sábado, 19 de mayo de 2018

Un grave error del Rey

El golpismo catalán, avalado por el Gobierno y por la Corona.

Es grave la elección de Torra, y gravísimo que anuncie que va a ignorar la legislación española. Pero lo más grave no es que haya criminales: lo terriblemente grave es la inacción de la policía. Hay algo que es más injusto que la injusticia misma, decía Oscar Wilde: a saber, la Justicia sin su espada.
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El golpista Quim Torra, elegido por un criminal fugado, mediante un fraude de ley público y con luces de neón del parlamento catalán, toma posesión de su cargo. Toma posesión en ausencia de España, sin jurar acatar la Constitución, y con un plan de acción explícitamente sedicioso, secesionista, y de abierta rebelión contra las leyes fundamentales de España y contra las decisiones de los tribunales de justicia y del Tribunal Constitucional.

Esto es muy grave, sin duda. Pero todavía más grave es que todo esto, la designación de Torre por el golpista Puigdemont y la inaudita autorización de su voto delegado, se ha hecho gracias a las manipulaciones e inacciones selectivas del gobierno español, cuya complicidad con las fuerzas nacionalistas apenas se disfraza ya con la máscara de la  inacción.

Y todavía más grave es lo que acaba de suceder tras el escandaloso pleno en el que se eligió al naci Torra, y tras sus escandalosos precedentes con la traición anunciada y abundantemente comentada del gobierno. Me refiero a que este nombramiento oficial de un naci golpista, en rebelión explícita contra la legalidad y la Constitución, se ha hecho con la firma del Rey avalándolo, sin el menor asomo de resistencia ante el escándalo público, el obvio fraude de ley, y la vergüenza nacional.

ESTO ES  UN PATINAZO GRAVÍSIMO Y UN ERROR SIN PRECEDENTES PARA FELIPE VI.

Sin precedentes digo, a pesar de Puigdemont y Mas (dado que esta ya era la segunda piedra, o la tercera, en la que se tropieza) porque esto viene después de la solemne intervención del Rey ante el golpismo catalán del 1-O, y tras su promesa de garantizar el cumplimiento la ley en Cataluña frente al golpismo catalanista.

El rey se suma así a la lista de políticos que incumplen sus promesas. Pero el Rey no es un político—esto es especialmente grave porque el rey es el depositario de la Jefatura del Estado y simboliza la unidad de la nación y el orden constitucional. Sus acciones no pueden estar vacías de contenido, ni dejarse pervertir para convertirse en símbolos vacíos o pervertidos por la política irresponsable del gobierno.



El Rey está muy equivocado si cree que puede actuar en este tema poniéndose de perfil como un egipcio, o como Rajoy. Firmar avalando la traición no es algo que no tenga consecuencias.  Es de esperar que las tenga fulminantes para el gobierno traidor del Partido Popular y sus socios.   Pero también es muy de temer que este vergonzoso episodio, dañando a Cataluña y al país entero, dañe también irremediablemente a la Corona. El Rey tiene en el golpe catalanista el reto y la oportunidad de probarse ante la nación, y tras un momento prometedor, iniciando la resistencia al golpe e impulsando al gobierno a actuar (de malísima gana), parece que ha optado por desperdiciar esta oportunidad. Esto sería optar por reducir el papel de la institución a la irrelevancia, o, peor aún, a la complicidad con quienes asisten como socios necesarios, con su inacción calculada y su ceguera voluntaria, a la destrucción de España y de sus leyes fundamentales.

Firmar avalando la traición y el fraude no es algo que no tenga consecuencias. No es algo que pueda no tener consecuencias. Ni para quien lo hace, ni para la nación a cuyo frente se encuentra.

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EsRadio: Torra toma posesión saltándose la Constitución:
https://esradio.libertaddigital.com/fonoteca/2018-05-17/es-noticia-torra-toma-posesion-saltandose-la-constitucion-124730.html



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Más comentario. Saltarse preliminares e ir al min. 56.



 
 





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