—Oscar, aquí ha habido un fallo de Matrix. No esperaban que nos diésemos cuenta, pero es totalmente improbable que el empleado tuviese en el mostrador el libro de Galipete. Bueno, de hecho no había ningún libro en el mostrador. Pero se le ha materializado en la mano. Creo que es la prueba de que vivimos en una realidad ficticia.

—Es cierto. Se ha notado un poco. Me parece que sólo nos queda una solución, que es pedirle a Morfeo que venga, y tomarnos la pastilla azul. Para vivir en nuestra fantasía sin problemas.

—¿Es lo que harías tú?

—Sí. Yo siempre pienso que yo elegiría la pastilla azul, y no la roja. Esa te manda a la realidad, pero allí tienes muchos problemas, luchando con máquinas y pulpos mecánicos. Yo creo que es mejor vivir en nuestra realidad.

—¿En nuestra realidad autocontenida?

—Claro, porque cuando quieres puedes jugar a Matrix en un videojuego. Y así tienes la ventaja de que no sales lesionado.

—Oscar, este concepto me parece que podríamos llamarlo el de la reversibilidad de las realidades. O quizá el de la mutua inserción paradójica de las realidades.

—Los que eligen la pastilla roja son valientes, pero les falta un gen. El gen de la cobardía: que es muy útil, porque nos permite sobrevivir. La cobardía se hizo para adaptarnos al mundo y poder sobrevivir; los valientes normalmente mueren enseguida.

—Hoy estás sembrao, Otas. Bueno, según en qué casos también viene bien tener el gen de la valentía, que también puede ayudar a sobrevivir. Entonces necesitamos mejor los dos genes: el de la cobardía y el de la valentía. Y un tercer gen, que ordene activarse a uno o a otro según convenga.

—Ya sé; el gen de la inteligencia.





jueves, 7 de mayo de 2009

Vivir en mi ilusión


– Hale, nenes, buenas noches. Un besito y a dormir. Que tengáis bonitos sueños. Qué suerte, antes de dormiros, podéis pensar en todas las cosas bonitas que habéis visto hoy, y en todas las cosas buenas que tenéis. En vuestra familia, en vuestro querido hermano Álvaro... en vuestros abuelos, vuestros primos, que os lo pasáis tan bien con ellos... En el simpático Morpheus, que os viene a ofrecer una pastilla roja y otra azul...

Oscar: Yo prefiero la azul. Prefiero vivir en mi ilusión... Pero bueno, luego me lo pienso mejor.... ¡Eh, toro, vuelve! Y vuelve con dos pastillas rojas.

Ivo: Oh, síii... Y podemos soñar también con la nueva Play. O pensar en nuestros Minijuegos, en nuestro ordenador que tanto queremos.

Oscar: Ajá. ¡Y en la nueva Miss Universo!

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